pág. 1505
LA GOBERNANZA Y EL CAMBIO CLIMÁTICO

GOVERNANCE AND CLIMATE CHANGE

Gerardo Eloy Soto Ruiz

Universidad Autónoma de Occidente
pág. 1506
DOI:
https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v10i1.22304
La gobernanza y el cambio climático

Gerardo Eloy Soto Ruiz
1
lic.gerardosr@hotmail.com

https://orcid.org/0000-0002-4835-0355

Universidad Autónoma de Occidente

Culiacán, Sinaloa
México
RESUMEN

El objetivo del presente artículo es abordar el tema de la gobernanza en el ámbito del cambio climático
ante los fenómenos meteorológicos atípicos producidos en las últimas décadas que ha generado graves
consecuencias a la agricultura, a la salud humana y a la economía, llevando a la escasez de alimentos,
propagación de enfermedades, pobreza y desplazamientos de poblaciones, situación grave que vive el
planeta, que se agudiza ante la falta de interés de países clave para revertir esta situación como Estados
Unidos con la actual administración del presidente Donald Trump, quien se ha retirado de los principales
acuerdos climáticos, donde este país es un activo participante, implementando políticas climáticas y
aportando montos importantes de recursos financieros para su financiamiento. Sin embargo, resalta la
importancia de los gobiernos locales, ONG´s y sociedad civil, que con pequeñas acciones pero muy
significativas, que multiplicadas crea sinergia en todos los países del orbe, orientadas a revertir los
efectos negativos del cambio climático, y con el propósito de ilustración se abordan algunos estudios de
caso aportados por la ONU-Habit, donde los gobiernos locales son fundamentales para lograr los
objetivos climáticos, por lo que, se considera a estos gobiernos actores importantes, porque tienen una
amplia gama de competencias para implementar acciones políticas para la adaptación como para la
mitigación.

Palabras clave: gobernanza, cambio climático, gobiernos locales, políticas públicas

1
Autor principal
Correspondencia:
lic.gerardosr@hotmail.com
pág. 1507
Governance and Climate Change

ABSTRACT

The objective of this article is to address the issue of governance in the context of climate change, given

the atypical weather phenomena of recent decades that have had serious consequences for agriculture,

human health, and the economy, leading to food
shortages, the spread of diseases, poverty, and
population displacements. This grave situation facing the planet is exacerbated by the lack of interest

from key countries in reversing this trend, such as the United States under the current administration o
f
President Donald Trump, who has withdrawn from major climate agreements, where the US is an active

participant, implementing climate policies and contributing significant financial resources. However,

the importance of local governments, NGOs, and civil
society is highlighted. Through small but highly
significant actions, which, when multiplied, create synergy in all countries of the world, these efforts

are aimed at reversing the negative effects of climate change. For illustrative purposes, some case st
udies
provided by UN
-Habitat are examined, where local governments are fundamental to achieving climate
objectives. Therefore, these governments are considered important actors because they have a wide

range of competencies to implement policy actions for
both adaptation and mitigation.
Keywords:
governance, climate change, local governments, public policies
Artículo recibido 10 diciembre 2025

Aceptado para publicación: 10 enero 2026
pág. 1508
INTRODUCCIÓN

La actual era geológica conocida como antropoceno, aparecida a mediados del siglo XX ha impactado
significativamente la actividad humana en el planeta tierra, lo que ha alterado drásticamente su
equilibrio: la atmósfera, los océanos, además de trastocar los ciclos del carbono, nitrógeno y fósforo. Al
igual que la generación de residuos, la contaminación química y la proliferación de plásticos. Los
cambios originados en el entorno ambiental debido al calentamiento global provocado por la quema de
combustibles fósiles, desatan gases de efecto invernadero (GEI) a la atmósfera, especialmente el dióxido
de carbono (CO2) que atrapa el calor irradiado por la tierra caliente, calentando la atmósfera y provocado
el cambio climático, lo cual produce la desforestación, disminuyendo la capacidad de la tierra de
absorber estos gases y la perdida de la biodiversidad, además, la degradación de los hábitats y la
explotación de recursos naturales ha contribuido a la perdida de especies y la alteración de los
ecosistemas. El cambio climático global es una variación de los patrones climáticos a largo plazo, que
presentan las regiones del mundo. Las actividades humanas, especialmente la quema de carbón y
petróleo han calentado la tierra al incrementar la acumulación de gases que atrapan el calor en atmósfera.
Los resultados de dicho calentamiento ya se observan en muchos lugares, desde el aumento del nivel
del mar hasta el derretimiento de la nieve y el hielo, asimismo, este fenómeno ya está dañando a los
ecosistemas, las reservas de agua dulce y la salud de las personas (Raman
, Iniyan y Goic, 2012).
Debido a lo anterior, las concentraciones de los gases de efecto invernadero volvieron a romper todos
los récords en el año 2023, los niveles de dióxido de carbono (CO2), el principal causante del
calentamiento global, aumento un 11.
4% en los últimos 20 años, de acuerdo con la Organización
Meteorológica
Mundial (OMM). En el año anterior, la concentración de dióxido de carbono en la
atmósfera llego a 420 partes por millón (ppm), lo que supone un incremento del 151% respecto a los
niveles preindustriales (antes de 1750); mientras que, se registraron concentraciones de 1934 partes por
mil millones de metano (CH4) y 336.9 partes por mil millones de óxido nitroso (N2O), gases que
también contribuyen al cambio climático, con un incremento del 265% y 125% respectivamente, en
relación con la época preindustrial, situación que provoca que los bosques como ecosistemas sean
ineficaces para absorber el CO2.(https://climatica.coop/informe-anual-omm-gases-de-efecto-
invernadero-2024/).
pág. 1509
En el sexto informe de evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático
(IPCC), fundado en 1998 conjuntamente por la
Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el
Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), afirman que el calentamiento
global se ubica por encima de las épocas preindustriales y se pronostica que la temperatura aumentara a
mediados de la década de 2030 a 1.5 grados centígrados y se tendrá una gran dificultad para poder
controlar que a finales del siglo XXI, y probablemente alcance los 2.0 grados centígrados, el informe
señala que restringir el calentamiento global antropogénico, obliga a reducir a cero las emisiones netas
de CO2. Este fenómeno está afectando a innumerables fenómenos meteorológicos y climáticos extremos
en todas las regiones del mundo, y paradójicamente las comunidades más vulnerables del mundo (donde
habitan entre 3,300 y 3,600 millones de personas aproximadamente), y en menor medida han contribuido
al cambio climático han sido las más afectadas, y se han expuesto a una inseguridad alimentaria aguda
y a una menor seguridad hídrica. Entre 2010 y 2020, la mortalidad humana por inundaciones, sequías y
tormentas fue 15 veces mayor en regiones altamente vulnerables, en relación con regiones de baja
vulnerabilidad. Asimismo, el informe señala que el cambio climático ha causado daños irreversibles en
los ecosistemas terrestres, de agua dulce, crisoféricos, costeros y de oceánicos abiertos, así como, la
perdidas de numerosas especies por el incremento de los calores extremos, y en algunos los impactos a
los ecosistemas son irreversibles como la alteración en los cambios hidrológicos como resultados del
retroceso de los glaciares, o los cambios de los ecosistemas montañosos y árticos impulsados por el
deshielo. (
https://www.ipcc.ch/report/ar6/syr/downloads/report/IPCC_AR6_SYR_FullVolume.pdf)
La seguridad hídrica se refiere a un nivel admisible de riesgos asociados con el suministro de agua para
la población y los ecosistemas, además de la existencia suficiente de agua en cantidad y calidad para
soportar los medios de vida, la seguridad nacional, la salud humana y los servicios ecosistémicos, temas
que han sido objeto de una gran importancia en el ámbito académico y político en los últimos tiempos
(Bakker, 2012). Mientras que, la gobernanza del agua, definida como los procesos políticos,
organizacionales y administrativos a través de los cuales se articulan los intereses de la comunidad,
donde se incorporan sus aportes, se toman e implementan decisiones y los tomadores de decisiones son
responsables del desarrollo y gestión de los recursos hídricos y la prestación de los mismos. (
Bakker,
2003
). Las ciudades y las zonas urbanas se consideran escenarios estratégicos para desarrollar acciones
pág. 1510
para enfrentar el cambio climático, y precisamente en ese entrono se realizan los procesos de gobernanza
que abordan el cambio climático. Existiendo esfuerzos importantes por institucionalizar gobernanza del
cambio climático en áreas urbanas, a partir de las experiencias y de las formas muy heterogéneas que
presentan las diferentes regiones del mundo, lo que están reconfigurando los discursos de la gobernanza
del cambio climático (
Broto, 2017). Desde el retiro de Estados Unidos del Acuerdo de París COP21 en
diciembre de 2015, coincidente con la primera elección de Donald Trump alegando que el acuerdo era
injusto para el país porque afectaría negativamente a la economía y al empleo estadounidense, a pesar
de que el anuncio causo una gran reacción mundial, no influyo en la modificación en el desarrollo de
las tecnologías bajas en carbono, lo cual no revirtió así el proceso de gobernanza climática global, en lo
que si afectara negativamente es en el alcance de los objetivos en el tiempo planeado, por la restricción
de los fondos orientados a la investigación del cambio climático de origen estadounidenses (
Zhang, e
tal,
2017).
Mientras que, la pregunta de investigación formulada es la siguiente: ¿tienen los gobiernos locales y
regionales de los diferentes países del mundo la capacidad institucional y técnica para dar
respuesta y revertir los problemas que ocasiona el cambio climático? El presente trabajo de
investigación está conformado además de la introducción, por 4 apartados: el origen de la
gobernanza y sus diferentes acepciones, estudios de caso de experiencias de combate al cambio
climático, discusión y conclusiones.

El origen de la gobernanza y sus diferentes acepciones

Enseguida se analizará el termino gobernanza, su origen y sus diferentes acepciones, las cuales son
concebidas y utilizadas por investigadores dependiendo de su aplicación a los diferentes procesos que
les corresponde examinar. De acuerdo con
Mayntz (2005), el termino de gobernanza en su significado
actual, fue empleado originalmente en el ámbito de la economía, en el contexto de los costos de
transacción analizados por Oliver Williamson (1985), quien utiliza el termino gobernanza para describir
los acuerdos institucionales en las empresas, de las estructuras de gestión y administración, así como los
patrones de interacción de las empresas que ayuda a reducir los costos de transacción, para lo cual, se
realiza la comparación del mercado con el grupo empresarial, en función de la coordinación de las
actividades económicas que pudiera establecerse de manera eficiente en diferentes condiciones. Por otro
pág. 1511
lado, la economía se refiere a la gobernanza corporativa, relacionada a las estructuras organizativas y de
gestión o a las relaciones entre los propietarios y la gerencia de una empresa. Luego el termino
gobernanza incluyo todas las formas fundamentales de coordinación de acciones, rebasando al ámbito
económico y fue acogida por la ciencia política. El termino se refiere a la naturaleza distintiva del
“Estado cooperativo”, o sea, la gobernanza política con la participación de los actores de la sociedad
civil. Mientras que, para Rhodes(1997), gobernanza significa una forma fundamental no jerárquica
donde los actores privados participan en la formulación e implementación de las políticas. De manera
parecida Heritier (2017), concibe a la gobernanza, la cual implica que los actores privados participan en
la toma de decisiones para proporcionar los bienes comunes, que se emplean medios de orientación no
jerárquicos. Otros autores la conciben como practicas gubernamentales y administrativas eficientes,
basadas en el Estado de derecho y orientadas a la ciudadanía, como requisito previo para un desarrollo
económico prospero. Siendo uno de los objetivos de la gobernanza regular conflictos, facilitar la acción
colectiva, generar certeza respecto a las expectativas, entre otros.

Del término gobernanza existen diferentes definiciones, según Schmitter (2002), es un método o
mecanismo para abordar una amplia variedad de problemas y conflictos, donde los actores llegan a
tomar decisiones convenientes para las partes y además de ser vinculantes, a través de la negociación y
la cooperación para llevar a cabo las decisiones. Mientras que, Kooiman (2002), amplia la anterior
definición para incluir a todos los acuerdos interactivos donde participan actores púbicos y privados,
teniendo como propósito la solución de problemas sociales. Con la utilización del término gobernanza,
la separación entre Estado y sociedad se desvanece, en la medida que la intervención en el gobierno se
extiende no solo a través de la participación indirecta en los asuntos gubernamentales, sino también con
una colaboración política más amplia en la vida pública (
Benz, 2004, p.29)
Mientras que, la gobernanza regional se refiere a la autogestión regional que permite el relacionamiento
de actores estatales, municipales y del sector privado para abordar problemas, cuando los
procedimientos tradicionales no son los adecuados para atender las nuevas tareas, con las estructuras
existentes. La necesidad de la gobernanza regional va a variar de intensidad en diferente sociedad y en
diversas etapas, siendo más acentuada donde el nivel regional se encuentra débilmente organizado.
Factores como la propagación del cambio climático y el surgimiento de las nuevas tecnologías, han
pág. 1512
representado nuevos desafíos a nivel regional, siendo la globalización un elemento que ha venido
adecuar y renovar las regiones, ya que el nuevo modelo económico requiere que las empresas atraigan
y retengan trabajadores altamente cualificados. Lo anterior, a nivel regional a obligado al Estado a
retirarse de la política estructural, por ejemplo, el llamamiento de la Unión Europea para que la región
defina sus propias vías de desarrollo y movilice sus propias fuerzas, lo que ha obligado a la región a
desarrollar nuevas formas regionales de cooperación. Este proceso facilito traspasar los límites de la
actividad estatal y municipal por los ciudadanos, las empresas y las asociaciones, lo que género que
fuera más notable y creciente la participación ciudadana. (
Benz, 2004, p.45).
Según
Benz (2004), para la ciencia política, el termino gobernanza incluye el contexto general de la
política (instituciones), la política (procesos) y las políticas públicas (contenido de las políticas). de
acuerdo con este autor, existen tipologías de las formas de gobernanza que pueden aplicarse a
organizaciones, administraciones públicas. Sin embargo, el concepto varía según los campos de
aplicación, pero existe un concepto central consistente que engloba a todos, el cual puede definirse de
la siguiente manera:

1. - Gobernanza significa dirigir y coordinar con el objetivo de gestionar la interdependencia entre
actores.

2. La dirección y coordinación se basan en sistemas de normas institucionalizadas que buscan guiar
acciones de los actores. Estos sistemas implican combinaciones de diferentes sistemas de normas:
mercado, jerarquía, reglas de negociación.

3. La gobernanza también abarca los patrones de interacción y los modos de acción colectiva que
surgen dentro de las instituciones (redes, coaliciones, relaciones contractuales, adaptación mutua en la
competencia)

4. Los procesos de control y coordinación, así como los patrones de interacción que el concepto de
gobernanza intenta capturar, generalmente trasciende las fronteras organizacionales, especialmente los
límites entre el Estado y sociedad, que han vuelto fluidas en la práctica política.

A)
Gobernanza ambiental global
La discusión teórica sobre le termino de gobernanza ambiental global cobro gran auge en la década de
los noventa del siglo XX, la cual se utiliza para caracterizar formas y procesos de acción en la política
pág. 1513
internacional, donde no se establecen leyes vinculantes, sino acuerdos objetivo, cuya implementación
depende en gran medida de los propios estados. La gobernanza global se diferencia de la política
internacional, porque se encuentra estrechamente relacionada con la globalización económica, que
describe una estructura interdependiente en las relaciones a nivel económico que trasciende a los estados,
en este sentido, la gobernanza global se refiere a los esfuerzos de coordinación que realizan no solo los
estados, sino una multitud de actores sociales ubicados en diversos niveles de la política local, nacional,
regional e internacional. (
Benz, 2004, p. 103). La novedad no es el número de actores, sino su capacidad
para participar en el sistema político, cuyo poder individual y colectivo pueden cambiar el curso de los
acontecimientos o el resultado de los procesos, ubicándose cada vez más en ámbitos que trascienden el
Estado y las organizaciones intergubernamentales.

En la minicumbre sobre el cambio climático realizada por la ONU en septiembre de 2025, el presidente
de China Xi Jinping asumió la defensa de la lucha contra el cambio climático, ante la negativa de Trump
(segunda elección) de apoyar las políticas tendientes para combatir este problema, quien se mostró
favorable de una economía que funcione con petróleo y de energías fósiles, mientras que, el presidente
Chino defendió la utilización de las energías renovables a la vez que se comprometió a la reducción de
la emisión de gases invernadero a partir de ahora y hasta el 2035 (entre un 7% y 10%), hay que considerar
que China es la segunda potencia mundial, y las más contaminante del planeta (se estima que contribuye
con un 25% de los gases de efecto invernadero), lo que constituye un compromiso importante pero no
determinante para intentar detener un desastre ecológico global. La Unión Europea que liderea el
combate al cambio climático, considera insuficiente la reducción en la emisión de los gases
contaminantes comunicado por el gobierno de China, ya que los porcentajes de reducción de gases
invernadero anunciados por Xi Jinping son muy inferiores al 30% recomendados por los especialistas
del tema, y así cumplir con los objetivos con el Acuerdo de París de limitar el calentamiento global para
finales de siglo.

Con la llegada a la presidencia de Estados Unidos de Donald Trump, se han revertido las principales
medidas de la administración anterior del presidente Biden, siendo este país el segundo emisor de CO2
en el mundo, el cual desempeña un papel fundamental para limitar el aumento de la temperatura global
y así alcanzar los objetivos del Acuerdo de París, tras cuatro años de obstrucción en la política climática
pág. 1514
en la primera elección de Donald Trump como presidente, Biden incorporo a Estados Unidos al Acuerdo
de París, e introdujo una serie de medidas de políticas climáticas, que incluía la reducción de las
emisiones de los gases de efecto invernadero, además, los vehículos de cero emisiones debían
representar la mitad de las ventas de automóviles nuevos para el año 2030, mientras que, la
descarbonización del sector eléctrico debería lograrse en el año 2035. También, la Agencia de Protección
Ambiental introdujo medidas para logar una reducción del 90% en las emisiones de carbón de las
centrales electrificas para 2032. Para la consecución de estas medidas el presidente Biden impulso una
serie de leyes climáticas, en el primer año promulgo la ley de inversión en infraestructura y la ley de
empleo, que prevé 58,000 millones de dólares para la descarbonización del sector eléctrico y 7,500
dólares para la expansión de la electromovilidad.

En el 2022 promulgo la ley CHIP S y ciencia, que prevé un gasto de 280,000 millones dólares durante
el periodo 2023-2027 para promover la reproducción e investigación de semiconductores, los cuales son
un componente clave de las tecnologías energéticas respetuosas con el clima, como los vehículos
eléctricos y las energías renovables. Mientras que, el mayor éxito de la administración Biden fue la
aprobación de la ley de de la inflación que busca reducir el déficit presupuestal del gobierno federal,
bajar los precios e invertir en la producción nacional de energías, promoviendo al mismo tiempo las
energías limpias, la cual considera una financiación sin precedentes de 370,000 millones de dólares para
la transición energética y la transformación climática. Los fondos se destinarán a tecnologías como las
energías renovables, el hidrógeno, la captura y la utilización del carbono y se desembolsarán durante los
siguientes 10 años en forma de incentivos fiscales, prestamos, garantías de préstamos y subvenciones.
Solo la energía nuclear puede reducir las emisiones entre un 32 y 42% para 2030, lo que acercaría
significativamente a los Estados Unidos a su objetivo climático (
Thielges, 2024).
Asimismo, la Unión Europea (UE) considerada un ejemplo de lucha contra el cambio climático
desempeñando un papel clave con la formulación e implementación de diversas políticas y estrategias.
La UE ha establecido objetivos ambiciosos para reducir las emisiones netas al menos en un 55% para
2030, tendiente a convertirse en el primer continente climáticamente neutro para 2050, de acuerdo a lo
establecido en la Ley Europea del clima. Otro acierto, es el modelo de economía circular adoptado, el
cual fomenta el consumo sostenible manteniendo los recursos utilizados por la economía de la UE
pág. 1515
durante el mayor tiempo posible, con el objetivo de sostener el valor de los productos, materiales y
recursos durante el mayor tiempo posible y minimizar la generación de residuos. El objetivo primordial
es convertir a la UE en una economía baja en emisiones, eficiente en el uso de sus recursos, ecológica y
competitiva (
Cifuentes-Faura, 2022).
Estudios de caso de experiencias de combate al cambio climático

Del Informe Mundial de Ciudades 2024 elaborado por la ONU, se adjuntan una colección estudios de
caso que muestran las medidas y acciones adoptadas por actores locales y regionales en el mundo para
mejorar la resiliencia, reducir la emisiones de gases de efecto invernadero y disminuir la contaminación
ambiental, para tal propósito la ONU-Habitat convoco a los actores urbanos a compartir soluciones para
la mitigación y adaptación climática implementadas en sus ciudades, criterios, información y opiniones
de las cuales la ONU se deslinda de cualquier responsabilidad y demás implicaciones de cualquier tipo
(https://unhabitat.org/sites/default/files/2024/11/world_cities_report_2024_case_study_annex.pdf.).
Este anexo reúne estos estudios de caso, ofreciendo una visión general de la diversidad de enfoques y
los diversos contextos para la acción climática urbana. Para efecto del presente artículo se hizo la
selección de aquellos casos considerados más representativos, tanto de condiciones sociales, como de
ubicación en el mundo, donde las situaciones son muy diversas y dispares.

A) Estudios de caso sobre acción climática y poblaciones vulnerables

Localidad: Pemba,

País: Mozambique,

Región: África Subsahariana.

La situación de pobreza, el débil desarrollo institucional y los frecuentes fenómenos meteorológicos que
se presentan en el país, lo hacen muy propenso al cambio climático. El presente estudio se centra en la
localidad de Pemba, ciudad caracterizada por un entorno montañoso, con inadecuados sistemas de
drenaje y falto de recolección de residuos sólidos. Situación que la convierte en un asentamiento
propenso a inundaciones, erosión, contaminación de aguas subterráneas y propagación de enfermedades.
Lo cual se hizo evidente con el ciclón “Kenneth” en 2019, que tiende a agravarse con los problemas de
hambre y desnutrición que padece su población, además de la violencia que priva entre sus habitantes.
La contribución de la Asociación de Voluntarios de Servicio Internacional fue determinante para
pág. 1516
desarrollar un plan urbano participativo con el municipio y la comunidad, estableciendo las prioridades
y definiendo los roles de los actores en su ejecución. Además, se contó con la colaboración del Programa
Mundial de Alimentos y del municipio de Pemba, para el desarrollo de un proyecto dirigido al barrio de
Alto Gingone, con el propósito de fortalecer la resiliencia urbana, social, económica y ambiental,
mediante soluciones basadas en la naturaleza, apoyo administrativo local y empoderamiento
comunitario. La reforestación urbana, la creación de espacios públicos resilientes y la creación de
cuencas de infiltración de agua de lluvia, de drenajes y cisternas, redujo significativamente la velocidad
y la magnitud de la escorrentía en la comunidad, lo que ha contribuido a reducir la erosión en las riberas.
Se estima que la cantidad total de escorrentía se ha reducido en un 5%, permitiendo que la vegetación
de la comunidad una mayor absorción de agua, mientras que, el riesgo de inundaciones y erosión se ha
reducido o eliminado en un 85% de las viviendas consideradas en peligro.

Localidad: Morondava,

País: Madagascar,

Región: África Subsahariana.

Morondava se encuentra situada en medio de un delta y atravesada por dos ríos, por lo que está rodeada
de agua. Por lo que, la ciudad se ha vuelto vulnerable a las mareas de tempestad, a las inundaciones
fluviales y al oleaje, la erosión costera, el aumento de nivel del mar y el estrés hídrico. En las últimas
décadas, las inundaciones debido a las altas mareas, ha provocado el retroceso de un kilómetro de la
línea costera, lo que ha dejado sumergidas infraestructura y edificio urbanos. Desde siempre, los
manglares han sido una de las principales protecciones para las comunidades costeras de Madagascar,
pero debido a la presión económica, muchos de ellos han sido desforestados para obtener leña para sus
localidades, lo que reduce la resiliencia a las inundaciones y tiene repercusiones en la economía pesquera
local, ya que, la disminución de la biodiversidad en los manglares ha afectado a las poblaciones de peces.
El primer paso fue la identificación de las intervenciones con base en las acciones prioritarias del marco
de acción para la resiliencia de las ciudades de Morondova, mediante la aplicación de la herramienta de
planificación de acción para la resiliencia climática, principalmente mediante la rehabilitación de 182
hectáreas de manglares a lo largo de la costa, además de 89 hectáreas aguas arriba y abajo de los ríos.
También, en los tramos del sistema hídrico que atraviesan el asentamiento, el proyecto implemento
pág. 1517
intervenciones para mejorar las zonas de amortiguación y estabilización del suelo en zonas críticas
propensas a inundarse. Asimismo, se desarrollaron zonas verdes a lo largo de la avenida principal donde
conecta ambos lados de la ciudad, la cual absorbió la escorrentía adicional y se utilizó como principal
vía de evacuación en caso de inundaciones. El proyecto incluyo un refugio con capacidad para albergar
200 personas en caso de emergencia, el cual funciona con paneles solares, se abastece de agua bombeada
y dispone de una cocina exterior y una zona de lavandería. Este refugio es el primero en su tipo en
Madagascar, sirve como alternativa a las escuelas en caso de contingencia, lo que provocaba
interrupciones en los horarios de clase, también funciona como centro de formación. Además,
contribuye a la reducción de las emisiones de carbono, gracias a su sistema de energía solar y es accesible
a las personas con movilidad reducida.

Localidad: Ciudad de México,

País: México,

Región: América Latina y el Caribe.

El sistema de agua de la Ciudad de México abastece a una población de 9.2 millones de personas, sin
embargo, casi un tercio carece de agua suficiente para cubrir sus necesidades básicas, esta deficiencia
se debe a que el 50% del agua de la ciudad debe bombearse de fuentes externas, lo que consume 570
millones de KWH, lo que genera una huella de carbono de 1.16 millones de toneladas de CO2 al año.
Se estima que la ciudad podría captar entre 443,000 y 1,444,000 metros cúbicos de agua de lluvia al
año, lo que representa entre el 43% y el 143% del consumo total de agua de la ciudad. El gobierno de la
Ciudad de México considero que, aprovechando este potencial, la ciudad estaría en una mejor posición
para abordar el problema de la escasez de agua. El programa “Cosecha de Lluvia”, iniciado por el
gobierno de la Ciudad de México, se enfoca en mejorar el suministro de agua en zonas con dificultades
económicas y escasez de agua, equipando viviendas con sistemas de capacitación de agua de lluvia. El
programa inicio en 2019, con el objetivo de instalar 10,000 sistemas en ese año, el gobierno de la Ciudad
de México destino 1,418 millones de pesos (US$7.3 millones) entre 2019 y 2024, con un prepuesto
adicional de 200 millones de pesos disponible en junio de 2024 para instalar aproximadamente 10,000
captadores de agua adicionales, lo que eleva el total del programa a 80,000. esto brinda a los usuarios
un sentido de propiedad y seguridad, a la vez que contribuye a la recuperación y al consumo sostenible
pág. 1518
de los acuíferos locales a medida que se reduce la demanda urbana. Con un sistema de recolección de
agua de lluvia instalado, cada hogar puede recolectar un promedio de 10,000 litros de agua de lluvia al
año, aunque la cantidad almacenada depende en gran medida de las precipitaciones locales, el tamaño
del techo de la vivienda y la frecuencia de uso.

B) Estudio de caso sobre el papel de la planificación y el diseño urbanos para la acción climática.

Localidad: Buenos Aires,

País: Argentina,

Región: América Latina y el Caribe.

En Argentina, aproximadamente 5 millones de personas viven en entornos caracterizados por viviendas
sobrepobladas, falta de servicios básicos, aislamiento térmico deficiente y ventilación e iluminación
insuficientes. Un ejemplo de ello es Villa 20, asentamiento con una población de 30 mil habitantes
ubicados en la ciudad de Buenos aires. En 2021, la coalición urbana transformadora financiada por la
Iniciativa Climática Internacional, se creo un laboratorio urbano en Villa 20, que promueve cambios de
comportamiento de los actores locales, a partir del cual se instaló un sistema de monitoreo de
temperatura y humedad para disponer información para conocer el comportamiento de estos indicadores
en este asentamiento, datos que fueron analizados en colaboración con residentes capacitados, que
sirvieron de base para realizar cuatro intervenciones piloto, entre ellas jardines verticales y pérgolas con
vegetación, utilizando plantas nativas, jardines de lluvia, plantación de árboles y modernización de
superficies pavimentadas con materiales permeables. Asimismo, a través de la participación de la
comunidad, se desarrolló un manual con el objetivo de ayudar a los residentes a modernizar sus casas,
para adaptarlas a las temperaturas extremas. Las intervenciones han contribuido a reducir las emisiones
de CO2, como resultado del aumento de la cobertura vegetal, ya que, la nueva vegetación captura
directamente el carbono, mientras que, los nuevos espacios públicos sombreados producen un efecto
refrescante que reduce la demanda de acondicionamiento térmico en verano, lo que se traduce en la
mejoría de la salud, ahorro energético y la reducción de emisiones. La integración de las consideraciones
climáticas en la mejora de los asentamientos informales fue posible a un compromiso más amplio del
gobierno municipal de crear una ciudad resiliente inclusiva y carbono-neutral para 2050. Buenos Aires
cuenta con un plan de acción contra el cambio climático desde 2009, y las actividades en la Villa 20 se
pág. 1519
ajustaron a esta visión. Si bien los fondos fueron proporcionados por la iniciativa climática internacional,
su gestión estuvo a cargo de una ONG local y la comunidad, lo cual ha sido fundamental para generar
aceptación y fortalecer las capacidades de la comunidad.

C) Estudio de caso sobre la gobernanza multinivel para la acción climática.

Localidad: Bamenda,

País: Camerún,

Región: África Subsahariana.

Sisia es una comunidad de la ciudad de Bamenda, Camerún, con aproximadamente 22,000 habitantes,
en su mayoría de bajos ingresos, con un ingreso mensual promedio de 80 dólares estadounidenses. La
zona de Sisia ha sido clasificada como ecológicamente frágil, por lo que, se prohíben asentamientos
humanos. Sin embargo, debido a la falta de tierras adecuadas para los residentes en otras zonas de la
ciudad, muchas personas se han visto obligadas a invadir espacios sin autorización, lo que ha llevado a
una situación riesgosa para la población, por los deslizamientos de tierra e inundaciones, que han
provocado la perdida de vida y bienes materiales, agudizada debido a que sus residentes obtienen leña
de los bosques cercanos, lo que reduce la energía la capacidad de estos sotos para retener agua y suelo
durante las fuertes lluvias. El proyecto realizo una evaluación de las debilidades de la comunidad, como
las inundaciones, enfermedades provocadas por el agua, la inseguridad en a la tenencia de la tierra y el
acceso limitado a los servicios básicos. Información que fue fundamental para la planeación de
intervenciones clave, como la construcción de puentes y alcantarillas, para reducir las inundaciones en
un 60%, además, reconocieron los residentes los riesgos que representan los deslizamientos de tierras,
expresaron su disponibilidad a reubicarse en zonas de reasentamiento designadas exprofeso. Asimismo,
las iniciativas para proteger y gestionar las fuentes de agua buscan reducir las enfermedades transmitidas
por el agua en un 80%. Además, el proyecto se centró en la conservación del medio ambiente mediante
el establecimiento de un vivero, la plantación de árboles en dos hectáreas y el refuerzo de las zonas de
captación de agua con árboles acuíferos. Estas medidas buscan reducir los deslizamientos de tierra y
mejorar la capacidad de captura de carbono en la zona. Para lograr lo anterior, se trabaja estrechamente
con el equipo de control establecido por los socios del proyecto, realizándose reuniones periódicas,
asegurando que todos tengan voz y votos en las decisiones en un ambiente democrático. Este enfoque
pág. 1520
colaborativo contribuye a mantener la transparencia y la rendición de cuentas. Si bien es cierto, la
comunidad desempeño un papel protagónico en el proyecto, muchos otros actores participaron. Esta
perspectiva de gobernanza multinivel permitió que la experiencia de otros niveles de gobernanza se
utilizará a nivel local.

D) Estudio de caso que presentan intervenciones financieras para el cambio climático en las ciudades

Localidad: Barcelona,

País: España,

Región: Europa.

Barcelona se enfrenta a los desafíos del cambio climático y el acceso a la vivienda, especialmente tras
la crisis financiera mundial de 2008 y el estallido de la burbuja inmobiliaria, debido en parte por el
proceso de gentrificación. Aunado a altos niveles de desempleo, salarios bajos y limitadas opciones para
la compra de vivienda, agravo la escasez de viviendas asequibles. Al mismo tiempo, el aumento de las
temperaturas y el mayor riesgo por olas de calor, han afectado negativamente al consumo de energía y
el suministro de agua, afectando a la mayoría de la población. En respuesta en parte a estos retos, el
Ayuntamiento de Barcelona adopto el Plan por el Derecho a la Vivienda (2016-2025) por la vivienda
asequible, el cual pretende duplicar el número de viviendas en la ciudad, principalmente mediante la
inversión en la construcción de vivienda pública de alquiler, también disponiendo de la colaboración de
proveedores privados. Dado que el sector de la construcción es responsable del 37% de las emisiones
de gases de efecto invernadero, lograr la construcción de viviendas que sean sostenibles constituye un
reto. La Borda es uno de los proyectos piloto del plan de vivienda de Barcelona, donde una asamblea
vecinal trabajo para revitalizar un terreno baldío de propiedad pública. Las promociones están diseñadas
con características bioclimáticas que minimizan el impacto ambiental durante la construcción y el
mantenimiento. La Borda tiene un impacto ambiental inferior a la media, con un consumo energético
medio de 66,37 Kilovatios hora por metro cuadrado al año, los se traduce en menos emisiones de CO2
que el promedio de otro conjunto de viviendas. El proyecto también busca reducir la pobreza energética
de los residentes, mediante el uso responsable de los materiales de construcción, lo que permitiría que
la mayoría de las viviendas no necesiten calefacción durante el invierno. Además, al financiar el
proyecto a través de fuentes y proveedores éticos, la Borda ha tenido un impacto favorable en la
pág. 1521
economía social de Cataluña. También ha contribuido a la creación de la Dinamo Fundación, fundación
originada con el objetivo de impulsar y promover la implementación de la vivienda cooperativa y el
modelo de cesión de uso como alternativa a los mercados convencionales de vivienda. La fundación
ahora opera como fuente apoyo para otras iniciativas que promueven proyectos e vivienda cooperativa
y colabora con ellas para replicarlos en toda Cataluña.

DISCUSIÓN

El cambio climático es el desafío más importante que enfrentan los gobiernos en el siglo XXI, si bien
es cierto las acciones coordinadas a nivel global y nacional son esenciales, también existe una dimensión
subnacional que los responsables políticos locales y regionales son cada vez más conscientes tanto de
los impactos del cambio climático en sus áreas, como del reto de desarrollar una respuesta política eficaz
en relación con la mitigación y la adaptación (White et al., 2008). En este sentido, la gobernanza
climática global abarca políticas regionales, nacionales, subnacionales y locales, así como iniciativas no
estatales a nivel mundial, esta cobrando impulso de forma constante (
Dimitrov, 2010). La adaptación a
los impactos del cambio climático es un pilar clave de la política climática, y los gobiernos locales han
desempeñado históricamente un papel muy importante en el diseño e ejecución de estas políticas
(
Lesnikowski, Biesbroek, Ford, & Berrang-Ford 2020). Por lo que, cada vez más los gobiernos locales
elaboran políticas para abordar el cambio climático, originado por la presión de los grupos de interés,
las instituciones políticas y la gravedad del problema, obliga a las ciudades a desarrollar e implementar
programas de protección climática (
Sharp, Daley & Lynch, 2011).
Los gobiernos locales están respondiendo con iniciativas propias, tanto al gobierno central como al
subnacional, para reducir las emisiones y adaptarse a los posibles impactos del cambio climático, si bien
este fenómeno es claramente un problema global, muchas de las soluciones se están llevando a cabo
desde lo local, como se puede observar en los estudios de caso recogidos por la ONU-Habitat, donde es
importante destacar el papel fundamental que desempeñan las ciudades y pequeñas poblaciones para
abordar la crisis climática mundial, para revertir sus impactos (mediante la mitigación), como reducir la
vulnerabilidad de las comunidades, grupos e individuos en riesgo (a través la adaptación). Al abordar el
cambio climático se debe distinguir la diferencia entre mitigación y adaptación, mientras que, la primera
se refiere a la prevención de la emisión de los gases de efecto invernadero, la segunda a la adecuación
pág. 1522
al impacto de los efectos del cambio climático, (
Mbow, Smith, Skole, Duguma y Bustamante, 2014)
(
Vijaya, SIniyan y Goic, 2012).
Los estudios de caso demuestran la implementación a nivel local de una extensa serie de medidas para
aumentar la resiliencia, incluyendo infraestructura verde y soluciones basadas en la naturaleza, la
aplicación de sistemas de gestión de inundaciones y la promoción de prácticas de construcción
resilientes al clima. Mientras que, en las ciudades se han desarrollado acciones para reducir las emisiones
de gases de efecto invernadero, con estrategias como la transición a energías renovables, la mejora de
la eficiencia energética y la promoción de sistemas de transporte sostenibles, resaltando los sistemas
digitales de gestión de transporte, transporte fluvial bajo en carbono o autobuses públicos eléctricos.
Muchas de estas medidas han salido beneficias los grupos vulnerables de la sociedad, con mayor
accesibilidad al transporte, mayor capacidad nutricional y la reducción del costo de la energía.
Asimismo, la participación a largo plazo de los grupos interesados, genero reformas legales, financieras
e institucionales, las cuales han creado las condiciones propicias para atender de una mejor forma el
problema del cambio climático. La falta de recursos financieros suficientes tiende a limitar el alcance
de las iniciativas climáticas, especialmente de los países de ingresos medios y bajos, donde los impactos
del cambio climático suelen ser más graves. En este sentido, los estudios de caso presentados subrayan
la importancia del apoyo financiero de los gobiernos nacionales y de organismos internacionales
canalizados al nivel local. Sin embargo, destacan mecanismos innovadores de financiación como la
emisión de bonos verdes y el seguimiento de monedas locales, lo que demuestra la creativa en las
soluciones financieras para superar las barreras que representa la falta disponibilidad de recursos.

CONCLUSIONES

La gobernanza ambiental global en los últimos años ha tenido su punto de inflexión con la llegada de
Trump a la presidencia de Estados Unidos, quien califico a la política del cambio climático adoptada
por la mayoría de los países que conforman la ONU, de una “estafa verde” y que los países que no se
alejen de ella irán al fracaso, Trump ha sido durante mucho tiempo un crítico de la ciencia del clima,
como de la políticas destinadas a que el mundo transite y funcione con energías verdes como la eólica y
la solar. Hay que recordar que Trump es partidario del “capitalismo salvaje”, que se refiere a un modelo
económico caracterizado por la desregulación, la reducción de los derechos laborales y sociales, con una
pág. 1523
fuerte inclinación hacia los intereses empresariales, con un mercado sin justicia y valores éticos, y solo
orientado por el egoísmo. Sin embargo, existen otros entornos en el mundo como la Union Europea y
China que son favorables a la implementación de políticas de combate al cambio climático, la primera
ha sido una de las más activas en la protección del medio ambiente, con la formulación de políticas
destinadas a preservar la salud y el bienestar de los ciudadanos y la conservación de los recursos
naturales, mientras que China como segunda potencia mundial es significativo el hecho de tomar
iniciativas de reducción de la contaminación tomando en cuenta ocupa el primer lugar en este tema.

Respondiendo a la pregunta de investigación, se puede afirmar que, lo más importante para combatir el
fenómeno del cambio climático, es contar la participación de los gobiernos locales, debido a que los
gases de efecto invernadero emanan de las actividades y decisiones de individuos y organizaciones que
operan a nivel local, regional, nacional e internacional. Como se pudo observar en los estudios de casos,
los gobiernos locales, la ONG´s y organizaciones civiles son actores clave en las acciones contra el
cambio climático porque tienen la responsabilidad de remitir información de riesgo de arriba hacia abajo
a las poblaciones vulnerables y pueden escalar las iniciativas de abajo a arriba de las comunidades en la
planificación para atender los efectos del cambio climático (
Cid & Lerner, 2023). Reconociendo que los
gobiernos locales se encuentran en la primera linea en los esfuerzos para abordar los impactos
relacionados con el clima, desde sequías hasta olas de calor, inundaciones y enfermedades generadas
por el cambio climático, cuyos efectos se seguirán sintiendo con mayor intensidad a nivel local,
lamentablemente, la mayoría de los gobiernos locales carecen de la capacidad interna y la experiencia
para abordar la complejidad que representa el cambio climático (
Bierbaum et al., 2013). además, las
dificultades que genera el adelgazamiento del sector público, se tienen menos recursos y personal para
atender los desafíos y demandas generadas por el cambio climático.

De la revisión de los estudios de caso, se pueden efectuar las siguientes recomendaciones, enfocadas a
los gobiernos locales, retomando algunos puntos de la investigación realizada por
Baker, Brown &
McAlpine (2012)
:
1.- Los gobiernos locales requieren financiación continua y suficiente para mejorar su base de
información sobre los efectos climáticos locales, que les permita planificar eficazmente los impactos
climáticos, por lo que, es de vital importancia que los gobiernos locales dispongan de recursos
pág. 1524
financieros a largo plazo, que les de certidumbre para operar los programas para atender este tema, ya
que es un problema recurrente, sobre todo en las administraciones públicas de los países pobres o en
desarrollo.

2.- Los gobiernos locales deben involucrase auténticamente en los programas de participación pública
al desarrollar planes de atención a los efectos del cambio climático, ya que, la participación pública
efectiva es un elemento esencial del proceso de planificación. Los planes desarrollados colaboración
con las comunidades tienen una mayor probabilidad de llevar a cabo.

3.- Incentivar a los gobiernos locales con las regiones, a las organizaciones sin fines de lucro y partes
interesadas, a promover la colaboración en cuestiones relacionadas con el combate al cambio climático.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Baker, I., Peterson, A., Brown, G., & McAlpine, C. (2012). Local government response to the impacts

of climate change: An evaluation of local climate adaptation plans.
Landscape and urban
planning
, 107(2), 127-136.
Bakker K. (2003).
Good governance in restructuring water supply: a handbook, p. 2. Ottawa, Canada:
Federation of Canadian Municipalities.

Bakker K. (2012). Water security: research challenges and opportunities.
Science 337, 914915.
Benz, A. (2004). Governance
Modebegriff oder nützliches sozialwissenschaftliches Konzept?.
In
GovernanceRegieren in komplexen Regelsystemen: Eine Einführung (pp. 11-28).
Wiesbaden: VS Verlag für Sozialwissenschaften

Broto, V. C. (2017). Urban governance and the politics of climate change.
World development, 93, 1-
15.

Cid, A., & Lerner, A. M. (2023). Local governments as key agents in climate change adaptation:

challenges and opportunities for institutional capacity
-building in Mexico. Climate Policy, 23(5),
649
-661.
Cifuentes
-Faura, J. (2022). European Union policies and their role in combating climate change over
the years.
Air Quality, Atmosphere & Health, 15(8), 1333-1340.
Dimitrov, R. S. (2010). Inside Copenhagen: the state of climate governance.
Global environmental
politics
, 10(2), 18-24.
pág. 1525
Heritier, A. (2017). Conclusion: European governance in a changing world: Interests, institutions, and

policy
-making. International Journal of Public Administration, 40(14), 1250-1260
Kooiman, J. (2002). Governance. A social
-political perspective. In Participatory governance: Political
and societal implications
(pp. 71-96).
Lesnikowski, A., Biesbroek, R., Ford, J. D., & Berrang
-Ford, L. (2020). Policy implementation styles
and local governments: the case of climate change adaptation.
Environmental Politics, 30(5),
753790..

Mayntz, R. (2005). ¿La teoría de la gobernanza als fortentwickelte Steuerungstheorie?.
En Governance-
Forschung: Vergewisserung über Stand und Entwicklungslinien
(págs. 11-20). Nomos
Verlagsgesellschaft.

Mbow, C., Smith, P., Skole, D., Duguma, L. y Bustamante, M. (2014). Lograr la mitigación y adaptación
al cambio climático mediante prácticas agroforestales sostenibles en África.
Current opinion in
Environmental sustainability
, 6 , 8-14.
Raman, S. V. V., Iniyan, S., & Goic, R. (2012). A review of climate change, mitigation and

adaptation.
Renewable and Sustainable Energy Reviews, 16(1), 878-897.
Rhodes, R. A. (1997).
Understanding governance: Policy networks, governance, reflexivity and
accountability
. Open University.
Schmitter, P. C. (2002). Participation in governance arrangements: is there any reason to expect it will

achieve “sustainable and innovative policies in a multi
-level context”?. In Participatory
governance: Political and societal implications
(pp. 51-69).
Sharp, E. B., Daley, D. M., & Lynch, M. S. (2011). Understanding local adoption and implementation

of climate change mitigation policy.
Urban Affairs Review, 47(3), 433-457.
Thielges, S. (2024). The resilience of the Biden administration's climate policy: On the danger of a

climate policy u
-turn under a second Trump presidency.
White, G., Gardner, N., & Swift, J. (2008). Carbon reduction: obligation and opportunity at regional and

local levels.
Local Economy, 23(3), 234-240.
pág. 1526
Williamson, O. E. (1985). The economic institutions of capitalism. Firms, markets, relational

contracting. In
Das Summa Summarum des Management: Die 25 wichtigsten Werke für Strategie,
Führung und Veränderung
(pp. 61-75). Wiesbaden: Gabler
Zhang, Y. X., Chao, Q. C., Zheng, Q. H., & Huang, l. (2017). The withdrawal of the US from the Paris

Agreement and its impact on global climate change governance.
Advances in Climate Change
Research
, 20, 1e7.