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documento, como conceptos clave, posiciones teóricas, definiciones y criterios de interpretación
judicial, asegurando la trazabilidad y verificabilidad de la información incorporada al estudio.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Como producto de la investigación realizada, se obtuvieron los siguientes resultados
El proceso penal como contienda por la información
En diversas disciplinas, la información y el conocimiento han sido considerados sinónimos de poder.
Según Foucault (1977) existe una relación notable entre el poder y el saber: “Entre técnicas de saber y
estrategias de poder no existe exterioridad alguna, incluso si poseen su propio papel específico” (págs.
119-120). Por su parte, Confucio valoraba el conocimiento como elemento esencial para la toma de
decisiones; por esta razón, en su máxima XCIV sostuvo: “Yo comparo al que descuida la información
más necesaria, a un hombre que estuviera con la cara apoyada contra la pared, sin poder dar ni un paso”
(Ataide Portugal, 1802, pág. 110). Maquiavelo (1999), refiriéndose a la forma de gobernar, señala
alegóricamente: “Hay, pues, que ser zorro para conocer las trampas y león para espantar a los lobos.
Los que solo se sirven de las cualidades del león demuestran poca experiencia” (pág. 89), en referencia
a que no es suficiente el poder sin información que nos permita anticiparnos a las dificultades. Incluso,
en la Biblia se presenta la ignorancia como una debilidad: En Oseas 3:6 se señala: “Mi pueblo fue
destruido, porque le faltó conocimiento” (Reina Valera, 1960, pág. 1233), y en Isaías 5:13: “Por tanto,
mi pueblo fue llevado cautivo, porque no tuvo conocimiento” (pág. 960).
Claro está que “todo lo que tiene que ver con la información está relacionado también con el poder”
(Romano, 2000, pág. 2). Por ello, el Estado, sus órganos de gobierno y las entidades públicas que lo
componen mantienen una vinculación directa o indirecta con la información: la acopian, clasifican,
interpretan y, a partir de sus resultados, orientan las decisiones de la autoridad.
Sin embargo, de todos los sistemas administrados por el Estado, el máximo exponente de la búsqueda
de la información es el sistema de justicia penal. Básicamente, el proceso penal constituye un método
formalizado y altamente técnico para la averiguación y obtención de datos que, en materia jurídica, se
traduce en la investigación del delito. Se denomina “método” porque cuenta con etapas, estructuras y
sus hallazgos deben ser replicables –entiéndase, manifestables en la actuación probatoria–.