pág. 2523
PREECLAMPSIA CON DATOS DE SEVERIDAD
COMPLICADA CON EDEMA PULMONAR EN
EMBARAZO A TÉRMINO: REPORTE DE CASO
CENTRADO EN LA REANIMACIÓN HÍDRICA
PREECLAMPSIA WITH SEVERE COMPLICATIONS
INVOLVING PULMONARY EDEMA IN FULL-TERM
PREGNANCY: CASE REPORT FOCUSING ON FLUID
RESUSCITATION
David Antonio Dzul Moo
Universidad Autónoma de Yucatán - Facultad de Medicina
María Eugenia Núnez Ramírez
Universidad Autónoma de Yucatán - Facultad de Medicina
pág. 2524
DOI: https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v10i1.22406
Preeclampsia con Datos de Severidad Complicada con Edema Pulmonar en
Embarazo a Término: Reporte de Caso Centrado en la Reanimación
Hídrica
David Antonio Dzul Moo1
dzul19932010@hotmail.com
https://orcid.org/0009-0004-7301-884X
Universidad Autónoma de Yucatán - Facultad
de Medicina
R4 en Ginecología y Obstetricia
Hospital General de Cancún “Dr. Jesús Kumate
Rodríguez”, Servicios de Salud del Instituto
Mexicano del Seguro Social para el bienestar
IMSS Bienestar
María Eugenia Núnez Ramírez
ginecancun.kumate@gmail.com
Instituto Nacional de Perinatología (INPer)
Hospital general de Cancún “Dr. Jesús Kumate
Rodríguez”, Servicios de Salud del Instituto
Mexicano del Seguro Social para el bienestar
IMSS Bienestar
Universidad Autónoma de Yucatán - Facultad
de Medicina
RESUMEN
Introducción: El edema agudo de pulmón (EAP) es una complicación infrecuente pero potencialmente
letal de la preeclampsia con datos de severidad. Este caso ejemplifica una evolución crítica agravada
por reanimación hídrica no individualizada. Reporte de caso: Paciente de 32 años G4C1A2, embarazo
a término, con diagnóstico de preeclampsia severa. Durante la primera hora recibió 836 ml de líquidos
intravenosos. Posteriormente presentó disnea, ortopnea y desaturación progresiva. La radiografía de
tórax evidenció infiltrados pulmonares bilaterales compatibles con EAP. Se administró furosemida sin
mejoría significativa de la hipoxemia. Ante un registro cardiotocográfico categoría II, se indicó cesárea
urgente. Tras la extracción fetal, la paciente presentó dos paros cardiorrespiratorios tipo asistolia, con
recuperación exitosa posterior a maniobras de reanimación avanzada. Discusión: El volumen
administrado superó hasta diez veces lo recomendado (6080 ml/h) en pacientes con preeclampsia,
considerando también los fármacos diluidos. Las guías nacionales e internacionales subrayan la
necesidad de restricción hídrica estricta para prevenir complicaciones como el EAP. Conclusión; El
manejo de líquidos en preeclampsia es un componente crítico y debe ser restrictivo. Este caso visibiliza
un error médico frecuente pero subestimado: la iatrogenia hídrica. La falta de capacitación del personal
médico y de enfermería, así como la omisión de medidas simples como la restricción hídrica,
contribuyen a eventos potencialmente prevenibles que incrementan la morbilidad materna.
Palabras clave: preeclampsia, edema pulmonar, embarazo de alto riesgo, complicaciones del embarazo,
mortalidad materna
1
Autor principal
Correspondencia: dzul19932010@hotmail.com
pág. 2525
Preeclampsia with Severe Complications Involving Pulmonary Edema in
Full-Term Pregnancy: Case Report Focusing on Fluid Resuscitation
ABSTRACT
Introduction: Acute pulmonary edema (APD) is a rare but potentially life-threatening complication of
severe preeclampsia. This case exemplifies a critical course aggravated by non-personalized fluid
resuscitation. Case report: A 32-year-old G4C1A2 patient, at term, was diagnosed with severe
preeclampsia. During the first hour, she received 836 ml of intravenous fluids. She subsequently
presented with dyspnea, orthopnea, and progressive desaturation. Chest X-ray revealed bilateral
pulmonary infiltrates consistent with PAD. Furosemide was administered without significant
improvement in hypoxemia. Given a category II cardiotocographic finding, an urgent cesarean section.
After fetal extraction, the patient experienced two asystole-like cardiorespiratory arrests, with successful
recovery following advanced resuscitation maneuvers. Discussion: The administered volume exceeded
the recommended dose (6080 ml/h) in patients with preeclampsia up to ten times, even considering
diluted medications. National and international guidelines emphasize the need for strict fluid restriction
to prevent complications such as PAD. Conclusion: Fluid management in preeclampsia is a critical
component and must be restrictive. This case highlights a common but underestimated medical error:
fluid iatrogenesis. The lack of training among medical and nursing staff, as well as the omission of
simple measures such as fluid restriction, contribute to potentially preventable events that increase
maternal morbidity.
Keywords: severe preeclampsia, pulmonary edema, pregnancy, high-risk, pregnancy complications
Artículo recibido 09 diciembre 2025
Aceptado para publicación: 12 enero 2026
pág. 2526
INTRODUCCIÓN
La preeclampsia con datos de severidad se define como la aparición de hipertensión 160/110 mmhg
(con 2 tomas separadas de 15 min) después de las 20 semanas de gestación ó cifras tensionales de
140/90 mmhg acompañada de disfunción orgánica (renal, hepática, hematológica o pulmonar) con/sin
datos clínicos 1. En México, la prevalencia de preeclampsia es de aproximadamente 2–8 % de los
embarazos, con una incidencia especial en Quintana Roo por factores demográficos y acceso desigual a
atención prenatal; un porcentaje no publicado local pero sugiere entre 5‑7 % de hipertensión gestacional,
y hasta el 1 % con formas severas 1,2.
El edema agudo de pulmón en preeclampsia con datos de severidad resulta de un mecanismo
multifactorial: alteración endotelial que aumenta la permeabilidad capilar pulmonar, descenso de la
presión oncótica (por hipoalbuminemia), disfunción ventricular izquierda y sobrecarga hídrica
iatrogénica al administrar líquidos sin criterios objetivos 2,3. Esto genera aumento de la presión
hidrostática pulmonar y fuga de líquido al intersticio alveolar, provocando disnea súbita, hipoxemia y
campos pulmonares crepitantes 3,4. Por ello, incluso volúmenes tan bajos como 80 ml/h pueden prevenir
el edema agudo de pulmón (EAP) en preeclampsia, comparado con flujos más altos que duplican el
riesgo 5,6.
Las guías actuales como son la American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG), National
Institute for Health and Care Excellence (NICE), Journal of Obstetrics and Gynaecology Canada
(JOGC) recomiendan restricción hídrica estricta, limitando la ingesta total (oral + intravenso) a
≤ 80 ml/h, o adaptada al débito urinario más insensibles, para prevenir complicaciones pulmonares
1,8,9,10. En situaciones específicas (oligoanuria, hipotensión, o uso de antihipertensivos intravenosos), se
consideran bolos limitados (cristaloides 250‑500 ml) seguidos de reevaluación hemodinámica 1,3. En el
caso clínico descrito, la paciente debutó con edema agudo de pulmón y presentó dos paros
cardiorrespiratorios durante el transquirúrgico, una complicación severa que subraya la necesidad de
una reanimación hídrica muy controlada.
Un cálculo inadecuado de líquidos puede precipitar complicaciones graves, no solo, principalmente el
edema pulmonar agudo, también insuficiencia renal o descompensación hemodinámica, especialmente
en formas severas de la enfermedad12.
pág. 2527
Cuando se dispone del peso corporal, la estrategia más segura es utilizar esquemas de restricción hídrica
controlada. En pacientes con preeclampsia sin choque ni pérdidas importantes, se recomienda una
administración de líquidos de 6080 mL/kg/día, lo que equivale aproximadamente a 11.5 mL/kg/h13.
Por ejemplo, la paciente, del caso descrito, pesa de 85.400 kg, requeriría entre 85 y 120 mL/h como
mantenimiento. Esta dosis incluye soluciones cristaloides isotónicas (preferentemente solución salina al
0.9% o Ringer lactato), evitando cargas rápidas salvo indicación estricta. Las pérdidas insensibles suelen
estimarse en 500700 mL/día, aumentando en presencia de fiebre, taquipnea o ambientes cálidos. Estas
deben considerarse dentro del balance hídrico diario, sin justificar incrementos excesivos en la infusion.
Cuando no se cuenta con el peso de la paciente, situación frecuente en urgencias, se recomienda un
manejo empírico conservador, con tasas iniciales de 6080 mL/h de cristaloides, ajustadas según la
respuesta clínica y la uresis14. En este contexto, la vigilancia clínica estrecha es fundamental para evitar
la sobrecarga de volumen.
La decisión de aumentar o restringir líquidos debe basarse en parámetros clínicos y de perfusión, más
que en cifras aisladas. La uresis es uno de los indicadores más confiables: una diuresis adecuada se
define como ≥ 0.5 mL/kg/h (o ≥30 mL/h en manejo empírico). Una uresis baja persistente puede reflejar
hipovolemia, vasoconstricción renal o daño renal, y no siempre responde a mayor carga de
líquidos15,16.17. Otros parámetros clave incluyen:
Llenado capilar: >3 segundos sugiere hipoperfusión.
Frecuencia cardíaca: taquicardia persistente puede indicar hipovolemia.
Frecuencia respiratoria y saturación de oxígeno: taquipnea o disminución de la SpO₂ pueden ser
signos tempranos de edema pulmonar, indicando restricción hídrica inmediata.
Presión arterial y estado mental, como indicadores de perfusión sistémica.
La presencia de estertores pulmonares, incremento de la FR o caída de la saturación debe hacer
sospechar sobrecarga hídrica, aun con uresis baja, y obliga a restringir líquidos y considerar diuréticos
bajo monitoreo estricto1.
El tratamiento de urgencia para el control de las cifras tensionales de manera aguda incluye labetalol
intravenoso, hidralazina intravenoso o nifedipino vía oral de liberación rápida, con el objetivo de
mantener cifras tensionales entre 140‑160/90‑105 mmhg sin precipitar menor perfusión materno‑fetal
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1,4. El uso de diuréticos (furosemida intravenoso 40‑80 mg) está reservado para el edema agudo de
pulmón (EAP) confirmado, en combinación con restricción hídrica, oxígeno suplementario y monitoreo
intensivo, preferiblemente con evaluación del punto ecográfico o radiológico 3,4.
La preeclampsia con datos de severidad aumenta el riesgo de restricción de crecimiento intrauterino,
sufrimiento fetal agudo y prematuridad 1,2. El edema agudo de pulmón , al inducir hipoxia materna,
puede agravar la reperfusión placentaria y fomentar acidosis fetal.
Este reporte destaca la presentación súbita de edema pulmonar en embarazo a término, con compromiso
vital materno (paros transquirúrgicos) y con precedente importante que indicaba la necesidad de una
restricción hídrica muy estricta. Permite demostrar como un algoritmo basado en dosis restrictivas de
líquidos (≤ 80 60 ml/h), uso juicioso de diuréticos y terapias antihipertensivas controladas pueden
cambiar el curso clínico y prevenir complicaciones graves, en línea con las guías internacionales 1,3,5.
Es por ello que de los aspectos críticos en el abordaje de pacientes con preeclampsia es la adecuada
gestión del balance hídrico. La administración indiscriminada de líquidos puede favorecer el desarrollo
de edema agudo de pulmón (EAP), una complicación grave que requiere intervención urgente 3,4.
En este contexto, es fundamental reconocer que el conocimiento y manejo del equilibrio de líquidos en
pacientes con trastornos hipertensivos del embarazo no debe darse por supuesto en la formación gineco-
obstétrica. El caso aquí presentado evidencia una complicación severa derivada de una sobrecarga de
líquidos intravenosos, lo cual resalta un punto crítico: en medicina, no siempre se trata de revertir una
iatrogenia, sino de prevenirla mediante una enseñanza adecuada y algoritmos bien establecidos. Esto
cobra especial relevancia en hospitales públicos de segundo nivel y con recursos limitados, donde los
protocolos clínicos deben ser altamente funcionales y estandarizados para evitar eventos adversos
prevenibles.
Por el contrario, corresponde a los médicos titulares de la especialidad asegurar que los residentes
comprendan profundamente estos principios fisiopatológicos y clínicos. Esta responsabilidad implica
no solo su enseñanza directa durante la práctica hospitalaria, sino también la promoción activa de
espacios de actualización, tales como congresos, jornadas académicas y talleres clínicos especializados.
Fortalecer estas competencias desde la residencia es clave para prevenir complicaciones maternas
graves, mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias obstétricas y elevar la calidad de la atención.
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Una formación sólida en el manejo integral de la preeclampsia, incluyendo la gestión de líquidos, debe
ser considerada un componente obligatorio en los programas académicos de Ginecología y Obstetricia.
Presentación del caso
Se trató de una paciente femenina de 32 años de edad, originaria del estado de Michoacán y residente
de Cancún, Quintana Roo, quien acudió al Hospital General de Cancún, Dr. Jes Kumate Rodríguez,
en el mes de noviembre del año 2024. Cursaba con embarazo único de 37.5 semanas de gestación,
determinado por fecha de última menstruación confiable y corroborado por ultrasonido del primer
trimestre. Su motivo de consulta en el área de triage obstrétrico fue la salida de tapón mucoso, refiriendo
adecuada percepcion de movimientos fetales, sin presentar contracciones uterinas regulares, sangrado
transvaginal, pérdida de líquido amniótico, cefalea, alteraciones visuales, epigastralgia, disnea u otra
sintomatología agregada al momento de la valoración inicial.
Dentro de los antecedentes personales no patológicos, la paciente refirió escolaridad a nivel preparatoria
completa, vivir en unión libre, religión católica y grupo sanguíneo O Rh positivo. Negó consumo de
tabaco, alcohol o drogas ilícitas. No refirió alergias medicamentosas conocidas ni antecedentes de
transfusiones sanguíneas. Contaba con esquema de vacunación incompleto para influenza y COVID-19
durante el embarazo.
En cuanto a los antecedentes heredofamiliares, negó historia de enfermedades crónico-degenerativas
como diabetes mellitus, hipertensión arterial sistémica, cardiopatías, enfermedades endocrinológicas,
inmunológicas o renales en familiares de primer grado. Asimismo, negó antecedentes familiares de
trastornos hipertensivos del embarazo, incluyendo preeclampsia o eclampsia.
Dentro de los antecedentes personales patológicos, destacó obesidad grado II, con un peso de 85.4 kg y
talla de 1.50 m, lo que correspondía a un índice de masa corporal de 38 kg/m². Negó diagnóstico previo
de hipertensión arterial crónica, diabetes mellitus, enfermedad renal, enfermedades autoinmunes o
trastornos tiroideos.
Respecto a los antecedentes gineco-obstétricos, menarca a las 11 años de edad, ciclos regulares de 30
días con sangrado de 4 días. Inicio de vida sexual activa a los 18 años y ultimo papanicolaou en el 2023,
refiriendo que fue negativo para malignidad. Fecha de última menstruación el 24 de febrero del 2024.
Niega uso de métodos anticonceptivos previos. Refirió 6 consultas prenatales e inicio del control del
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embarazo a las 9 semanas de gestación. No se realizó el ultrasonido estructural ni tampoco el tamiz
metabolico con la curva de tolerancia a la glucosa de 75 gr a las 24 28 semanas de gestación. Contaba
con 2 únicos ultrasonidos, el primero del 01 de Mayo del 2024 con reporte de embarazo de 9.3 semanas
de gestación y el segundo del 24 de Julio del 2024 con reporte de embarazo de 21.6 semanas de
gestación.
la paciente se encontraba en su cuarta gesta, con antecedente de una cesárea y dos abortos (G4 C1 A2).
La cesárea se realizó hace seis años por diagnóstico de oligohidramnios en embarazo a término, sin
complicaciones transoperatorias ni posoperatorias reportadas. Asimismo, contaba con antecedente de
legrado uterino instrumentado hace diez años posterior a un aborto incompleto, el cual cursó sin
complicaciones infecciosas ni hemorrágicas. No refería antecedentes de preeclampsia, restricción del
crecimiento intrauterino o parto pretérmino en embarazos previos.
Motivo de consulta
La paciente acudió al servicio de urgencias refiriendo salida de tapón mucoso, refirió adecuados
movimientos fetales y sin pérdidas transvaginales. Negó otros ntomas. En triage, presentó cifras
tensionales elevadas con el baumanómetro manual (160/100 mmhg), sin datos de vasoespasmo, por lo
que se estableció la sospecha clínica de preeclampsia con datos de severidad por cifras tensionales
elevadas.
Se inició el protocolo institucional para la atención de pacientes con preeclampsia en el Hospital General
de Cancún.
Ingreso y clasificación inicial
Toda paciente embarazada mayor a 20 SDG que acude al área de triage obstétrico con cifras tensionales
elevadas 160/110 mmhg o ≥140/90 mmHg debe ser ingresada de manera inmediata para descartar o
confirmar enfermedad hipertensiva del embarazo.
Se inicia monitorización clínica y tensional desde el primer contacto.
La clasificación diagnóstica se realiza con base en las cifras tensionales y/o la presencia
de datos clínicos asociados y/o datos bioquímicos.
pág. 2531
En la canalización venosa se solicita el perfil preeclámptico completo (biometría
hemática, pruebas de función renal y hepática, pruebas de coagulación, examen general de orina,
según recursos de la unidad).
Monitorización
Durante la vigilancia inicial, la presión arterial se mide primero a los 15 min y posterior
cada hora, con especial atención a la búsqueda de signos clínicos de vasoespasmo, síntomas
neurológicos y vigilancia de la uresis.
Registro cardiotocográfico si lo amerita
Ultrasonido obstétrico o rastreo obstétrico
Exploración física
Fue trasladada al área de tococirugía, en donde a las 5:20 a.m. se valoró con escala de Glasgow de 15
puntos, orientada en tiempo, espacio y persona. Se documentaron cifras tensionales de 187/98 mmhg y
188/110 mmhg, frecuencia cardiaca de 125 lpm y frecuencia respiratoria de 20 rpm, sin disnea ni uso
de músculos accesorios.
La saturación de oxígeno fue de 97 % al aire ambiente, y el precordio mostró ritmo regular sin soplos.
Se midaltura uterina de 29 cm, con feto en presentación cefálica y frecuencia cardiaca fetal de 155
lpm. Al tacto vaginal, el cérvix estaba con 2 cm de dilatación, membranas íntegras, sin salida de líquido
amniótico ni secreciones. Se identificó edema bilateral en extremidades inferiores (grado ++), con
reflejos osteotendinosos normales.
De manera complementaria, se efectuó un rastreo obstétrico que confirmó un embarazo único en
presentación cefálica, con biometría fetal acorde a la edad gestacional con peso de 2920 gr, P41(xy),
placenta grado ll corporal posterior y volumen de líquido amniótico de 7.1 cm (ILA) dentro de
parámetros normales. Cabe señalar que en la unidad el servicio de imagenología se encuentra disponible
únicamente durante el turno matutino de 8:00 a 14:00 hrs, lo que condiciona limitaciones operativas
para la realización de estudios en otros horarios por medico radiólogo.
Diagnóstico
Ante el diagnóstico de preeclampsia con datos de severidad, se activó el código rojo obstétrico e
inmediatamente acudió el Equipo de Respuesta Inmediata Obstétrica (ERIO).
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Criterios diagnósticos institucionales de preeclampsia con datos de severidad
Cifras tensionales ≥ 160/110 mmHg en dos determinaciones separadas por 15 minutos.
O bien TA 140/90 mmHg acompañada de signos clínicos de severidad: cefalea
intensa, alteraciones visuales o de vasoespasmo, epigastralgia, dificultad respiratoria, datos de
daño a órgano blanco o alteraciones en el perfil preeclámptico.
Activación de Código Rojo y Equipo ERIO
Cuando una paciente cumple criterios de preeclampsia con datos de severidad se activa el Código Rojo
obstétrico y acude el Equipo de Respuesta Inmediata en Obstetricia (ERIO).
Liderazgo y articulación interdisciplinaria:
El gineco-obstetra adscrito en turno funge como líder del equipo clínico, garantizando la coordinación
con: anestesiólogo, médico internista, intensivista, pediatra/neonatólogo, personal de enfermería,
imagenología, laboratorio clínico y banco de sangre, directivos y jefe de servicio, además del personal
de apoyo (camilleros).
El equipo de enfermería está conformado por 4 personas capacitadas en cada turno
(matutino, vespertino y nocturno), con roles previamente establecidos de acuerdo al personal de
la unidad presente.
Se coloca un segundo acceso venoso, se solicita pruebas cruzadas y laboratorios
complementarios.
Se inicia tratamiento antihipertensivo intravenoso o vía oral según disponibilidad y
criterio de clasificación de la preeclampsia (labetalol IV, nifedipino acción rápida VO,
hidralazina IV) y metas terapéuticas de las cifras tensionales.
Se inicia esquema Zuspan modificado para prevención de eclampsia. La dilución del
esquema zuspan institucional se basa en impregnar 4 gr de SO4MG diluido en 250 ml de
solución salina al 0.9 % para 20 min y posterior dosis de mantenimiento a 1-2 gr/ hr. Se indica
8 gr de SO4MG + 250 ml de solución salina al 0.9% que da como resultado 330 ml y en bomba
de infusión se pasa a 41 ml/h(1 gr/h) para 8 hrs y se repite la dilución para completar por 24 hrs
la dosis de mantenimiento (1-2 hr/h).
Se coloca sonda Foley para cuantificación estricta horaria de la diuresis.
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Vigilancia de datos de intoxicación por sulfato de magnesio horaria
El objetivo es estabilizar a la paciente y definir de manera segura la vía de interrupción
del embarazo, de acuerdo con la condición materna y fetal.
Manejo inicial de líquidos (controversia institucional)
Actualmente, el hospital no cuenta con un algoritmo estandarizado para la administración de líquidos
intravenosos y su adecuado cálculo de los líquidos totales a administrar por hora.
La indicación empírica de un bolo de 500 ml de solución de cristaloide, bajo la teoría
de mejorar el vasoespasmo con posible reducción y control de las cifras tensionales y también
facilitar la tolerancia de los antihipertensivos sin inducir hipotensión materna (la gran mayoría
se apoya se esa teoría).
Interrupción del embarazo
La vía de resolución se determina considerando:
Edad gestacional y antecedentes obstétricos.
Bienestar fetal y parámetros bioquímicos.
Control tensional alcanzado tras el manejo inicial.
La vía de interrupción puede ser vaginal o cesárea, según criterios obstétricos y estado materno-
fetal.
Manejo y evolución de la paciente en la unidad de tococirugía
A las 5:40 a.m. se administró hidralazina intravenosa en bolo (5 mg), ante la ausencia de labetalol, así
como sulfato de magnesio en dosis de impregnación (4 g + 250 ml solución fisiológica en 20 minutos),
seguido de mantenimiento 8 g en 250 ml de solución fisiológica y se pasó 1 g/h (41 ml/h). Previo a
establecer el diagnostico de preeclampsia con datos de severidad por cifras tensionales y por rutina del
personal médico y de enfermería, a la gran mayoría de las pacientes ingresadas en la unidad de
tococirugía se les administra de un bolo de cristaloides de 500 ml. Se calculó un volumen total de
líquidos administrados aproximado de 836 ml durante la primera hora.
Aproximadamente a las 6:20 a.m., la paciente presentó disnea súbita, ortopnea y desaturación progresiva
hasta 83 %, motivo por el cual se solicitó radiografía de tórax, que evidenció infiltrados bilaterales y
aumento de la trama vascular compatibles con edema agudo de pulmón (ver en anexos).
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Tratamiento realizado
Se administró furosemida intravenosa (80 mg), con mejoría parcial del cuadro. La oxigenoterapia
suplementaria no logró revertir la hipoxemia, con saturación descendente hasta 60 % y ante la evidencia
de compromiso fetal en el registro cardiotocográfico (ver en anexos), se observó frecuencia cardiaca
fetal con variabilidad disminuida y desaceleraciones variables sin un patrón ominoso persistente. Sin
embargo, durante la monitorización continua (que no se logró documentar), el feto presentó de forma
súbita una bradicardia fetal sostenida con descenso de la frecuencia hasta 7080 latidos por minuto sin
recuperación, lo que motivó la indicación inmediata de cesárea de urgencia ante el compromiso fetal
ominoso. La intervención se realizó bajo anestesia general con inducción mediante propofol.
inmediatamente a la extracción fetal, la paciente presentó dos episodios de paro cardiorrespiratorio en
asistolia, resueltos con reanimación cardiopulmonar avanzada, logrando recuperación del pulso en
ambos eventos. Se efectuó cesárea segmentaria transversa tipo kerr mediante incisión media
infraumbilical, con duración de 33 minutos. Se extrajo un recién nacido masculino vivo, con peso de
2,755 g y Apgar 7/8, sin requerimientos de reanimación neonatal. Sangrado transquirúrgico de 600 ml.
Durante la intervención se administraron 732 ml adicionales de cristaloides y medicamentos,
acumulando un total de 1,568 ml en las primeras tres horas, pese a la evidencia clínica de sobrecarga
hídrica.
Evolución y seguimiento
En la evaluación bioquímica se documentó función renal y hepática dentro de parámetros normales, sin
anemia ni trombocitopenia. Las proteínas reportadas en el examen general de orina al azar fue de100
mg/dL y la troponina I se encontraba elevada (27.9 ng/ml), en probable relación con los eventos de
hipoxia y paro cardiorrespiratorio (ver en anexos).
La gasometría preoperatoria evidenció acidosis mixta severa, hipercapnia, hipoxemia y elevación del
lactato (12.3 mmol/L), compatible con hipoperfusión sistémica. Posteriormente, se observó mejoría
progresiva de los parámetros gasométricos, con recuperación lenta del pH, mejoría del intercambio
gaseoso y descenso gradual del lactato (ver en anexos).
La paciente se trasladó intubada a la unidad de cuidados intensivos obstétricos, donde recibió manejo
con soporte ventilatorio, vasopresores transitorios, diuréticos, reposición de electrolitos y restricción
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hídrica estricta (<1 l/día). La evolución fue muy favorable, con extubación a las 12 horas y egresó al día
12 sin secuelas neurológicas ni respiratorias. Las cifras tensionales fuero controladas con nifedipino de
liberación prolongada (30 mg cada 12 horas) y enalapril 10 mg cada 12 hrs vía oral, logrando cifras por
debajo de 140/90 mmhg. Durante su estancia en terapia intensiva, se mantuvo hemodinámicamente
estable, con diuresis mayor de 0.5 ml/kg/h y sin signos de sobrecarga pulmonar residual con perfil
preeclamtico de control cada 24 hrs sin alteraciones. La radiografía de tórax de control al tercer día
descartó persistencia de edema alveolar. El ecocardiograma transtorácico concluyó:
Cavidades cardiacas con dimensiones normales
Hipocinesia generalizada ligera del ventrículo izquierdo
Disfunción sistólica del ventrículo izquierdo ligera (FEVI 50%)
Función sistólica global del ventrículo derecho conservada (FACVD 49%)
Disfunción diastólica del ventrículo izquierdo grado 1
Sin valvulopatía significativa
Presión sistólica de la arteria pulmonar de 37 mmHg, probable hipertensión pulmonar
Sin evidencia de derrame pericárdico ni trombos intracavitarios
Recomendación: cardioprotección y ECOT a los 3 meses para ver FEVI
Plan y seguimiento
A su egreso hospitalario, se programó seguimiento ambulatorio conjunto por cardiología y ginecología.
Durante el control postoperatorio, la paciente se mantuvo asintomática, sin disnea ni signos de
insuficiencia cardíaca. Estudios ecocardiográficos de control confirmaron función ventricular
preservada y corazón estructuralmente compensado (ver en anexos). Recién nacido en seguimiento por
el servicio de pediatría con adecuado bienestar y estado de salud.
DISCUSIÓN
El Hospital General de Cancún “Dr. Jesús Kumate Rodríguez” es un hospital de segundo nivel, de
recursos y personal límitados, que atiende aproximadamente 3000 - 4000 nacimientos anuales. Entre el
47 % de estos cursan con trastornos hipertensivos y alrededor del 0.6 2.8 % evolucionan a
preeclampsia con datos de severidad. El edema agudo de pulmón es una complicación extremadamente
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rara en la unidad. En los últimos cuatro años, el presente caso corresponde al primer evento registrado,
lo que subraya tanto su gravedad como la necesidad de reforzar algoritmos sobre el de manejo hídrico.
Este caso ilustra una de las complicaciones más graves asociadas a la preeclampsia con datos de
severidad: el edema agudo de pulmón (EAP), el cual puede ser precipitado por diversos mecanismos
fisiopatológicos como el vasoespasmo generalizado, la disfunción endotelial y, en algunos casos, una
reanimación hídrica inadecuada. La literatura ha reportado una incidencia de edema agudo pulmonar en
pacientes con preeclampsia entre el 0.08 % y el 3 %, siendo una de las principales causas de deterioro
respiratorio agudo en esta población 6.
En el caso descrito, la paciente recibió 836 ml de líquidos intravenosos durante la primera hora de
atención, superando hasta diez veces el volumen recomendado para pacientes con preeclampsia con
datos de severidad, que debe mantenerse entre 60 y 80 ml por hora incluyendo hasta los fármacos
diluidos 1,3,8.9,10. Esta sobrecarga hídrica favoreció el desarrollo de edema pulmonar, lo cual compromete
rápidamente el intercambio gaseoso y puede conducir a hipoxemia severa, inestabilidad hemodinámica
e incluso paro cardiorrespiratorio.
El manejo de líquidos en pacientes con preeclampsia con datos de severidad constituye un pilar crítico
de la atención médica y debe ser sumamente restrictivo. Una sobrecarga hídrica, incluso moderada,
puede desencadenar complicaciones graves como el edema agudo de pulmón, particularmente en
contextos de disfunción endotelial. Por ello, se recomienda ajustar cuidadosamente la infusión
intravenosa con base en el gasto urinario, las pérdidas insensibles y los signos clínicos de congestión 5.
La administración de diuréticos, como la furosemida intravenosa (40–80 mg), no forma parte del manejo
rutinario, pero resulta fundamental cuando existe evidencia clínica de edema pulmonar 1.
En México hay una gran familiaridad de utilizar 500cc de infusión cristaloide como tratamiento inicial
de la preeclampsia para romper el vasoespasmo, sin embargo su utilidad real se debe únicamente para
tolerar los efectos secundarios del tratamiento antihipertensivo11.
En el contexto nacional, no se cuenta actualmente con algoritmos institucionales o guías clínicas que
aborden de forma específica el manejo del edema agudo de pulmón asociado a preeclampsia,
particularmente en lo referente a la restricción hídrica como medida preventiva o terapéutica. De igual
forma, la literatura mexicana carece de estudios que profundicen en la importancia de contabilizar el
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volumen total de líquidos administrados incluyendo aquellos contenidos en medicamentos diluidos
y de establecer de manera explícita un límite seguro, como el recomendado por organismos
internacionales (≤ 60–80 ml/h).
A pesar de esta ausencia de protocolos operativos formales, las guías nacionales vigentes, como la Guía
de Práctica Clínica Mexicana11, reconocen de manera general la necesidad de limitar el aporte hídrico
en pacientes con preeclampsia y coinciden en términos cuantitativos con las recomendaciones
internacionales. Sin embargo, su desarrollo operativo y su implementación práctica aún representan un
área de oportunidad en el sistema de salud.
En este sentido, el presente reporte de caso contribuye a llenar dicho vacío al integrar de manera
estructurada y resumida la evidencia disponible en las principales guías internacionales y nacionales
incluyendo ACOG, FIGO, SEGO, INPer y AJOG La finalidad es facilitar la toma de decisiones
clínicas basadas en evidencia, promover la estandarización del manejo hídrico en contextos de
preeclampsia con datos de severidad y, en última instancia, disminuir la incidencia de complicaciones
prevenibles como el edema agudo de pulmón.
Dado lo anterior se presenta, en el apartado de anexos, una tabla comparativa que resume las
recomendaciones actuales sobre el manejo hídrico en preeclampsia con datos se severidad, integrando
guías internacionales y nacionales y criterios clínicos clave para una toma de decisiones segura 1,5,8,9,10,11.
Este reporte de caso hace énfasis en realizar abordaje según la estabilidad hemodinámica materna y la
presencia o no de signos clínicos o radiológicos de sobrecarga hídrica. En pacientes estables, la infusión
intravenosa debe limitarse a 60–80 ml/h, con ajustes en función del débito urinario y pérdidas
insensibles. En presencia de edema pulmonar, la suspensión inmediata de líquidos, el uso precoz de
diuréticos y el monitoreo intensivo son prioritarios. La integración de esquemas visuales puede mejorar
la adherencia clínica y reducir eventos adversos prevenibles (ver en anexos). El control tensional
también es una prioridad crítica en estos escenarios. Fármacos como labetalol intravenoso, nifedipino
oral de acción rápida o hidralazina intravenoso son las opciones de primera línea, con el objetivo de
mantener cifras tensionales en un rango seguro de 140160/90–105 mmhg, evitando tanto el daño
materno como la hipoperfusión uteroplacentaria 1.
pág. 2538
El paro transquirúrgico que presentó la paciente probablemente se relacionó con la hipoxemia no
corregida derivada del edema agudo de pulmón así como por el efecto depresor anestésico, la
hipotensión inducida y una respuesta inadecuada del volumen circulante agravada, sin embargo ante el
compromiso fetal de bradicardia severa decidió actuar de manera activa e inmediata. Estos desenlaces
adversos refuerzan la necesidad de contar con equipos multidisciplinarios capacitados, acceso a
unidades de cuidados intensivos obstétricos y la implementación rigurosa de algoritmos de manejo
hídrico. Las principales guías internacionales como son la American College of Obstetricians and
Gynecologists (ACOG), American Journal of Obstetrics & Gynecology (AJOG), Sociedad de
Obstetricia y Ginecología (SOG), Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO),
Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) e Instituto Nacional de Perinatología (INPer),
coinciden en que la administración de líquidos debe mantenerse entre 60 y 80 ml/h, con un monitoreo
estrecho de signos vitales, oximetría continua, gasto urinario, pérdidas insensibles y, en lo posible,
ecografía pulmonar o radiológica para la detección temprana de signos de congestión pulmonar 1,8,9,10.
El manejo de líquidos en pacientes con preeclampsia con datos de severidad constituye un componente
crítico en la prevención de complicaciones maternas graves. En el presente caso, la administración
excesiva de volumen intravenoso durante las primeras horas favoreció el desarrollo de edema agudo de
pulmón, condición que deterioró rápidamente el estado clínico de la paciente. Esta experiencia clínica
enfatiza la importancia de adoptar estrategias de reanimación hídrica conservadoras, guiadas por
parámetros clínicos individualizados y sustentadas en guías basadas en evidencia. La implementación
de algoritmos institucionales, la vigilancia continua y la capacitación del personal de salud son
elementos indispensables para mejorar los desenlaces maternos en contextos de alta complejidad como
la preeclampsia con datos de severidad 1,8,9,10.
CONCLUSIONES
El presente caso clínico representa una manifestación crítica de la preeclampsia con datos de severidad,
cuya evolución se vio agravada por un edema agudo de pulmón secundario a una reanimación hídrica
no individualizada. Esta experiencia clínica subraya que, en pacientes obstétricas de alto riesgo, incluso
volúmenes moderados de líquidos intravenosos pueden desencadenar desenlaces potencialmente fatales.
Desde el punto de vista en obstetricia crítica, se reafirma que el manejo hídrico debe ser restrictivo y
pág. 2539
cuidadosamente guiado por parámetros clínicos, hemodinámicos y bioquímicos, ajustando las tasas de
infusión al gasto urinario, balance hídrico y hallazgos ecográficos cuando sea posible. La aplicación
rigurosa de la evidencia demostrada las diversas guías: American College of Obstetricians and
Gynecologists (ACOG), Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO), Sociedad
Espaola de Ginecología y Obstetricia (SEGO) e Instituto Nacional de Perinatología (INPer), es
fundamental para reducir la incidencia de complicaciones iatrogénicas en contextos de alta
vulnerabilidad materna. El caso también demuestra que, ante un evento adverso prevenible como la
sobrecarga hídrica con edema pulmonar, la intervención oportuna de un equipo multidisciplinario
capacitado puede marcar la diferencia entre un desenlace fatal y una recuperación integral. La ausencia
de secuelas neurológicas y cardiovasculares en esta paciente evidencia el valor de una respuesta clínica
coordinada, rápida y centrada en la persona. Desde la perspectiva educativa, este caso refuerza la
necesidad de incorporar el manejo hídrico como una competencia esencial dentro de la formación
gineco-obstétrica, promoviendo estrategias de enseñanza activa como la simulación clínica, la
supervisión directa y la educación interprofesional. La medicina obstétrica crítica debe enseñarse desde
la prevención y no desde la reacción.
La falta de capacitación al personal médico y enfermería que participan día a día en la atención de estás
pacientes obstétricas, la omisión del balance hídrico estricto y la ausencia o falta de herramientas de
decisión clínica contribuyen a este tipo de eventos adversos. Ante ello, es necesario la implementación
de algoritmos clínicos institucionales, listas de verificación obstétrica para el manejo de líquidos y
capacitación continua del personal médico y de enfermería.
Consideraciones éticas
Se obtuvo el consentimiento informado para el tratamiento la realización de los procedimientos
quirúrgicos descritos en el presente caso, así como la autorización para la toma de fotografías y posterior
publicación, garantizando la confidencialidad de los datos personales. Se siguieron los principios éticos
de la Declaración de Helsinki y la Ley General de Salud, tomando las medidas necesarias para proteger
la identidad de la paciente, eliminando cualquier detalle identificativo. El caso es relevante debido a la
ventana de oportunidad de aprendizaje y toma de decisiones críticas de forma resolutiva salvaguardando
pág. 2540
el principio de beneficencia. Se espera que este reporte contribuya a generar evidencia y fomentar buenas
prácticas de atención en casos similares.
Conflicto de intereses
Los autores declaran que no existe ningún conflicto de intereses que pueda influir en el contenido o la
publicación de este artículo.
Declaración sobre el uso de inteligencia artificial
Durante la elaboración de este manuscrito no se utilizó inteligencia artificial generativa para la toma de
decisiones clínicas ni en el abordaje terapéutico. Algunas herramientas digitales asistidas por IA fueron
utilizadas únicamente como apoyo en tareas de edición de estilo, revisión gramatical y formato editorial,
bajo supervisión y validación humana por parte de los autores.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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preeclampsia: ACOG Practice Bulletin No. 222. Obstet Gynecol. 2020;135(6):e237e260.
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repercussions in preeclampsia and their impact on fluid management: a literature review. Braz
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pulmonary edema in severe pre-eclamptic pregnant women: a case report. Int J Reprod
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Am J Perinatol. 2024.
pág. 2541
8. FIGO. Recommendations on management of pre-eclampsia. Int J Gynaecol Obstet. 2019.
9. SEGO. Manejo de la preeclampsia severa. Protocolo SEGO. 2020.
10. INPer. Guía clínica nacional: manejo de preeclampsia con datos de severidad. Instituto Nacional
de Perinatología. 2021.
11. Secretaría de Salud. Guía de Práctica Clínica: Prevención, diagnóstico y tratamiento de la
preeclampsia en segundo y tercer nivel de atención. Ciudad de México; 2017. Disponible en:
Catálogo Maestro de Guías de Práctica Clínica CENETEC, GPC-SS-020-17
12. Sibai BM. Diagnosis and management of gestational hypertension and preeclampsia. Obstet
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13. Magee LA, Brown MA, Hall DR, Gupte S, Hennessy A. The hypertensive disorders of
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practice. Pregnancy Hypertens. 2014;4(2):97104.
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17. Steegers EAP, von Dadelszen P, Duvekot JJ, Pijnenborg R. Pre-eclampsia. Lancet.
2010;376(9741):63144.
pág. 2542
ANEXOS
Figura 1. Radiografía de tórax que muestra patrón alveolar bilateral en alas de mariposa, cardiomegalia
y velamiento basal compatible con edema agudo de pulmón secundario a preeclampsia con datos de
severidad. Imagen cortesía del archivo clínico del Hospital General de Cancún Dr. Jesús Kumate
Rodríguez, 2024
Figura 2. Registro cardiotocográfico de categoría II en paciente con preeclampsia severa y edema agudo
de pulmón. Se observa frecuencia cardiaca fetal con variabilidad disminuida y desaceleraciones
variables sin patrón ominoso persistente. Imagen obtenida del expediente clínico del Hospital General
de Cancún Dr. Jesús Kumate Rodríguez, 2024
pág. 2543
Figura 3. Algoritmo gráfico de manejo hídrico en preeclampsia con datos de severidad complicada con
edema agudo de pulmón. La infusión de líquidos debe ajustarse según estabilidad clínica, débito urinario
y signos de congestión. Fuente: Elaboración propia con base en ACOG (2020), FIGO (2019), John &
Schoeman (2013), INPer (2021).
Tabla 1. Gasometría inicial de la paciente con preeclampsia con datos de severidad en donde se
demuestra acidosis metabólica compensada con acidosis respiratoria secundario a retención de CO2
causado por el edema pulmonar. Datos obtenidos del expediente clínico del Hospital General de Cancún
Dr. Jesús Kumate Rodríguez, 2024
Fio2: 21%
Temp: 36 C
pH: 6.88
pCO₂: 66.3 mmhg
pO₂: 93.1 mmhg
HCO₃⁻ : 12.7 mEq/l
Lactato: 12.3 mmol/l
SaO₂: 88.1 %
PaFi: 93.1
Glucosa: 286 mg/dl
Calcio: 1.16 mmol/l
Potasio:3.9 mmol/l
Cloro: 108.30 mmol/l
Hematocrito: 40 %
Hemoglobina: 13.4 g/dl
Anión gab: 23.1 mmol/l
pág. 2544
Tabla 2: Gasometría posquirúrgica de la paciente con preeclampsia con datos de severidad en donde
se demuestra mejoría de la acidosis metabólica compensada con acidosis respiratoria. Datos obtenidos
del expediente clínico del Hospital General de Cancún Dr. Jesús Kumate Rodríguez, 2024
Fio2: 100%
Temp: 37 C
pH: 7.18
pCO₂: 59.9 mmhg
pO₂: 122.6 mmhg
HCO₃⁻: 20.9 mEq/l
Lactato: 5 mmol/l
SaO₂: 97.6 %
PaFi: 122.6
Glucosa: 273 mg/dl
Potasio: 2.68 mmol/l
Calcio: 1.92 mmol/l
Cloro: 139.5 mmol/l
Hematocrito: 35 %
Hemoglobina: 12.7 g/dl
Anión gab: 12.7 %
pág. 2545
Tabla 3. Valores del perfil bioquímico de la paciente con preeclampsia con datos de severidad
complicada con edema agudo pulmonar (EAP) en el cuál se evidencia como único patrón alterado es la
proteinuria.
Proteinuria: 100 mg/dL
Glucosa: 96 mg/dl
Creatinina: 0.5 mg/dL
Ácido úrico: 4.3 mg/dL
Colesterol: 267 mg/dl
Trigliceridos: 261 mg/dl
Cloro: 105 mmol/l
Calcio: 8.5 mg/dl
Sodio: 136 mmol/l
Potasio: 3.6 mmol/l
Magnesio: 1.7 mg/dl
Plaquetas: 316,000/μl
Hb: 13.1 g/dl
Hto: 37.2 %
Leu: 20.1
Neu: 83%
Gpo y RH: O+
AST: 19 U/l
ALT: 21 U/l
DHL: 223 U/l
Bilirrubina total: 0.43 mg/dl
Bilirrubina directa: 0.08 mg/dl
Bilirrubina indirecta: 0.35 mg/dl
Hb: 13.1 g/dl
Hto: 37.2 %
TP: 10.3 s
TTP: 26 s
INR: 0.89
CPK: 59 U/L
CPK-MB: 20 U/L
Troponina I: 27.9 ng/ml
pág. 2546
Tabla 4. Adaptado de datos comparativos sobre manejo de líquidos intravenosos en pacientes con
preeclampsia severa, integrando recomendaciones de diversas guías clínicas y literatura especializada
(ACOG, 2020; AJOG, 2022; FIGO, 2019; SEGO, 2020; INPer, 2021; John & Schoeman, 2013).
Guía /
Autoridad
Volumen de
infusión
recomendado
Uso de diuréticos
ACOG
(2020)
60–80 ml/h
Solo si hay EAP clínico o
evidencia de sobrecarga
de volumen.
AJOG (2022)
≤ 80 ml/h
Recomendado ante
congestión pulmonar
evidente.
FIGO (2019)
Individualizado
según clínica
Indicado en casos con
compromiso respiratorio.
SEGO
(España,
2020)
60–70 ml/h
Uso cauteloso y solo ante
signos claros de
congestión.
INPer
(México,
2021)
Máx. 1 ml/kg/h
Furosemida IV (40 mg)
en caso de edema
pulmonar.
John &
Schoeman
(2013)
60 ml/h
Específico en pacientes
con evidencia de
sobrecarga.
Tabla 5. Ecocardiograma de control del seguimiento de la paciente que cursó con preeclampsia con
datos de severidad complicado con edema agudo de pulmón, en el puerperio tardío. Datos obtenidos del
expediente clínico del Hospital General de Cancún Dr. Jesús Kumate Rodríguez, 2024
Parámetro
Resultado
Interpretación clínica
Fracción de eyección del VI
(FEVI)
6065 %.
Función sistólica preservada
Diámetro telesistólico VI (mm)
28 mm.
Dentro de límites normales
Diámetro telediastólico VI
(mm)
48 mm.
Conservado
Función diastólica
Relación E/A
normal
Sin disfunción diastólica significativa
Contractilidad segmentaria
Sin alteraciones
Ausencia de isquemia o daño miocárdico
regional
Cavidades derechas
Normales
Sin dilatación ni hipertensión pulmonar
Válvulas cardíacas
Competentes
Sin insuficiencia significativa
Pericardio
Sin derrame
Corazón estructuralmente compensado