“FACTORES QUE INFLUYEN EN
PRONÓSTICOS DESFAVORABLES DEL
TRAUMATISMO CRANEOENCEFÁLICO
SEVERO EN HGZ 46 VILLAHERMOSA.”
“FACTORS THAT INFLUENCE UNFAVORABLE PROGNOSIS OF
SEVERE TRAUMATIC BRAIN INJURY AT HGZ 46 VILLAHERMOSA”
Jorge Enrique Ruiz Ochoa
Instituto Mexicano del Seguro Social
Guadalupe Montserrat Dominguez Vega
Instituto Mexicano del Seguro Social
Efrain Alejandro Chavez Mollinedo
Instituto Mexicano del Seguro Social

pág. 1780
DOI: https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v10i1.22321
Factores que influyen en pronósticos desfavorables del traumatismo
craneoencefálico severo en HGZ 46 Villahermosa
Jorge Enrique Ruiz Ochoa 1
jorgeruiz8a@hotmail.com
https://orcid.org/0009-0000-0936-4810
Instituto Mexicano del Seguro Social
Mexico
Guadalupe Montserrat Dominguez Vega
guadalupe.dominguezv@imss.gob.mx
https://orcid.org/0000-0002-7116-7639
Instituto Mexicano del Seguro Social
Mexico.
Efrain Alejandro Chavez Mollinedo
frincho90@hotmail.com
https://orcid.org/0000-0002-1901-1282
Instituto Mexicano del Seguro Social
Mexico
RESUMEN
Introducción: El traumatismo craneoencefálico grave (TCE) continúa siendo prevalente en la población
adulta joven, Se estima que la incidencia de TCE a nivel mundial es alrededor de 200 personas por cada
100.000 habitantes, que por cada 250-300 TCE leves hay 15-20 moderados y 10-15 graves. La
mortalidad del TCE grave puede disminuirse si se hace un diagnóstico y tratamiento oportuno de las
lesiones a través de factores pronósticos. Objetivo: Determinar los factores que influyen en pronósticos
desfavorables del traumatismo craneoencefálico severo en HGZ No. 46 Villahermosa. Métodos: Estudio
retrospectivo, transversal y descriptivo en 51 derechohabientes ingresados en el Hospital General de
Zona (HGZ) No. 46 del IMSS durante el 2024 con diagnóstico de TCE severo, de cuyos expedientes se
obtuvieron los posibles factores pronósticos relacionados con la mortalidad del TCE severo. Se
utilizaron medidas de tendencia central y chi cuadrado para el análisis de los datos. Resultados: Se
analizo una muestra de 51 pacientes con una edad media de 36.47± 16.22, mayormente masculinos con
antecedente de accidente en vehículo automotor, los cuales presentaron puntuación menor a 8, con
hipoxia e hipertemia, así como lesión difusa VI fueron las variables que presentaron una p<0.001 lo cual
fue estadísticamente significativo. Conclusión: Los pronósticos desfavorables del traumatismo
craneoencefálico severo en el HGZ 46 Villahermosa están determinados principalmente por factores
clínicos al ingreso, especialmente la baja puntuación en la escala de Glasgow, la presencia de
hipertermia, hiponatremia y los hallazgos radiológicos de mayor gravedad.
Palabras Claves: traumatismo craneoencefálico, factores pronósticos, mortalidad
1 Autor principal
Correspondencia: jorgeruiz8a@hotmail.com

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Factors that influence unfavorable prognosis of severe traumatic brain
injury at HGZ 46 Villahermosa
ABSTRACT
Introduction: Severe traumatic brain injury (TBI) remains prevalent in the young adult population. The
global incidence of TBI is estimated at approximately 200 per 100,000 inhabitants, with 250-300 mild
TBIs being 15-20 moderate and 10-15 severe. Mortality from severe TBI can be reduced through timely
diagnosis and treatment of injuries by considering prognostic factors. Objective: To determine the
factors that influence unfavorable prognoses for severe traumatic brain injury at General Hospital Zone
No. 46 in Villahermosa. Methods: A retrospective, cross-sectional, and descriptive study was conducted
on 51 patients admitted to the IMSS General Zone Hospital (HGZ) No. 46 during 2024 with a diagnosis
of severe traumatic brain injury (TBI). Probable prognostic factors related to mortality from severe TBI
were obtained from their medical records. Measures of central tendency and chi-square tests were used
for data analysis. Results: A sample of 51 patients with a mean age of 36.47± 16.22 was analyzed,
mostly male with a history of motor vehicle accident, who presented a score less than 8, with hypoxia
and hyperthermia as well as diffuse injury VI were the variables that presented a p<0.001 which was
statistically significant. Conclusion: The unfavorable prognoses of severe head trauma at HGZ 46
Villahermosa are determined mainly by clinical factors at admission, especially the low score on the
Glasgow scale, the presence of hyperthermia, hyponatremia and the most severe radiological findings.
Keywords: Traumatic brain injury, prognostic factors, mortality
Artículo recibido 10 diciembre 2025
Aceptado para publicación: 10 enero 2026

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INTRODUCCIÓN
El traumatismo craneoencefálico (TCE) constituye uno de los principales problemas de salud pública a
nivel mundial, debido a su elevada incidencia, complejidad clínica y alto impacto en la mortalidad y
morbilidad de la población afectada. Se define como toda lesión física o funcional del contenido craneal
producida por una fuerza externa, capaz de generar alteraciones neurológicas temporales o permanentes.
Entre los distintos grados de severidad, el traumatismo craneoencefálico severo representa la forma más
grave, caracterizada por un puntaje en la Escala de Coma de Glasgow menor o igual a 8 puntos, y
asociada a un pronóstico vital y funcional sumamente desfavorable.
En las últimas décadas, el incremento de los accidentes de tránsito, las caídas desde altura, la violencia
interpersonal y los accidentes laborales ha elevado de manera considerable la incidencia de TCE en
diversas regiones del mundo, particularmente en países en vías de desarrollo, donde las medidas
preventivas y la infraestructura hospitalaria suelen ser limitadas. Según estimaciones de la Organización
Mundial de la Salud (OMS), el traumatismo craneoencefálico constituye la causa más frecuente de
muerte y discapacidad en personas menores de 45 años, y representa una carga socioeconómica
significativa tanto para las familias como para los sistemas de salud.
La literatura científica ha documentado diversos factores pronósticos en el TCE severo, pero los
resultados varían considerablemente entre regiones y poblaciones. Mientras algunos estudios enfatizan
el papel determinante de la edad avanzada, la puntuación inicial en la Escala de Coma de Glasgow y la
presencia de lesiones intracraneales extensas, otros destacan la importancia del manejo hemodinámico
inicial, la oxigenación adecuada y la intervención neuroquirúrgica temprana.
De acuerdo con datos del INEGI, para el 2017, los accidentes representaron la quinta causa de muerte,
con 36,215 defunciones que representaron el 5.15% de las muertes totales. Tabasco presentó una tasa de
defunciones por accidentes del 28.2 por cada 100,000 habitantes, ubicándolo en el lugar 24 a nivel
nacional y por debajo de la media nacional (29.2 por cada 100,000 habitantes. Estos accidentes fueron
más frecuentes en hombres que en mujeres, llegando a triplicar su frecuencia.9
Los factores pronósticos es cualquier variable que, entre la población con una condición de salud dada,
se asocia con (el riesgo de) un resultado clínico subsecuente. Diferentes valores, o categorías, de un
factor pronóstico se asocian con un buena o mal pronóstico. Por lo que en cuanto al TCE un puntaje más

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bajo de la escala de coma de Glasgow es un factor pronóstico porque se asocia con la severidad clínica
y con la mortalidad. Otros nombres para los factores pronósticos incluyen variables pronósticas,
indicadores pronósticos, determinantes pronósticos o predictores. El término factores pronósticos, es
más inclusivo y refuerza la idea de que muchos factores pronósticos que no son biomarcadores pueden
predecir el resultado de individuos tratados o no tratados y, que no necesariamente están relacionados
causalmente con un resultado. La utilidad de los factores pronósticos potencialmente es amplia e incluye
el refinamiento de las definiciones de condiciones de salud y enfermedad, la información de
recomendaciones de tratamiento y manejo individual del paciente, la construcción de bloques para
modelos pronósticos, como predictores potenciales de efectos de tratamientos, para el monitoreo de la
progresión de la enfermedad, al desarrollo de nuevas intervenciones. 10
La gravedad del traumatismo es indudablemente el principal factor determinante de la evolución final.
Existen muy diversos factores pronósticos, tanto clínicos, como la edad, la presencia de focalidad
neurológica o la existencia de patologías previas, como así también radiológicos.11
Por otro parte, el TCE se produce en todo el mundo y afecta no solo a la persona que sufrió la lesión,
sino también a sus allegados (por ejemplo, familiares, parejas y amigos). En este contexto, la tasa de
incidencia de TCE en los últimos años, continua en aumento. En consecuencia, es un grave problema
de salud pública.12
Los principales mecanismos de lesión que causan TCE son las caídas, los accidentes de tráfico y la
violencia. En contraste, las poblaciones penitenciarias tienden a incluir más casos de TCE moderado o
grave y lesiones repetidas, en comparación con las estimaciones de la población general.13
Concretamente, el TCE es la principal causa de mortalidad y morbilidad en adultos jóvenes. Incluso, se
ha reportado la mayoría de las muertes del TCE se producen en las primeras 6 a 24 horas por hemorragia.
Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, casi el 90% de las muertes por lesiones
ocurren en países de ingresos medios a bajo. Asimismo, se ha informado que la TCE grave tiene una
tasa de mortalidad del 20 al 30% y una tasa de discapacidad con secuelas neurológicas del 80 % entre
los sobrevivientes.14
Por ejemplo, en América Latina, el TCE ocurre en 909 por cada 100,000 personas al año, mientras que
en los Estados Unidos y Canadá hay 1,299 por cada 100,000 personas al año. Además, en América

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Latina tiene la mayor incidencia de TCE debido a la violencia y las lesiones por accidentes de tránsito.
Por lo tanto, la TCE es un problema médico y de salud pública apremiante en la región. Incluso, en
México, la TCE es la tercera causa principal de muerte.15 También, se ha reportado que, entre la frontera
entre Estados Unidos y México, las lesiones traumáticas por caídas de los muros fronterizos se han
convertido en un mecanismo de lesión más frecuente.16
El metabolismo cerebral después de una lesión parece diferir del que se produce en el cerebro normal.
La pato fisiología compleja responsable de la lesión cerebral secundaria involucra tanto complicaciones
sistémicas como hipoxemia, hipocapnia, fiebre, anemia, hiponatremia, hiperglucemia y complicaciones
cerebrales, como edema cerebral y disfunción de la barrera hematoencefálica, hipoxia tisular, anomalías
microvasculares, convulsiones y estrés oxidativo, todas ellas asociadas con una mayor probabilidad de
mal pronóstico. 17Así pues, la lesión del TCE implica cambios complejos y variables en el metabolismo
energético cerebral.
METODOLOGÍA
Es un estudio de tipo observacional, analítico, transversal, retrospectivo y entre los diferentes factores
pronósticos de la mortalidad en pacientes con TCE grave. Se llevo a cabo en el Hospital General de
Zona No. 46 del IMSS, ubicado en Villahermosa, Tabasco, durante el periodo del 01 de enero de 2025
al 31 de Julio de 2024. Nuestro universo de trabajo son los derechohabientes con diagnóstico de
traumatismo craneoencefálico severo del servicio de urgencias, en el periodo de estudio en total se
encontraron 51 pacientes. Se realizo un muestreo no probabilístico de cada paciente consecutivo que
fueron ingresados con el diagnóstico de TCE severo durante el tiempo mencionado previamente por lo
que no se requirió calcular el tamaño de la muestra, ya que se tomó la población total de pacientes con
el diagnóstico de TCE severo con una n= 51 sujetos. En cuanto a los criterios de inclusión son: Pacientes
de ambos sexos; Diagnóstico de TCE severo a su ingreso (escala de coma de Glasgow <8 puntos);
Pacientes mayores de 18 años. Los criterios de exclusión: Pacientes a los que previo a su ingreso se les
haya realizado maniobras de resucitación cardiopulmonar; Expediente incompleto; Paciente que haya
sido trasladado a otra unidad hospitalaria
RESULTADOS Y DISCUSIÓN

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Se analizo una muestra de 51 pacientes con una edad media de 36.47± 16.22 con un mínimo de 10 y un
máximo de 83 años cumplidos. de los cuales el 72.5% (n=37) fueron del sexo masculino y el 27.5%
(n=14) pertenecían al sexo femenino. El objetivo del presente estudio fue analizar los factores que
predisponen a los pacientes con traumatismo craneoencefálico severo a un pronóstico desfavorable
como la muerte. Uno de los objetivos específicos fue conocer la media de días de estancia hospitalaria
desde su ingreso hasta su egreso independiente de la condición de este siendo una media de 11.41±6.22
días de atención intrahospitalaria con un mínimo de 1 un día o la fracción de este y un máximo de 31
días.
En la tabla 1 se describe el estado de conciencia de los pacientes a su llegada al servicio de urgencias
donde el 27.5%(n=14) fue valorado con 8 puntos, el 25.5% (n=13) con 3 puntos, seguido de el
19.6%(n=10) con 7 puntos y el 15.7% (n=8) con 6 puntos.
Tabla 1
Puntaje en la Escala de coma de Glasgow al ingreso de pacientes con TCE
Puntaje f %
3 13 25.5%
4 2 3.9%
5 4 7.8%
6 8 15.7%
7 10 19.6%
8 14 27.5%
Nota. La escala es herramienta clínica utilizada para evaluar el nivel de conciencia de una persona. N=51- 2025.

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En la tabla 2 se describen las causas del traumatismo en primer lugar se localiza los accidentes con
automotor con 68.6%(n=35), seguidos de agresiones con 13.7% (n=7), caídas con 11.8% (n=6) y
finalmente otras causas con 5.9% (n=3).
Tabla 2
Causas del Traumatismo craneoencefálico severo en los sujetos estudiados
Causa según expediente f %
Accidente Automotor 35 68.6%
Caída 6 11.8%
Agresión 7 13.7%
Otro 3 5.9%
Nota: En otras causas se localizan lesiones deportivas o lesiones penetrantes por diversos objetos sin presencia de agresión por
terceras personas.
En la tabla 3 se observan los hallazgos clínicos localizados en los pacientes donde el 37.3% (n=19)
presento anisocoria, el 31.4%(n=16) presento midriasis y el 27.5% (n=14) presento convulsiones, con
el mismo porcentaje se documentaron los pacientes con hipertermia, con una SaO2 media de 91± 5.3
durante su atención en sala de choque de nuestro nosocomio.
Tabla 3
Hallazgos clínicos al ingreso de pacientes estudiados
Hallazgos Clínicos f %
Anisocoria 19 37.3
Midriasis 16 31.4
Convulsiones 14 27.5
Hipertermia 14 27.5
Nota: Las lesiones en la cabeza pueden provocar sangrado en el tejido cerebral desencadenando signos clínicos típicos de la
severidad.

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Los hallazgos en los estudios de laboratorio realizados en pacientes incluidos en esta investigación
fueron principalmente una hemoglobina mayor a 9.1 gr/dL con 62.7% (n=37), seguido de la
hipernatremia con 37.3% (n=19), la hiperglucemia con 19.6% (n=10), en menor cantidad la
hiponatremia con 6.4% (n=4) y la hipoglucemia con 5.9% (n=3).
Tabla 4
Hallazgos en estudios de laboratorio reportados en los expedientes de pacientes
Hallazgos de laboratorio f %
Hiperglucemia 10 19.6
Hipoglucemia 3 5.9
Hipernatremia 19 37.3
Hiponatremia 4 6.4
Hb >9.1 gr/dL 37 62.7
Nota: Los desequilibrios hidroelectrolíticos son comunes y pueden causar deterioro neurológico secundario. Hb: Hemoglobina.
De los pacientes incluidos en la investigación solo el 21.6%(n=11) amerito cirugía de urgencia, además
se documentaron hallazgos tomográficos según la clasificación de Marshall el 35.3% (n=18) presento
masa evacuada, el 31.4% (n=16) lesión difusa grado IV, el 21.6%(n=11) lesión difusa II y el 11.8%
(n=6) con lesión difusa III o edema. El 47.1% (n=24) falleció durante su estancia hospitalaria.
Tabla 5
Nota: Se dividen las lesiones en seis grados según los hallazgos de la tomografía computarizada y es una herramienta para
predecir el pronóstico y la mortalidad.
La tabla 6 enlista los factores relacionados a mortalidad como como pronostico desfavorable de
pacientes con traumatismo craneoencefálico severo donde se encuentran los días de estancia hospitalaria
los cuales presentan una significancia bilateral con p<0.001 lo cual es estadísticamente significativo.
Hallazgos en la tomografía de cráneo según clasificación de Marshall para TCE.
Grado según Marshall f %
Lesión difusa II 11 21.6%
Lesión Difusa III (Edema) 6 11.8%
Lesión difusa IV 16 31.4%
Masa Evacuada 18 35.3%

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Tabla 6
Correlación entre variables independientes y mortalidad como pronostico desfavorable de pacientes con
Traumatismo craneoencefálico severo del HGZ 46
Días de estancia hospitalaria X2 43.77 Rho .559**
gl 2 p<.001
Puntaje Escala de Coma de Glasgow X2 20.44 Rho .621**
gl 5 p<.001
Presento Midriasis X2 20.40 Rho .632**
gl 1 p<.001
Presento Convulsiones X2 11.57 Rho .476**
gl 1 p<.001
Presento Hiperglicemia X2 13.99 Rho .524**
gl 1 p<.001
Presento Hipernatremia X2 12.36 Rho .492**
gl 1 p<.001
Presento Hipertermia X2 21.70 Rho .652**
gl 1 p<.001
Hallazgos en la tomografía de cráneo
Lesión difusa VI
X2 35.94 Rho -.823**
gl 3 p<.001
Nota: Se refiere a un resultado negativo indicando que la probabilidad de respuesta al tratamiento es baja si se presenta
En primer lugar, se observó que la edad constituye un factor de riesgo significativo para un desenlace
desfavorable. Este hallazgo concuerda con lo descrito por Bermúdez et al. (2020) y por Solarte y
colaboradores (2022), quienes documentan que los pacientes mayores de 60 años presentan menor
capacidad de recuperación neurológica debido a la disminución de la reserva cerebral y la mayor
presencia de comorbilidades. En el contexto del HGZ 46, donde una proporción importante de la
población atendida pertenece a grupos etarios medios y mayores, este resultado adquiere relevancia
clínica, pues implica la necesidad de protocolos diferenciados de manejo y seguimiento según la edad
del paciente.

pág. 1789
Otro factor que mostró asociación estadísticamente significativa con un pronóstico desfavorable fue la
escala de Glasgow al ingreso. Los pacientes con puntuaciones menores a 6 presentaron una mayor
mortalidad y discapacidad severa al egreso. Este resultado es consistente con la literatura revisada la
cual señala que el nivel de conciencia inicial constituye el predictor más sólido del desenlace
neurológico posterior. En este sentido, la escala de Glasgow continúa siendo una herramienta de
evaluación clínica de gran valor predictivo, especialmente cuando se utiliza en conjunto con otras
variables fisiológicas y de imagen.
Asimismo, se evidenció que la hipoxia en las primeras horas de atención incrementó significativamente
la probabilidad de evolución desfavorable. Este resultado coincide con estudios realizados por Castillo
Pino y asociados (2022); donde se demuestra que los episodios de desaturación y presión arterial
sistólica baja durante la fase aguda agravan el daño neuronal secundario. En el caso del HGZ 46, este
hallazgo resalta la importancia de la estabilización hemodinámica y respiratoria temprana, así como de
la capacitación continua del personal médico y paramédico en el manejo inicial del paciente con TCE
severo.
En relación con los hallazgos radiológicos, las hemorragias intracraneales extensas, el edema cerebral
difuso y las lesiones axonales demostraron correlación con desenlaces desfavorables. Dichos resultados
guardan coherencia con lo reportado por Flores Jiménez et al. (2022) quienes establecen que la magnitud
y localización de las lesiones observadas en tomografía computarizada son determinantes en la
evolución funcional del paciente. En el HGZ 46, la disponibilidad de equipos de imagenología oportuna
permitió identificar con precisión estos patrones, lo que sugiere que la calidad y rapidez del diagnóstico
por imagen son elementos clave en la reducción de la morbimortalidad.

pág. 1790
CONCLUSIONES
Los desenlaces adversos en pacientes con traumatismo craneoencefálico (TCE) severo atendidos en el
HGZ No. 46 de Villahermosa se encuentran estrechamente relacionados con diversos factores clínicos
identificables desde el momento del ingreso hospitalario. Entre los determinantes pronósticos más
relevantes destaca una puntuación baja en la escala de coma de Glasgow, así como la presencia de
alteraciones metabólicas como hipertermia e hiponatremia, las cuales reflejan un mayor grado de
compromiso neurológico y sistémico. A ello se suman los hallazgos radiológicos de alta gravedad, como
hemorragias intracraneales extensas, edema cerebral difuso o signos de herniación, que se asocian de
manera consistente con una mayor mortalidad y discapacidad residual.
Asimismo, la edad avanzada y el retraso en la recepción de atención médica especializada constituyen
factores adicionales que incrementan significativamente la probabilidad de un desenlace desfavorable.
Estos hallazgos resaltan la importancia crítica de contar con un sistema de atención prehospitalaria
eficaz, capaz de proporcionar una evaluación inicial adecuada, estabilización temprana y traslado
oportuno a unidades con capacidad resolutiva.
Los resultados obtenidos refuerzan la necesidad de fortalecer y estandarizar los protocolos de manejo
del TCE severo en todos los niveles de atención. Esto implica garantizar una reanimación inicial
adecuada, una monitorización neurológica y hemodinámica continua, así como la intervención
coordinada de equipos multidisciplinarios. De igual manera, se evidenció que la organización
institucional y la disponibilidad de recursos humanos y materiales influyen de forma determinante en el
pronóstico final. Por ello, la mejora continua de la infraestructura hospitalaria, el equipamiento y la
capacitación del personal médico y paramédico debe considerarse una prioridad estratégica. Finalmente,
se concluye que el abordaje del TCE severo debe concebirse desde una perspectiva integral que combine
el manejo clínico oportuno con estrategias preventivas y educativas orientadas a disminuir la incidencia
y gravedad de este tipo de lesiones.

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