SEPSIS, NECROSIS Y TROMBOSIS CUTÁNEA:
REPORTE DE CASO CON PÚRPURA
FULMINANTE INFECCIOSA Y FASCITIS
NECROTIZANTE
SEPSIS, NECROSIS AND CUTANEOUS THROMBOSIS:
CASE REPORT WITH INFECTIOUS PURPURA FULMINANS
AND NECROTIZING FASCIITIS
Daniela García Rivera
Hospital General de Zona No. 47 IMSS, México
Dana Gutiérrez Retana
Universidad de Guadalajara, México
Sahid López García
Centro Médico Nacional La Raza, México
María del Carmen Martínez
Centro Médico Nacional La Raza, México
Javier Tondopó Guerrero
Centro Médico Nacional La Raza, México
pág. 4493
DOI: https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v10i1.22559
Sepsis, Necrosis y Trombosis Cutánea: Reporte de Caso con Púrpura
Fulminante Infecciosa y Fascitis Necrotizante
Daniela García Rivera1
danny_gr98@hotmail.com
https://orcid.org/0009-0001-3429-3230
Hospital General de Zona No. 47 IMSS
Ciudad de México, México
Dana Gutiérrez Retana
retanadana@hotmail.com
https://orcid.org/0009-0005-5322-3333
Centro Universitario de Ciencias de la Salud
Universidad de Guadalajara
Ciudad de México, México
Sahid López García
star_hope90@hotmail.com
https://orcid.org/0009-0003-3678-6332
Centro Médico Nacional La Raza
Ciudad de México, México
María del Carmen Martínez
Centro Médico Nacional La Raza
Ciudad de México, México
Javier Tondopó Guerrero
Centro Médico Nacional La Raza
Ciudad de México, México
RESUMEN
La púrpura fulminante y la fascitis necrosante son afecciones de rápida progresión y potencialmente
mortales que requieren un diagnóstico urgente debido a su potencial para causar destrucción tisular
extensa e insuficiencia sistémica. Si bien comparten características de compromiso vascular agudo y
necrosis cutánea, su presentación simultánea es inusual y aumenta significativamente la complejidad
diagnóstica. Describimos el caso de un hombre de 63 años con antecedentes prolongados de 1,5 años
de máculas y pápulas purpúricas recurrentes que afectan las extremidades y el tronco, quien
experimentó un empeoramiento agudo caracterizado por la aparición repentina de ampollas violáceas
en el abdomen y ambas extremidades. Estas lesiones aumentaron de tamaño rápidamente, se volvieron
friables y no mejoraron con terapia antiviral empírica. Al acudir a urgencias, presentó signos de
infección sistémica, elevación de marcadores inflamatorios, lesión renal aguda y una mano derecha
rápidamente necrótica. La exploración quirúrgica confirmó la fascitis necrosante, lo que requirió
amputación a través del húmero y desbridamiento extenso de las lesiones abdominales y de la mano
contralateral. La presencia de lesiones purpúricas generalizadas que progresaron a necrosis en el
contexto de una sepsis también planteó la sospecha de púrpura fulminante. El paciente recibió
tratamiento antimicrobiano de amplio espectro y atención multidisciplinaria, logrando finalmente la
estabilización clínica y la recuperación tras el tratamiento médico y quirúrgico combinado. Este caso
destaca la importancia de la sospecha clínica temprana de dermatosis infecciosas graves en pacientes
con deterioro purpúrico o ampolloso abrupto. La identificación temprana y el tratamiento agresivo son
esenciales para reducir la morbilidad y prevenir desenlaces fatales cuando la púrpura fulminante y la
fascitis necrosante forman parte del diagnóstico diferencial.
Palabras clave: púrpura fulminante, trombosis cutánea, coagulación intravascular diseminada, informe
de caso
1
Autor principal
Correspondencia: danny_gr98@hotmail.com
pág. 4494
Sepsis, Necrosis and Cutaneous Thrombosis: Case Report with Infectious
Purpura Fulminans and Necrotizing Fasciitis
ABSTRACT
Purpura fulminans and necrotizing fasciitis are rapidly progressive, life-threatening conditions that
demand urgent recognition due to their potential for extensive tissue destruction and systemic failure.
Although they share features of acute vascular compromise and cutaneous necrosis, their concurrent
presentation is unusual and significantly increases diagnostic complexity. We describe the case of a 63-
year-old man with a prolonged, 1.5-year history of recurrent purpuric macules and papules affecting the
extremities and trunk, who experienced an acute worsening marked by the sudden development of
violaceous bullae on the abdomen and bilateral extremities. These lesions enlarged quickly, became
friable, and failed to improve with empirical antiviral therapy. Upon presentation to emergency services,
he exhibited signs of systemic infection, elevated inflammatory markers, acute kidney injury, and a
rapidly necrotic right hand. Surgical exploration confirmed necrotizing fasciitis, necessitating
amputation through the humerus and extensive debridement of abdominal and contralateral hand
lesions. The presence of widespread purpuric lesions progressing to necrosis in the setting of sepsis also
raised concern for purpura fulminans. The patient was managed with broad-spectrum antimicrobial
therapy and multidisciplinary care, ultimately demonstrating clinical stabilization and recovery
following combined medical and surgical treatment. This case emphasizes the importance of early
clinical suspicion for severe infectious dermatoses in patients with abrupt purpuric or bullous
deterioration. Prompt identification and aggressive management are essential to reduce morbidity and
prevent fatal outcomes when purpura fulminans and necrotizing fasciitis are part of the differential
diagnosis.
Keywords: purpura fulminans, cutaneous thrombosis, disseminated intravascular coagulation, case
report
Artículo recibido 15 diciembre 2025
Aceptado para publicación: 30 enero 2026
pág. 4495
INTRODUCCIÓN
La púrpura fulminante infecciosa y la fascitis necrotizante representan dos entidades clínicas
devastadoras dentro del espectro de las infecciones cutáneas graves. Ambas se caracterizan por un inicio
abrupto, evolución acelerada y elevada mortalidad si no se instauran medidas terapéuticas tempranas.
La púrpura fulminante infecciosa se caracteriza por necrosis isquémica rápidamente progresiva de las
extremidades, coagulopatía intravascular diseminada e insuficiencia multiorgánica (Yomogida et al.,
2024). Esta clase de púrpura suele manifestarse como un síndrome de necrosis hemorrágica cutánea
asociado con coagulopatía sistémica, especialmente con cuadros de coagulación intravascular
diseminada en el contexto de infecciones bacterianas severas. Hay tres subtipos de púrpura fulminante:
idiopática, neonatal y, el subtipo más común, la infecciosa aguda (Temnithikul et al., 2022). Su
fisiopatología implica un proceso de trombosis microvascular que conduce a isquemia dérmica,
progresión a equimosis extensas y, en casos avanzados, destrucción tisular profunda (Becker et al.,
2000; Oviedo-Garcia et al., 2022). Clínicamente, los pacientes pueden presentar lesiones purpúricas
dolorosas que evolucionan rápidamente a áreas de necrosis, acompañadas de inestabilidad
hemodinámica y deterioro orgánico multisistémico, características descritas de manera consistente en
estudios contemporáneos (Guliyeva et al., 2024).
Clínicamente, los pacientes manifiestan máculas eritematosas en tronco y extremidades, de bordes
delgados, que se induran, no palidecen y progresa. Las lesiones en un estadio temprano, tienen un patrón
levídico con piel moteada para después, progresar en necrosis. Este patrón irreversible en el espesor
completo de la piel suele progresar en un lapso de 24 a 48 horas (Colling et al., 2018).
En paralelo, la fascitis necrotizante constituye otra urgencia dermatológica y quirúrgica de alto riesgo.
Se trata de una infección agresiva de tejidos blandos que compromete la fascia profunda y se acompaña
de una destrucción acelerada del tejido subcutáneo. Se ha documentado que esta entidad puede
presentarse inicialmente con signos sutiles, pero su progresión supera con frecuencia la apariencia
cutánea inicial, lo que explica por qué el “dolor desproporcionado al examen físico” continúa siendo un
criterio clínico clave para su identificación temprana (Stevens & Janis, 2014; Catena et al., 2004). La
evolución natural sin desbridamiento oportuno tiende a ser fulminante, con una mortalidad considerable
descrita en múltiples series clínicas (Salati, 2022).
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La coexistencia de ambas, aunque infrecuente, es un fenómeno documentado en situaciones de
infección sistémica grave, especialmente cuando existe un desequilibrio hemostático o una colonización
bacteriana polimicrobiana capaz de desencadenar daño tisular acelerado (Guliyeva et al., 2024; Becker
et al., 2000). El caso presentado en este artículo refleja una confluencia poco habitual de ambas
entidades: un paciente con una dermatosis purpúrica crónica, que posteriormente desarrolló lesiones
ampollosas de rápida progresión, necrosis extensa en extremidades y abdomen, sepsis con disfunción
renal, y hallazgos quirúrgicos compatibles con fascitis necrotizante. La evolución clínica, junto con la
aparición de lesiones purpúricas necróticas en el curso de una infección sistémica, sustentó la sospecha
diagnóstica de un cuadro superpuesto de púrpura fulminante infecciosa.
La relevancia de reportar este caso radica no sólo en su presentación inusual y compleja, sino también
en subrayar la importancia de identificar precozmente patrones cutáneos sugestivos de infección
sistémica severa. Reconocer estas entidades de manera temprana permite implementar estrategias
terapéuticas multidisciplinarias que pueden modificar de manera significativa el pronóstico. Esta
revisión busca aportar nueva evidencia clínica a la literatura dermatológica y enfatizar la necesidad de
un alto índice de sospecha ante dermatosis purpúricas de evolución acelerada.
Presentación del caso
Paciente masculino de 63 años de edad, quien inicia su padecimiento un año y medio previo a acudir a
valoración médica por primera vez. Presenta múltiples máculas y pápulas purpúricas que coalescen,
diseminada en extremidades pélvicas, torácicas y abdomen, acompañadas de prurito y ardor, con
disminución de los arcos de movilidad de mano. Recibió múltiples tratamientos médicos y empíricos
que el paciente desconoce al interrogatorio, con exacerbaciones y remisiones del cuadro. 20 días previo
a su consulta, presentó aparición de dermatosis localizada en región de tronco, cara anterolateral del
abdomen y extremidades de manera bilateral (antebrazos y muslos), caracterizada por lesiones
ampulares, de coloración rojo- violáceas de diámetro variable aproximadamente 5mm-5cm,
aparentemente de contenido citrino de aparición espontánea, cursó sin resolución y con empeoramiento
de las mismas a pesar de la automedicación con Aciclovir 400 mg cada 8 horas. El día 06 de Octubre
2025 acude con médico particular quien aumenta la dosis de aciclovir en esta ocasión a 800 mg cada 6
horas, además de recetar jarabe de silimarina y naproxeno.
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Completando 12 días bajo ese régimen con empeoramiento de las lesiones, siendo posteriormente
confluyentes, ampulosas de mayor diámetro, de aspecto rojo-violáceo, con superficie friable (Figura 1).
Por lo que decide acudir al servicio de urgencias el día 17 de Octubre 2025 donde es valorado por el
servicio de infectología, concluyendo el diagnóstico de Fascitis Necrotizante de probable origen
polimicrobiano, motivo por el recibe manejo antimicrobiano basado en vancomicina y piperacilina
tazobactam.
Figura 1. Mano izquierda
A su ingreso, posterior al diagnóstico de fascitis necrotizante con necrosis seca en mano derecha, es
captado por cirugía quien procede con manejo radical mediante amputación a través del húmero de la
extremidad derecha por grado de afectación vascular. A continuación, presenta sangrado, por lo que se
decide manejo quirúrgico para cierre de muñón, así como escarectomía de lesiones de abdomen anterior
y desbridamiento de abdomen inferior (Figura 2) y mano contralateral.
Figura 2. Dermatosis Abdominal
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Se recibe paciente en hospitalización bioquímicamente con elevación de leucocitos y azoados,
reportando datos de lesión renal aguda. Ante evidencia de lesiones tipo máculas purpúricas progresando
rápidamente a datos de necrosis en extremidades (Figura 3), no se descartó la posibilidad de contar con
datos de púrpura fulminante infecciosa, siendo el principal agente causal Neisseria meningitidis. Se
realiza interconsulta a reumatología y hematología para escalar tratamiento, y dirigirlo en caso de
ameritar inmunoglobulina o plasmaféresis, al tiempo que continuó tratamiento a base de doble esquema
antibiótico, con piperaciclina y tazobactam, y vancomicina, así como analgésico. Mismo que tras su
suspensión, se continuó con cefepime como tratamiento antimicrobiano, por aislamiento previo de
Serratia.
Figura 3. Dermatosis en mano derecha
Paciente que presenta buena respuesta al tratamiento, y tras intervención quirúrgica y conclusión del
tratamiento antibiótico, así como manejo de las lesiones dermatológicas, es dado de alta.
DISCUSIÓN
La valoración clínica de lesiones cutáneas que evolucionan con rapidez hacia necrosis plantea uno de
los mayores retos en dermatología y medicina de urgencias, pues distintas entidades potencialmente
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mortales pueden presentar patrones similares en sus fases iniciales. Entre ellas, la fascitis necrotizante
(FN) destaca por la destrucción acelerada de tejidos blandos y su elevada mortalidad, especialmente
cuando el diagnóstico se retrasa (Guliyeva et al., 2024; Chen et al., 2020). En paralelo, la púrpura
fulminante (PF) constituye una manifestación cutánea extrema de coagulopatía aguda inducida por
sepsis, en la que la microtrombosis dérmica favorece la aparición de lesiones purpúricas con transición
rápida hacia necrosis (Lécuyer et al., 2017; Contou et al., 2018).
En el caso presentado, la expansión abrupta de lesiones purpúricas hacia bullas hemorrágicas y áreas
de necrosis profunda, junto con el deterioro sistémico, obligó a considerar diagnósticos que, si bien
distintos en su fisiopatología, convergen clínicamente. Esta similitud inicial dificulta la identificación
de una etiología única, lo que hace indispensable integrar hallazgos cutáneos, estado hemodinámico,
estudios microbiológicos y parámetros de coagulación. La decisión quirúrgica temprana fue
fundamental, ya que la exploración directa sigue siendo el método más efectivo para confirmar FN
cuando existe alta sospecha (Chen et al., 2020). Simultáneamente, el tratamiento antimicrobiano de
amplio espectro y la vigilancia estrecha de alteraciones en la coagulación resultan esenciales en PF.
La evidencia subraya que la coordinación multidisciplinaria y la intervención temprana reducen
significativamente las complicaciones, aunque la amputación continúa siendo frecuente en escenarios
con necrosis extensa (Klifto et al., 2019).
CONCLUSIONES
La rápida destrucción tisular observada en infecciones necrosantes subraya la urgencia de un
diagnóstico precoz y un manejo agresivo. En el presente caso, las características clínicas (necrosis
cutánea extensa, deterioro sistémico y necesidad de desbridamientos/amputación) son consistentes con
lo descrito en series recientes de necrotizing fasciitis, donde se reitera que la demora diagnóstica
incrementa significativamente la mortalidad y la necesidad de amputaciones mayores (Megas et al.,
2024; SURFAST Consortium, 2025).
Asimismo, los protocolos modernos recomiendan un tratamiento empírico amplio desde el inicio,
incluyendo cobertura para bacterias grampositivas, gramnegativas y anaerobios, especialmente ante
sospecha de infección polimicrobiana, seguido de ajuste según cultivos (SURFAST Consortium, 2025).
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La combinación de este régimen antibiótico con desbridamiento quirúrgico urgente continúa siendo la
piedra angular para mejorar los desenlaces (Guliyeva et al., 2024).
Por otro lado, los factores pronósticos como edad avanzada, comorbilidades (insuficiencia renal,
enfermedades vasculares), y extensión de la infección han sido identificados en los estudios más
recientes como predictores de mortalidad y amputación (Megas et al., 2024). Este caso, con un paciente
adulto mayor y compromiso vascular grave, confirma la relevancia de estos factores.
Finalmente, este reporte refuerza la necesidad de un enfoque multidisciplinario desde el primer
momento, especialmente cuando la presentación cutánea es atípica o prolongada. Divulgar experiencias
clínicas como esta contribuye a sensibilizar sobre la variabilidad en la presentación de fascitis
necrotizante y promueve estándares actualizados de sospecha diagnóstica y manejo temprano.
Declaración de conflicto de intereses
Los autores declaran que no hay conflicto de intereses
Declaración sobre el consentimiento para la publicación
Los autores confirman que se obtuvo el consentimiento del paciente para la publicación. Se ha
eliminado toda información que lo identifique para garantizar el anonimato.
Declaración sobre la aprobación ética y el consentimiento informado
Este informe de caso se realizó de acuerdo con las normas éticas. Se obtuvo el consentimiento
informado del paciente tanto para la participación como para la publicación, incluyendo el uso de datos
e imágenes médicas.
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