pág. 1
CIRUGÍA METABÓLICA Y SU ASOCIACIÓN
CON LA DISMINUCIÓN DEL RIESGO
CARDIOVASCULAR, PESO E ÍNDICE DE
MASA CORPORAL
METABOLIC SURGERY AND ITS ASSOCIATION
WITH REDUCED CARDIOVASCULAR RISK,
WEIGHT, AND BODY MASS INDEX
Gonzalo Nicanor Santos Macedo
Unidad Médica de Alta Especialidad, México
Hector Guzmán Esquivel
Unidad Médica de Alta Especialidad, México
pág. 987
DOI: https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v10i1.22193
Cirugía Metabólica y su Asociación con la Disminución del Riesgo
Cardiovascular, Peso e Índice de Masa Corporal
Gonzalo Nicanor Santos Macedo1
g.santosmac@gmail.com
https://orcid.org/0009-0000-6562-9174
Unidad Médica de Alta Especialidad
México
Hector Guzmán Esquivel
umaecirugiabariatrica@gmail.com
https://orcid.org/0000-0003-4865-6589
Unidad Médica de Alta Especialidad
México
RESUMEN
La obesidad es una enfermedad crónica, que representa un problema de salud pública nacional y global.
Se asocia a múltiples comorbilidades e inflamación crónica y es uno de los principales determinantes
de riesgo cardiovascular. La cirugía metabólica se ha consolidado como una intervención altamente
efectiva para la reducción sostenida de peso, índice de masa corporal (IMC) y riesgo cardiovascular. Se
realizó un estudio prospectivo, longitudinal, en el que se incluyeron 48 pacientes sometidos a cirugía
bariátrica metabólica en UMAE HE 1 CMN del Bajío, se registraron variables antropométricas y se
calculó riesgo cardiovascular con la escala de riesgo cardiovascular de Framingham antes y después de
la intervención quirúrgica. De acuerdo con la distribución de los datos, evaluada mediante la prueba de
Shapiro-Wilk, se emplearon pruebas estadísticas comparativas y de correlación para analizar los
cambios pre y postoperatorios, la relación entre el tiempo de seguimiento y la mejoría metabólica, así
como las diferencias según la técnica quirúrgica utilizada. Se observó una disminución estadísticamente
significativa del peso, índice de masa corporal y riesgo cardiovascular posterior a la cirugía (p < 0.001),
con una pérdida ponderal promedio de 39.73 kg y una reducción media del índice de masa corporal de
14.49 kg/m². No se encontraron diferencias significativas entre las distintas técnicas quirúrgicas
empleadas sobre la magnitud de reducción de peso e IMC, y se evidenció una correlación positiva entre
el tiempo de seguimiento y la magnitud de la pérdida de peso e índice de masa corporal.
Palabras clave: obesidad, cirugía metabólica, riesgo cardiovascular, índice de masa corporal, cirugía
bariátrica
1
Autor principal.
Correspondencia: g.santosmac@gmail.com
pág. 988
Metabolic Surgery and Its Association with Reduced Cardiovascular Risk,
Weight, and Body Mass Index
ABSTRACT
Obesity is a chronic disease that represents a major public health problem at both national and global
levels. It is associated with multiple comorbidities and chronic inflammation and constitutes one of the
main determinants of cardiovascular risk. Metabolic surgery has become an effective therapeutic
strategy for sustained reduction in body weight and body mass index (BMI), with potential benefits on
cardiovascular risk. A prospective and longitudinal study was conducted including 48 patients with
obesity who underwent metabolic bariatric surgery at the UMAE Hospital de Especialidades No. 1 of
the Centro Médico Nacional del Bajío. Anthropometric variables were recorded, and cardiovascular
risk was calculated using the Framingham risk score before and after the surgical intervention.
According to data distribution assessed by the ShapiroWilk test, comparative and correlation statistical
tests were applied to analyze pre- and postoperative changes, the relationship between follow-up time
and metabolic improvement, and differences according to the surgical technique performed. A
statistically significant reduction in body weight, body mass index, and cardiovascular risk was
observed after surgery (p < 0.001), with an average weight loss of 39.73 kg and a mean reduction in
body mass index of 14.49 kg/m². No significant differences were identified among the surgical
techniques used, and a positive correlation was demonstrated between follow-up time and the
magnitude of weight loss and body mass index reduction.
Keywords: obesity, metabolic surgery, cardiovascular risk, body mass index, bariatric surgery
Artículo recibido: 15 de diciembre 2025
Aceptado para publicación: 22 de enero 2025
pág. 989
INTRODUCCN:
La obesidad se define como una enfermedad crónica, multifactorial y neuroconductual, en la cual un
incremento en la grasa corporal provoca disfunción del tejido adiposo y alteraciones en las fuerzas
físicas, dando como resultado alteraciones metabólicas, biomecánicas y psicosociales adversas para la
salud (1). La obesidad es una condición que representa un problema de salud pública global, desde 1998
la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció a la obesidad como una epidemia, que ha ido en
aumento de manera generalizada (2).
En las últimas cuatro décadas, la prevalencia mundial de la obesidad se triplicó, en 2015 se estimó que
alrededor de 609 millones de adultos y más de 1.9 billones de personas cursaban con obesidad y
sobrepeso (3), para el año 2022 la OMS reportó un aumento abrupto en esta cifra, con alrededor de 890
millones de personas adultas con obesidad y 2 500 millones con sobrepeso (4). Existen reportes que
estiman que para el año 2030 el 57.8% de la población mundial presentará sobrepeso u obesidad (5), y
para el año 2060 se proyecta que la mayoría de los países alcanzarán prevalencias de sobrepeso y
obesidad superiores al 70% (6).
México no es la excepción, los datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, muestran un
constante incremento en la prevalencia de obesidad y sobrepeso en todas las categorías de obesidad,
pasando del 23% en el año 2000 a un 36% de prevalencia en el año 2018 (7), estimando que para el
2030 alcanzará un 45% de la población y para el 2040 al 48% (8).
El alto consumo calórico y el escaso gasto energético conducen al desarrollo de adiposidad visceral y
obesidad. La adiposidad visceral, ha mostrado ser uno de los principales detonantes del síndrome
metabólico, a través de mecanismos que incluyen resistencia a la insulina, inflamación crónica y
activación neurohumoral. Estos factores son esenciales en la progresión del síndrome metabólico y
desarrollo de enfermedad cardiovascular y diabetes mellitus tipo 2 (9). La disrupción en el balance
metabólico favorece el depósito de grasa en órganos no especializados para su almacenamiento, como
el hígado, el músculo y el endotelio, lo que promueve la disfunción endotelial y en consecuencia
desarrollo de patología cardiovascular (10).
pág. 990
Estas alteraciones explican la estrecha relación que existe entre la obesidad y la enfermedad
cardiovascular, consolidando así a la obesidad como uno de los principales determinantes de riesgo
cardiovascular a nivel mundial.
La obesidad constituye un desafío sanitario y económico global, y su asociación con la enfermedad
cardiovascular es alarmante, puesto que ésta se postula como la principal causa de mortalidad a nivel
mundial. En el año 2021, las enfermedades cardiovasculares causaron 20.5 millones de muertes, lo que
representa aproximadamente un tercio de la mortalidad global (11). En el contexto mexicano, las
consecuencias económicas de la obesidad, son igualmente alarmantes, estimándose que el costo total
de la obesidad en el año 2016, fue de 240 mil millones de pesos (12).
Esta realidad evidencia la dimensión de la problemática actual y la necesidad de implementar estrategias
efectivas para modificar el curso de la enfermedad, reduciendo con ello el impacto económico y social
asociado a la obesidad. Entre las alternativas terapéuticas disponibles se encuentran los cambios en el
estilo de vida, con apoyo nutricional y ejercicio físico, existen además tratamientos farmacológicos para
la reducción ponderal, ambas estrategias con tasas variables de respuesta y distintos porcentajes de
pérdida de peso reportados. Se ha estimado una pérdida promedio de entre 2% y 9% del peso corporal
inicial al año con intervenciones basadas en el estilo de vida, y de alrededor del 15% o más con
tratamiento farmacológico (13). Otra de las alternativas terapéuticas que ha mostrado un impacto
sustancial en la reducción del peso corporal, la mejora de los parámetros metabólicos y la disminución
de riesgo cardiovascular es la cirugía bariátrica, con pérdidas promedio del 20 al 30% del peso inicial
al año de seguimiento (14,15)
La cirugía metabólica se ha posicionado como una intervención eficaz para el tratamiento de la
obesidad, por su capacidad de inducir una pérdida de peso significativa y por sus beneficios metabólicos
y cardiovasculares. La mayoría de los estudios disponibles se han desarrollado en poblaciones
norteamericanas. Volviéndose fundamental evaluar el impacto de la cirugía bariátrica en pacientes
mexicanos. Esto respalda la necesidad de desarrollar estudios, como el presente, enfocados en evaluar
el efecto de la cirugía bariátrica sobre el riesgo cardiovascular y la disminución ponderal, ajustados a la
población mexicana, utilizando herramientas de predicción estandarizadas en nuestro contexto
demográfico.
pág. 991
El presente estudio tiene como objetivo evaluar la asociación entre la cirugía metabólica y la
disminución del riesgo cardiovascular, peso e índice de masa corporal en pacientes con obesidad, así
como analizar la relación entre la técnica quirúrgica empleada y la magnitud de la reducción ponderal,
y determinar si existe correlación entre el tiempo de seguimiento y la mejoría de los parámetros
antropométricos y metabólicos.
METODOLOGÍA:
Se realizó un estudio observacional, prospectivo y longitudinal, con diseño de comparación antes-
después (pretest–postest), en una cohorte de pacientes sometidos a cirugía bariátrica metabólica en un
solo centro. El estudio se llevó a cabo en el Hospital de Especialidades No. 1, Unidad Médica de Alta
Especialidad, Centro Médico Nacional del Bajío, en la ciudad de León, Guanajuato, México, sin
asignación aleatoria a grupos de intervención y control.
La población de estudio estuvo conformada por pacientes adultos con obesidad captados como
candidatos a cirugía bariátrica de acuerdo con la normativa institucional y agendados para programación
quirúrgica durante el periodo 20232024. Se incluyeron aquellos pacientes en quienes se realizó la
intervención quirúrgica y que contaban con un registro basal preoperatorio que permitió el cálculo del
riesgo cardiovascular y de variables antropométricas, así como al menos una reevaluación dentro de los
primeros 12 meses posteriores a la cirugía. Algunos pacientes fueron intervenidos quirúrgicamente en
2025 debido a limitaciones operativas relacionadas con la remodelación del área de quirófanos; no
obstante, se mantuvieron en la cohorte al haber sido captados y programados dentro del periodo
previamente definido.
Los criterios de exclusión incluyeron pacientes no intervenidos quirúrgicamente, pacientes operados
sin reevaluación dentro de los primeros 12 meses, pacientes finados en el postoperatorio que impidieran
el seguimiento, expedientes clínicos incompletos para el cálculo de las variables de interés y aquellos
que decidieron no participar en el estudio.
La muestra se obtuvo mediante un muestreo no probabilístico de tipo censal y de conveniencia,
incluyendo a todos los pacientes que cumplieron con los criterios de inclusión durante el periodo de
estudio. Inicialmente se captaron 64 pacientes como sujetos potenciales, de los cuales 48 cumplieron
pág. 992
con los criterios establecidos y fueron incluidos en el análisis final. No se realizó cálculo de tamaño de
muestra debido al carácter censal del muestreo.
Las variables analizadas incluyeron parámetros antropométricos y de riesgo cardiovascular. Entre las
variables antropométricas se evaluaron el peso corporal, medido en kilogramos, y el índice de masa
corporal, calculado mediante la fórmula peso/talla². A partir de estas variables se calcularon parámetros
derivados, incluyendo la diferencia entre el peso corporal inicial y el registrado en la última
reevaluación, la diferencia entre el índice de masa corporal preoperatorio y el postoperatorio, a como
el porcentaje de pérdida de peso corporal. Para el cálculo del riesgo cardiovascular se utilizaron los
modelos de predicción del estudio Framingham, aplicando tanto la herramienta clínica basada en índice
de masa corporal como el modelo que incorpora parámetros bioquímicos, según la disponibilidad de
datos clínicos y de laboratorio. Ambos modelos permitieron estimar el riesgo cardiovascular y calcular
variables derivadas de cambio preoperatorio y postoperatorio.
Con el objetivo de evaluar la relación entre la reducción del peso y del índice de masa corporal con el
tiempo transcurrido desde la intervención quirúrgica, se registró el número de días desde la cirugía hasta
la última reevaluación disponible.
El análisis estadístico se realizó utilizando el software IBM SPSS Statistics versión 31.0. Se evaluó la
distribución de las variables mediante la prueba de normalidad de ShapiroWilk. Para la comparación
de variables preoperatorias y postoperatorias se empleó la prueba t de Student para muestras
relacionadas o la prueba no paramétrica de Wilcoxon, según correspondiera. La comparación entre
técnicas quirúrgicas se realizó mediante la prueba de KruskalWallis y la correlación entre el tiempo
de seguimiento y la magnitud de reducción ponderal se evaluó mediante la prueba de Spearman. El
nivel de significancia estadística se estableció en p < 0.05.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN:
De los 48 pacientes sometidos a cirugía bariátrica, 33 fueron mujeres (68.75%) y 15 hombres (31.25%).
La edad media fue de 42.77 años (rango 2460 años), con un tiempo medio de seguimiento de 282 días
(34545 días). La distribución de los procedimientos quirúrgicos fue la siguiente: 19 gastrectomías en
manga (39.58%), 15 bypass tipo SASI (31.25%), 12 bypass gástricos en Y de Roux (25%), un bypass
tipo BAGUA (2.08%) y un bypass tipo Santoro (2.08%) (Gráfica 1).
pág. 993
El peso corporal promedio preoperatorio fue de 124.33 ± 22.52 kg, mientras que en la última
reevaluación postoperatoria fue de 84.60 ± 13.86 kg (Tabla 1). La comparación entre ambos momentos
mediante la prueba de Wilcoxon mostuna diferencia estadísticamente significativa (p < 0.001) (Tabla
4), con una disminución media de peso de 39.73 ± 17.06 kg. Al comparar esta reducción con un umbral
de éxito clínico de 30 kg reportado en la literatura, se observó que la cohorte superó dicho valor de
manera significativa (p < 0.001). El porcentaje medio de pérdida de peso corporal fue de 31.19% ±
9.18%. Al contrastarlo con un valor de referencia del 25%, se identificó una diferencia estadísticamente
significativa (p < 0.001, prueba t de Student).
El índice de masa corporal (IMC) promedio preoperatorio fue de 45.72 ± 5.82 kg/m², mientras que en
el postoperatorio fue de 31.23 ± 4.38 kg/m², con una reducción media de 14.49 puntos (Tabla 1). La
comparación entre el IMC pre y postoperatorio mediante la prueba de Wilcoxon evidenció una
diferencia estadísticamente significativa (p < 0.001) (Tabla 4). Posteriormente, al comparar la
reducción media del IMC con un valor de referencia de 11 puntos reportado en la literatura, se observó
una disminución significativamente mayor en la cohorte estudiada (14.49 ± 5.44 puntos; p < 0.001).
El riesgo cardiovascular fue evaluado mediante dos modelos de Framingham. En los pacientes con
cálculo basado en parámetros de laboratorio (n = 23), el puntaje medio preoperatorio fue de 6.74 ± 4.43
puntos y el postoperatorio de 5.00 ± 4.22 puntos (Tabla 2), con una reducción significativa (p = 0.002,
prueba de Wilcoxon) y un delta de −1.74 puntos (p < 0.001, prueba t de Student). El porcentaje de
riesgo cardiovascular disminuyó de 5.70 ± 7.16% a 4.24 ± 4.84%, con una reducción media de −1.46%
(p = 0.002).
En los pacientes evaluados con el modelo clínico basado en IMC (n = 21), el puntaje de riesgo
cardiovascular disminuyó de 9.33 ± 5.30 a 7.86 ± 3.96 puntos, con una diferencia estadísticamente
significativa (p = 0.022, prueba de Wilcoxon) y un delta de −1.48 puntos (Tabla 3), estadísticamente
significativo (p = 0.005) (Tabla 4). El porcentaje de riesgo cardiovascular descendió de 12.12 ± 9.56%
a 8.85 ± 7.40%, con una reducción media de −3.27% (p = 0.002).
El análisis comparativo entre las distintas técnicas quirúrgicas mediante la prueba de Kruskal-Wallis no
mostró diferencias estadísticamente significativas en el delta de peso, delta de IMC ni en el porcentaje
pág. 994
de pérdida de peso (p > 0.05 en todos los casos), lo que indica una eficacia comparable entre los
procedimientos en términos de reducción ponderal y mejoría metabólica.
La correlación entre el tiempo transcurrido desde la cirugía y la magnitud de la mejoría antropométrica
se evaluó mediante la prueba de Spearman. Se identificó una correlación positiva y estadísticamente
significativa entre el tiempo de seguimiento y la reducción de peso (rho = 0.359, p = 0.006), la
disminución del IMC (rho = 0.421, p = 0.001) y el porcentaje de pérdida de peso (rho = 0.511, p <
0.001), evidenciando que a mayor tiempo de seguimiento, mayor es la reducción ponderal y del IMC.
En conjunto, los resultados demuestran que la cirugía bariátrica se asocia con una reducción
significativa del peso corporal, del índice de masa corporal y del riesgo cardiovascular, con resultados
comparables entre las distintas técnicas quirúrgicas y una relación positiva entre el tiempo de
seguimiento y la magnitud de la mejoría clínica.
GRÁFICAS Y TABLAS
Gráfica 1: Distribución de las cirugías realizadas
Tabla 1: Análisis descriptivo de variables antropométricas peso e IMC preoperatorio y postoperatorio,
Shapiro-Wilk
Variable
Media
(kg)
IC 95%
(kg)
DE
Rango
intercuartil
Shapiro-
Wilk
Peso
preoperatorio
124.33
117.79 –
130.87
22.52
29.5
0.005 (no
normal)
Peso
postoperatorio
84.60
80.58 –
88.63
13.86
21.7
0.044 (no
normal)
IMC
preoperatorio
45.72
44.02 -
47.41
5.82
9.12
0.007 (no
normal)
pág. 995
IMC
postoperatorio
31.23
29.95 -
32.50
4.38
5.25
0.312
(normal)
Delta de peso
39.73
34.77 –
44.68
17.06
17.3
0.001 (no
normal)
Delta de IMC
14.49
12.90 –
16.07
5.44
6.46
0.061
(normal)
Porcentaje de
pérdida de peso
31.19
28.53 –
33.86
9.18
9.75
0.368
(normal)
IMC: Índice de masa corporal; Delta de peso: Diferencia entre el peso basal y el peso más actual medido
en la vigilancia postoperatoria; Delta de IMC: Diferencia entre el IMC basal y el IMC más actual
calculado en vigilancia postoperatoria; Porcentaje de pérdida de peso: Disminución del peso corporal
de un individuo en términos porcentuales, calculada con base en el peso inicial y el peso en el momento
de seguimiento. Se calculó como la diferencia entre el peso preoperatorio y el peso postoperatorio,
dividido entre el peso preoperatorio, multiplicado por 100.
Tabla 2: Análisis descriptivo de variables de riesgo cardiovascular con laboratorios (n = 23), Shapiro-
Wilk
Variable
Media
IC 95%
DE
Rango
intercuartil
Shapiro-
Wilk
Puntos de riesgo
cardiovascular
preoperatorios
6.74
4.82 –
8.66
4.43
5
0.029 (no
normal)
Puntos de riesgo
cardiovascular
postoperatorios
5
3.17 –
6.83
4.22
6
0.610
(normal)
Porcentaje de
riesgo
cardiovascular
preoperatorio
5.70
2.61 –
8.80
7.16
2.9
<0.001 (no
normal)
Porcentaje de
riesgo
cardiovascular
postoperatorio
4.24
2.14 –
6.33
4.84
2.8
<0.001 (no
normal)
pág. 996
Delta de puntos
de riesgo
cardiovascular
-1.74
-2.65 - -
0.82
2.11
3
0.231
(normal)
Delta de
porcentaje de
riesgo
cardiovascular
-1.46
-2.59 - -
0.33
2.60
2.10
<0.001 (no
normal)
Delta de puntos de riesgo cardiovascular: Diferencia entre la puntuación de riesgo cardiovascular inicial
y la puntuación de riesgo cardiovascular más actual calculado en vigilancia postoperatoria; Delta de
porcentaje de riesgo cardiovascular: Diferencia entre el porcentaje de riesgo cardiovascular inicial y el
porcentaje de riesgo cardiovascular más actual calculado en vigilancia postoperatoria
Tabla 3: Análisis descriptivo de variables de riesgo cardiovascular de oficina, con IMC (n = 21),
Shapiro-Wilk
Variable
Media
IC 95%
DE
Rango
intercuartil
Shapiro-
Wilk
Puntos de riesgo
cardiovascular
preoperatorios
9.33
6.92 -
11.75
5.30
6
0.028 (no
normal)
Puntos de riesgo
cardiovascular
postoperatorios
7.86
6.05 –
9.66
3.96
4
0.166
(normal)
Porcentaje de
riesgo
cardiovascular
preoperatorio
12.12
7.77 –
16.48
9.56
13.9
0.034 (no
normal)
Porcentaje de
riesgo
cardiovascular
postoperatorio
8.85
5.48 –
12.22
7.40
9
0.002 (no
normal)
Delta de puntos
de riesgo
cardiovascular
-1.48
-2.57 - -
0.38
2.4
3
0.302
(normal)
Delta de
porcentaje de
-3.27
-5.44 - -
1.10
4.77
4.8
<0.001 (no
normal)
pág. 997
riesgo
cardiovascular
Tabla 4: Análisis estadístico de variables comparadas
Variables comparadas
Prueba
Resultado
(p)
Interpretación
Peso preoperatorio vs peso
postoperatorio
Prueba de rangos con
signo de Wilcoxon de
muestras relacionadas
p <0.001
Diferencia significativa
entre el peso pre y
postoperatorio
Δ de peso vs 30kg (media de
pérdida de peso reportada en
bibliografía)
Prueba de rangos con
signo de Wilcoxon de
muestras relacionadas
p <0.001
Pérdida de peso es
significativamente mayor
a 30kg en nuestra
población
Porcentaje de pérdida de peso
vs 25% (media de porcentaje
de pérdida de peso reportado
en la bibliografía)
t de Student
p <0.001
Porcentaje de pérdida de
peso en nuestra población
de estudio significativa en
comparación a lo
reportado en la
bibliografía
IMC preoperatorio vs IMC
postoperatorio
Prueba de rangos con
signo de Wilcoxon de
muestras relacionadas
p <0.001
Diferencia significativa
entre el IMC pre y
postoperatorio
Δ de IMC vs 11 puntos
(media de disminución de
puntos reportada en la
bibliografía)
t de Student
p <0.001
La disminución del IMC
en nuestra población de
estudio es significativa en
comparación a lo
reportado en la
bibliografía
Puntos de riesgo
cardiovascular por laboratorio
preoperatorios vs
postoperatorios
Prueba de rangos con
signo de Wilcoxon de
muestras relacionadas
p = 0.002
↓ significativa en puntaje
de riesgo cardiovascular
Porcentaje (%) de riesgo
cardiovascular por
laboratorios preoperatorio vs
postoperatorio
Prueba de rangos con
signo de Wilcoxon de
muestras relacionadas
p = 0.002
↓ significativa en el % de
riesgo cardiovascular
pág. 998
Δ de puntos de riesgo
cardiovascular con
laboratorios
t de Student
p <0.001
↓ significativa en delta de
puntos de riesgo
cardiovascular
Δ de porcentaje (%) de riesgo
cardiovascular con
laboratorios
Prueba de rangos con
signo de Wilcoxon de
una muestra
p = 0.002
↓ significativa en delta del
porcentaje de riesgo
cardiovascular
Puntos de riesgo
cardiovascular por IMC
preoperatorios vs
postoperatorios
Prueba de rangos con
signo de Wilcoxon de
muestras relacionadas
p = 0.022
↓ significativa en puntaje
de riesgo cardiovascular
Porcentaje (%) de riesgo
cardiovascular por IMC
preoperatorio vs
postoperatorio
Prueba de rangos con
signo de Wilcoxon de
muestras relacionadas
p = 0.002
↓ significativa en el % de
riesgo cardiovascular
Δ de puntos de riesgo
cardiovascular con IMC
t de Student
p = 0.005
↓ significativa en delta de
puntos de riesgo
cardiovascular
Δ de porcentaje (%) de riesgo
cardiovascular
Prueba de rangos con
signo de Wilcoxon de
una muestra
p = 0.002
↓ significativa en delta del
porcentaje de riesgo
cardiovascular
Gráfica2: Comparativas de medias preoperatorias vs postoperatorias
DISCUSIÓN
El artículo presentado evaluó el impacto de la cirugía metabólica en la disminución del índice de masa
corporal, el peso y el riesgo cardiovascular en pacientes obesos, sometidos a cirugía bariátrica en la
UMAE 1, HE CMN del Bajío, utilizando el puntaje de Framingham como herramienta de predicción
pág. 999
de riesgo cardiovascular. Además de la correlación existente entre el tiempo de seguimiento y la mejoría
de los parámetros antropométricos.
El puntaje de riesgo cardiovascular de Framingham es una de las herramientas más utilizadas a nivel
mundial para estimar la probabilidad de presentar un evento cardiovascular a 10 años. Alguna
bibliografía reporta que es el todo más aplicable para predecir el desarrollo de enfermedad
cardiovascular a largo plazo (16). Este modelo tiene su génesis en el “Framingham Heart Study”,
iniciado en 1948, donde se reclutaron de manera inicial 5209 participantes, lo que permitió identificar
perfiles de riesgo y publicar en 1998 la primera escala de riesgo predictora de enfermedad coronaria
(17), que posteriormente fue modificada y recalibrada por D´Agostino et al. para ampliar su capacidad
predictiva, incluyendo no solo enfermedad coronaria, sino también con la posibilidad de predecir
enfermedad vascular periférica, infarto cerebral, falla cardíaca, entre otros. Además de validarse su uso
en poblaciones no caucásicas, se desarrolló también una versión basada en el índice de masa corporal,
permitiendo su aplicación en contextos clínicos donde no se cuente con estudios laboratoriales (18). El
modelo de Framingham ha sido ampliamente validado en diversas poblaciones y continúa siendo una
herramienta de referencia para la estimación del riesgo cardiovascular, por lo que en el presente estudio
se eligió dicho puntaje, posibilitando así la comparación de nuestros resultados con lo reportado en la
literatura y logrando reforzar la validez de nuestros hallazgos.
Los resultados obtenidos en esta investigación coinciden con la evidencia internacional, que respalda
la eficacia de la cirugía metabólica como una de las intervenciones más efectivas para el control de peso
y la reducción del riesgo cardiovascular, en comparación con las demás alternativas terapéuticas.
Además de demostrarse una correlación positiva en la disminución de peso en relación al tiempo,
contrastando con los tratamientos no quirúrgicos, donde suele observarse una desaceleración gradual
de la pérdida de peso, seguida de una alta frecuencia de recuperación de peso cuando el tratamiento se
ralentiza o se interrumpe (19). En nuestro análisis, mediante la aplicación de la prueba de correlación
de Spearman, observamos una asociación positiva y estadísticamente significativa entre el tiempo de
seguimiento y la magnitud de la reducción del peso e índice de masa corporal. Este hallazgo sugiere
que, a mayor tiempo transcurrido tras la intervención quirúrgica realizada, mayor es la pérdida ponderal
y de IMC, evidenciando un efecto progresivo en la cohorte analizada durante el periodo establecido.
pág. 1000
Estudios previos han demostrado que la pérdida de peso modesta de 5% a 10% mejora la glucemia,
disminuye la hemoglobina A1c, la presión arterial, los lípidos y la necesidad de medicamentos, mientras
que pérdidas de peso del 10 al 15% pueden mejorar otras condiciones como hígado graso o apnea
obstructiva de sueño, y pérdidas de peso mayores al 15% se relacionan con disminución en la mortalidad
(20). También existe evidencia de que pérdidas de peso sustanciales, como las logradas con la cirugía
bariátrica, pueden lograr la remisión de la diabetes mellitus tipo II (21). Se ha demostrado además que
la cirugía metabólica disminuye la masa del ventrículo izquierdo y el grosor relativo de la pared, mejora
la función diastólica del ventrículo izquierdo y disminuye el diámetro de la aurícula izquierda (22).
Todos estos efectos metabólicos y cardiovasculares descritos en la literatura coinciden con los hallazgos
observados en nuestra investigación, en el presente estudio las modificaciones derivadas de la pérdida
significativa de peso e índice de masa corporal, reflejaron consecuentemente una disminución
estadísticamente significativa del riesgo cardiovascular calculado a través del modelo basado en
parámetros clínicos y laboratoriales. Nuestros resultados reafirman que la cirugía bariátrica tiene un
efecto en la modulación de los determinantes metabólicos que configuran el riesgo cardiovascular.
A nivel mundial, los dos procedimientos bariátricos mayormente realizados son la gastrectomía vertical
en manga laparoscópica y el bypass gástrico en Y de Roux (23). La gastrectomía laparoscópica en
manga es un procedimiento restrictivo, que reduce la capacidad gástrica en un 80% y genera cambios
neurohormonales que favorecen el desarrollo de beneficios metabólicos. Por otro lado, el bypass
gástrico en Y de Roux combina un componente restrictivo y otro malabsortivo, al excluir una porción
del estómago, así como parte del intestino proximal, y reorganizar el extremo distal del intestino en una
configuración en Y, a través de la cual los alimentos pueden fluir desde la bolsa gástrica superior a
través de la rama de Roux, lo que resulta en beneficios metabólicos (24). Técnicamente la cirugía para
confeccionar un bypass gástrico en Y de Roux consiste en la creación de un pequeño reservorio gástrico
con un volumen promedio de 30 mililitros, a continuación se procede a la división de la porción
proximal del intestino delgado (aproximadamente a los 30 a 40 centímetros (cm) de la unión duodeno-
yeyunal, esto puede variar según el centro donde se realice, en algunos centros hasta 100 centímetros),
el extremo distal se asciende y anastomosa con el reservorio gástrico, posteriormente se realiza una
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anastomosis del asa biliopancrtica con el asa de Roux, generalmente a 100-150 cm del punto de
división inicial (25).
Técnicas más recientes, como el Bypass gástrico de una sola anastomosis (OAGB por sus siglas en
inglés [One Anastomosis Gastric Bypass] o BAGUA), buscan conservar la eficacia metabólica con
menor complejidad quirúrgica. En este procedimiento la reconstrucción se logra mediante una única
anastomosis gastrointestinal (26), tras la creación del reservorio gástrico tubular, se procede a realizar
una anastomosis gastrointestinal generalmente a 200 cm del ángulo de Treitz, esto puede variar en
función de la longitud intestinal y el IMC (27).
La gastrectomía en manga con bipartición de tránsito fue descrita inicialmente por Santoro en 2012
(28), el procedimiento combina la gastrectomía laparoscópica con un “atajo” alimentario, permitiendo
el paso del bolo alimenticio al íleon, manteniendo también la continuidad duodenal, en esta técnica, tras
la realización de la gastrectomía en manga, se identifica la válvula ileocecal, y se realiza conteo del
intestino en sentido proximal en dirección al ángulo de Treitz y marcaje del intestino delgado a 80 cm
de la válvula ileocecal, se continúa con el conteo de intestino hasta cuantificar 260 cm desde la válvula
ileocecal y se procede a realizar anastomosis gastroileal en este punto, posteriormente se secciona el
intestino delgado craneal a la anastomosis gastroileal y se anastomosa dicho segmento lateralmente al
íleon a 80 cm de la válvula ileocecal, en el sitio previamente marcado (29).
El bypass tipo SASI (por sus siglas en inglés [Single Anastomosis Sleeve Ileal bypass]), denominado
así por Mahdy y Mui, es un procedimiento que evolucionó a partir del método Santoro, con la diferencia
de que, en lugar de crear un asa en Y de Roux, un asa en omega conecta la manga gástrica con el íleon
a 300 cm de la válvula ileocecal (30).
En el presente estudio, que incluyó 19 gastrectomías en manga, 15 bypass tipo SASI, 12 bypass en Y
de Roux, un Bypass tipo BAGUA y un Bypass con técnica de Santoro, el análisis comparativo entre las
técnicas quirúrgicas, no mostró diferencias estadísticamente significativas en la magnitud de la pérdida
de peso y del índice de masa corporal. Hallazgos que sugieren que, independientemente de la técnica
utilizada, los procedimientos bariátricos empleados en la población estudiada alcanzan resultados
comparables en términos de beneficio metabólico global y reducción de peso e índice de masa corporal.
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La obesidad no solo constituye un problema médico con un impacto clínico individual, representa
también una importante carga económica para los sistemas de salud, la literatura ha mostrado que un
mayor índice de masa corporal está relacionado con mayores costos de atención médica (31). Se estima
que en México la obesidad genera una carga económica al país de aproximadamente 6% del producto
interno bruto (32) y como previamente se mencionó la obesidad genera costos anuales de hasta 240 mil
millones de pesos. Otra de las implicaciones de la obesidad en el ámbito económico y productivo es su
asociación con discapacidades de la vida diaria, menor eficiencia en el desempeño de actividades en el
lugar de trabajo y ausentismo laboral, además de jubilación anticipada por motivos relacionados con la
salud (33). En este contexto, la cirugía metabólica emerge como una estrategia con un importante
impacto socioeconómico. Diversos estudios muestran, que además de los beneficios clínicos sobre el
control de peso y el riesgo cardiovascular, la cirugía bariátrica reduce significativamente los costos a
largo plazo y se considera como el herramienta costo-efectiva más rentable (34). El tratamiento
quirúrgico, al inducir la mejoría e incluso la remisión de enfermedades crónicas como diabetes mellitus
e hipertensión disminuye la necesidad de tratamiento farmacológico, hospitalizaciones y consultas
derivadas de sus comorbilidades asociadas, traduciéndose en una reducción global de gastos sanitarios.
Nuestros resultados refuerzan la evidencia disponible y el efecto positivo que ejerce la cirugía bariátrica
sobre la salud en general, demostrando una disminución significativa en el peso, índice de masa corporal
y riesgo cardiovascular, posicionando esta modalidad de tratamiento como una estrategia costo-efectiva,
con un efecto sostenido, que genera gran impacto para el sistema de salud en México, con resultados
reproducibles y aplicables a nuestra población.
CONCLUSIONES
La cirugía metabólica es una de las intervenciones más efectivas para el tratamiento integral de la
obesidad, generando beneficios estadísticamente significativos y que van más allá de la simple
reducción de peso. La presente investigación, evidenció también una disminución significativa en el
índice de masa corporal, el porcentaje de peso corporal y el riesgo cardiovascular evaluado a través de
la escala de riesgo cardiovascular de Framingham clínica (a través del IMC) y con laboratoriales, lo que
corrobora el impacto positivo de los procedimientos quirúrgicos en el control de los determinantes de
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riesgo cardiovascular, desde parámetros bioquímicos, hasta la remisión de las comorbilidades
asociadas.
Nuestros hallazgos, nos permiten concluir que independientemente de la técnica quirúrgica empleada,
los procedimientos bariátricos evaluados generan resultados equiparables. Asimismo, el encontrar una
correlación positiva entre el tiempo de seguimiento y la reducción del peso e IMC sugiere que la cirugía
confiere beneficios sostenidos durante el primer año de seguimiento.
Los resultados de este artículo de investigación, en conjunto, demuestran la relevancia clínica de la
cirugía bariátrica como una estrategia para la reducción del riesgo cardiovascular y la mejoría de la
salud metabólica en general.
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