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INTRODUCCIÓN
SO
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El SO
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es un gas incoloro, con un olor muy fuerte e irritante de las mucosas, cuya inhalación puede
producir diversas lesiones, dependiendo de sus concentraciones en el aire. (Manosalva Fonseca, 2020);
(Romero Taboada, 2024) En los campos de la agricultura y la medicina se le ha prestado un interés
especial a las alteraciones genéticas que puede inducir. El impacto ambiental que ocasiona el SO
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puede
ser evaluado de diversas maneras, mediante métodos que valoran su efecto en la salud humana, la
vegetación, la cadena trófica, la calidad de los materiales, etc. (Varona et al, (2007); (Borregaard, 2001).
Sin duda alguna, el efecto del elemento químico sobre el material genético ocupa un lugar preferente
en la evaluación del nivel de contaminación que ocasiona, debido a que el daño genético es considerado
un grave problema ambiental, ya que es responsable de la ruptura de los equilibrios intra e inter-
poblacionales, la introducción de novedades que en muchos casos son perjudiciales, la variedad de
enfermedades y la accidentabilidad.
Relación SO
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y BHE
En lo concerniente a la salud humana, la exposición del ser humano a este contaminante ha demostrado
su toxicocinética, mostrando una rápida absorción por inhalación, dependiente de la concentración. Esto
puede manifestarse en irritación ocular, en la faringe y en las vías respiratorias. Las moléculas de SO
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inhaladas, que serán absorbidas pasivamente, podrán unirse a la parte húmeda de las estructuras
anatomopatológicas de la región afectada. Luego, se disociarán y se mezclarán con el agua existente
allí, para posteriormente combinarse con moléculas proteicas a través de reacciones de disolución y
disociación. Esto puede llevar a la formación de ácido sulfúrico en áreas con humedad intrínseca.
(Quispe Chilo & Yucra Ccosaña, 2021); (Maren, Cadete y Romero, 2020)
Sin embargo, (Chen et al, 201); (Wang y Du, 2014); (Cai y Wang, 2021) revisan los efectos biológicos
del SO
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en los mamíferos. Ellos llegan a la conclusión que el SO
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puede tener un papel doble en la
regulación de los efectos fisiológicos y pato fisiológicos en los mamíferos. Sus efectos tóxicos, que
incluyen daño oxidativo, daño al ácido desoxirribonucleico (ADN) e inflamación. Por otro lado,
estudios recientes han demostrado que el SO
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puede generarse de forma endógena en los mamíferos.