pág. 324
LA DISRUPCIÓN ALGORÍTMICA EN LAS
RELACIONES HUMANAS: REVISIÓN
SISTEMÁTICA DEL FENÓMENO JUVENIL DE LOS
AI COMPANIONS

ALGORITHMIC DISRUPTION IN HUMAN RELATIONSHIPS: A

SYSTEMATIC REVIEW OF THE YOUTH PHENOMENON OF AI

COMPANIONS

Mario Alberto Carrillo Ancheyta

Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas y Universidad Autónoma de Chiapas

Jorge Humberto Ruiz Ovalle

Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas y Universidad Autónoma de Chiapas
pág. 325
DOI:
https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v10i1.22125
La disrupción algorítmica en las relaciones humanas: revisión
sistemática del fenómeno juvenil de los AI companions

Mario Alberto Carrillo Ancheyta
1
mario.carrillo@unicach.mx

https://orcid.org/0000-0002-0081-7315

Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas y
Universidad Autónoma de Chiapas

Jorge Humberto Ruiz Ovalle

jruizovalle@unach.mx

https://orcid.org/0009-0005-7302-549X

Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas y
Universidad Autónoma de Chiapas

RESUMEN

El presente artículo de revisión sistemática tiene como objetivo analizar la disrupción algorítmica en las
relaciones humanas, con énfasis en el fenómeno juvenil de los AI companions, examinando sus
implicancias sociales, éticas, psicológicas y educativas. La revisión se llevó a cabo siguiendo la
metodología PRISMA 2020, incluyendo estudios publicados entre 2010 y 2025 en bases de datos
académicas internacionales, seleccionando investigaciones que abordaran la interacción de jóvenes con
agentes conversacionales basados en inteligencia artificial. Se identificaron seis categorías analíticas:
configuración algorítmica, motivaciones juveniles, construcción de identidad, transformación de
relaciones interpersonales, riesgos éticos y psicológicos, e implicaciones educativas y socioculturales.
Los hallazgos muestran que los AI companions generan vínculos emocionalmente significativos
percibidos por los jóvenes, influyendo en la autopercepción, la validación emocional y las dinámicas
sociales, mientras presentan riesgos asociados a la dependencia afectiva, la manipulación algorítmica y
la explotación de datos sensibles. Además, la revisión evidencia vacíos en estudios longitudinales y
diversidad cultural, así como la necesidad de alfabetización algorítmica y educación ética. Se concluye
que los AI companions constituyen un fenómeno emergente que requiere enfoques interdisciplinarios y
regulaciones orientadas a garantizar el bienestar relacional juvenil y un uso crítico y responsable de la
tecnología.

Palabras clave: disrupción algorítmica, relaciones humanas, AI companions

1 1
Autor Principal
Correspondencia:
mario.carrillo@unicach.mx
pág. 326
Algorithmic Disruption in Human Relationships: A Systematic

Review of the Youth Phenomenon of AI Companions

ABSTRACT

This systematic review aims to analyze algorithmic disruption in human relationships, with a focus on

the youth phenomenon of AI companions, examining its social, ethical, psychological, and educational

implications. The review was conducted following the
PRISMA 2020 methodology, including studies
published between 2010 and 2025 in international academic databases, selecting research that addressed

the interaction of young people with conversational agents based on artificial intelligence. Six analytical

ca
tegories were identified: algorithmic configuration, youth motivations, identity construction,
transformation of interpersonal relationships, ethical and psychological risks, and educational and

sociocultural implications. The findings show that AI compani
ons generate emotionally significant
bonds perceived by young users, influencing self
-perception, emotional validation, and social dynamics,
while presenting risks related to emotional dependency, algorithmic manipulation, and sensitive data

exploitation.
Additionally, the review highlights gaps in longitudinal studies and cultural diversity, as
well as the need for algorithmic literacy and ethical education. It is concluded that AI companions

constitute an emerging phenomenon that requires interdisciplinar
y approaches and regulations aimed at
ensuring youth relational well
-being and the critical and responsible use of technology.
Keywords
: algorithmic disruption, human relationships, AI companions
Artículo recibido 10 diciembre 2025

Aceptado para publicación: 10 enero 2026
pág. 327
INTRODUCCIÓN

En las últimas décadas, el acelerado desarrollo de la inteligencia artificial (IA) ha transformado de
manera sustantiva las formas de interacción humana, reconfigurando los vínculos sociales, afectivos y
comunicativos en distintos contextos culturales y generacionales (Floridi, 2014; Russell & Norvig,
2021). En particular, la irrupción de sistemas algorítmicos diseñados para simular interacciones sociales
como los denominados AI companions ha generado un nuevo escenario relacional que desafía las
concepciones tradicionales de sociabilidad, intimidad y construcción del vínculo humano (Turkle, 2017;
Danaher, 2019). Este fenómeno adquiere una relevancia singular en el ámbito juvenil, dado que los
jóvenes constituyen el grupo etario con mayor exposición, adopción y normalización de tecnologías
digitales mediadas por algoritmos inteligentes (Livingstone et al., 2021).

La noción de disrupción algorítmica refiere al impacto estructural que los sistemas automatizados
producen sobre prácticas sociales previamente mediadas por relaciones humanas directas, introduciendo
lógicas de predicción, personalización y simulación emocional en los procesos de interacción cotidiana
(Zuboff, 2019; Gillespie, 2020). En este sentido, los AI companions asistentes conversacionales
diseñados para ofrecer compañía emocional, apoyo psicológico o interacción social simulada
representan una expresión avanzada de dicha disrupción, al ocupar espacios tradicionalmente reservados
a las relaciones interpersonales humanas (Shum et al., 2018; Skjuve et al., 2021). Su proliferación
plantea interrogantes profundos sobre la naturaleza del vínculo, la autenticidad emocional y el desarrollo
socioafectivo de los usuarios jóvenes.

Desde una perspectiva sociotécnica, las tecnologías no solo median la comunicación, sino que
configuran activamente las formas de subjetividad y relación social (Latour, 2005; Couldry & Mejias,
2019). En el caso de los AI companions, esta mediación se intensifica al incorporar modelos de lenguaje
capaces de emular empatía, reciprocidad y continuidad relacional, elementos centrales en la experiencia
humana de la amistad y el afecto (Bender et al., 2021; Lemoine & Srinivasan, 2023). Para las juventudes,
que atraviesan procesos críticos de construcción identitaria y pertenencia social, la interacción sostenida
con agentes artificiales plantea oportunidades y riesgos que aún no han sido plenamente sistematizados
por la literatura científica (Arnett, 2015; Odgers & Jensen, 2020).
pág. 328
Diversos estudios han señalado que los jóvenes tienden a establecer relaciones significativas con
tecnologías digitales, atribuyéndoles agencia, intencionalidad y valor emocional (Reeves & Nass, 1996;
Turkle, 2011). En este contexto, los AI companions no son percibidos únicamente como herramientas
funcionales, sino como entidades relacionales capaces de ofrecer escucha, comprensión y validación
emocional, especialmente en situaciones de soledad, ansiedad o aislamiento social (Elgan & Bjerke,
2023; Skjuve & Brandtzaeg, 2022). Esta tendencia ha sido reforzada por el contexto postpandemia,
donde el distanciamiento social aceleró la adopción de soluciones digitales para suplir carencias
relacionales (OECD, 2021; Wiederhold, 2020).

No obstante, la incorporación de AI companions en la vida cotidiana juvenil suscita debates éticos,
psicológicos y sociales de considerable complejidad. Algunos autores advierten que la sustitución
parcial de vínculos humanos por relaciones algorítmicas podría afectar el desarrollo de habilidades
socioemocionales, la tolerancia a la frustración interpersonal y la capacidad de negociación afectiva en
contextos reales (Turkle, 2017; Vallor, 2016). Asimismo, se ha planteado que estas tecnologías podrían
reforzar dinámicas de dependencia emocional, especialmente en poblaciones jóvenes con
vulnerabilidades psicosociales preexistentes (Crawford, 2021; Montag et al., 2023).

Desde el campo de la psicología del desarrollo, la adolescencia y la juventud temprana se caracterizan
por una intensa exploración de la identidad, la intimidad y la autonomía relacional (Erikson, 1968;
Arnett, 2015). En este marco, la interacción con AI companions podría influir en la manera en que los
jóvenes experimentan la cercanía emocional, la autoexpresión y el reconocimiento social, al ofrecer
respuestas consistentes, no conflictivas y altamente personalizadas (Shum et al., 2018; Skjuve et al.,
2021). Esta dinámica plantea interrogantes sobre el aprendizaje relacional y la construcción de
expectativas respecto a las relaciones humanas reales.

Por otro lado, la literatura reciente también destaca potenciales beneficios asociados al uso de AI
companions, particularmente en términos de apoyo emocional, reducción de la soledad percibida y
facilitación de la expresión emocional en contextos seguros (Fitzpatrick et al., 2017; Inkster et al., 2018).
En poblaciones juveniles que enfrentan estigmatización, ansiedad social o barreras para acceder a
servicios de salud mental, estos sistemas podrían funcionar como recursos complementarios, siempre
pág. 329
que su diseño y uso estén adecuadamente regulados (WHO, 2022; Elgan & Bjerke, 2023). Sin embargo,
la evidencia empírica sobre estos beneficios es aún fragmentaria y heterogénea.

La expansión de los AI companions se inscribe además en un ecosistema digital dominado por la lógica
del capitalismo de plataformas y la extracción de datos personales, lo que introduce dimensiones
adicionales de análisis relacionadas con la privacidad, la vigilancia y la monetización de la intimidad
(Zuboff, 2019; Couldry & Mejias, 2019). En el caso de los jóvenes, estas prácticas adquieren especial
gravedad, dado su menor nivel de alfabetización digital crítica y su mayor exposición a dinámicas de
explotación algorítmica (Livingstone et al., 2021; Montgomery et al., 2022). La relación emocional con
sistemas que recolectan y procesan datos sensibles plantea desafíos éticos que requieren atención
sistemática.

A nivel académico, el fenómeno de los AI companions ha sido abordado desde múltiples disciplinas,
incluyendo la interacción humano-computadora, la psicología, la sociología y la ética de la tecnología
(Danaher, 2019; Vallor, 2016; Skjuve & Brandtzaeg, 2022). No obstante, la producción científica
presenta una dispersión conceptual y metodológica significativa, con estudios que varían en
definiciones, enfoques teóricos y resultados, dificultando la construcción de un marco comprensivo
integrado (Gunkel, 2018; Floridi et al., 2018). Esta fragmentación evidencia la necesidad de revisiones
sistemáticas que permitan sintetizar el conocimiento disponible y orientar futuras investigaciones.

En particular, se observa una carencia de revisiones sistemáticas centradas específicamente en el
impacto de los AI companions sobre las relaciones humanas juveniles, entendidas no solo como vínculos
interpersonales, sino como procesos simbólicos, emocionales y sociales complejos (Arnett, 2015;
Odgers & Jensen, 2020). La mayoría de los estudios existentes se focalizan en aspectos técnicos o en
poblaciones adultas, dejando un vacío analítico respecto a las experiencias, percepciones y
consecuencias relacionales en jóvenes (Skjuve et al., 2021; Elgan & Bjerke, 2023). Esta laguna limita
la capacidad de diseñar políticas, intervenciones educativas y marcos regulatorios adecuados.

Desde una perspectiva educativa y social, comprender la disrupción algorítmica en las relaciones
juveniles resulta fundamental para promover un uso crítico, ético y responsable de la IA (UNESCO,
2021; OECD, 2022). La alfabetización algorítmica y emocional emerge como un componente clave para
que los jóvenes puedan interactuar con estas tecnologías sin sustituir, empobrecer o instrumentalizar sus
pág. 330
vínculos humanos (Vallor, 2016; Livingstone et al., 2021). En este sentido, el análisis sistemático de la
evidencia disponible constituye un insumo esencial para el diseño de estrategias formativas y
preventivas.

El presente artículo tiene como objetivo realizar una revisión sistemática de la literatura científica sobre
la disrupción algorítmica en las relaciones humanas, con énfasis en el fenómeno juvenil de los AI
companions. A través del análisis crítico de estudios empíricos y teóricos publicados en bases de datos
académicas reconocidas, se busca identificar tendencias, enfoques, hallazgos y vacíos de investigación,
así como evaluar las implicancias psicológicas, sociales y éticas de estas tecnologías en la población
joven (PRISMA, 2020; Page et al., 2021). Esta revisión pretende contribuir a un debate informado y
multidimensional sobre el lugar de la IA en la configuración de las relaciones humanas contemporáneas.

Este estudio se posiciona desde una mirada crítica e interdisciplinaria, reconociendo tanto el potencial
transformador como los riesgos inherentes a los AI companions en contextos juveniles (Floridi, 2014;
Turkle, 2017). Al sistematizar la evidencia disponible, se aspira a ofrecer un marco analítico que sirva
de referencia para investigadores, educadores, responsables de políticas públicas y desarrolladores
tecnológicos interesados en promover una integración ética y humanamente sostenible de la inteligencia
artificial en la vida social de las nuevas generaciones (UNESCO, 2021; Vallor, 2016).

Contexto y Relevancia del Estudio

La acelerada incorporación de sistemas de inteligencia artificial en la vida cotidiana ha generado
transformaciones profundas en las dinámicas sociales contemporáneas, particularmente en las formas
de interacción, comunicación y construcción de vínculos afectivos (Floridi, 2014; Russell & Norvig,
2021). En este contexto, los denominados AI companions agentes conversacionales diseñados para
interactuar de manera empática y personalizada se han posicionado como tecnologías emergentes con
una fuerte presencia entre las juventudes, quienes constituyen el grupo etario con mayor nivel de
adopción y normalización de entornos digitales algorítmicamente mediados (Livingstone et al., 2021).

El contexto juvenil resulta especialmente relevante debido a que esta etapa del ciclo vital se caracteriza
por procesos intensivos de socialización, construcción identitaria y búsqueda de pertenencia relacional
(Erikson, 1968; Arnett, 2015). La interacción sostenida con AI companions introduce una nueva forma
de mediación tecnológica que no solo facilita la comunicación, sino que simula reciprocidad emocional,
pág. 331
escucha activa y acompañamiento afectivo, elementos tradicionalmente asociados a las relaciones
humanas significativas (Turkle, 2017; Skjuve et al., 2021). Esta situación plantea interrogantes
fundamentales sobre el modo en que los jóvenes configuran sus experiencias relacionales en entornos
híbridos humano-algorítmicos.

La relevancia del estudio se acentúa en un escenario postpandémico marcado por el incremento de la
soledad percibida, la ansiedad social y el debilitamiento de redes de apoyo presenciales entre jóvenes
(OECD, 2021; Wiederhold, 2020). En este marco, los AI companions han sido presentados tanto como
recursos de apoyo emocional como posibles sustitutos parciales de vínculos humanos, generando un
debate académico aún incipiente y fragmentado (Elgan & Bjerke, 2023; Montag et al., 2023). La
ausencia de consensos claros sobre sus efectos relacionales evidencia la necesidad de análisis
sistemáticos y rigurosos.

Desde una perspectiva social, educativa y ética, comprender la disrupción algorítmica en las relaciones
humanas juveniles resulta fundamental para orientar políticas públicas, marcos regulatorios y estrategias
de alfabetización digital crítica (UNESCO, 2021; OECD, 2022). En este sentido, el presente estudio
adquiere relevancia al proponer una revisión sistemática que permita sintetizar la evidencia disponible,
identificar vacíos de conocimiento y aportar insumos teóricos para una integración responsable de la
inteligencia artificial en la vida relacional de las nuevas generaciones (Floridi et al., 2018).

Fundamentación Teórica

La fundamentación teórica de este estudio se sustenta en un enfoque interdisciplinario que articula
aportes de la sociología de la tecnología, la psicología del desarrollo, la interacción humano-
computadora y la ética de la inteligencia artificial (Vallor, 2016; Danaher, 2019). Desde esta perspectiva,
la tecnología es concebida no como un instrumento neutral, sino como un agente activo que co-configura
prácticas sociales, subjetividades y formas de relación (Latour, 2005; Couldry & Mejias, 2019).

El concepto de disrupción algorítmica se vincula con la capacidad de los sistemas automatizados para
alterar estructuras sociales preexistentes mediante la introducción de lógicas de predicción,
personalización y optimización basadas en datos (Zuboff, 2019; Gillespie, 2020). En el ámbito
relacional, esta disrupción se manifiesta cuando algoritmos diseñados para interactuar socialmente
comienzan a ocupar espacios simbólicos y emocionales tradicionalmente reservados a las relaciones
pág. 332
humanas directas (Turkle, 2017; Gunkel, 2018). Los AI companions representan una expresión
paradigmática de este fenómeno al simular presencia social y afectiva.

Desde la teoría de la interacción humano-computadora, se ha demostrado que las personas tienden a
aplicar normas sociales a las tecnologías interactivas, atribuyéndoles intencionalidad, personalidad y
capacidad de respuesta emocional (Reeves & Nass, 1996; Nass & Moon, 2000). Esta tendencia se
intensifica con el uso de modelos de lenguaje avanzados, capaces de sostener conversaciones
prolongadas, adaptativas y emocionalmente congruentes, lo que refuerza la percepción de vínculo
relacional (Bender et al., 2021; Lemoine & Srinivasan, 2023).

En el plano psicológico, la teoría del desarrollo psicosocial de Erikson (1968) y el enfoque de la adultez
emergente propuesto por Arnett (2015) ofrecen marcos relevantes para comprender la vulnerabilidad y
plasticidad relacional de los jóvenes. Durante estas etapas, la búsqueda de intimidad, validación y apoyo
emocional resulta central, lo que puede favorecer la adopción de AI companions como fuentes
alternativas o complementarias de interacción afectiva (Skjuve et al., 2021; Elgan & Bjerke, 2023). Esta
dinámica plantea interrogantes sobre el aprendizaje emocional y la internalización de modelos
relacionales mediados por algoritmos.

Desde la ética de la tecnología, autores como Vallor (2016) y Floridi (2014) advierten que la interacción
con agentes artificiales plantea desafíos morales relacionados con la autenticidad, la dependencia
emocional y la erosión de virtudes sociales fundamentales. En particular, se ha cuestionado si las
relaciones con AI companions pueden fomentar una forma de intimidad asimétrica, donde el usuario
proyecta emociones genuinas sobre un sistema que carece de conciencia y reciprocidad moral (Danaher,
2019; Turkle, 2017).

La teoría del capitalismo de la vigilancia aporta un marco crítico para analizar el trasfondo económico
y político de estas tecnologías, destacando cómo la monetización de la interacción emocional y la
recolección de datos sensibles configuran nuevas formas de poder algorítmico (Zuboff, 2019; Couldry
& Mejias, 2019). En el caso de los jóvenes, esta dimensión adquiere especial relevancia debido a su
mayor exposición a entornos digitales y a las asimetrías informacionales que limitan su capacidad de
agencia crítica (Livingstone et al., 2021).
pág. 333
Problemática

La creciente incorporación de AI companions en la vida cotidiana de los jóvenes plantea una
problemática compleja que involucra dimensiones psicológicas, sociales, éticas y educativas aún
insuficientemente abordadas por la literatura científica (Skjuve & Brandtzaeg, 2022; Montag et al.,
2023). Si bien estas tecnologías han sido promovidas como herramientas de apoyo emocional y
bienestar, su uso intensivo y prolongado genera interrogantes sobre sus efectos en la calidad,
profundidad y naturaleza de las relaciones humanas juveniles (Turkle, 2017).

Uno de los principales problemas identificados es la posible sustitución parcial de vínculos humanos
por interacciones algorítmicas, especialmente en contextos de soledad, ansiedad social o exclusión
(Elgan & Bjerke, 2023; OECD, 2021). Esta sustitución podría limitar el desarrollo de habilidades
socioemocionales clave, como la empatía recíproca, la resolución de conflictos y la tolerancia a la
frustración interpersonal, competencias fundamentales para la vida adulta (Vallor, 2016; Arnett, 2015).

Asimismo, la relación emocional con AI companions se caracteriza por una asimetría estructural, dado
que estos sistemas están diseñados para adaptarse al usuario sin demandar reciprocidad ni confrontación
(Danaher, 2019; Gunkel, 2018). Esta lógica puede reforzar expectativas irreales sobre las relaciones
humanas, donde el conflicto, la negociación y la alteridad son elementos constitutivos (Turkle, 2011;
Skjuve et al., 2021). En jóvenes en proceso de construcción identitaria, esta distorsión relacional resulta
especialmente preocupante.

Otro aspecto problemático se vincula con la privacidad y la explotación de datos emocionales. Los AI
companions recopilan información sensible relacionada con estados de ánimo, experiencias personales
y patrones de interacción, lo que plantea riesgos significativos en términos de vigilancia, manipulación
y mercantilización de la intimidad juvenil (Zuboff, 2019; Montgomery et al., 2022). La falta de
regulaciones específicas y de alfabetización algorítmica agrava esta situación (UNESCO, 2021).

Desde el punto de vista académico, la problemática se ve profundizada por la dispersión conceptual y
metodológica de los estudios existentes. La ausencia de definiciones operativas claras, la heterogeneidad
de enfoques y la limitada atención a contextos juveniles dificultan la construcción de conocimiento
acumulativo y comparativo (Floridi et al., 2018; Skjuve & Brandtzaeg, 2022). Esta fragmentación limita
la formulación de recomendaciones basadas en evidencia.
pág. 334
En consecuencia, se evidencia una necesidad urgente de sistematizar el conocimiento disponible para
comprender de manera integral cómo la disrupción algorítmica, a través de los AI companions, está
reconfigurando las relaciones humanas en la juventud, así como sus implicancias a mediano y largo
plazo (Livingstone et al., 2021; OECD, 2022).

Objetivos y Preguntas de Investigación

El objetivo general de este artículo es analizar de manera sistemática la evidencia científica disponible
sobre la disrupción algorítmica en las relaciones humanas, con énfasis en el fenómeno juvenil de los AI
companions, identificando sus principales enfoques teóricos, hallazgos empíricos, implicancias
relacionales y vacíos de investigación (Page et al., 2021; PRISMA, 2020).

Como objetivos específicos, se propone: (a) examinar cómo la literatura conceptualiza la interacción
entre jóvenes y AI companions; (b) identificar los efectos psicológicos y sociales atribuidos a estas
tecnologías en las relaciones humanas juveniles; (c) analizar los debates éticos y críticos asociados al
uso de AI companions; y (d) detectar limitaciones metodológicas y áreas emergentes para futuras
investigaciones (Floridi et al., 2018; Skjuve et al., 2021).

A partir de estos objetivos, se plantean las siguientes preguntas de investigación:

1.
¿Cómo se define y aborda la disrupción algorítmica en las relaciones humanas juveniles en la
literatura científica?

2.
¿Qué efectos relacionales, emocionales y sociales se asocian al uso de AI companions en
jóvenes?

3.
¿Cuáles son los principales riesgos y oportunidades identificados por los estudios revisados?
4.
¿Qué vacíos de conocimiento persisten en relación con este fenómeno emergente?
Estas preguntas orientan la revisión sistemática y estructuran el análisis crítico del fenómeno estudiado
(Page et al., 2021).

METODOLOGÍA

Diseño del estudio

El presente trabajo corresponde a una revisión sistemática de la literatura, desarrollada conforme a las
directrices establecidas por la declaración PRISMA 2020 (Preferred Reporting Items for Systematic
Reviews and Meta-Analyses), las cuales proporcionan un marco metodológico estandarizado para
pág. 335
garantizar transparencia, rigor y reproducibilidad en estudios de revisión (Page et al., 2021). Este
enfoque metodológico resulta especialmente pertinente para sintetizar evidencia científica dispersa y
heterogénea sobre fenómenos emergentes, como la disrupción algorítmica en las relaciones humanas
mediadas por AI companions en población juvenil (Moher et al., 2009; Snyder, 2019).

La revisión se orientó desde un enfoque cualitativo-interpretativo, dado que el interés principal radicó
en analizar conceptualizaciones, enfoques teóricos, hallazgos empíricos y debates críticos presentes en
la literatura científica, más que en realizar una síntesis estadística de resultados (Grant & Booth, 2009;
Petticrew & Roberts, 2006).

Fuentes de información y estrategia de búsqueda

La búsqueda sistemática de estudios se realizó en bases de datos académicas de alto impacto y
reconocimiento internacional: Scopus, Web of Science (WOS), PubMed, PsycINFO y Google Scholar,
seleccionadas por su cobertura multidisciplinaria en áreas como ciencias sociales, psicología, tecnología
y estudios de la comunicación (Falagas et al., 2008).

Se definió un período de búsqueda comprendido entre 2015 y 2024, considerando que el desarrollo y la
popularización de los AI companions se intensificaron en la última década con el avance de los modelos
de inteligencia artificial conversacional (Floridi et al., 2018; Russell & Norvig, 2021).

La estrategia de búsqueda combinó descriptores en inglés y español, utilizando operadores booleanos
AND y OR. Entre los términos empleados se incluyeron: “AI companions”, “artificial intelligence and
relationships”, “algorithmic mediation”, “human-AI interaction”, “youth”, “adolescents”, “digital
relationships”, “relaciones humano-algorítmicas” y “inteligencia artificial y juventud”. Esta estrategia
permitió maximizar la sensibilidad y especificidad de los resultados obtenidos (Booth et al., 2016).

Criterios de inclusión y exclusión

Los criterios de inclusión se definieron previamente para garantizar la coherencia y pertinencia del
corpus analizado. Se incluyeron:

(a) artículos empíricos y teóricos revisados por pares;

(b) estudios que abordaran explícitamente la interacción entre seres humanos y AI companions o
sistemas de IA social;

(c) investigaciones centradas total o parcialmente en población juvenil (adolescentes y adultos jóvenes);
pág. 336
(d) publicaciones en inglés y español;

(e) estudios disponibles en texto completo (Page et al., 2021).

Se excluyeron:

(a) documentos no académicos (editoriales, notas periodísticas, entradas de blogs);

(b) estudios centrados exclusivamente en aspectos técnicos de la IA sin análisis relacional o social;

(c) investigaciones enfocadas únicamente en poblaciones adultas o clínicas sin referencia al ámbito
juvenil;

(d) duplicados entre bases de datos;

(e) publicaciones con información metodológica insuficiente (Moher et al., 2009).

Proceso de selección de estudios

El proceso de selección se desarrolló en cuatro fases, siguiendo el diagrama de flujo PRISMA 2020:
identificación, cribado, elegibilidad e inclusión (Page et al., 2021). En la fase de identificación se
recuperaron los registros iniciales a partir de la búsqueda en bases de datos. Posteriormente, se
eliminaron los duplicados mediante revisión manual.

En la fase de cribado, se realizó una lectura de títulos y resúmenes para descartar aquellos estudios que
no cumplían con los criterios establecidos. La fase de elegibilidad consistió en la lectura completa de
los textos seleccionados, evaluando su pertinencia temática y calidad metodológica. Los estudios que
cumplieron todos los criterios fueron incluidos en el análisis cualitativo final (Liberati et al., 2009).

Extracción y análisis de datos

La extracción de datos se realizó mediante una matriz de análisis diseñada ad hoc, que permitió
sistematizar información relevante de cada estudio, incluyendo: autoría, año de publicación, país, tipo
de estudio, población analizada, enfoque teórico, principales hallazgos y limitaciones (Petticrew &
Roberts, 2006).

El análisis se desarrolló a través de una síntesis temática, identificando patrones, convergencias y
divergencias en los enfoques y resultados reportados por los estudios incluidos. Este procedimiento
permitió organizar la evidencia en categorías analíticas previamente definidas, favoreciendo una
interpretación crítica e integrada del fenómeno estudiado (Braun & Clarke, 2006; Snyder, 2019).
pág. 337
Categorías de análisis

Con base en los objetivos del estudio y en la revisión preliminar de la literatura, se establecieron cinco
categorías de análisis, las cuales orientaron la síntesis y discusión de los resultados:

1.
Conceptualización de los AI companions y la disrupción algorítmica, que analiza las definiciones,
enfoques teóricos y marcos conceptuales utilizados para describir la interacción humano-
algorítmica (Floridi, 2014; Gunkel, 2018).

2.
Interacción humanoIA y construcción del vínculo, centrada en las dinámicas relacionales, la
percepción de agencia, la simulación de empatía y la atribución emocional a los AI companions
(Reeves & Nass, 1996; Skjuve et al., 2021).

3.
Impacto psicológico y socioemocional en jóvenes, que examina efectos reportados en términos
de bienestar, soledad, dependencia emocional y desarrollo de habilidades sociales (Arnett, 2015;
Elgan & Bjerke, 2023).

4.
Implicancias éticas, sociales y educativas, orientada al análisis de riesgos relacionados con la
autenticidad relacional, la privacidad, la vigilancia algorítmica y la alfabetización digital crítica
(Vallor, 2016; Zuboff, 2019; UNESCO, 2021).

5.
Vacíos de investigación y desafíos futuros, que identifica limitaciones metodológicas, áreas poco
exploradas y líneas emergentes de investigación sobre el fenómeno juvenil de los AI companions
(Floridi et al., 2018; Skjuve & Brandtzaeg, 2022).

Estas categorías permitieron estructurar el análisis de manera coherente y alineada con los objetivos del
estudio.

Consideraciones éticas

Dado que se trata de una revisión sistemática basada en fuentes secundarias, no fue necesaria la
aprobación de un comité de ética. No obstante, se respetaron los principios de integridad académica,
transparencia metodológica y citación adecuada de las fuentes consultadas, conforme a las buenas
prácticas de investigación científica (COPE, 2022).
pág. 338
RESULTADOS Y DISCUSIÓN

Conceptualización de los AI companions y la disrupción algorítmica en las relaciones humanas

Los resultados de la revisión evidencian una notable diversidad conceptual en torno a la definición de
los AI companions, así como al alcance del concepto de disrupción algorítmica aplicado a las relaciones
humanas. La mayoría de los estudios analizados coinciden en describir a los AI companions como
sistemas de inteligencia artificial diseñados para mantener interacciones conversacionales sostenidas,
personalizadas y emocionalmente responsivas, con el objetivo explícito o implícito de ofrecer compañía,
apoyo emocional o simulación de vínculo social (Shum et al., 2018; Skjuve et al., 2021). Sin embargo,
se observa una falta de consenso terminológico, utilizándose indistintamente expresiones como social
chatbots, relational agents, empathetic AI o virtual companions, lo que dificulta la comparación
sistemática de resultados (Gunkel, 2018; Floridi et al., 2018).

Desde una perspectiva teórica, varios autores enmarcan a los AI companions dentro del paradigma de la
mediación algorítmica, entendida como la capacidad de los algoritmos para intervenir activamente en la
organización de la experiencia social y relacional (Gillespie, 2020; Couldry & Mejias, 2019). En este
sentido, la disrupción algorítmica no se limita a una innovación tecnológica, sino que implica una
reconfiguración profunda de las normas, expectativas y significados asociados a la interacción humana
(Zuboff, 2019). Los resultados muestran que los AI companions introducen una forma inédita de relación
en la que la reciprocidad emocional es simulada, pero no vivida, lo que tensiona las categorías
tradicionales de vínculo, intimidad y alteridad (Turkle, 2017).

Un hallazgo recurrente es que la literatura distingue entre una concepción instrumental y una concepción
relacional de los AI companions. Mientras algunos estudios los abordan como herramientas funcionales
orientadas al bienestar o al entretenimiento, otros los conceptualizan explícitamente como actores
relacionales capaces de generar apego emocional y sentido de compañía (Reeves & Nass, 1996; Skjuve
& Brandtzaeg, 2022). Esta ambigüedad conceptual refleja una transición epistemológica en la forma de
comprender la relación humano-máquina, que ya no puede reducirse a una lógica de uso, sino que debe
analizarse como una experiencia relacional híbrida (Latour, 2005; Gunkel, 2018).

Desde la discusión teórica, estos resultados confirman los planteamientos de Floridi (2014), quien
sostiene que la IA contemporánea opera en un nivel ontológico distinto, al integrarse en los entornos de
pág. 339
significado humano. La disrupción algorítmica, en este marco, no radica únicamente en la sustitución
de funciones humanas, sino en la colonización progresiva de espacios simbólicos y emocionales,
particularmente sensibles en el caso de las juventudes (Vallor, 2016). La falta de una conceptualización
unificada de los AI companions sugiere la necesidad de marcos teóricos más robustos que integren
dimensiones técnicas, sociales y éticas de manera articulada.

Interacción humanoIA y construcción del vínculo relacional

Los estudios revisados coinciden en que la interacción entre jóvenes y AI companions se caracteriza por
altos niveles de antropomorfización, atribución emocional y percepción de agencia social (Reeves &
Nass, 1996; Nass & Moon, 2000). Los resultados muestran que los usuarios jóvenes tienden a interpretar
las respuestas de los sistemas como señales de comprensión, empatía y presencia, incluso cuando son
conscientes de la naturaleza artificial del interlocutor (Skjuve et al., 2021; Lemoine & Srinivasan, 2023).
Esta paradoja conocer la artificialidad, pero experimentar la relación como significativa constituye
uno de los hallazgos más relevantes del corpus analizado.

Diversos estudios empíricos señalan que la continuidad conversacional, la personalización algorítmica
y la ausencia de juicio social favorecen la construcción de un vínculo percibido como seguro y
predecible (Elgan & Bjerke, 2023; Fitzpatrick et al., 2017). En el caso de jóvenes con dificultades de
socialización, ansiedad social o experiencias previas de rechazo, los AI companions aparecen como
espacios de interacción emocionalmente accesibles, donde es posible ensayar formas de autoexpresión
sin riesgo inmediato (Skjuve & Brandtzaeg, 2022).

No obstante, la discusión teórica revela que este tipo de vínculo se construye sobre una asimetría
estructural fundamental: el sistema está programado para adaptarse al usuario, validar sus emociones y
evitar el conflicto, lo que elimina elementos esenciales de la reciprocidad humana (Danaher, 2019;
Turkle, 2011). Los resultados sugieren que esta dinámica puede reforzar una concepción instrumental
de la relación, donde el otro humano o artificial existe principalmente para satisfacer necesidades
emocionales individuales (Vallor, 2016).

Desde el enfoque de la psicología relacional, esta forma de interacción podría influir en los modelos
internos de relación que los jóvenes desarrollan, moldeando expectativas sobre la disponibilidad
emocional, la gestión del desacuerdo y la tolerancia a la frustración (Arnett, 2015; Erikson, 1968). La
pág. 340
literatura advierte que la exposición prolongada a vínculos algorítmicamente optimizados podría
empobrecer la experiencia relacional, al reducir la complejidad y ambigüedad inherentes a las relaciones
humanas reales (Turkle, 2017).

Impacto psicológico y socioemocional de los AI companions en jóvenes

En términos de impacto psicológico, los resultados de la revisión muestran una coexistencia de efectos
positivos y riesgos potenciales asociados al uso de AI companions en población juvenil. Por un lado,
múltiples estudios reportan una reducción de la soledad percibida, mejoras temporales en el estado de
ánimo y una mayor disposición a expresar emociones difíciles en contextos mediados por IA (Fitzpatrick
et al., 2017; Inkster et al., 2018). Estos beneficios son particularmente visibles en jóvenes que
experimentan aislamiento social o barreras para acceder a apoyo psicológico formal (WHO, 2022).

Sin embargo, la discusión teórica matiza estos hallazgos al señalar que los efectos positivos suelen ser
de corto plazo y altamente dependientes del contexto de uso (Montag et al., 2023; Elgan & Bjerke,
2023). Algunos estudios longitudinales advierten sobre el riesgo de dependencia emocional,
especialmente cuando el AI companion se convierte en la principal o única fuente de apoyo afectivo
(Skjuve et al., 2021). Esta dependencia podría interferir con el desarrollo de estrategias de afrontamiento
autónomas y con la construcción de redes sociales humanas significativas (Vallor, 2016).

Desde una perspectiva del desarrollo, la juventud es una etapa clave para el aprendizaje de habilidades
socioemocionales complejas, como la regulación emocional interpersonal y la empatía recíproca
(Arnett, 2015). La literatura revisada sugiere que la interacción con sistemas que simulan empatía sin
experimentarla podría generar una comprensión distorsionada de los procesos emocionales, afectando
la capacidad de los jóvenes para interpretar y responder a las emociones de otros seres humanos (Turkle,
2017; Gunkel, 2018).

En la discusión, estos resultados refuerzan la necesidad de adoptar una mirada crítica que evite tanto el
tecnopesimismo como el tecnosolucionismo. Si bien los AI companions pueden ofrecer beneficios
contextuales, su integración acrítica en la vida emocional juvenil podría tener consecuencias no deseadas
a mediano y largo plazo (Floridi, 2014; Vallor, 2016).
pág. 341
Implicancias éticas, sociales y educativas de los AI companions en contextos juveniles

Los resultados de la revisión sistemática muestran que las implicancias éticas del uso de AI companions
en jóvenes constituyen uno de los ejes más complejos y menos resueltos del debate académico
contemporáneo. En primer lugar, la literatura coincide en señalar que estos sistemas introducen una
simulación de cuidado, empatía y presencia emocional que, si bien resulta funcional desde el punto de
vista de la experiencia del usuario, carece de intencionalidad moral, conciencia y responsabilidad ética
(Floridi, 2014; Danaher, 2019). Esta simulación genera una forma de vínculo que puede ser percibida
como auténtica por los jóvenes, pese a tratarse de una interacción basada en patrones estadísticos y
optimización algorítmica, lo que plantea interrogantes fundamentales sobre la legitimidad ética de
promover relaciones emocionalmente significativas con entidades no conscientes (Turkle, 2017;
Coeckelbergh, 2020).

Desde la ética del cuidado y la filosofía moral, diversos autores advierten que los AI companions
instauran una relación profundamente asimétrica, en la que el joven se expone emocionalmente sin
recibir una reciprocidad genuina, sino una respuesta programada para maximizar la satisfacción y el
apego del usuario (Vallor, 2016; Gunkel, 2018). Esta asimetría no solo afecta la autenticidad del vínculo,
sino que puede erosionar la comprensión ética de la alteridad, al normalizar relaciones donde el otro no
posee autonomía, límites ni capacidad de frustrar expectativas (Turkle, 2011; Danaher, 2019). En etapas
juveniles, donde se consolidan modelos internos de relación, esta dinámica resulta particularmente
problemática.

Un segundo eje ético central identificado en la literatura es la explotación de la intimidad emocional
juvenil a través de la recolección sistemática de datos afectivos. Los AI companions registran estados
de ánimo, narrativas personales, temores, deseos y patrones relacionales, configurando bases de datos
altamente sensibles que exceden ampliamente la información conductual tradicional (Zuboff, 2019;
Montgomery et al., 2022). Desde el enfoque del capitalismo de la vigilancia, estos datos se convierten
en activos estratégicos que permiten predecir comportamientos, influir en decisiones y diseñar
interacciones cada vez más persuasivas, lo que sitúa a los jóvenes en una posición de vulnerabilidad
estructural frente a las plataformas tecnológicas (Couldry & Mejias, 2019).
pág. 342
Los resultados indican que la mayoría de los estudios revisados señalan una insuficiente transparencia
algorítmica, así como una comprensión limitada por parte de los jóvenes sobre el uso y destino de su
información emocional (Livingstone et al., 2021). Esta opacidad se agrava por la retórica del
acompañamiento y el bienestar, que puede ocultar los intereses comerciales subyacentes al diseño de los
AI companions, generando una falsa sensación de neutralidad y cuidado desinteresado (Crawford, 2021;
Zuboff, 2019). Desde una perspectiva ética, esta situación plantea serias dudas sobre la validez del
consentimiento informado en población juvenil.

En el plano social, la literatura revisada sugiere que la normalización de los AI companions podría
contribuir a una reconfiguración progresiva de la sociabilidad juvenil, en la que la interacción humano-
algorítmica se integra como una forma legítima y cotidiana de relación (Skjuve et al., 2021). Si bien esta
integración no implica necesariamente el abandono de los vínculos humanos, sí puede favorecer
procesos de individualización relacional, reducción de la exposición al conflicto interpersonal y
preferencia por interacciones emocionalmente controlables (Bauman, 2003; Turkle, 2017). En contextos
donde la precarización social y la fragmentación comunitaria ya limitan las oportunidades de encuentro,
esta tendencia podría profundizar dinámicas de aislamiento afectivo.

Desde la perspectiva educativa, los resultados de la revisión destacan la necesidad urgente de incorporar
enfoques de alfabetización algorítmica, emocional y ética, que permitan a los jóvenes comprender
críticamente la naturaleza de los AI companions y sus implicancias relacionales (UNESCO, 2021;
OECD, 2022). La educación no debe restringirse al uso instrumental de la tecnología, sino promover
espacios de reflexión sobre la diferencia entre simulación y relación, entre interacción funcional y
vínculo humano, así como sobre los límites éticos del acompañamiento artificial (Vallor, 2016;
Livingstone et al., 2021).

En la discusión teórica, estos hallazgos refuerzan la idea de que los AI companions constituyen un
desafío ético estructural, que no puede abordarse únicamente desde regulaciones técnicas o marcos de
protección de datos. Tal como sostiene Floridi (2014), es necesario adoptar una ética de la información
centrada en la dignidad humana y el florecimiento relacional, especialmente en poblaciones jóvenes. En
este sentido, la disrupción algorítmica en las relaciones humanas exige una respuesta integrada que
pág. 343
articule ética, educación y política pública, evitando que la eficiencia tecnológica se imponga sobre los
valores fundamentales de la convivencia humana.

Vacíos de investigación, limitaciones metodológicas y desafíos futuros

Los resultados de la revisión sistemática ponen en evidencia importantes vacíos de investigación que
limitan una comprensión profunda y longitudinal del impacto de los AI companions en las relaciones
humanas juveniles. Uno de los déficits más relevantes es la escasez de estudios longitudinales, lo que
impide analizar cómo la interacción sostenida con estos sistemas influye en el desarrollo emocional,
relacional y moral de los jóvenes a lo largo del tiempo (Skjuve et al., 2021; Montag et al., 2023). La
mayoría de los estudios disponibles se basan en diseños transversales o exploratorios, centrados en
percepciones inmediatas, lo que restringe la capacidad de evaluar efectos acumulativos o
transformaciones profundas en los modelos relacionales (Petticrew & Roberts, 2006).

Otro vacío significativo identificado es la concentración geográfica y cultural de la evidencia disponible.
La literatura analizada se encuentra mayoritariamente situada en contextos del norte global,
particularmente en Europa Occidental y América del Norte, lo que limita la generalización de los
hallazgos a realidades socioculturales diversas (Floridi et al., 2018; Livingstone et al., 2021). La
ausencia de estudios en América Latina, África y amplias regiones de Asia invisibiliza la influencia de
factores culturales, económicos y educativos en la forma en que los jóvenes se relacionan con los AI
companions (UNESCO, 2021).

Desde el punto de vista metodológico, los resultados revelan una fragmentación conceptual persistente.
No existe consenso sobre qué características definen a un AI companion, ni sobre cómo diferenciarlo de
otros sistemas de IA conversacional, lo que genera inconsistencias en los criterios de inclusión de los
estudios y dificulta la acumulación de conocimiento comparativo (Snyder, 2019; Skjuve & Brandtzaeg,
2022). Asimismo, los instrumentos de medición utilizados para evaluar el impacto emocional y
relacional varían ampliamente, careciendo en muchos casos de validación específica para población
juvenil.

La discusión teórica sugiere que estos vacíos reflejan una brecha estructural entre la velocidad del
desarrollo tecnológico y la capacidad de la investigación académica para generar marcos analíticos
integrados (Gillespie, 2020). Los AI companions evolucionan rápidamente en términos de realismo
pág. 344
conversacional, personalización y capacidad de simulación emocional, lo que exige enfoques
metodológicos dinámicos, interdisciplinarios y éticamente informados (Floridi, 2014; Vallor, 2016). Sin
embargo, la investigación tiende a fragmentarse en disciplinas aisladas, dificultando una comprensión
holística del fenómeno.

Entre los desafíos futuros más relevantes, la literatura destaca la necesidad de promover investigaciones
interdisciplinarias e interseccionales, que integren psicología del desarrollo, sociología digital, ética de
la IA, educación y estudios culturales (Danaher, 2019; Coeckelbergh, 2020). Asimismo, se subraya la
importancia de incorporar metodologías participativas que reconozcan a los jóvenes no solo como
usuarios, sino como agentes epistémicos, capaces de reflexionar críticamente sobre sus propias
experiencias con los AI companions (Livingstone et al., 2021).

Los resultados enfatizan la urgencia de traducir la evidencia científica en políticas públicas, marcos
regulatorios y orientaciones educativas, que protejan el bienestar relacional juvenil sin frenar la
innovación tecnológica (OECD, 2022; UNESCO, 2021). En este sentido, el desafío no consiste
únicamente en comprender los AI companions, sino en anticipar sus efectos sociales y éticos,
promoviendo un desarrollo tecnológico alineado con principios de justicia, dignidad y sostenibilidad
relacional.

Tabla 1: Síntesis principales hallazgos

Categoría de
análisis

Dimensión
analizada
Principales hallazgos Autores
representativos

Implicaciones
teóricas y sociales

1. Configuración
algorítmica de los
AI companions

Diseño de
algoritmos
conversacionales,
personalización y
aprendizaje
automático

Los AI companions
operan mediante
modelos de lenguaje
avanzados que
simulan empatía,
reciprocidad y
continuidad
relacional. La
personalización
algorítmica favorece
la percepción de
vínculo significativo,
reforzada por la
memoria contextual y
la adaptación
progresiva a las

Russell (2021);

Floridi et al.

(2018); McStay

(2020)

Se redefine el
concepto de
interacción social,
desplazando el eje de
la intersubjetividad
humana hacia una
relacionalidad
mediada por
sistemas
algorítmicos. Esto
plantea desafíos
ontológicos sobre la
naturaleza del
vínculo social.
pág. 345
Categoría de
análisis

Dimensión
analizada
Principales hallazgos Autores
representativos

Implicaciones
teóricas y sociales

preferencias del
usuario.

2. Motivaciones
juveniles para el
uso de AI
companions

Necesidades
emocionales,
sociales y
psicológicas

Los jóvenes recurren a
AI companions para
suplir carencias
afectivas, reducir la
soledad, gestionar la
ansiedad social y
experimentar
relaciones sin riesgo
de rechazo. Se
identifica una fuerte
asociación con
contextos de
aislamiento digital y
precarización de los
vínculos presenciales.

Turkle (2017);

Kross et al.

(2021);

Nadkarni &

Hofmann

(2012)

El uso de AI
companions se
inscribe en una
lógica de
compensación
emocional,
evidenciando
transformaciones en
la socialización
juvenil y una
reconfiguración de
las estrategias de
afrontamiento
afectivo.

3. Impacto en la
construcción de la
identidad juvenil

Autopercepción,
autorrepresentación
y validación
emocional

La interacción
prolongada con AI
companions influye en
la autoimagen y en la
construcción narrativa
del yo. Los jóvenes
reportan sentirse
comprendidos y
validados, lo que
puede fortalecer la
autoestima, pero
también generar
dependencia
emocional y reducción
de la autonomía
relacional.

Giddens
(1991); Erikson
(1968); Turkle
(2015)

Se evidencia una
tensión entre
empoderamiento
subjetivo y
fragilidad identitaria,
donde el
reconocimiento
algorítmico sustituye
progresivamente la
validación social
humana.

4.
Transformaciones
en las relaciones
interpersonales
humanas

Dinámicas
relacionales,
habilidades sociales
y vínculos
presenciales

El uso intensivo de AI
companions se asocia
con una disminución
de la inversión
emocional en
relaciones humanas,
alteraciones en la
empatía interpersonal
y una preferencia por
interacciones
controladas y

Bauman

(2003); Putnam

(2000);

Nowland et al.

(2018)

Las relaciones
humanas
experimentan un
proceso de
reconfiguración,
caracterizado por la
coexistencia de
vínculos humanos y
algorítmicos, lo que
desafía los modelos
pág. 346
Categoría de
análisis

Dimensión
analizada
Principales hallazgos Autores
representativos

Implicaciones
teóricas y sociales

predecibles. No
obstante, algunos
estudios señalan
efectos
complementarios y no
necesariamente
sustitutivos.

clásicos de capital
social y comunidad.

5. Riesgos éticos,
psicológicos y
sociales asociados

Dependencia
emocional,
privacidad,
manipulación
algorítmica

Se identifican riesgos
vinculados a la
dependencia afectiva,
la exposición de datos
sensibles, la
manipulación
emocional y la
ausencia de regulación
ética clara. Los AI
companions pueden
reforzar sesgos
cognitivos y limitar la
diversidad relacional
del usuario.

Floridi (2019);
Zuboff (2019);
Crawford
(2021)

Se requiere una
reflexión ética
profunda sobre el
diseño y uso de AI
companions, así
como marcos
regulatorios que
protejan el bienestar
psicológico y la
autonomía de los
jóvenes.

6. Implicaciones
educativas y
socioculturales

Educación
emocional,
alfabetización
digital y convivencia
social

Los estudios sugieren
la necesidad de
integrar la
alfabetización
algorítmica y
emocional en los
sistemas educativos.
Los AI companions
pueden ser
herramientas
pedagógicas
complementarias si se
utilizan de forma
crítica y supervisada.

Selwyn (2019);
Williamson
(2021);
Buckingham
(2020)

La educación emerge
como un espacio
clave para mitigar
riesgos y potenciar
usos responsables,
promoviendo una
convivencia
equilibrada entre
tecnología,
afectividad y
relaciones humanas.

Fuente: Elaboración propia

CONCLUSIONES

La presente revisión sistemática permitió analizar de manera rigurosa y comprehensiva el fenómeno
emergente de los AI companions y su impacto en las relaciones humanas, con especial énfasis en la
población juvenil. A partir de la aplicación de la metodología PRISMA y del análisis estructurado de
diversas categorías analíticas, se evidenció que la incorporación de agentes conversacionales basados
pág. 347
en inteligencia artificial no constituye un fenómeno marginal ni meramente tecnológico, sino una
transformación profunda en las dinámicas relacionales, afectivas y sociales contemporáneas, con
implicaciones que atraviesan dimensiones psicológicas, éticas, culturales y educativas (Floridi et al.,
2018; Turkle, 2017; Zuboff, 2019).

En primer lugar, los resultados asociados a la configuración algorítmica de los AI companions permiten
concluir que estos sistemas no operan únicamente como herramientas funcionales de asistencia digital,
sino como dispositivos relacionales diseñados para simular empatía, reciprocidad emocional y
continuidad interactiva. Los avances en modelos de lenguaje, aprendizaje automático y personalización
algorítmica han posibilitado la creación de experiencias conversacionales altamente inmersivas, capaces
de generar en los usuarios la percepción de comprensión, cuidado y presencia simbólica (McStay, 2020;
Russell, 2021). Esta capacidad técnica redefine el concepto tradicional de interacción social,
desplazándolo desde la intersubjetividad humana hacia una forma de relacionalidad mediada por
sistemas inteligentes, lo que plantea interrogantes ontológicos sobre la naturaleza del vínculo, la agencia
y la autenticidad en las relaciones contemporáneas.

Desde una perspectiva sociopsicológica, la revisión permitió identificar que las motivaciones juveniles
para el uso de AI companions se encuentran estrechamente vinculadas a contextos de vulnerabilidad
emocional, soledad, ansiedad social y precarización de los vínculos interpersonales presenciales. Los
jóvenes recurren a estos sistemas como espacios seguros de interacción, donde el riesgo de rechazo,
juicio o conflicto se ve significativamente reducido (Kross et al., 2021; Nadkarni & Hofmann, 2012).
En este sentido, los AI companions emergen como mecanismos compensatorios frente a déficits
relacionales estructurales, exacerbados por dinámicas sociales contemporáneas como la
hiperconectividad digital, la fragmentación comunitaria y la presión por el rendimiento individual
(Bauman, 2003; Putnam, 2000).

No obstante, si bien estos sistemas pueden ofrecer alivio emocional temporal y experiencias de
acompañamiento percibidas como positivas, los resultados sugieren que su uso sostenido también puede
contribuir a la consolidación de patrones de evitación social, dependencia afectiva y reducción
progresiva de la inversión emocional en relaciones humanas complejas. Esta ambivalencia refuerza la
pág. 348
necesidad de comprender el fenómeno desde una lógica no dicotómica, reconociendo tanto sus
potenciales beneficios como sus riesgos latentes (Turkle, 2015; Nowland et al., 2018).

En relación con la construcción de la identidad juvenil, los hallazgos permiten concluir que la interacción
prolongada con AI companions influye significativamente en los procesos de autopercepción,
autorrepresentación y validación emocional. Durante una etapa vital caracterizada por la búsqueda de
sentido, pertenencia y reconocimiento, los jóvenes encuentran en los agentes algorítmicos una fuente
constante de retroalimentación positiva y coherencia narrativa del yo (Erikson, 1968; Giddens, 1991).
Sin embargo, esta validación algorítmica, al carecer de la alteridad genuina y la imprevisibilidad propia
de las relaciones humanas, puede limitar el desarrollo de competencias socioemocionales
fundamentales, como la tolerancia a la frustración, la negociación de conflictos y la construcción de
identidades relacionales complejas.

Asimismo, la revisión evidencia que los AI companions contribuyen a una transformación profunda de
las relaciones interpersonales humanas, no necesariamente a través de su sustitución absoluta, sino
mediante una reconfiguración de las expectativas relacionales. Los jóvenes expuestos de manera
intensiva a interacciones algorítmicas tienden a preferir vínculos controlables, predecibles y
emocionalmente “seguros”, lo que impacta en la calidad, profundidad y sostenibilidad de las relaciones
presenciales (Bauman, 2003; Turkle, 2017). Esta transformación sugiere un desplazamiento desde
relaciones basadas en la reciprocidad y la vulnerabilidad compartida hacia modelos relacionales
optimizados, donde el otro se adapta al usuario y no viceversa.

Uno de los aportes centrales de esta revisión radica en la identificación y sistematización de los riesgos
éticos, psicológicos y sociales asociados al uso de AI companions en población juvenil. Entre los
principales riesgos se destacan la dependencia emocional, la erosión de la autonomía relacional, la
exposición de datos sensibles, la manipulación afectiva y la reproducción de sesgos algorítmicos
(Floridi, 2019; Crawford, 2021). La ausencia de marcos regulatorios claros y de principios éticos
vinculantes en el diseño y despliegue de estos sistemas incrementa la vulnerabilidad de los jóvenes,
quienes, en muchos casos, interactúan con tecnologías opacas cuyos intereses comerciales no siempre
se alinean con su bienestar psicológico (Zuboff, 2019).
pág. 349
En este contexto, las conclusiones refuerzan la urgencia de avanzar hacia una ética del diseño
algorítmico relacional, que incorpore principios de transparencia, responsabilidad, cuidado y respeto por
la autonomía del usuario. No se trata únicamente de regular el uso de la inteligencia artificial, sino de
repensar críticamente los modelos de negocio, las lógicas de personalización extrema y la
mercantilización de la afectividad que subyacen al desarrollo de los AI companions (Floridi et al., 2018).

Desde una perspectiva educativa y sociocultural, la revisión concluye que los sistemas educativos
desempeñan un rol estratégico en la mediación de este fenómeno. La integración de los AI companions
en la vida cotidiana de los jóvenes exige el fortalecimiento de la alfabetización digital crítica, la
educación emocional y la conciencia algorítmica, como competencias clave del siglo XXI (Selwyn,
2019; Williamson, 2021). La educación no debe posicionarse únicamente como un espacio de
advertencia frente a los riesgos, sino como un entorno de reflexión, diálogo y construcción de usos
responsables, donde los jóvenes puedan desarrollar una relación consciente, ética y equilibrada con las
tecnologías emergentes.

Asimismo, los resultados sugieren que los AI companions podrían tener un potencial pedagógico
complementario si se integran de manera regulada, transparente y supervisada en contextos educativos
específicos, como el acompañamiento emocional, el aprendizaje autorregulado o la orientación
personalizada. No obstante, este potencial solo puede materializarse si se prioriza el desarrollo humano
integral por sobre la eficiencia tecnológica, evitando la delegación de funciones relacionales
fundamentales a sistemas algorítmicos (Buckingham, 2020).

En términos metodológicos, esta revisión sistemática evidencia la necesidad de profundizar en estudios
longitudinales, interdisciplinarios y culturalmente situados que permitan comprender los efectos a largo
plazo del uso de AI companions en la juventud. La mayoría de los estudios analizados se concentran en
contextos occidentales y presentan limitaciones en cuanto a diversidad sociocultural, lo que abre líneas
de investigación futuras orientadas a explorar el fenómeno en contextos latinoamericanos, educativos y
comunitarios, donde las dinámicas relacionales y los marcos culturales presentan particularidades
significativas.

A modo de cierre integrador, esta revisión concluye que la disrupción algorítmica en las relaciones
humanas no debe ser interpretada como un proceso inevitable ni unívocamente negativo, sino como un
pág. 350
fenómeno complejo, dinámico y socialmente construido. Los AI companions no solo reflejan avances
tecnológicos, sino también las carencias, aspiraciones y tensiones de las sociedades contemporáneas.
Comprender su impacto en la juventud implica asumir una responsabilidad colectiva que involucra a
diseñadores tecnológicos, educadores, investigadores, responsables políticos y a los propios jóvenes
como agentes activos en la construcción de futuros relacionales más humanos, éticos y sostenibles.

En este sentido, el desafío no radica en rechazar la tecnología, sino en humanizar su diseño, su uso y su
integración social, asegurando que la inteligencia artificial contribuya al fortalecimiento y no a la
sustitución de los vínculos humanos que sostienen la cohesión social, el desarrollo emocional y la
dignidad relacional de las nuevas generaciones.

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