ACTIVIDADES SENSORIOMOTRICES PARA
EL DESARROLLO DE LA MOTRICIDAD
GRUESA EN LOS NIÑOS DE 1 A 2
SENSORIMOTOR ACTIVITIES FOR THE DEVELOPMENT OF GROSS
MOTOR SKILLS IN CHILDREN AGED 1 TO 2
María Paula Jaramillo Salinas
Universidad Nacional de Loja, Ecuador
Rosita Esperanza Fernández Bernal
Universidad Nacional de Loja, Ecuador
Liliana del Rocio Arevalo Luzuriaga
Universidad Nacional de Loja, Ecuador
pág. 4167
DOI: https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v10i1.22537
Actividades Sensoriomotrices para el Desarrollo de la Motricidad Gruesa
en los Niños de 1 a 2
María Paula Jaramillo Salinas1
maria.p.jaramillo.s@unl.edu.ec
https://orcid.org/0009-0002-6333-2267
Universidad Nacional de Loja
Ecuador
Rosita Esperanza Fernández Bernal
rosita.fernandez@unl.edu.ec
https://orcid.org/0000-0001-6346-6009
Universidad Nacional de Loja
Liliana del Rocio Arevalo Luzuriaga
liliana.arevalo@unl.edu.ec
https://orcid.org/0000-0003-2403-972X
Universidad Nacional de Loja
RESUMEN
El desarrollo de la motricidad gruesa durante la primera infancia constituye la base que permite a los
niños alcanzar autonomía y explorar su entorno con seguridad, además las habilidades como el control
postural, el equilibrio, la coordinación y el desplazamiento son capacidades motoras que involucran los
grandes sculos del cuerpo y que facilitan movimientos fundamentales como saltar, trepar y correr,
impulsando su crecimiento físico y cognitivo. Frente a esta realidad, la presente investigación tiene
como objetivo analizar cómo las actividades sensoriomotrices fortalecen la motricidad gruesa en los
niños de 1 a 2 años en “Andares” Centro de Desarrollo Integral de la ciudad de Loja, durante el período
2024-2025. Este estudio se desarrolló bajo un enfoque mixto, con un diseño cuasiexperimental. Se
aplicaron los métodos inductivo-deductivo y analítico-sintético. Los resultados obtenidos en la
aplicación del test Battelle mostraron que, en la fase inicial, que el 62,50% presentan dificultad, el
37,50% en normal. Luego de aplicar la guía denominada “Aventuras motoras”, se evidenció un progreso
notable: que el 75% alcanzó un desarrollo motor considerado normal y únicamente el 25% presentan
dificultad. Estos resultados evidencian que las actividades tienen un efecto positivo en la motricidad
gruesa. Al combinar la estimulación sensorial con el movimiento, fortalece la musculatura, la
coordinación, la percepción espacial y la capacidad de respuesta ante el entorno. Por ello, estas prácticas
constituyen un recurso valioso y efectivo en la primera infancia, donde la exploración activa y sensorial
es clave para el aprendizaje y el desarrollo integral del niño.
Palabras clave: sensoriomotrices, estimulación, movimiento, motricidad gruesa, sentidos
1
Autor principal
Correspondencia: maria.p.jaramillo.s@unl.edu.ec
pág. 4168
Sensorimotor Activities for the Development of Gross Motor Skills in
Children Aged 1 to 2
ABSTRACT
The development of gross motor skills during early childhood forms the foundation that allows children
to achieve autonomy and safely explore their environment. Furthermore, skills such as postural control,
balance, coordination, and mobility are motor abilities that involve the body's large muscles and
facilitate fundamental movements such as jumping, climbing, and running, boosting their physical and
cognitive growth. Given this reality, this research aims to analyze how sensorimotor activities strengthen
gross motor skills in children aged 1 to 2 years at "Andares," a Comprehensive Development Center in
the city of Loja, during the 2024-2025 period. This study was conducted using a mixed approach, with
a quasi- experimental design. Inductive-deductive and analytical-synthetic methods were applied. The
results obtained from the Battelle test showed that, in the initial phase, 62.50% presented difficulty, and
37.50% presented normal performance. After implementing the "Motor Adventures" guide, notable
progress was evident: 75% reached a motor development considered normal, and only 25% experienced
difficulties. These results demonstrate that the activities have a positive effect on gross motor skills. By
combining sensory stimulation with movement, they strengthen muscles, coordination, spatial
perception, and the ability to respond to the environment. Therefore, these practices constitute a valuable
and effective resource in early childhood, where active and sensory exploration is key to a child's
learning and overall development.
Keywords: sensorimotor, stimulation, movement, gross motor skills, senses
Artículo recibido 10 diciembre 2025
Aceptado para publicación: 10 enero 2026
pág. 4169
INTRODUCCIÓN
La motricidad gruesa se refiere a la capacidad del niño para realizar movimientos amplios que
involucran los grandes grupos musculares del cuerpo, como los del torso, la cabeza, los brazos y las
piernas. Estos movimientos incluyen acciones como caminar, saltar, correr y mantener el equilibrio, que
requieren coordinación, fuerza, agilidad y velocidad. Por su parte, las actividades sensoriomotrices
consisten en ejercicios que integran la estimulación de los sentidos con el movimiento corporal amplio,
promoviendo la interacción entre la percepción sensorial y la ejecución motora. Estas actividades son
esenciales para el desarrollo de la motricidad gruesa, ya que facilitan que el niño explore y conozca su
entorno a través de movimientos coordinados y controlados, sentando las bases para habilidades motoras
más complejas, fomentando el neuroaprendizaje y favoreciendo la autonomía en su desarrollo integral.
En este contexto Bonilla y Moran (2020), en la Universidad Laica Vicente Rocafuerte de Guayaquil,
tuvo como grupo poblacional a 10 niños de 1 a 2 años, sus padres, la directorados estimuladoras. La
investigación identificó como principales dificultades en la motricidad gruesa los retrasos en habilidades
como gatear, caminar, saltar y mantener el equilibrio, atribuidos a la falta de estimulación temprana,
escaso conocimiento de los padres en actividades y carencia de recursos didácticos en el hogar. Como
consecuencia, los niños pueden experimentar retrasos en el desarrollo psicomotor, limitaciones en su
autonomía, dificultades para integrarse en actividades escolares y sociales, y un posible bajo rendimiento
en otras áreas del desarrollo infantil.
De manera complementaria, Chávez et al. (2023) realizaron una investigación en Perú, con 10 niños de
2 años. La investigación evidenció que, antes de la aplicación de un programa de actividades lúdicas,
los niños mostraban dificultades notorias en su coordinación motora gruesa. Presentaban debilidades
para identificar y mover adecuadamente sus extremidades, bajo control postural, escasa fuerza muscular
y limitaciones en habilidades como saltar, lanzar o mantener el equilibrio. Estas condiciones afectaban
su participación activa en el juego, su movilidad y su relación con el entorno. A partir de la
implementación de un conjunto de actividades lúdicas organizadas en sesiones de 40 minutos, tres veces
por semana, durante un mes, se logró una mejora progresiva y significativa en el desarrollo de su
coordinación motora.
pág. 4170
En “Andares” Centro de Desarrollo Integral, mediante la aplicación del Inventario de Desarrollo Batelle
a los niños de 1 a 2 años, se evidencio que existen dificultades significativas en el control postural,
coordinación corporal y la locomoción. Se encontró que la mayoría delos niños evaluados presentaron
dificultades en actividades como saltar con ambos pies en sentido vertical de manera autónoma,
mantener el equilibrio en desplazamientos sobre superficies planas, caminar con estabilidad y confianza
en diversos entornos, y correr distancias cortas sin obstáculos, presentaron problemas. Frente a esta
realidad, surgió la necesidad de conocer la influencia de las actividades sensoriomotrices en el desarrollo
de la motricidad gruesa en niños de 1 a 2 años, esta investigación plantea responder a la siguiente
pregunta: ¿Cómo las actividades sensoriomotrices fortalecen a la motricidad gruesa en los niños de 1 a
2 años en “Andares” Centro de Desarrollo Integral de la ciudad de Loja, período 2024 -2025?
Por ello, el presente estudio tuvo propósito aportar información valiosa sobre el impacto de estas
actividades pequeños, además diseñar, implementar y evaluar una guía de actividades práctica y
efectiva, dirigida a los pequeños. Esta iniciativa no solo busca transformar las habilidades motoras de
los niños, sino también empoderar a familias y educadores con herramientas pedagógicas innovadoras,
sentando las bases para un desarrollo físico y general óptimo. Los beneficiarios directos de la
investigación son los niños, quienes mejoraron sus habilidades motoras gruesas y su desarrollo físico
general, mientras que indirectamente, se beneficiaron las familias y educadores al proporcionarles
estrategias prácticas en el hogar y el centro educativo.
En línea con esta perspectiva, Cevallos y Sánchez (2024) llevaron a cabo una intervención en el CDI
“Sonrisas Felices” a una muestra de 20 niños entre 0 y 4 años, utilizando actividades sensoriomotrices
con materiales artísticos y didácticos. Para medir los avances, se aplicó el Inventario de Desarrollo
Battelle. En la evaluación inicial, la mayoría de los niños mostraron niveles adecuados de desarrollo,
aunque se identificó un caso particular de un niño con autismo que presentaba dificultades en la
motricidad gruesa. Luego de la intervención, se observaron mejoras significativas tanto a nivel
individual como grupal; los niños fortalecieron habilidades como el equilibrio al caminar, la
coordinación ojo-mano y el control postural. Un caso destacado fue el de varios niños que inicialmente
tenían problemas para desplazarse sin tropezar y que, al concluir el programa, lograron completar
circuitos motores con mayor seguridad y autonomía.
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Asimismo, Galarza y Sánchez (2023) se centró en 20 niños de 1 a 2 años del CEMEI "Empleados
Municipales" en Quito. Su estrategia implicó la puesta en marcha de actividades diseñadas para
estimular la motricidad gruesa, tales como juegos de equilibrio, movimientos controlados y ejercicios
que demandaban la coordinación bilateral del cuerpo. Un análisis inicial, utilizando una lista de cotejo,
reveló que el 65% de los infantes mostraba deficiencias en aspectos clave como el equilibrio, la
coordinación y la capacidad de desplazamiento. Sin embargo, tras la implementación de la intervención,
se observó una transformación significativa: el 70% de los pequeños lograron alcanzar un nivel de
desarrollo motor apropiado para su edad. Entre los avances más notables, se registró su habilidad para
caminar sobre líneas rectas, ascender y descender escaleras con asistencia, y lanzar objetos con mayor
puntería.
Para esta investigación se plantearon cuatro objetivos específicos. Identificar el nivel dedesarrollo de la
motricidad gruesa en los niños de 1 a 2 años. Establecer el nivel de conocimiento que poseen las docentes
sobre las actividades sensoriomotrices en la motricidad gruesa. Diseñar y aplicar una guía de actividades
sensoriomotrices para el fortalecimiento de la motricidad gruesa en los niños de 1 a 2 años. Evaluar la
eficiencia de las actividades sensoriomotrices en la mejora de la motricidad gruesa en los niños de 1 a 2
años.
Los avances alcanzados han sido significativos, reflejando una notable mejora en las habilidades
motricidad gruesa de los niños participantes. No obstante, se presentó una limitación relacionada con la
asistencia irregular de uno de los ocho niños, quien acudía al centro de manera esporádica. Este niño
tenía un diagnóstico de hipertonía, condición que se caracteriza por un aumento anormal del tono
muscular, causando rigidez y tensión. Para facilitar su inclusión, las actividades de la guía "Aventuras
Motoras" fueron adaptadas según sus capacidades, lo que permitió estimular su motricidad de forma
parcial y promover su participación activa, así como el desarrollo de algunas habilidades básicas. En
cuanto al resto de los niños, se observaron progresos notables, lo que confirma que las actividades
sensoriomotrices son efectivas para favorecer el desarrollo de la motricidad gruesa en niños de 1 a 2
años, impactando positivamente en su desarrollo físico y funcional.
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METODOLOGÍA
La investigación se llevó a cabo en el Centro de Desarrollo Integral "Andares", ubicado en la ciudad de
Loja. Se utilizaron recursos bibliográficos como libros, artículos científicos, revistas especializadas y
documentos del MINEDUC. También se recurrió a herramientas tecnológicas como computadoras,
internet, parlantes y dispositivos de almacenamiento, así como a materiales didácticos variados: cuentos,
cartulinas, pinturas y marcadores.
El estudio se desarrolló bajo un enfoque mixto. El enfoque cualitativo permitió analizar, describir e
interpretar los cambios observados en las habilidades motrices gruesas de los niños. Por su parte, el
enfoque cuantitativo facilitó recopilar y analizar datos numéricos obtenidos mediante la aplicación de
un test estandarizado antes y después de la intervención. Esta complementariedad garantizó un análisis
completo y detallado de los resultados, logrando abarcar tanto la interpretación de los datos como la
medición precisa del impacto de las actividades implementadas.
El diseño de la investigación fue cuasiexperimental, dado que se manipuló la variable independiente y
se trabajó con una muestra seleccionada de forma no aleatoria. A esta muestra se le aplicó una
intervención específica de actividades sensoriomotrices. Para evaluar el impacto de la intervención se
midió el nivel de desarrollo de la motricidad gruesa antes y después de la intervención para analizar los
cambios generados. Esto enfoque facilitó el establecimiento de una relación causa-efecto entre las
actividades implementadas y los avances en las habilidades motrices gruesas.
El estudio tuvo un alcance descriptivo, lo que permitió detallar las características, beneficios y
cualidades del programa de actividades sensoriomotrices. Además, se describió a profundidad los
cambios observados en los niños a partir de los datos obtenidos mediante las técnicas e instrumentos de
recolección de información.
Los métodos utilizaron fueron el método inductivo facilitó el análisis de datos concretos para generar
conclusiones generales sobre el impacto de las actividades sensoriomotrices, mientras que el método
deductivo permitió relacionar los hallazgos con teorías y antecedentes previos sobre la motricidad gruesa
en niños que fueron sujetos de estudio. Asimismo, se emplearon los métodos analítico-sintético; el
primero sirvió para descomponer los datos en categorías específicas relacionadas con el desarrollo
motriz, mientras que el segundo permitió integrar y destacar los hallazgos más relevantes para sustentar
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el marco teórico de la investigación.
Las técnicas utilizadas fueron la observación en que la investigadora formó parte activa de las
actividades sensoriomotrices, registrando las respuestas y avances de los niños durante la intervención.
Las particularidades observadas fueron anotadas en un anecdotario para un análisis detallado. Además,
se aplicó una encuesta estructurada, de tipo cerrada y con opciones múltiples, compuesta por siete
preguntas dirigidas a tres docentes, con el objetivo de evaluar sus conocimientos sobre la influencia de
las actividades sensoriomotrices en el desarrollo de la motricidad gruesa.
El instrumento empleado para la evaluación fue el Inventario de Desarrollo Battelle (BDI), una
herramienta diagnóstica desarrollada por Jean Newborg, John R. Stock y Linda Wnek (1998). Este
instrumento está diseñado para valorar el desarrollo integral de niños desde el nacimiento hasta los 8
años de edad, y contempla cinco áreas fundamentales: comunicación, cognición, socialización,
autonomía y motricidad. Su propósito principal es detectar de manera temprana posibles retrasos o
dificultades en el desarrollo infantil, lo que permite planificar e implementar intervenciones educativas
y terapéuticas oportunas, ajustadas a las necesidades individuales del niño.
En el marco de esta investigación, se aplicó el área motora del Inventario Battelle como pre y post test.
Esta área se subdivide en dos componentes: motricidad gruesa y motricidad fina. La evaluación se centró
en la motricidad gruesa, observando habilidades relacionadas con el control muscular, la coordinación
corporal, el equilibrio, la postura y los movimientos locomotores. Estas capacidades son esenciales para
la autonomía del niño y para su participación activa en el entorno.
La evaluación se llevó a cabo mediante la observación de conductas, la aplicación de tareas específicas.
Cada ítem evaluado se califica con base en tres niveles: 2 puntos si el niño demuestra completamente la
habilidad, 1 punto si la habilidad se evidencia de manera parcial, y 0 puntos si no la demuestra. Esta
escala permitió determinar con precisión el nivel de desarrollo alcanzado en el área motora.
La población de este estudio estuvo conformada por 30 niños de 0 a 3 años que asisten en “Andares”
Centro de Desarrollo Integral. De esta población, se selecciouna muestra representativa de 8 niños
con edades de 1 a 2 años, mediante un muestreo no probabilístico intencional ya que el grupo estuvo
conformado previamente. Para su selección, se tomaron en cuenta criterios como la edad, la
disponibilidad para participar en las actividades propuestas y el consentimiento informado de sus
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representantes legales. Esta muestra permitió realizar un análisis detallado y obtener resultados
relevantes que contribuyeron al objetivo de la investigación.
RESULTADOS
Para dar respuesta al cuarto objetivo, que consiste en evaluar la eficacia de las actividades
sensoriomotrices en el desarrollo de la motricidad gruesa en niños de 1 a 2 años; la tabla 7 presenta de
forma general los resultados obtenidos mediante la aplicación de la guía de actividades denominada
"Aventuras motoras". Estas actividades se agrupan en tres componentes: control muscular, coordinación
corporal y locomoción. La tabla muestra la ubicación de los niños según los niveles y estrategias de
desempeño establecidos: Iniciado (1), En proceso (EP), Logrado (L), Visual (V), Auditivo (A),
Gustativo (G), Táctil (T), Olfativo (O), Motriz (M).
Tabla 1 Resultados de la guía de actividades
Componentes
Indicadores
Escala
I
EP
L
V
A
G
T
O
M
Control
muscular
1-5
1
3
4
x
x
x
x
Coordinación
corporal
6-14
1
2
5
x
x
x
x
x
Locomoción
15-25
1
2
5
x
x
x
x
x
x
Nota. Datos obtenidos de la aplicación de la guía de actividades
En la tabla 1 se presentan los resultados obtenidos tras la aplicación de la guía de actividades, donde
se evidencia un avance significativo en los diferentes componentes evaluados. En el área de control
muscular (ítems 1 al 5), cuatro niños lograron completar las actividades propuestas, tres se encuentran
en proceso de desarrollo y uno permanece en nivel inicial. Esta progresión se refleja también en la
coordinación corporal (ítems 6 al 14), donde cinco niños alcanzaron los objetivos establecidos, dos
continúan en proceso y uno se mantiene en nivel inicial, mostrando una evolución paralela en sus
habilidades motrices.
Asimismo, el componente de locomoción revela que cinco niños lograron realizar las actividades,
mientras que dos continúan en proceso y uno se encuentra en nivel inicial. Entre las destrezas
adquiridas destacan acciones como ponerse de pie, caminar sobre un camino sensorial, gatear en el
circuito de sabores, desplazarse con equilibrio, saltar al ritmo de instrumentos musicales, armar torres
con bloques de espuma, y lanzar y atrapar pelotas. Estas habilidades reflejan un desarrollo progresivo
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y la consolidación de capacidades motoras esenciales para esta etapa.
Estos logros evidencian que la guía "Pequeñas Aventuras Motoras" ha tenido un impacto positivo en
el desarrollo motor de niños de 1 a 2 años, favoreciendo no solo la adquisición de habilidades básicas
como mantenerse de pie, caminar y gatear, sino también promoviendo la autonomía en el
desplazamiento. Además, se observa un avance significativo en el equilibrio y la coordinación, lo
que permite a los niños realizar movimientos más complejos, tales como subir y bajar escalones,
lanzar objetos con precisión y agacharse para recoger elementos del suelo, consolidando así un
desarrollo integral y funcional.
Tabla 2 Resultados del pretest y postest del instrumento Batelle
Indicadores
f
%
INTERVENCION
f
%
Presenta
dificultad
5
62,50
2
25,00
Normal
No presenta
3
37,50
6
75,00
dificultad
0
-
0
-
Total
8
100,00
8
100,00
Nota. Datos obtenidos de la aplicación del pretest y postest del instrumento Batelle.
En la tabla 2, que muestra la comparación entre los resultados del pretest y el postest aplicados mediante
el instrumento Battelle a niños de 1 a 2 años, se observa que inicialmente el 62,50% de los participantes
presentaba dificultades, porcentaje que se redujo en un 25,00% tras la intervención. Por otro lado, el
37,50% de los niños que se encontraban en el rango normal experimentó un incremento del 75,00%
después de la aplicación de las actividades.
Estos datos reflejan la relevancia de dichas actividades para el fortalecimiento de la motricidad gruesa
en esta población. La mayoría de los estudiantes ha logrado mejoras significativas en el control
muscular, manifestadas en una mejor postura, como levantar la cabeza adecuadamente. Asimismo, se
observaron mejoras en la coordinación corporal, manifestadas en la habilidad para sincronizar brazos y
piernas al caminar, gatear, lanzar o chutar una pelota. En cuanto a la locomoción, los niños han mostrado
progresos al dar pasos sin ayuda, correr, intentar subir y bajar escaleras, acomo agacharse para recoger
objetos.
pág. 4176
DISCUSIÓN
La presente investigación tuvo como objetivo analizar cómo las actividades sensoriomotrices fortalecen
la motricidad gruesa en niños de 1 a 2 años del Centro de Desarrollo Integral "Andares" de la ciudad de
Loja, durante el período 2024-2025. Se empleó un enfoque mixto, apoyado en los métodos inductivo-
deductivo y analítico-sintético, los cuales permitieron sustentar teóricamente el estudio y analizar de
forma integral la información recolectada.
Para el diagnóstico inicial se aplicó un pre test basado en el instrumento Battelle, así como una encuesta
a tres docentes para identificar su nivel de conocimiento sobre las actividades sensoriomotrices y su
impacto en el desarrollo Los resultados de la encuesta evidenciaron que la mayoría de las docentes
reconocen la influencia positiva que ejercen las actividades sensoriomotrices en el desarrollo de la
motricidad gruesa en niños de 1 a 2 años. No obstante, se identificó que algunas de ellas no cuentan con
los recursos materiales necesarios para implementar estas actividades de forma adecuada y continua, lo
que limita su aplicación en el aula.
Respecto a los resultados del pretest y postest aplicados a los niños, se pudo observar que inicialmente,
el 62,5% presentaba dificultades en el desarrollo de habilidades motoras gruesas, mientras que el 37,5%
se encontraba indicador normal correspondiente para su edad. A partir de estos resultados, se diseñó la
propuesta de intervención "Aventuras Motoras" una guía con actividades lúdicas que promueven el
movimiento corporal mediante circuitos, juegos de equilibrio, desplazamientos y coordinación motriz,
adecuadas al desarrollo de los infantes. Después de la implementación de la guía de actividades
sensoriomotrices, se evidenció una mejora significativa: el 75% de los estudiantes alcanzó el indicador
normal, y solo el 25% continuó presentando dificultades. Estos hallazgos demuestran que las actividades
sensoriomotrices no solo son fundamentales en el desarrollo de la motricidad gruesa, sino que también
permiten a los niños fortalecer el control postural, el equilibrio, la coordinación y la fuerza muscular.
Por ello su aplicación sistemática en la estimulación temprana resulta clave para favorecer el desarrollo
integral y la autonomía de los niños en actividades cotidianas.
El estudio de Cevallos y Sánchez (2024) se desarrolló en el CDI "Sonrisas Felices" con una muestra de
20 niños de entre 0 y 4 os. La intervención consistió en actividades sensoriomotrices lúdicas con
materiales artísticos y didácticos, tales como circuitos motores, juegos de equilibrio y dinámicas de
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coordinación, aplicadas durante las rutinas del centro. Para la evaluación se utilizó el Inventario de
Desarrollo Battelle. En el pretest, se identificó que la mayoría de los niños presentaban un nivel
adecuado, aunque un caso particular (niño con autismo) reflejó dificultades en motricidad gruesa. Tras
la intervención, se evidenciaron mejoras significativas en los resultados individuales y colectivos: los
niños fortalecieron habilidades como el equilibrio al caminar, la coordinación óculo-manual y el control
postural. Un ejemplo destacado fue el progreso de niños que inicialmente tropezaban al desplazarse, y
que al finalizar la intervención lograron completar recorridos motores con seguridad y autonomía.
La investigación de Chanatásig (2020) se llevó a cabo en el CNH "Amiguitos a Jugar" en Pujilí, con una
muestra de 20 niños de 0 a 2 años. La intervención, centrada en actividades sensoriomotrices, se aplicó
durante cuatro meses, dos veces por semana, e incluyó ejercicios como arrastrarse, gatear, subir escaleras
con ayuda, lanzar objetos y juegos con plastilina. Se utilizó el test de Nelson Ortiz para evaluar el
desarrollo motor. Al inicio, los niños se encontraban en niveles bajos o mínimos de desarrollo motriz
grueso. Posteriormente, los resultados mostraron un progreso evidente: por ejemplo, el niño N1 pasó de
4 puntos a 9 en motricidad gruesa, mientras otros niños avanzaron de niveles bajos a medios y altos. Los
niños que antes no lograban mantenerse en pie sin ayuda, al finalizar la intervención podían caminar
solos, construir torres de cubos o lanzar pelotas, evidenciando un fortalecimiento notable de sus
habilidades motrices.
En el estudio realizado por Galarza y Sánchez (2023), en el CEMEI "Empleados Municipales" de Quito,
participaron 20 niños de 1 a 2 años. La intervención consistió en la implementación de actividades
orientadas al desarrollo de la motricidad gruesa, incluyendo juegos de equilibrio, desplazamientos
controlados, y ejercicios que involucraban coordinación de ambos lados del cuerpo. Según los resultados
de la lista de cotejo, antes de la intervención el 65% de los niños presentaba niveles bajos en indicadores
como equilibrio, coordinación y desplazamiento. Tras la intervención, el 70% alcanzó niveles adecuados
para su edad. Entre los logros observados se destacó la capacidad de caminar sobre líneas rectas, subir
y bajar escaleras con apoyo, y lanzar objetos con precisión. Además, se evidenció un aumento en la
autonomía y en la disposición de los niños para participar en juegos motores, lo que también favoreció
su integración social y confianza personal
Durante el desarrollo de la investigación se presentó una limitación relacionada con la asistencia
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irregular de uno de los ocho niños participantes, quien acudía al centro de manera esporádica,
generalmente una vez por semana en horario matutino. Este niño presentaba un diagnóstico de
hipertonía, condición que se caracteriza por un aumento anormal del tono muscular, lo que genera
rigidez y tensión en los músculos. Ante esta situación, las actividades de la guía "Aventuras Motoras"
fueron adaptadas para permitir su participación de acuerdo con sus capacidades. Si bien no se
evidenciaron grandes avances en comparación con el resto del grupo, se logró estimular en cierta medida
su motricidad, favoreciendo su participación activa y el desarrollo de algunas habilidades básicas. En
relación a los demás niños participantes mostraron progresos notables, lo que evidencia que las
actividades sensoriomotrices favorecen el desarrollo de la motricidad gruesa en niños de 1 a 2 años,
contribuyendo de manera positiva a su desarrollo físico y funcional.
CONCLUSIONES
Se constató que el nivel de desarrollo de la motricidad gruesa de los niños de 1 a 2 años presenta
dificultades en un 62,50%, específicamente en el control postural, la coordinación corporal y la
locomoción. Estos resultados evidencian la necesidad de reforzar estas áreas mediante actividades
adecuadas a su etapa evolutiva.
Se logró determinar que las docentes poseen un nivel favorable de conocimiento sobre las actividades
sensoriomotrices y su impacto en la motricidad gruesa, lo cual representa una fortaleza significativa en
la práctica pedagógica del aula inicial.
Como resultado del proceso de intervención, se diseñó y aplicó una guía de actividades sensoriomotrices
que integró los sentidos y el movimiento, favoreciendo el desarrollo de las habilidades motoras gruesas
en los niños mediante experiencias lúdicas y estimulantes.
A partir de la evaluación posterior a la aplicación de las actividades, se comprobó que estas resultaron
factibles y efectivas para el fortalecimiento de la motricidad gruesa en niños de 1 a 2 años, permitiendo
observar avances significativos mantenerse de pie durante 10 segundos y sin apoyo, caminar
transportando un objeto, lanzar y chutar una pelota, avanzar en línea recta, agacharse para recoger
objetos, levantarse sin ayuda, así como subir y bajar escaleras con y sin apoyo.
pág. 4179
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