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INTRODUCCIÓN
La obesidad se define, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, como “Una compleja
enfermedad crónica que se presenta por una acumulación excesiva de grasa que puede ser perjudicial
para la salud” (OMS, 2014). Esta enfermedad es un área que infiere de manera directa en la atención y
creación de políticas públicas en materia de salud en México, pues, en concordancia con la Encuesta
Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT, 2023), la obesidad y el sobrepeso en la población mexicana
presentan un crecimiento sostenido en los últimos años; tan solo entre el 2006 y el 2022 se ha
manifestado un aumento en todos los grupos de edad, “La ganancia excesiva de peso inicia desde los
primeros cinco años de vida, con una cifra que ha oscilado entre 7 y 8%; respecto a los niños de 5 a 11
años, la prevalencia de sobrepeso registró un incremento de 7% entre 2006 y 2020-2022, hasta alcanzar
37.3% en 2022, prevalencia que es mayor en niños que en niñas” (Lazcano y Shamah, 2023).
El 75% de los mexicanos mayores de veinte años presentan sobrepeso y obesidad, siendo los adultos
(40 a 60 años) los más afectados; la Organización Panamericana de la Salud estima que, tan solo en
América Latina exista un 50% de la población mundial que sufre esta enfermedad (ONU, 2014).
De acuerdo con los Centros para el Control y la prevención de Enfermedades (CDC, 2022), a medida
que esta enfermedad incrementa, también lo hacen los riesgos de padecer otros problemas de salud, por
ejemplo, y, por mencionar algunos, existe el riesgo de padecer diabetes, hipertensión, cáncer, alto
colesterol, afecciones de la vesícula, y de igual forma, problemas de carácter psicológico, lo que deriva
en una baja calidad de vida y en la manifestación de síntomas de depresión severa.
De acuerdo con el National Heart Lung and Blood Institute (NIH), “Hay muchos factores de riesgo de
sobrepeso y obesidad. Algunos son factores individuales como el conocimiento, las habilidades y las
conductas. Otros se encuentran en el entorno, como la escuela, el lugar de trabajo y el vecindario.
Además, las prácticas de la industria alimentaria, el marketing y las normas y valores sociales y
culturales también pueden influir en el riesgo” (NIH, 2022).
Sin duda, la obesidad y el sobrepeso son un problema grave para cualquier ser humano, no obstante, la
responsabilidad no debe recaer solamente en los hábitos alimenticios o el estilo de vida de las personas,
sino también, como lo menciona el NIH, existen razones aunadas que forman parte emergente de este
problema, pues por el contrario, se estaría tratando de un asunto simple y abordable a través de estudios