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Quintal 2021). Esto se relaciona con la evaluación autentica, que se considera clave para el desarrollo
de competencias y que se fundamenta en el MCCEMS para la evaluación educativa, teniendo en cuenta
que la evaluación es un proceso que no solo se usa para obtener información, sino que se utiliza para
tomar decisiones, contar con datos válidos y fiables y que en consecuencia contribuyen a la mejora
(SEMS, 2025).
Es decir, se pretenden impactar con la calidad educativa, que para Schmelkes (2010), la entiende como
conocer y comprender las necesidades y exigencias de los beneficiarios directo e indirectos (alumnos,
padres, comunidad), por su parte Aguerrondo (1993) enfatiza que la calidad de la educación es
multidimensional, es decir que no se limita a percepciones observables, donde intervienen criterios
pedagógicos, que se traduce a un esquema de eficiencia controlado por el sistema educativo. Ambos
autores coinciden que la calidad no responde solo a criterios específicos, sino, que dependen de las
problemáticas de cada escuela y la solución de estas.
Desde esta óptica, la percepción de dichos actores no es un dato subjetivo más, si no un indicador
fundamental de la calidad del proceso pedagógico. Por ello, una metodología que sistemáticamente
consulta la percepción de estos beneficiarios no es un complemento opcional, sino un requisito
indispensable para la evaluación auténtica de la calidad.
Para la UNESCO y la OEI, entienden la calidad como un derecho fundamental de todas las personas y
que debe integrar aspectos como la equidad, que se define como la necesidad de brindar las
oportunidades que cada persona requiere para aprovechar al máximo las oportunidades educativas (SEP,
2009). Otorgando el pleno derecho al personal docente acceder a los procesos de selección para la
promoción y reconocimiento, para “Participar en acciones de la revalorización de la función magisterial
en términos de esta ley” (DOF, 2019, pág. 31).
Además, de contar con un sistema de evaluación que integre la percepción de los principales actores del
contexto escolar con los principios de un Sistema de Gestión para Organizaciones Educativas (EOMS)
como el propuesto por la ISO 21001:2018 (ISO, 2015), enfatiza la satisfacción de los estudiantes, otros
beneficiarios y el personal, como referente de la calidad.
Asimismo, la Nueva Escuela Mexicana (NEM) señala que la calidad educativa se refiere a la capacidad
de un sistema educativo que brinda a los estudiantes una educación de excelencia, que les permita