pág. 126
CARACTERIZACIÓN DE
RECIÉN NACIDOS PREMATUROS CON
VENTILACIÓN MECÁNICA ASISTIDA
CHARACTERIZATION OF PREMATURE NEWBORNS
WITH MECHANICAL VENTILATION IN NEONATAL
INTENSIVE CARE
Edith Jiménez Cortez
Instituto Mexicano del Seguro Social, México
Jorge Gerardo García López
Instituto Mexicano del Seguro Social, México

pág. 127
DOI: https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v9i6.20844
Caracterización de Recién Nacidos Prematuros con Ventilación
Mecánica Asistida
Edith Jiménez Cortez1
edith.jico79@hotmail.com
https://orcid.org/ 0009-0008-7175-7912
Hospital General Zona No. 20
La Margarita Pediatría
Instituto Mexicano del Seguro Social
México
Jorge Gerardo García López
gerardogl37@hotmail.com
https://orcid.org/0000-0002-6891-2802
Hospital General Zona No. 20
La Margarita Pediatría
Instituto Mexicano del Seguro Social
México
RESUMEN
Caracterización de Prematuros con ventilación mecánica asistida en terapia intensiva neonatal.
Antecedentes: La Ventilación Mecánica constituye la técnica de soporte respiratorio más empleada en
las Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales. La prematuridad se asocia a morbimortalidad
neonatal, y conlleva complicaciones como trastornos del sistema respiratorio, digestivo, infecciones y
alteraciones del desarrollo. El control prenatal se identifica como medida protectora contra el parto
prematuro. Los criterios principales para considerar ventilación mecánica: peso al nacer, puntaje Apgar,
edad gestacional, Silverman, sexo. Objetivo: Describir las características de recién nacidos prematuros
que requieren ventilación mecanica asistida atendidos en UCIN del Hospital General de Zona 20.
Material y métodos: Se realizó un estudio observacional, transversal, retrospectivo, unicéntrico,
homodémico en el HGZ No. 20 del IMSS Puebla, del 01 enero al 31 julio 2024. Se incluyeron 96 recién
nacidos pretérmino nacidos en el HG20 que ingresaron al servicio de UCIN con ventilación mecánica
asistida. Se analizaron características clínicas, riesgo perinatal, tiempo e indicaciones ventilación, tasa de
mortalidad y prevalencia. Se utilizó estadística descriptiva, medidas de dispersión. Resultados: El sexo
masculino representa el (66.7%). La mediana de edad gestacional fue de 33 SDG. La prevalencia se
reporta en un 0.05. La modalidad asisto controlada representa 83%. La principal causa de ventilación
mecánica (72%) es la dificultad respiratoria y el 77.1% amerito más de 7 días con ventilación. La tasa
de mortalidad reporta 3.2 por cada 1000 RN. Conclusiones: El bajo peso es factor determinante para el
tiempo de ventilación mecanica. El no recibir control prenatal incrementa 6.5 veces el riesgo de mortalidad.
Palabras clave: prematuro, ventilación mecánica, UCIN, apgar, factor surfactante
1 Auto principal
Correspondencia: edith.jico79@hotmail.com

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Characterization of Premature Newborns with Mechanical Ventilation in
Neonatal Intensive Care
ABSTRACT
Background: Mechanical ventilation is the most frequently used respiratory support technique in
Neonatal Intensive Care Units (NICUs). Prematurity is associated with neonatal morbidity and
mortality, and leads to complications such as respiratory and digestive disorders, infections, and
developmental abnormalities. Prenatal care is identified as a protective measure against premature birth.
The main criteria for considering mechanical ventilation are birth weight, Apgar score, gestational age,
Silverman score, and sex. Objective: To describe the characteristics of premature newborns requiring
assisted mechanical ventilation in the NICU of General Hospital Zone 20. Materials and methods: A
retrospective, single-center, cross-sectional, observational study was conducted at General Hospital
Zone No. 20 of the Mexican Social Security Institute (IMSS) in Puebla, from January 1 to July 31,
2024. Ninety-six preterm newborns born at General Hospital Zone 20 and admitted to the NICU with
assisted mechanical ventilation were included. Clinical characteristics, perinatal risk, duration and
indications for ventilation, mortality rate, and prevalence were analyzed. Descriptive statistics and
measures of dispersion were used. Results: Males represented 66.7%. The median gestational age was
33 weeks. The prevalence was reported as 0.05. Assist-controlled ventilation was used in 83% of cases.
The main cause of mechanical ventilation (72%) was respiratory distress, and 77.1% required more than
7 days of ventilation. The mortality rate was reported as 3.2 per 1000 newborns. Conclusions: Low birth
weight is a determining factor for the duration of mechanical ventilation. Lack of prenatal care increases
the risk of mortality by 6.5 times.
Keywords: premature infant, mechanical ventilation, NICU, apgar score, surfactant factor
Artículo recibido 20 octubre 2025
Aceptado para publicación: 15 noviembre 2025

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INTRODUCCIÓN
La ventilación mecánica asistida (VMA) es vital para recién nacidos prematuros con síndrome de
dificultad respiratoria (SDR), facilitando la correcta oxigenación mediante un ventilador (1). La VMA,
aunque efectiva, posee riesgos como lesiones pulmonares e infecciones. (2) Alternativamente, la
ventilación no invasiva, como CPAP y NIPPV, es adecuada para casos menos severos, reduciendo
complicaciones (3). La prematuridad implica nacimientos antes de la 37ª semana de gestación, y éstos
recién nacidos requieren asistencia médica debido a su inmadurez física (4). Los partos prematuros
están ligados a morbimortalidad neonatal, con complicaciones como problemas respiratorios,
digestivos, susceptibilidad a infecciones, trastornos del desarrollo y patologías crónicas (5). Los factores
de riesgo incluyen antecedentes de partos prematuros, infecciones durante el embarazo, embarazos
múltiples, factores socioeconómicos y el acceso insuficiente a atención prenatal (6).
El surfactante pulmonar, compuesto por lípidos y proteínas, es esencial para la función respiratoria, ya
que reduce la tensión en los alvéolos y previene su colapso (11). Los recién nacidos prematuros tienen
deficiencia de surfactante, conduciendo a padecer enfermedad de la membrana hialina (EMH), una
causa común de insuficiencia respiratoria en ellos (12). El tratamiento con surfactante exógeno ha
demostrado ser efectivo en el manejo de la EMH, reduciendo la morbilidad, mortalidad y la necesidad
de ventilación invasiva (13).
La prematuridad en el año 2005 representó cerca de 12.9 millones de todos los nacimientos a mundial,
estimándose una prevalencia de 9,6% (7). En 2020 a nivel mundial estima que 13,4 millones de nacidos
vivos fueron prematuros es decir 1 de cada 10 bebés. Las tasas de nacimientos prematuros varían dentro
de una misma región, en América Latina, las tasas de nacimientos prematuros oscilaron entre el 5,8%
influidos por una tasa más alta dado los ingresos económico-bajos y medios hospitalarios con los que
se cuentan.Los índices de mortalidad se presentan en un 3% en América Latina y Caribe, comparando
con África subsahariana 11%, Asia meridional 8 %, Asia occidental y África del Norte 6% (17). La
prematurez implica mayores complicaciones a corto, mediano y largo plazo con pérdida económica.
La estancia hospitalaria media fue 9 veces más larga para un neonato prematuro (13 días), que para uno
de término (1,5 días) (19).

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El 28 % de las muertes neonatales en la primera semana de vida no relacionadas con malformaciones
congénitas se asocian a prematuridad. El control prenatal adecuado se identifica como medida
protectora contra el parto prematuro. Las últimas recomendaciones de organismos internacionales,
como la OMS y National Institute for Health and Clinical Excellence, sugieren control prenatal en el
primer trimestre, independientemente del número de consultas (20). El estudio realizado por Paz-Zuleta
y cols, menciona que el incumplimiento del control prenatal es el principal factor de riesgo
independiente asociado al parto prematuro y bajo peso al nacer (21).
Mari Oma Ohnstad et al. (2021) analizan la duración de la ventilación mecánica asistida (VMA) hasta
la primera extubación exitosa y la duración acumulativa de la VMA hasta su alta con una edad
gestacional inferior a 26 semanas. Se buscó explorar las asociaciones entre variables clínicas tempranas
y la duración acumulativa de la VMA (22). El estudio poblacional de la Red Neonatal Noruega analizó
406 infantes extremadamente prematuros entre 2013 y 2018 encontrando que los RN más inmaduros
tenían una duración mediana de ventilación mecánica asistida (VMA) 4 semanas mayor que aquellos
nacidos en la semana 25. La primera extubación exitosa tardó más en los más inmaduros. En análisis
de regresión múltiple mantiene la asociación fuerte entre el sexo masculino y las bajas puntuaciones
Apgar a los 5 minutos con una VMA prolongada (22).
Guang Yue et al. (2021) realizaron un estudio retrospectivo, con análisis de regresión logística
univariante y multivariante para identificar los factores de riesgo en neonatos prematuros que requieren
ventilación mecánica, en neonatos prematuros en Chengdu. Se recopilaron factores clínicos y
demográficos. Incluyeron 1262 neonatos prematuros, de los cuales 423 (33.53%) requirieron
ventilación mecánica asistida (24). Concluyendo que los factores de riesgo identificados para requerir
ventilación mecánica asistida son: menor edad y peso al nacimiento, talla, puntaje Apgar a los 1 y 5
minutos, edad gestacional, Silverman, anemia, el número de varones, el embarazo por fertilización in
vitro, la nutrición enteral, los niveles de PCR y la presencia de conducto arterioso permeable (25).
Manish B Malkar et al. (2015) investigan que la puntuación de gravedad respiratoria (RSS) concluyen
que un RSS ≥ 6 en el día 30 de vida está asociado con una mayor mortalidad y un período más largo de
ventilación mecánica en neonatos prematuros que requieren ventilación mecánica asistida durante los
primeros 30 días de vida (22).

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Su Jeong Park et al. (2023) analizan las diferencias entre el éxito y fracaso de la extubación en
prematuros nacidos antes de las 32 semanas, 24 bebés experimentaron un fracaso de extubación (EF) y
19 con extubación exitosa (ES) con características similares. La reintubación se consideró EF si ocurría
dentro de 120 horas postextubación. El 66.7% reintubó debido al esfuerzo respiratorio y el 79.9% dentro
de 90.2 horas. El grupo EF tuvo mayores complicaciones como displasia broncopulmonar y uso elevado
de oxígeno. Sin embargo, el grupo ES utilizó más esteroides antenatales (27).
Hilal Al Mandhari et al. (2022) en el Hospital Universitario Sultan Qaboos en Omán investigaron la
tasa de fracaso de extubación en recién nacidos prematuros. De 140 infantes 24.3% tuvieron fracaso a
la extubación en comparación con los de extubación exitosa, los prematuros con fallo a la extubación
mostraron mayor tiempo de ventilación mecánica y estadía hospitalaria (16 vs. 3 días y 67 vs. 54.5
días). Destacando que la gestación inferior a 28 semanas es un predictor de EF. La puntuación Apgar
de 1 minuto y la presencia de conducto arterioso persistente, no se relacionaron con EF. Concluyendo
que es esencial considerar la prematuridad extrema en decisiones de extubación y desarrollar estrategias
para mejorar los resultados en estos prematuros vulnerables (7).
METODOLOGÍA
Se realizó un estudio Descriptivo, observacional, transversal, unicéntrico, ambilectivo homodémico en
la unidad de cuidados intensivos neonatales del Hospital General de Zona No. 20 “La Margarita” del
Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en la ciudad de Puebla, México, durante el periodo
comprendido entre el 1 de enero de 2024 al 31 de julio del 2024. Se incluyeron recién nacidos prematuros
derechohabientes nacidos en el HGZ 20 y que ingresaron a la Unidad de Cuidados Intensivos
Neonatales con Ventilación Mecánica Asistida.
Los criterios de exclusión fueron los recién nacidos que no que no hayan sido atendidos al nacimiento
en esta unidad y que provengan de otros medios hospitalarios.
Los pacientes que no integraran expedientes completos fueron criterios de eliminación y aquellos que
se trasladaron a otra unidad.
Se recolectaron variables como la edad gestacional, genero, peso al nacimiento, Apgar, Silverman,
aplicación de surfactante, tiempo e indicación de ventilación mecánica asistida, antecedentes
perinatales, control prenatal para realizar la estadística final.

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El tamaño de la muestra fue censal. El tipo de muestreo del presente protocolo fue consecutivo no
probabilístico.
El protocolo fue autorizado por el Comité de Ética e Investigación, con número de registro R-2023-
2108- 154. Los datos de los pacientes se vaciaron en una hoja de recolección de datos, para realizar el
análisis estadístico descriptivo en el software SPSS, versión 25.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Se analizaron los datos de 96 recién nacidos prematuros durante el período de estudio en donde el 100%
fueron sometidos a ventilación mecánica asistida. La mediana de edad gestacional al momento del
nacimiento fue de 33 SDG (RI 4), catalogados como prematuros tardíos (38.9%), con un promedio de
peso al nacimiento de 1764 gr (+600) y mediana de talla de 42 cm (RI 7), catalogándose como peso
normal para edad gestacional en el 65.5%. El 70% tenían antecedentes de haber nacido por cesárea (n=
68) y solo 8 pacientes, no recibieron un esquema de maduración completo con esteroides prenatales. El
67 % del total de la muestra fueron del sexo masculino. El 12.5% de las madres, no llevó un control
prenatal adecuado (Cuadro 1). El 71.88% presentó un APGAR normal al nacimiento, mientras que el
26.04% presento un APGAR recuperado posterior a maniobras de reanimación, reflejando una mejoría
tras la intervención médica inicial. Por otro lado, el 2.08% de los casos correspondió a recién nacidos
con APGAR no recuperado (Figura 1).
La prevalencia estimada de ventilación asistida en RN prematuros atendidos en la UCIN durante el
periodo de estudio fue del 5%, abarcando 6 meses de estudio. El 70% de los pacientes recibieron
surfactante (n=67). La principal modalidad de ventilación con frecuencia en 83 % fue asisto control
(AC), 9.4 % mandatorio intermitente sincronizada (SIMV). La principal indicación que promovió que
los recién nacidos prematuros se sometieran a ventilación invasiva, fue la dificultad respiratoria (SDR)
en un 72%.
Otros diagnósticos con menor frecuencia fueron: asfixia perinatal, requerimiento de cirugía neonatal y
depresión respiratoria secundario a anestésicos, entre otros representando solo un 7% de causas de
ventilación mecánica asistida (Figura 2).
En relación con el tiempo requerido de ventilación mecánica, la mayoría de los pacientes la requirieron
por más de siete días (77.1%). Al analizar algunas condiciones de los recién nacidos prematuros al

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momento del nacimiento y con las indicaciones de uso de ventilación, el peso al nacimiento fue el único
parámetro que
presentó diferencias en el tiempo de ventilación (p< 0.05), encontrando que los pacientes con menor
peso se sometieron a más días de ventilación asistida.(Cuadro 2 y 3). Se analizaron comorbilidades
maternas, en donde el 44% de las madres no contaron con ninguna comorbilidad estudiada, el 42% por
lo menos tenían una comorbilidad y solo el 14.6% con más de 2 comorbilidades. Por tipo de
comorbilidades se encontró una frecuencia de infección urinaria en el 40.6%, preeclampsia en 17.7%,
diabetes gestacional en 11.5%, hipertensión sistémica previa al embarazo en 6.3%. Así mismo se
encontró una frecuencia de 5% de trabajo de parto fallido, con un alto índice de interrupción de
embarazo a través de cesárea en el 71%. Al tratar de establecer una relación de estas alteraciones con
los días de ventilación mecánica asistida, no se encontró ninguna diferencia en frecuencias entre los dos
grupos de estudio (Cuadro 4 ).
En esta cohorte se muestran 10 fallecimientos que representan una frecuencia de 10.4 % de la muestra.
La mortalidad estimada global fue calculada con una tasa de 3.2 /1000 RN. El análisis del total de
variables para caracterizar la Ventilación asistida en prematuros y su asociación con la mortalidad en
nuestra muestra, demuestra que no recibir atención prenatal incrementa 6.5 veces más la probabilidad
de defunción (p=0.020, OR 6.5, IC 1.51-27.9), y se demuestra por análisis de regresión logística binaria
que es la única variable predictora de mortalidad (p= 0.022) (Cuadro 5 ).
A nivel global, la Organización Mundial de la Salud (OMS), estima que cada año nacen cerca de 15
millones de prematuros y, según datos más recientes, unos 13.4 millones de nacimientos prematuros
ocurren anualmente, equivalentes a 1 de cada 10 nacidos vivos. El Instituto Nacional de Estadística y
Geografía (INEGI) en 2020 documentó que aproximadamente 7 de cada 100 nacidos vivos son
prematuros a nivel nacional (INEGI, 2021), esta tasa es similar al 7.7% de prematuros registrados por
el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) entre 2007 y 2012, lo cual subraya la magnitud de la
prematuridad como un problema de salud pública en el país. (OMS, 2023) En este estudio se encontró
una prevalencia de 5.0% de recién nacidos prematuros sometidos a ventilación asistida, con respecto a
la población de RN atendidos durante el período de enero a julio de 2024. La comparación con estudios
focalizados en poblaciones de UCIN que requieren VMA muestra una variabilidad considerable; por

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ejemplo, Onyango et al. (2018) reportaron una prevalencia de VMA del 32%, Es posible que la tasa de
prevalencia sea mayor que en esta muestra por el sesgo de años de mencionada revisión. Este estudio
muestra que el 77.1% de los neonatos requirió soporte ventilatorio por más de siete días; mostrando que
un alto porcentaje ameritan manejo avanzado de ventilación, sin embargo, esta variable no se asoció
con un incremento en la mortalidad como describe Manish B. Malkar et al. (2015) en donde menciona
que la gravedad respiratoria mayor de 30 días de vida es predictiva del tiempo de ventilación mecánica
y mortalidad. En la muestra estudiada, no se observó dicha correlación. Tal resultado difiere de lo
descrito por Al Mandhari et al. (2022), quienes documentaron que la mayor duración de la ventilación
se vincula a un aumento de la morbimortalidad neonatal, posiblemente por diferencias en los criterios
de inclusión, las poblaciones estudiadas o las prácticas clínicas de cada centro. Así mismo se encontró
que las indicaciones más frecuentes de Ventilación asistida en RN prematuros fue el Síndrome de
Dificultad Respiratoria (SDR), seguido de apnea de la prematuridad y la sepsis neonatal.
Cualitativamente, este hallazgo es consistente con la literatura neonatal global, que reconoce al SDR
secundario a la inmadurez pulmonar como la principal causa que conduce a la necesidad de soporte
ventilatorio invasivo en la población prematura (25). Sin embargo, la proporción específica del 72%
atribuida al SDR en esta cohorte parece elevada y amerita comparación con estudios que detallen
frecuencias de indicaciones en entornos similares, para determinar si refleja una característica particular
de la población del HGZ 20 o sus criterios diagnósticos. Al comparar los datos obtenidos con estudios
multicéntricos más amplios, como el de Ohnstad et al. (2021, Noruega), se observa que la duración de
la ventilación mecánica en neonatos extremadamente prematuros (<26SDG) suele extenderse en
promedio hasta cuatro semanas.
Al analizar las características asociadas con la evolución clínica, específicamente la duración de la
VMA (categorizada como < 7 días vs. > 7 días), el menor peso al nacer fue la única característica
asociada significativamente con requerir VMA por más de siete días. Este hallazgo concuerda con la
evidencia existente; la inmadurez inherente al bajo peso al nacer (< 1500) se asocia con SDR más severo
y un mayor riesgo de complicaciones, las cuales frecuentemente requieren soporte ventilatorio
prolongado, como lo discuten F. Niño (2016) (29) y Onyango et al. (22018) (8).

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La mayor proporción de sexo masculino en la muestra no mostró una asociación estadísticamente
significativa con la duración de la VMA >7 días en el análisis bivariado realizado, lo cual difiere con
lo señalado por Ohnstad et al. (2021).
Es importante notar que otras variables como la edad gestacional la administración de surfactante
(recibido por el 70% de la muestra) o el antecedente de esquema de maduración pulmonar no se
asociaron significativamente con la duración de la VMA >7 días en esta cohorte. El estudio de Wei et
al. (2016), realizado en una gran cohorte de VLBW en California, demostró que la administración de
esteroides antenatales, un componente esencial del cuidado prenatal en embarazos de riesgo prematuro
reduce significativamente (casi a la mitad) la incidencia de Hemorragia Intraventricular, especialmente
la severa (Grados III/IV), este estudio provee un mecanismo biológico y epidemiológico robusto que
explica, al menos en parte, por qué la falta de cuidado prenatal (que a menudo implica la no
administración de esteroides) impacta tan negativamente en la supervivencia neonatal (30).
En relación con el puntaje de APGAR no se encontró asociación en cuanto a los días de ventilación
mecánica; sin embargo, Ohnstad et al. (2021) describen que neonatos con puntajes de APGAR bajos a
los 5 minutos presentan mayor riesgo de requerir ventilación prolongada. Esta discrepancia podría
explicarse porque en este análisis se clasificó el tiempo de ventilación en menos o más de 7 días, sin
contabilizar el número total de días.
Analizando las comorbilidades maternas en el presente estudio no se mostró una asociación
estadísticamente significativa con la duración de la ventilación mecánica, su alta prevalencia es
clínicamente relevante y la literatura científica respalda su papel como factores de riesgo para resultados
neonatales adversos que conducen a la necesidad de soporte ventilatorio. La elevada frecuencia de IVU
(40.6%) es un hallazgo crucial, lo que refuerza lo descrito por Torres Lestrade ODet al. (2025). Se ha
demostrado que las infecciones maternas, incluso las bacteriurias asintomáticas, pueden provocar una
respuesta inflamatoria sistémica. Esta respuesta induce la producción de prostaglandinas y citoquinas
que pueden llevar a contracciones uterinas, ruptura prematura de membranas y, consecuentemente, a
un parto pretérmino (30,31). Por otro lado, el 17.7% de las madres cursó con preeclampsia. La
preeclampsia, especialmente la de inicio temprano, es una disfunción endotelial y placentaria que puede
comprometer el ambiente intrauterino. Estudios han asociado la preeclampsia materna con un riesgo

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significativamente mayor de que el neonato prematuro desarrolle un síndrome de dificultad respiratoria
(SDR) severo y displasia broncopulmonar. Aunque el mecanismo exacto sigue en investigación, se
postula que el entorno antiangiogénico de la preeclampsia afecta el desarrollo vascular y alveolar del
pulmón fetal, haciéndolo más susceptible a la lesión y a la necesidad de soporte ventilatorio prolongado,
Matyas M et al. (2022). Finalmente, la alta tasa de nacimientos por cesárea (71%) también merece
consideración. Si bien en muchos casos la cesárea es una intervención necesaria para mitigar riesgos
maternos o fetales, está documentado que los neonatos nacidos por esta vía, especialmente sin trabajo
de parto previo, tienen un mayor riesgo de morbilidad respiratoria, como la taquipnea transitoria del
recién nacido. Esto se atribuye a la falta de compresión torácica que ocurre durante el parto vaginal, la
cual ayuda a la eliminación del líquido pulmonar fetal. La retención de este líquido puede causar
dificultad respiratoria inicial que, en un neonato ya vulnerable por su prematurez, puede ser el factor
que precipite la necesidad de ventilación mecánica Reyna Orozco I et al. (32).
En esta cohorte, el principal factor asociado a ventilación mecánica por mayor tiempo en los recién
nacidos prematuros fueron aquellos que contaron con bajo peso al nacimiento, lo que genera mayor
morbilidad neonatal. Este hallazgo es crucial y, al analizar los factores asociados, se encontró que esto
concuerda con el estudio realizado por Paz-Zuleta y cols. (2015, España), en donde mencionan que
independientemente del número de consultas, es importante la atención desde el primer trimestre de
gestación. La tasa de mortalidad observada en esta cohorte de 96 prematuros sometidos a VMA fue del
10.4%. Esta cifra debe interpretarse en el contexto del perfil de riesgo específico de la población del
HGZ 20. La comparación con otras cohortes es compleja debido a la heterogeneidad; por ejemplo, la
mortalidad general fue del 4.6% en la cohorte retinopatía del prematuro de Onyango et al. (2018) (28),
mientras que la mortalidad asociada específicamente a enterocolitis necrosante puede alcanzar el 20-
50% según F. Niño (2016). El 10.4% se encuentra dentro de un rango plausible, pero su interpretación
final dependería de la incidencia de complicaciones graves (SDR severo, hemorragia intraventricular,
enterocolitis necrosante y sepsis) dentro de la muestra estudiada (29). Filipa Flor-de-Lima et al. (2012)
reportaron una mortalidad general del 23% en recién nacidos de muy bajo peso al nacer (MBPN) a lo
largo de 15 años, la cual disminuyó significativamente del 35% al 10.8% tras la implementación de
cambios en el cuidado perinatal, incluyendo estrategias de ventilación menos invasivas.

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El hallazgo más impactante de este estudio en relación con la mortalidad fue la relación encontrada
entre la falta de un control prenatal adecuado y un incremento significativo en el riesgo de muerte. La
ausencia de control prenatal fue el único predictor significativo de mortalidad identificado en el análisis
de regresión logística. En contraste, en la muestra analizada, otras variables como la duración de la
VMA >7 días, la presencia de SDR o sepsis neonatal no mostraron una asociación estadísticamente
significativa con la mortalidad (21). La falta de asociación con la duración de la VMA difiere de lo
reportado por Al Mandhari et al. (2022), lo cual podría deberse a diferencias poblacionales, prácticas
clínicas, o la potencia estadística limitada por el tamaño muestral para detectar asociaciones con otros
factores en el análisis multivariable (7). Este estudio respalda la relevancia de fortalecer la
monitorización estrecha y la prevención de complicaciones en neonatos prematuros, a la vez que se
destaca la necesidad de profundizar en la investigación para esclarecer factores de riesgo como el Apgar
y la duración de la ventilación mecánica. Asimismo, se subraya la importancia de las estrategias de
prevención primaria (atención prenatal integral, control de infecciones y uso adecuado de
corticoesteroides). La evidencia disponible
tanto local como global coincide en que el enfoque multidisciplinario y la continuidad de la atención,
desde la etapa prenatal hasta la posnatal, resultan fundamentales para reducir la morbimortalidad en
esta población tan vulnerable. Se proponen las siguientes medidas para ser implementadas y abatir la
prematurez y por tanto la mortalidad perinatal: Identificación de factores de riesgo prenatales ya que
esto es útil para realizar intervenciones tempranas mejorando el tiempo de ventilación mecánica,
promover la atención prenatal desde el primer trimestre, incrementando una vigilancia sistematizada y
de calidad, realizar acciones de prevención primaria y secundaria del parto pretérmino. Esta muestra
caracterizó una cohorte de prematuros ventilados en un hospital mexicano, encontrando una prevalencia
de VMA del 5%, con SDR como indicación principal. El bajo peso al nacer se asoció con mayor
duración de VMA, mientras que la falta de control prenatal emergió como el predictor más potente de
mortalidad. La comparación con la literatura internacional destaca la variabilidad en prevalencia y
mortalidad, pero apoya conceptualmente la asociación del bajo peso al nacimiento con VMA
prolongada y ampliamente la asociación entre falta de cuidado prenatal y mortalidad.
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ILUSTRACIONES, TABLAS, FIGURAS.
Cuadro 1: Características Demográficas de prematuros con VM
Frecuencia Porcentaje
Genero Hombre 64 66.70%
Mujer 32 33.30%
Cesárea No 28 29.2%
Si 68 70.8%
Promedio (gr) Desviación estándar
Peso 1764.96 600.56
Mediana Rango Inter cuartil
SDG 33 4
Talla 42 7
Fuente: Expediente clínico, n = 96
Figura 1. Distribución de cálculo de Apgar a los 5 minutos posterior a atención de RN prematuros.
Fuente: Expediente clínico Apgar normal 72
Apgar recuperado 26%
Apgar no recuperado 2%

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Figura 2. Distribución de causas de Ventilación Mecánica en 96 RN prematuros.
Cuadro 2. Condiciones al nacimiento de RN prematuros y su relación con tiempo de ventilación
asistida.
Variables Analizadas
Tiempo de ventilación invasiva (n= 96)
Valor p<7 días n=22 > 7 días n=74
Edad gestacional Semanas Mediana (RI) 33 (3-6) 33 (4-10) 0.218ᵒ
Género
Masculino Femenino 16 (16.7)
6 (6.3)
48 (50)
26 (27.1)
0.492**
Peso al nacimiento Gramos Media (DS) 1994 (+ 578) 1696 (+ 593) 0.040ᴥ
Control prenatal
Si No 20 (20.8)
2 (2.1)
64 (66.7)
10 (10.4)
0.728*
Esquema de maduración
prenatal
No Si 22 (23)
0
66 (69)
8 (8.3) 0.192*
Apgar al nacimiento
Normal Bajo recuperado
No recuperado
n (%)
18 (18.8)
4 (4.2%)
0
41 (42.5)
31 (32.3)
2 (2.1)
0.077**
Surfactante No n (%)
Si n (%)
13 (13.5)
9 (9.5)
16 (16.7)
58 (60.4)
< 0.001**
*Prueba U Mann Whitney ᴥ T student para muestras independientes * Prueba exacta de Fisher ** x2 Pearson
Causas de Ventilación Mecánica en RN prematuros
Cirugía
Depresión Respiratoria Sec. Analgésicos
Asfixia Neonatal
Sepsis Neonatal
Apnea
Dificultad Respiratoria

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Cuadro 3. Principales causas de ventilación asistida en pacientes prematuros
Variables Analizadas
Tiempo de ventilación invasiva
(n= 96)
Valor p<7 días
n=22
> 7 días
n=74
SDR
No Si 5 (5.2)
17 (17.7)
22 (22.9)5
2 (54.2) 0.521**
Sepsis neonatal No Si 20 (20.8)
2 (2.1)
72 (75)
2 (2.1) 0.224*
Asfixia perinatal No Si 22 (23)
0
71 (74)
3 (3.1)
0.337*
Apnea No Si 18 (19)
4 (4.2)
57 (60)
17 (17)
0.633**
Cirugía neonatal No Si 22 (23)
0
73 (76)
1 (1)
0.584*
Depresión respiratoria
por anestésicos No Si 22 (23)
0
71 (74)
3 (3.1)
0.337*
* Prueba exacta de Fisher ** x2 Pearson
Cuadro 4. Comorbilidades maternas asociadas al tiempo de ventilación mecánica en Recién nacidos
prematuros.
* Prueba exacta de Fisher ** x2 Pearson
Variables analizadas
Tiempo de ventilación invasiva
(n= 96)
Valor p
<7 días
n=22
> 7 días
n=74
Comorbilidades
maternas
Ninguna 1
comorbilidad
>2
8 (8.3)
11 (11.5)
3 (3)
34 (35.4)
29 (30)
11.5 (14)
0.664**
Preeclampsia No Si 19 (20)
3 (3.1)
60 (62)
14 (14.6)
0.75*
Diabetes gestacional No Si 19 (20)
66 (69)
3 (3)
8 (8.3)
0.710*
Hipertensión sistémica No Si 22 (23)
68 (70)
0
6 (6.3)
0.331*
Infección urinaria
durante embarazo
Si No 10(10.4)
12(12.5)
29 (31)
45 (47)
0.599**
Trabajo de parto
Fallido
No
Si
22 (23)0 69 (72)
5 (5.2)
0.586*
Cesárea No Si 8 (8.3)
14 (14.6)
20 (21)
54 (56)
0.398**
pág. 141
Cuadro 5. Factores asociados a mortalidad en niños prematuros sometidos a ventilación asistida
Antecedentes prenatales
n % n %
Diabetes gestacional 10 10.4 1 1 0.84
(0.097-7.3) 0.67a
Hipertensión inducida 17 18 0 0 NA NA
por embarazo
Sin Control prenatal 8 8.3 4 4.2
6.5
(1.51-27.9) 0.022 c
Esquema maduración 6 6.3 2 2.1
3.3
(0.575-19) 0.195 a
pulmonar incompleta
Infección vías urinarias 33 34-4 6 6.3 2.4 0.187 a
materna (0.632-9.1)
Trabajo de parto fallido 5 5.2 0 0 NA NA
Cesárea 61 63.5 7 7.3
0.956
(0.22-3.9) 0.951 a
Bradicardia Fetal 11 11.5 1 1 0.758 0.801 b
(0.087-6.5)
Antecedentes posnatales
Ventilación asistida >7 66 68.8 8 8.3 1.21 0.817 a
días (0.238-6.1)
SDR 61 63.5 8 8.3 1.6
(0.325.8.2) 0.546 a
Sepsis neonatal 3 3.1 1 1 3
(0.28-32) 0.329 b
Asfixia 3 3.1 0 0 NA NA
Cirugía neonatal 0 0 1 1 NA 0.104 b
Depresión Respiratoria 2 2.3 1 1.1 0.367 0.285 b
Apnea 20 21 1 1.1 (0.044-3.0) 0.337 b
a x2 Pearson, b Prueba Fisher, c Regresión logística binaria

pág. 142
CONCLUSIONES
Se encontró una prevalencia de RN prematuros, similar a lo reportado a nivel nacional de niños
prematuros. La indicación más frecuente para el uso de ventilación mecánica en prematuros fue el
síndrome de dificultad respiratoria (SDR) tipo 1. Se encontró una asociación entre el peso menor al
nacer, con el tiempo de necesidad de ventilación asistida. La tasa de mortalidad en pacientes sometidos
a ventilación asistida fue similar a lo reportado en Latinoamérica y la falta de control prenatal
incrementa la probabilidad de fallecimiento en los recién nacidos prematuros que requirieron
ventilación mecánica.
La aparente escasez de estudios publicados recientes y comparables de México o Latinoamérica subraya
el valor de generar datos locales como los presentados en esta tesis para seguir siendo objeto de estudio.
Las limitaciones incluyen el diseño descriptivo/transversal para algunas asociaciones, el tamaño
muestral y el enfoque unicéntrico. Estos resultados respaldan la necesidad de fortalecer la
monitorización y prevención de complicaciones en neonatos prematuros sometidos a VMA. De manera
crucial, enfatizan la importancia crítica de implementar estrategias efectivas para asegurar un control
prenatal adecuado y de calidad.
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