pág. 4533
MODELO INTEGRAL DE EQUIPAMIENTO Y
CAPACITACIÓN DE LA FUERZA TERRESTRE
PARA EMERGENCIAS DE NIVEL II, ALINEADO AL
PLANAGERD 2022-2030 Y LA PNGRD 2050

COMPREHENSIVE MODEL FOR EQUIPPING AND TRAINING THE

ARMY FOR LEVEL II EMERGENCIES, ALIGNED WITH PLANAGERD

2022
-2030 AND PNGRD 2050
Oscar Nicolás Escalante Abanto

Instituto Nacional de Defensa Civil INDECI

María Paola Kaneshima Orihuela

Institución Educativa Técnico FAP Manuel Polo Jiménez

Víctor Manuel Pimentel Roque

Academia Peruana de Historia Militar

Oscar Jorge Mogollón Sandoval

Escuela Militar de Chorrillos “Coronel Francisco Bolognesi”

Vania Nicole Pimentel Tenorio

Queen Mary University of London
pág. 4534
DOI
: https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v10i1.22569
Modelo integral de equipamiento y capacitación de la Fuerza Terrestre para
emergencias de nivel II, alineado al PLANAGERD 2022-2030 y la PNGRD
2050

Oscar Nicolás Escalante Abanto
1
osiesc@gmail.com

https://orcid.org/0000-0001-9164-2815

Instituto Nacional de Defensa Civil - INDECI

Perú Lima

Autor principal

María Paola Kaneshima Orihuela

paolakaor@gmail.com

https://orcid.org/0009-0009-7658-2776

Institución Educativa Técnico FAP Manuel Polo
Jiménez

Perú Lima

Colaboradora

Víctor Manuel Pimentel Roque

vicpiroq@gmail.com

https://orcid.org/0000-0002-3511-1996

Academia Peruana de Historia Militar

Chamara Mundial de Conferencistas Expositores y
Oradores

Alianza Peruana de Seguridad APESEG

Perú Lima

Colaborador

Oscar Jorge Mogollón Sandoval

omogollonsandoval@gmail.com

https://orcid.org/0000-0002-8865-6703

Escuela Militar de Chorrillos “Coronel Francisco
Bolognesi”

Perú Lima

Colaborador

Vania Nicole Pimentel Tenorio

tp24069@qmul.ac.uk

https://orcid.org/0009
-0003-8297-7324
Queen Mary University of London

Londres
Reino Unido
Colaboradora

RESUMEN

El artículo presenta un modelo integral de equipamiento y capacitación para la Fuerza Terrestre del Perú,
orientado a la respuesta ante emergencias de nivel II, en línea con los marcos normativos establecidos
por el Plan Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres 2022-2030 (PLANAGERD) y la Política
Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres al 2050 (PNGRD). Las emergencias de nivel II, como
inundaciones, huaicos y deslizamientos de tierra, requieren una respuesta rápida y efectiva para mitigar
sus impactos inmediatos y evitar que se conviertan en desastres mayores. El artículo destaca la
importancia de la Fuerza Terrestre como actor clave en el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de
Desastres (SINAGERD), dado su rol en la movilización de recursos y la realización de tareas de rescate,
evacuación y atención médica en las primeras horas de un desastre. Sin embargo, se identifican brechas
en el equipamiento, como la falta de vehículos especializados, unidades médicas móviles y sistemas de
comunicación avanzados, que dificultan la respuesta eficiente en áreas de difícil acceso. La propuesta
presentada en el artículo aboga por la modernización de los equipos de la Fuerza Terrestre y la
actualización de los programas de capacitación, con el fin de mejorar la interoperabilidad con otras
entidades del sistema y garantizar una respuesta más ágil y coordinada. Además, subraya la necesidad
de fortalecer la coordinación interinstitucional y la capacitación en nuevas tecnologías, como drones y
sistemas de monitoreo en tiempo real, para mejorar la toma de decisiones y la asignación de recursos.
Este modelo integral contribuye a la resiliencia del país y al cumplimiento de los objetivos de gestión
del riesgo de desastres establecidos en los planes nacionales e internacionales, como el Marco de Sendai
para la Reducción del Riesgo de Desastres.

Palabras clave: Fuerza Terrestre, emergencias nivel II, PLANAGERD, PNGRD, equipamiento y
capacitación

1
Autor principal
Correspondencia:
osiesc@gmail.com
pág. 4535
Comprehensive model for equipping and training the Army for Level II

emergencies, aligned with PLANAGERD 2022
-2030 and PNGRD 2050
ABSTRACT

The article presents an integrated model of equipment and training for the Peruvian Army, aimed at

responding to level II emergencies, in line with the regulatory frameworks established by the National

Disaster Risk Management Plan 2022
-2030 (PLANAGERD) and the National Disaster Risk
Management Policy for 2050 (PNGRD). Level II emergencies, such as floods, mudslides, and

landslides, require a quick and effective response to mitigate their immediate impacts and prevent them

from turning into major disasters.
The article highlights the importance of the Army as a key player in
the National Disaster Risk Management System (SINAGERD), given its role in mobilizing resources

and performing rescue, evacuation, and medical tasks in the initial hours of a disaster. Ho
wever, gaps
in equipment are identified, such as the lack of specialized vehicles, mobile medical units, and advanced

communication systems, which hinder an efficient response in hard
-to-reach areas. The proposal
presented in the article advocates for the modernization of the Army’s equipment and the updating of

training programs, aiming to improve interoperability with other entities in the system and ensure a more

agile and coordinated response. Addi
tionally, it emphasizes the need to strengthen interinstitutional
coordination and training in new technologies, such as drones and real
-time monitoring systems, to
enhance decision
-making and resource allocation. This integrated model contributes to the country’s
resilience and to meeting the disaster risk management objectives established in national and

international plans, such as the Sendai Framework for Disaster Risk Reduction.

Keywords:
Peruvian Army, level II emergencies, PLANAGERD, PNGRD, equipment and training
Artículo recibido 10 diciembre 2025

Aceptado para publicación:
16 enero 2026
pág. 4536
INTRODUCCIÓN

La gestión de emergencias y desastres constituye un componente esencial de la seguridad humana y del
desarrollo sostenible, especialmente en países altamente expuestos a amenazas naturales y antrópicas.
En el caso del Perú, la recurrencia de sismos, inundaciones, deslizamientos y otros peligros hace que
amplios sectores de la población vivan en contextos de vulnerabilidad acumulada, donde la capacidad
de respuesta oportuna y coordinada del Estado resulta determinante para reducir pérdidas humanas y
materiales (González & Reyes, 2020). En este escenario, el fortalecimiento de los sistemas de respuesta
no solo se vincula a la disponibilidad de recursos, sino también a la calidad del equipamiento, la
capacitación del personal y la articulación con las políticas de gestión del riesgo de desastres.

Dentro de este panorama, las emergencias de nivel II ocupan un lugar estratégico. Si bien no alcanzan
la magnitud de las emergencias de nivel III, suelen generar afectaciones significativas en infraestructuras
clave y en comunidades vulnerables, exigiendo intervenciones rápidas, técnicamente solventes y con
capacidad de despliegue en entornos complejos (Chavez, 2020). La experiencia comparada muestra que,
cuando las instituciones responsables disponen de equipos adecuados, protocolos claros y entrenamiento
especializado, es posible contener de manera más eficaz los impactos y evitar que incidentes moderados
escalen hacia desastres de mayores proporciones (International Search and Rescue Advisory Group
[INSARAG], 2020; Federal Emergency Management Agency [FEMA], 2020).

A pesar de estos esfuerzos, diversos estudios han señalado que la implementación efectiva de estos
marcos normativos enfrenta desafíos significativos, particularmente en términos de la coordinación
interinstitucional y la disponibilidad de recursos adecuados para responder a las emergencias. Las
investigaciones sugieren que, aunque existen esfuerzos para mejorar la infraestructura de respuesta y
aumentar la capacitación del personal, aún persisten brechas en la preparación que podrían afectar la
capacidad de respuesta ante eventos de gran magnitud (Ramos et al., 2021). Así, la mejora continua de
los procesos de planificación y ejecución es esencial para que el Perú pueda cumplir con los
compromisos establecidos en los planes de gestión del riesgo y garantizar que las Fuerzas Armadas
puedan desempeñar su papel de manera más eficiente.

En este contexto, las Fuerzas Armadas del Perú, y en particular la Fuerza Terrestre, cumplen un rol
crítico como soporte operativo del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres. Su capacidad
pág. 4537
de desplazamiento, su organización jerárquica y su presencia territorial las convierten en un actor clave
para el rescate, la remoción de escombros, el restablecimiento de servicios esenciales y la protección de
la población afectada (Ferrer & Salazar, 2021). No obstante, diversos análisis señalan brechas en el
equipamiento operativo, la estandarización de capacidades y la interoperabilidad con otras entidades del
sistema, lo que limita la eficiencia de las intervenciones en escenarios de emergencia de nivel II
(González, Martínez, & Reyes, 2020).

A ello se suma que la Política Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres al 2050 y el Plan Nacional
de Gestión del Riesgo de Desastres 2022-2030 establecen lineamientos orientados a fortalecer las
capacidades de respuesta, la preparación y la coordinación interinstitucional. Estos instrumentos
demandan que los actores operativos, entre ellos la Fuerza Terrestre, actualicen sus modelos de
equipamiento y sus programas de capacitación, alineándolos con estándares internacionales y con las
necesidades específicas del territorio peruano. En consecuencia, el presente artículo plantea una
propuesta de modelo integral de equipamiento y capacitación para la Fuerza Terrestre, orientada a
optimizar su desempeño en emergencias de nivel II y a contribuir al cumplimiento de los objetivos
estratégicos de la gestión del riesgo de desastres en el país.

Figura 1 Modernización estratégica de la Fuerza Terrestre: Respuesta integral ante emergencias de nivel
II.

Nota: Infografía asistida por la plataforma IA NotebookLM.
pág. 4538
Figura 2 Capacidades requeridas por la Fuerza Terrestre para atender el escenario de la primera
respuesta.

Nota: Infografía asistida por la plataforma IA NotebookLM.

El marco normativo y las prioridades en la Gestión del Riesgo de Desastres

La Política Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres al 2050 (PNGRD 2050) y el Plan Nacional de
Gestión del Riesgo de Desastres 2022-2030 (PLANAGERD 2022-2030) representan los marcos
normativos fundamentales que estructuran la estrategia del Estado peruano para enfrentar los desastres
naturales, los cuales constituyen una amenaza recurrente debido a la vulnerabilidad geográfica del país.
Estos dos instrumentos se alinean estrechamente con los principios internacionales adoptados en el
Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030 y la Agenda 2030 para el
Desarrollo Sostenible, ambos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), los cuales brindan
directrices globales orientadas a la reducción del riesgo y el aumento de la resiliencia ante los desastres.
La convergencia de estos marcos normativos a nivel nacional e internacional resalta la importancia de
adoptar enfoques integrales que no solo mitiguen los efectos inmediatos de los desastres, sino que
también fortalezcan la capacidad del país para resistir futuros eventos adversos, promoviendo la
sostenibilidad y la seguridad humana a largo plazo (OECD, 2019; UNISDR, 2015).

En particular, el PLANAGERD 2022-2030 establece como uno de sus objetivos prioritarios garantizar
una respuesta eficaz y oportuna ante situaciones de emergencia. Este enfoque va más allá de una gestión
pág. 4539
puramente reactiva ante los desastres; se enfatiza la necesidad de una planificación anticipada que
permita no solo la reducción del tiempo de reacción ante emergencias, sino también la mejora de los
procesos de coordinación interinstitucional. El fortalecimiento de la capacidad de respuesta no solo
incluye la preparación en términos de recursos y capacidades logísticas, sino también el establecimiento
de protocolos eficientes de comunicación entre las diversas entidades involucradas, tanto a nivel
gubernamental como privado. Según el Informe Global sobre la Reducción del Riesgo de Desastres
(2019), una respuesta rápida y bien coordinada puede reducir significativamente los daños humanos y
económicos de un desastre, lo que subraya la importancia de la preparación antes de que un evento
ocurra.

Dentro de este contexto, las Fuerzas Armadas del Perú juegan un rol crucial en la respuesta inmediata
ante emergencias, como uno de los actores clave en el primer nivel de intervención. Su capacidad de
movilización rápida y el despliegue eficiente de recursos son esenciales para garantizar que las
comunidades afectadas reciban apoyo oportuno en las primeras horas del desastre, lo cual es vital para
evitar su escalada. Las Fuerzas Armadas, debido a su estructura organizacional y a su entrenamiento
especializado en situaciones de crisis, son fundamentales en la ejecución de tareas como el rescate,
evacuación, y atención médica de emergencia. No obstante, su efectividad depende también de la
capacidad de trabajar en coordinación estrecha con otras entidades del Sistema Nacional de Gestión del
Riesgo de Desastres (SINAGERD), como el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI), las
autoridades locales y las organizaciones humanitarias internacionales. Este enfoque multisectorial es
reconocido como una de las principales fortalezas en la gestión de emergencias, ya que garantiza una
distribución eficiente de recursos y una resolución de problemas más rápida mediante la integración de
capacidades y conocimientos de diversas instituciones y actores (González et al., 2020).
pág. 4540
Figura 3 Articulación entre la Política Nacional y el Plan Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres.

Figura 4 El escenario de amenaza y el imperativo normativo vigente.

Nota: Infografía asistida por la plataforma IA NotebookLM.

El rol de la Fuerza Terrestre en respuesta ante emergencias de Nivel II

Las emergencias de nivel II, tales como inundaciones, huaicos, deslizamientos de tierra y otros
desastres de menor magnitud, requieren una respuesta rápida y coordinada para mitigar sus impactos
inmediatos y prevenir su escalada a situaciones de mayor gravedad. Estos eventos, aunque no alcancen
la intensidad de las emergencias de nivel I, pueden generar daños considerables en la infraestructura,
pág. 4541
afectar gravemente las condiciones de vida de las comunidades vulnerables y poner en riesgo la
seguridad humana si no se gestionan de manera oportuna (Chavez, 2020). En este contexto, las Fuerzas
Armadas del Perú, y específicamente la Fuerza Terrestre, desempeñan un papel crucial en la
respuesta inicial. Su capacidad para movilizarse rápidamente y coordinar de manera eficiente las
acciones de rescate, evacuación, atención médica y rehabilitación es fundamental para limitar el
impacto de estos desastres en las zonas afectadas (Paredes & Vega, 2019).

Para cumplir con estos objetivos de forma eficaz, es imperativo que las unidades operativas de la
Fuerza Terrestre cuenten con un equipamiento adecuado y actualizado que permita optimizar los
tiempos de intervención y garantizar que los recursos sean utilizados de manera eficiente. El
equipamiento necesario debe incluir vehículos especializados, unidades médicas móviles,
herramientas de rescate y sistemas de comunicación avanzados que aseguren una respuesta ágil en
áreas de difícil acceso y en escenarios de alta incertidumbre (Ferrer & Salazar, 2021). Sin embargo, a
pesar de los esfuerzos realizados en términos de planificación normativa y la creación de estrategias
de gestión del riesgo, la respuesta ante emergencias a menudo se ve limitada por problemas operativos
derivados de la falta de recursos adecuados, tecnología obsoleta y protocolos de coordinación
inadecuados (González et al., 2020). La falta de equipamiento actualizado y la deficiencia en la
infraestructura logística restringen la capacidad de intervención de las Fuerzas Armadas, lo que puede
resultar en retrasos significativos en las acciones de rescate y asistencia humanitaria.
pág. 4542
Figura 5 Diagnóstico situacional: La brecha operativa actual.

Nota: Infografía asistida por la plataforma IA NotebookLM.

Por lo tanto, es esencial realizar una revisión integral del equipamiento de la Fuerza Terrestre, con el fin
de identificar las brechas existentes y desarrollar un modelo de respuesta que optimice la capacidad
operativa de las unidades en situaciones de emergencia. Esta revisión debe abarcar no solo la
actualización de los equipos y la incorporación de tecnologías avanzadas, sino también la mejora de los
protocolos de coordinación interinstitucional, que garanticen una mayor eficiencia en la movilización
de recursos y en la ejecución de las tareas asignadas (Quintero & Gutiérrez, 2020).

La implementación efectiva de estas mejoras no solo permitirá aumentar la eficiencia en la ejecución de
las tareas de respuesta, sino que también contribuirá a una gestión integral del riesgo, acorde con los
lineamientos establecidos en los marcos normativos nacionales e internacionales.

Propuesta de equipamiento para la Fuerza Terrestre

La eficiencia de la respuesta ante emergencias depende en gran medida del equipamiento disponible.
Para mejorar la capacidad operativa de la Fuerza Terrestre, se propone un modelo optimizado de
equipamiento basado en los siguientes componentes clave:
pág. 4543
Figura 6 Modernización de la Fuerza Terrestre: Respuesta eficiente ante emergencias de nivel II.

Nota: Infografía asistida por la plataforma IA NotebookLM

Figura 7 Despliegue integrado de recursos para la respuesta rápida ante desastres naturales.
pág. 4544
Figura 8 Modelo de respuesta integral: Ecosistema de capacidades.

Nota: Infografía asistida por la plataforma IA NotebookLM.

a.
Vehículos especializados para respuesta rápida
Los vehículos (VVHH) deben ser capaces de operar bajo las múltiples condiciones geográficas y
climáticas de Perú, para que el personal militar pueda trasladarse rápidamente a las áreas afectadas,
incluso a áreas de difícil acceso o con poca infraestructura. Esta capacidad es esencial para garantizar
una respuesta inmediata en situaciones donde las unidades de respuesta deben ser resistentes y lo
suficientemente flexibles para enfrentar múltiples problemas operativos. Este es el caso en los climas
ásperos y variados, y en situaciones de mala comunicación tales como:

Vehículos todoterreno: En el contexto actual de la gestión de emergencias, el vehículo de
rescate se concibe como una plataforma tecnológica integrada más que como un simple medio de
transporte. El aumento de incendios forestales, inundaciones repentinas y colapsos estructurales exige
unidades capaces de ingresar a entornos hostiles, suministrar energía y comunicaciones autónomas y
trasladar equipamiento médico y técnico altamente especializado.
pág. 4545
Figura 9 Movilidad táctica: De transporte a plataforma tecnológica.

Nota: Infografía asistida por la plataforma IA NotebookLM.

Paralelamente, la transición hacia sistemas energéticos menos contaminantes ha impulsado la
incorporación de motorizaciones híbridas, eléctricas y de combustibles alternativos, que reducen
emisiones y amplían las posibilidades de alimentación eléctrica in situ mediante esquemas de vehicle-
to-load y vehicle-to-grid (Chen et al., 2020).

Los chasis de nueva generación combinan trenes motrices eléctricos o híbridos con avanzados sistemas
de tracción integral y suspensión adaptativa, lo que incrementa la maniobrabilidad en barro, nieve, roca
o zonas anegadas.

Configuraciones todoterreno de alta movilidad permiten montar módulos intercambiables para extinción
de incendios, rescate técnico o soporte sanitario, manteniendo la estabilidad y la capacidad de carga en
escenarios de desastre complejos. Sobre estas plataformas se integran sistemas de extricación eléctricos,
módulos de soporte vital avanzado y soluciones de telemedicina, que convierten la cabina y la caja del
vehículo en un entorno clínico capaz de iniciar intervenciones críticas antes del traslado hospitalario.

A ello se añaden sensores de peligros ambientales, radares de penetración terrestre y redes de
comunicación en malla o satelital, que transforman al vehículo (VH) en un nodo táctico de información.
La telemática y el rastreo satelital posibilitan la gestión centralizada de flotas, la optimización de rutas
y el monitoreo mecánico en tiempo casi real. En conjunto, estas innovaciones redefinen el vehículo de
pág. 4546
rescate como un centro móvil de comando y operaciones, autosuficiente y adaptable a múltiples
tipologías de desastre.

Tabla 1 Síntesis de los ejes estratégicos del vehículo de rescate de nueva generación.

Eje central Descripción simplificada Ideas clave
1
Nuevo rol del
vehículo de
rescate

El VH deja de ser solo transporte y se
convierte en plataforma tecnológica
para la respuesta a emergencias.

Aumento de eventos extremos;
necesidad de acceso a terrenos
hostiles, energía y
comunicaciones propias.

2
Transición
energética y
plataformas
avanzadas

Se incorporan VVHH híbridos,
eléctricos y de combustibles
alternativos con chasis modulables de
alta movilidad.

Propulsión alternativa;
reducción de emisiones; chasis
todoterreno con módulos
intercambiables.

3
Herramientas y
capacidades a
bordo

El interior se transforma en entorno
clínico-técnico con extricación
avanzada, soporte vital y telemedicina
móvil.

Sistemas de corte eléctricos,
módulos de reanimación,
teleconsulta, sensores
ambientales y GPR (Radar de
penetración terrestre) ligero.

4
Conectividad,
telemática y
gestión de flotas

Los VVHH actúan como nodos de una
red táctica de información y son
gestionados de forma centralizada.

Comunicaciones mesh (redes en
mallas) /satelitales, rastreo por
satélite, diagnóstico remoto,
optimización de rutas.

5
Implicaciones
estratégicas

La convergencia de propulsión,
electrónica, modularidad y
conectividad redefine el concepto de
unidad de emergencia.

VH como centro de comando y
rescate móvil, autosuficiente y
adaptable a distintos tipos de
desastre.
pág. 4547
Figura 10 Esquema del nuevo rol del vehículo de rescate como plataforma integrada de respuesta a
emergencias.

Unidades móviles de atención médica: Estas plataformas ya no se conciben como
soluciones temporales de baja complejidad, sino como infraestructuras sanitarias avanzadas, basadas en
módulos expandibles y contenedores ISO que pueden configurarse rápidamente como áreas de triaje,
diagnóstico, tratamiento quirúrgico y hospitalización breve.

La experiencia acumulada durante la pandemia de COVID-19 mostró que los hospitales de campaña y
las unidades móviles bien equipadas resultan decisivos para descongestionar la infraestructura fija,
asegurar la continuidad de la atención y reducir la transmisión en contextos de alta demanda asistencial
(Chen et al., 2020; Hamis et al., 2023).

Sobre estas arquitecturas modulares se integra equipamiento diagnóstico y terapéutico de última
generación, que incluye tomografía computarizada portátil, ecografía de mano asistida por inteligencia
artificial, laboratorios de biología molecular y sistemas de radiología digital. De este modo, la toma de
decisiones clínicas complejas se traslada al punto de atención, acortando tiempos entre sospecha
diagnóstica e inicio de tratamiento.

A su vez, la incorporación de telemedicina, historias clínicas electrónicas y conectividad satelital o
celular reforzada permite articular las unidades móviles con redes hospitalarias de referencia, facilitando
la interconsulta especializada y la continuidad asistencial.

En consecuencia, el estudio de las unidades médicas móviles (MMU) de nueva generación resulta clave
para comprender cómo la convergencia entre arquitectura modular, tecnología biomédica avanzada y
pág. 4548
ecosistemas digitales está reconfigurando los modelos de atención sanitaria en emergencias y
contribuyendo a disminuir brechas territoriales en el acceso a servicios de salud de alta complejidad.

Figura 11 Salud en el frente: Unidades Médicas Móviles (MMU).

Nota: Infografía asistida por la plataforma IA NotebookLM.

Tabla 2 Síntesis de la evolución y capacidades de las unidades médicas móviles de última generación.

Eje central Descripción simplificada Elementos clave
1
Evolución de las
unidades móviles
médicas

Las unidades móviles pasan de ser
soluciones básicas a
infraestructuras hospitalarias
altamente especializadas.

De “ambulancia ampliada” a
hospital móvil; atención de nivel
hospitalario en crisis y zonas
remotas.

2
Arquitecturas
modulares y
desplegables

Uso de contenedores ISO
expandibles y estructuras que se
despliegan en minutos u horas
como hospitales de campaña.

Módulos tipo contenedor, tiendas
avanzadas, áreas de triaje,
diagnóstico, cirugía y
hospitalización.

3
Autonomía de
infraestructura

Las unidades integran sistemas
propios de energía, agua y gestión
de residuos para operar sin red fija.

Generación eléctrica, tratamiento de
agua, manejo de desechos, operación
prolongada en campo.
pág. 4549
Eje central Descripción simplificada Elementos clave
4
Equipamiento
diagnóstico de
alta complejidad

Se incorporan tomografía portátil,
ecografía con IA, laboratorios
moleculares y RX digital en el
punto de atención.

Diagnóstico in situ; reducción de
traslados; capacidad de resolver
casos complejos en el propio campo.

5
Soporte vital
avanzado e
intensivo

Las unidades incluyen
ventiladores de transporte,
monitores conectados y módulos
de cuidados intensivos móviles.

Estabilización avanzada, soporte
vital continuo, manejo de pacientes
críticos en despliegue.

6
Telemedicina y
registros
electrónicos

Conectividad satelital/celular
permite teleconsulta con
especialistas y sincronización de
historias clínicas.

Videoconsulta HD (alta definición),
envío de imágenes, EHR
offline/online, continuidad
asistencial con hospitales fijos.

7
Rol en desastres y
emergencias
sanitarias

Son elemento clave en la
preparación y respuesta ante
desastres, pandemias y fallas de
infraestructura sanitaria.

Mantenimiento de servicios en
colapso hospitalario, despliegue
rápido, apoyo a brotes epidémicos.

8
Impacto en
equidad y acceso
a la salud

Acercan capacidades hospitalarias
a poblaciones aisladas o
vulnerables, reduciendo brechas
territoriales.

Atención especializada en zonas
rurales, remotas o marginadas;
mejora de cobertura efectiva.
pág. 4550
Figura 12 Evolución y rol de las unidades móviles médicas en desastres y emergencias sanitarias

Camiones cisterna: Para proporcionar agua potable a las zonas afectadas por emergencias
de inundación o sequía. En la gestión contemporánea del riesgo de desastres, el restablecimiento rápido
de un suministro adecuado de agua segura se reconoce como uno de los factores más determinantes para
reducir la mortalidad temprana y contener brotes epidémicos.

Diversos organismos internacionales señalan que, en las primeras horas posteriores a un evento extremo,
asegurar agua potable para poblaciones desplazadas o aisladas constituye una prioridad operativa
equivalente a la atención sanitaria básica y al refugio de emergencia (UNICEF, 2023).

Los esquemas tradicionales (plantas fijas, camiones cisterna convencionales y kits domiciliarios de
tratamiento) resultan, con frecuencia, insuficientes frente a escenarios marcados por inundaciones
urbanas extensas, sequías prolongadas o desastres tecnológicos encadenados.

Ante estas limitaciones, se ha consolidado una nueva generación de camiones cisterna con
potabilización integrada, diseñados como plataformas móviles capaces de captar, tratar, almacenar y
distribuir agua en un solo sistema. La experiencia acumulada en módulos europeos y capacidades
militares demuestra que una unidad puede alcanzar producciones diarias del orden de cientos de miles
de litros, incorporando monitoreo continuo de la calidad y autonomía energética en campo (European
Commission, 2018).

En paralelo, las directrices humanitarias recientes promueven trenes de tratamiento multibarrera
(filtración de varias etapas, desinfección avanzada y, cuando es necesario, desalinización móvil) para
pág. 4551
garantizar que el recurso distribuido cumpla estándares microbiológicos y químicos exigentes incluso
en fuentes severamente contaminadas (Oxfam, 2024).

Así, los camiones cisterna de última generación dejan de ser simples vehículos de transporte para
configurarse como unidades tácticas de agua, cuya combinación de ingeniería vehicular, tecnologías de
potabilización y sistemas de información contribuye a fortalecer la resiliencia hídrica y a mitigar
desigualdades en el acceso al agua segura durante emergencias.

Figura 13 Logística vital: Seguridad hídrica y potabilización móvil.

Nota: Infografía asistida por la plataforma IA NotebookLM.

Tabla 3 Camiones cisterna potabilizadores de nueva generación en desastres: ejes y elementos clave.

Eje central Descripción simplificada Elementos clave
1
Agua potable como
prioridad en desastres

El restablecimiento rápido de agua
segura es crítico para la
supervivencia y control de brotes
epidémicos.

Requerimientos humanitarios;
grandes poblaciones desplazadas;
riesgo sanitario elevado.

2
Limitaciones de
modelos
tradicionales

Plantas fijas y camiones cisterna
convencionales resultan
insuficientes ante escenarios
complejos y extensos.

Dependencia de infraestructura,
poca autonomía, escasa
flexibilidad operativa.
pág. 4552
Eje central Descripción simplificada Elementos clave
3
Surgimiento de
camiones cisterna de
nueva generación

Aparecen vehículos con
potabilización integrada que
captan, tratan y distribuyen agua
en un solo sistema.

Plataformas móviles completas;
alta capacidad de producción
diaria; diseño para despliegue
rápido.

4
Capacidades de
tratamiento de alto
caudal

Las nuevas unidades igualan o
superan módulos europeos y
militares de purificación masiva
de agua.

Producción del orden de 200,000
Lts/día; tratamiento de fuentes
contaminadas o salobres.

5
Integración
tecnológica vehicular

Se combinan camiones eléctricos
o de hidrógeno, materiales
compuestos ligeros y plantas de
tratamiento a bordo.

Cero o bajas emisiones; ligereza
estructural; sistemas avanzados de
filtración y desinfección.

6
Monitoreo y gestión
digital

Sensores y telemetría satelital
convierten al vehículo en unidad
táctica de agua altamente
controlada.

IoT (Internet de las cosas) de
calidad de agua, telemetría de
ubicación y volumen, integración
con software de gestión.

7
Impacto en
resiliencia e igualdad
hídrica

Estos sistemas aumentan la
resiliencia frente a desastres y
reducen desigualdades en acceso a
agua segura.

Operación en zonas de difícil
acceso, apoyo en crisis
prolongadas, cobertura a
comunidades vulnerables.
pág. 4553
Figura 14 Camiones cisterna avanzados para emergencias y su contribución a la resiliencia hídrica.

b.
Tecnología de monitoreo y respuesta
La tecnología avanzada juega un papel crucial en la respuesta ante emergencias, ya que permite la
recolección de datos en tiempo real y mejora la toma de decisiones. Se propone:

Sistemas de comunicación satelital: En el contexto actual de la seguridad internacional,
las comunicaciones militares están atravesando una reconfiguración profunda impulsada por la irrupción
de constelaciones satelitales comerciales en órbita baja (LEO), como Starlink, OneWeb o Kuiper.

Estas infraestructuras se caracterizan por una combinación poco habitual de baja latencia y alto ancho
de banda, lo que habilita enlaces de mando y control (C2) casi en tiempo real, transmisión continua de
video y soporte a plataformas no tripuladas en entornos altamente disputados (UPiHCE). Diversos
análisis sobre el conflicto en Ucrania han mostrado que este tipo de constelaciones puede desempeñar
un papel crucial como columna vertebral de conectividad táctica en escenarios donde la infraestructura
terrestre es degradada o destruida.
pág. 4554
Figura 15 Energía resiliente: Microrredes híbridas inteligentes.

Nota: Infografía asistida por la plataforma IA NotebookLM.

En paralelo, los avances normativos y tecnológicos en redes no terrestres (Non-Terrestrial Networks,
NTN) dentro del marco de la estandarización 5G han impulsado la integración más estrecha entre
constelaciones LEO, sistemas móviles de quinta generación y arquitecturas de mando y control
militares, con énfasis en resiliencia, gestión dinámica del espectro y operación en múltiples órbitas.

La Unión Europea, por ejemplo, ha establecido el programa IRIS² (nueva constelación satelital segura)
como constelación multi-órbita orientada a comunicaciones gubernamentales seguras y de alta
capacidad, subrayando la dimensión geopolítica de estas infraestructuras.

En este escenario, el análisis de las constelaciones LEO y de los terminales avanzados asociados se
vuelve central para comprender cómo la convergencia entre infraestructura espacial comercial, redes
5G/NTN y dispositivos tácticos de nueva generación configura redes satelitales militares de baja
latencia, alto rendimiento y elevada resiliencia, capaces de sostener operaciones complejas en entornos
electromagnéticos altamente contestado.
pág. 4555
Figura 16 Tecnologías de comunicaciones satelitales tácticas.

Nota: Infografía asistida por la plataforma IA ChatGPT.

Figura 17 Conectividad crítica: Satélites LEO y C4ISR.

Nota: Infografía asistida por la plataforma IA NotebookLM.
pág. 4556
Tabla 4 Tendencias tecnológicas de las constelaciones LEO y su impacto en las comunicaciones
satelitales militares.

Tema central ¿En qué consiste? Tecnologías /
conceptos clave

¿Por qué es importante
militarmente?

1
Constelaciones
LEO de nueva
generación

Redes de satélites
en órbita baja que
dan internet de alta
velocidad y baja
latencia en casi todo
el mundo.

Starlink, OneWeb,
Kuiper; baja latencia;
alto ancho de banda;
terminales portátiles.

Permiten C2 en tiempo
real, video y telemetría
táctica, incluso en zonas
sin infraestructura
terrestre.

2
Terminales y
equipos tácticos
avanzados

Equipos robustos
que usan estos
satélites en
mochilas, vehículos
o puestos de mando.

Manpack, terminales
sobre vehículo,
MUOS, cifrado
militar, anti-jamming,
NSA-certified.

Aseguran comunicación
segura y continua de
tropas y vehículos en
operaciones, incluso
bajo interferencia
enemiga.

3
Antenas y radio
definida por
software (SDR)

Hardware flexible
que cambia de
satélite o banda de
frecuencia sin partes
móviles.

Antenas phased array,
SDR, operación en
bandas L, S, Ka, Ku.

Facilita la
interoperabilidad, el
cambio rápido de enlace
y la adaptación a
distintas misiones y
teatros de operación.

4
Comunicaciones
ópticas y redes 5G-
satélite (NTN)

Uso de láser entre
satélites y conexión
directa de
dispositivos 5G a
satélites.

Lasercom, SDA

Transport Layer,

3GPP Release 17,

NTN.

Aumenta mucho la
capacidad de datos y
mejora la seguridad;
permite que equipos 5G
sigan conectados sin red
terrestre.
pág. 4557
Tema central ¿En qué consiste? Tecnologías /
conceptos clave

¿Por qué es importante
militarmente?

5
Resiliencia y
seguridad de las
comunicaciones

Técnicas para evitar
interferencia,
hackeo o
suplantación de
señales.

Anti
-jamming, anti-
spoofing, bandas Q/V,

smart routing

LEO+MEO+GEO,

QKD cuántica.

Garantiza enlaces
confiables y seguros en
guerra electrónica o
ciberataques,
protegiendo información
crítica.

6
IA y gestión
inteligente de la red
satelital

Uso de algoritmos
para decidir cómo y
por dónde enviar el
tráfico más
importante.

SRM (Satellite
Resource
Management),
priorización de
tráfico,
automatización de
recursos.

Optimiza el uso de la red
y asegura prioridad a
comunicaciones críticas
(C2, misiones
especiales, alertas).

7
Proyectos militares
específicos y
modelo “as a
Service”

Programas que
integran estas
tecnologías en
ejércitos y alianzas.

U.S. Army PEO C3T,
iniciativas europeas de
constelación soberana,
SATCOM as a
Service.

Permiten a los ejércitos
usar capacidad
comercial bajo demanda,
reducir costos y ganar
flexibilidad operativa.

8
Desafíos técnicos y
de diseño (SWaP,
OTM, estándares)

Retos para integrar
todo en equipos
pequeños, móviles e
interoperables.

MIL-STD-188,
criterios SWaP,
antenas OTM
estabilizadas.

Hace posible que el
soldado individual,
vehículos y plataformas
en movimiento
mantengan enlaces
fiables y seguros.
pág. 4558
Tema central ¿En qué consiste? Tecnologías /
conceptos clave

¿Por qué es importante
militarmente?

9
Tendencia general Convergencia de
constelaciones
LEO, equipos
tácticos robustos y
gestión inteligente
de red.

LEO + terminales
multifrecuencia + 5G
+ láser + IA.

Se tiende a redes
satelitales de baja
latencia, alto ancho de
banda y alta resiliencia,
accesibles desde equipos
muy móviles.

Figura 18 Mapa conceptual de las comunicaciones satelitales tácticas de nueva generación.

Drones de monitoreo: En las últimas décadas, el aumento sostenido de la frecuencia e
intensidad de los desastres naturales y antrópicos ha evidenciado la insuficiencia de los métodos
tradicionales de reconocimiento, búsqueda y evaluación de daños. Las interrupciones de las
comunicaciones, el colapso de infraestructuras críticas y la dificultad de acceso seguro a las zonas
impactadas obligan a disponer de soluciones tecnológicas capaces de generar información oportuna,
precisa y accionable para la toma de decisiones (PMTD).

En este escenario, los vehículos aéreos no tripulados (UAV) se han posicionado como una herramienta
central en la gestión del riesgo de desastres (GRD), al aportar imágenes de alta resolución, ampliar el
alcance de observación y reducir la exposición directa del personal de primera respuesta (1R) (AlAli &
Alabady, 2022; Kang et al., 2020; Álvarez-García et al., 2021).
pág. 4559
La literatura reciente muestra que los UAV contribuyen a lo largo de todo el ciclo de gestión, desde la
vigilancia preventiva y la detección temprana hasta la fase de respuesta y la recuperación inicial. El
desarrollo de plataformas de ala fija con despegue y aterrizaje vertical, aeronaves de larga autonomía y
configuraciones “todo tiempo” ha ampliado de manera notable el repertorio operativo disponible.

Paralelamente, la integración de sensores multiespectrales, térmicos y LiDAR (detección y alcance por
luz), combinados con algoritmos de inteligencia artificial y procesamiento en el borde, permite pasar de
datos brutos a productos analíticos en tiempos muy reducidos, mejorando la priorización de recursos y
la seguridad de las operaciones.

En este contexto, el análisis de los sistemas UAV de última generación resulta estratégico para
comprender cómo estas capacidades emergentes pueden reforzar la resiliencia y la eficacia de la gestión
contemporánea de emergencias y desastres.

Figura 19 Ojos en el cielo: UAV´s y monitoreo inteligente.

Nota: Infografía asistida por la plataforma IA NotebookLM.
pág. 4560
Tabla 5 Síntesis de ejes temáticos y aplicaciones de los UAV avanzados en la gestión de desastres.

Eje temático Descripción simplificada Aplicaciones principales en
desastres

1
Contexto y
problema

El aumento de desastres ha
evidenciado límites de los métodos
tradicionales de monitoreo y
evaluación de daños.

Dificultad de acceso a zonas
afectadas, caída de
comunicaciones, riesgo para el
personal.

2
Rol general de los
UAV

Los UAV se consolidan como
herramientas clave para observar,
medir y documentar daños con alta
resolución y menor riesgo.

Apoyo en vigilancia preventiva,
respuesta inmediata y
recuperación temprana.

3
Plataformas
avanzadas

Drones VTOL (despegue y aterrizaje
vertical), de larga autonomía, solares y
“todo tiempo” amplían el alcance y la
continuidad de las misiones.

Cobertura de grandes áreas,
vigilancia prolongada y
operación en condiciones
climáticas adversas.

4
Sensores y cargas
útiles de
vanguardia

Integran cámaras
multiespectrales/hiperespectrales,
LiDAR, térmicas y sensores de gases o
contaminantes.

Evaluación de deslizamientos,
inundaciones, calidad
ambiental, búsqueda de
supervivientes.

5
Procesamiento en
tiempo real y edge
computing
(computación en el
borde)

Los drones analizan datos durante el
vuelo mediante IA embarcada y
generan productos cartográficos en
tiempo real.

Detección automática de
personas, daños e
infraestructuras críticas; apoyo
inmediato al mando.

6
Transmisión y
visualización
dinámica

Sistemas de video en vivo y mapeo
continuo producen ortomosaicos
(imagen de dron “cosida” y corregida)

Ajuste rápido de rutas de
evacuación, identificación de
zonas críticas y priorización de
recursos.
pág. 4561
Eje temático Descripción simplificada Aplicaciones principales en
desastres

y modelos 3D mientras la misión está
en curso.

7
Autonomía y
enjambres

Misiones preprogramadas y enjambres
de drones reparten tareas y combinan
diferentes sensores de forma
coordinada.

Cobertura rápida de amplias
superficies y aumento de la
frecuencia de observación.

8
Integración en
plataformas de
comando y control

Los datos de UAV se integran con
satélites y sensores terrestres en un
“cuadro operativo común”.

Mejora de la coordinación entre
actores, soporte a sistemas
C4ISR (Sistemas de Mando,
Control, Comunicaciones,
Computadoras, Inteligencia,
Vigilancia y Reconocimiento) y
toma de decisiones conjunta.

9
Comunicaciones
resilientes y
despliegue
permanente

Enlaces redundantes (incluidos
satelitales) y estaciones de docking
permiten operaciones BVLOS (más
allá de la línea visual del piloto) y de
alta recurrencia.

Monitoreo casi continuo de
zonas de riesgo y respuesta
rápida ante nuevos eventos.

10
Resultado
estratégico

La combinación de plataformas,
sensores, IA y comunicaciones
transforma datos brutos en
información accionable.

Decisiones más oportunas y
basadas en evidencia para
reducir víctimas, daños y
tiempos de respuesta.
pág. 4562
Figura 20 Drones e inteligencia artificial en la gestión moderna de desastres.

Software de gestión de desastres: En la gestión contemporánea de crisis, marcada por
amenazas simultáneas y alta dependencia de infraestructuras digitales, los esquemas tradicionales
basados en llamadas telefónicas, hojas de cálculo y sistemas aislados resultan insuficientes para
mantener una visión integrada de la situación y coordinar recursos de forma eficiente.

En este escenario emergen las plataformas integrales de gestión de crisis de nivel empresarial (Enterprise
Crisis Management), concebidas como entornos unificados que integran detección temprana,
coordinación operativa y comunicación con los diferentes grupos de interés. Soluciones comerciales
como Everbridge Critical Event Management o Motorola Incident Management Solutions concentran
en un solo entorno funciones de alerta masiva, seguimiento de personal y activos, y gestión de incidentes
soportada en información geoespacial en tiempo real (Everbridge, 2023).

Paralelamente, iniciativas de código abierto como Sahana EDEN y Ushahidi han demostrado que los
enfoques colaborativos permiten apoyar operaciones humanitarias complejas mediante la agregación y
visualización de datos provenientes de múltiples actores (Sahana Software Foundation, s. f.; Ushahidi,
s. f.).

La generación más reciente de estas plataformas incorpora de manera sistemática analítica avanzada e
inteligencia artificial para procesar flujos de datos continuos procedentes de sensores IoT, sistemas
meteorológicos, redes sociales y bases institucionales, generando modelos predictivos y
recomendaciones operativas en tiempo casi real (Striim, 2024).

La adopción de estándares de interoperabilidad como el Common Alerting Protocol (CAP) facilita,
además, el intercambio de información entre sistemas de mando de incidentes, redes de salud y
soluciones logísticas, configurando un “common operational picture” compartido. En este marco, el
pág. 4563
estudio de las plataformas integrales de gestión de crisis resulta crucial para comprender cómo la
integración de datos heterogéneos, su procesamiento en tiempo real y su traducción en decisiones
fundamentadas se convierten en pilares de la resiliencia organizacional.

Figura 21 Cerebro de la operación: Gestión de crisis.

Nota: Infografía asistida por la plataforma IA NotebookLM.

Tabla 6 Componentes clave de las plataformas integrales de gestión de crisis de nueva generación.

Eje o componente
central

Descripción simplificada
Elementos clave / ejemplos
1
Contexto de la gestión
de crisis

Las crisis actuales son más
complejas y veloces, y los métodos
tradicionales (teléfono, hojas de
cálculo, sistemas aislados) resultan
insuficientes.

Limitaciones en coordinación,
falta de visión integral,
dificultad para priorizar
recursos.

2
Plataformas
integrales de gestión
(Enterprise CM)

Surgen plataformas unificadas que
concentran detección, coordinación
y comunicación en un solo entorno.

Everbridge CEM (plataforma
integral de gestión de eventos
críticos), Motorola IMS,
Crisisworks (plataforma
digital de gestión de
pág. 4564
Eje o componente
central

Descripción simplificada
Elementos clave / ejemplos
emergencias e incidentes);
tableros en tiempo real, flujos
de trabajo configurables.

3
Ecosistema abierto y
colaborativo

Herramientas open-source (código
abierto) permiten operaciones
humanitarias complejas y
participación de múltiples actores.

Sahana EDEN (es una
plataforma de software libre),
Ushahidi, mapeo colaborativo
y visualización para
emergencias.

4
Inteligencia artificial
y analítica avanzada

La IA y el aprendizaje automático
procesan datos en tiempo real y
generan modelos predictivos para
apoyar decisiones.

Predicción de impacto,
optimización de recursos,
análisis de redes sociales y
reportes de campo.

5
Integración de datos e
interoperabilidad

Las plataformas conectan múltiples
sistemas mediante APIs y
estándares, creando un “common
operational picture” (visión única,
compartida y actualizada de la
situación).

CAP, EDXL, integración con
ICS, salud, logística, sensores
IoT y fuentes
gubernamentales.

6
Funciones avanzadas
de visualización y
simulación

Se incorporan gemelos digitales,
simuladores y paneles de
recuperación para entender y
proyectar la evolución de la crisis.

Gemelos digitales de ciudades,
simulación de escenarios,
dashboards de reconstrucción.

7
Tecnologías
emergentes para
transparencia y apoyo

Blockchain y contratos inteligentes
mejoran trazabilidad y liberación de

Cadena de suministros
humanitaria trazable,
pág. 4565
Eje o componente
central

Descripción simplificada
Elementos clave / ejemplos
fondos; asistentes de IA apoyan a los
comandantes.

sugerencias automáticas de
cursos de acción.

8
Capacidades móviles
y continuidad
operativa

Aplicaciones “offline-first” y
terminales robustas aseguran
operación aun con conectividad
degradada.

Apps que sincronizan cuando
vuelve la señal, dispositivos
tácticos resistentes.

9
Resultado estratégico El conjunto de estas tecnologías
convierte datos heterogéneos en
decisiones oportunas y
fundamentadas, fortaleciendo la
resiliencia organizacional.

Integración, procesamiento en
tiempo real, apoyo sistemático
a la toma de decisiones

Figura 22 Ejes funcionales de las plataformas integrales de gestión de crisis.

c.
Equipos de rescate y asistencia humanitaria
El personal de la Fuerza Terrestre debe contar con el equipamiento necesario para llevar a cabo rescates
en diferentes condiciones. Esto incluye:

Equipos de rescate y remoción de escombros: En los desastres que implican derrumbes
y colapsos estructurales, la rapidez y eficacia de los equipos de rescate y remoción de escombros
determinan en gran medida la probabilidad de supervivencia de las víctimas atrapadas. La experiencia
acumulada en terremotos, explosiones industriales y fallas de edificaciones ha demostrado que las
pág. 4566
primeras horas son críticas y que solo equipos especializados, dotados de herramientas técnicas
avanzadas, pueden operar con seguridad en entornos inestables.

Las directrices internacionales de búsqueda y rescate urbano (Urban Search and Rescue, USAR)
subrayan que la capacidad operativa de una fuerza de rescate depende tanto de la formación del personal
como de la disponibilidad de equipos adecuados para localizar, acceder, estabilizar y extraer a las
víctimas en estructuras colapsadas (INSARAG, 2020).

Estos equipos integran diversos subsistemas. Por un lado, los dispositivos de búsqueda técnica (como
cámaras de búsqueda, equipos de escucha, detectores de movimiento y sistemas de posicionamiento)
permiten localizar con precisión a personas atrapadas bajo grandes volúmenes de escombros, reduciendo
el tiempo de exploración y el riesgo de operaciones innecesarias (FEMA, 2020).

Por otro lado, las herramientas de corte, apuntalamiento y elevación, que incluyen gatos hidráulicos,
cojines neumáticos de alta presión, sistemas modulares de apuntalamiento y equipos de brecha y
demolición controlada, facilitan la creación de rutas de acceso seguras y la estabilización de elementos
estructurales críticos, minimizando la probabilidad de nuevos colapsos. La literatura técnica reciente
enfatiza que el diseño de estos sistemas debe priorizar la versatilidad, la facilidad de transporte y la
intercompatibilidad entre componentes para adaptarse a múltiples escenarios de colapso urbano o
industrial (Train Your Probie, 2024).

En este marco, el análisis de los equipos de rescate y remoción de escombros resulta esencial para
comprender cómo la tecnología puede apoyar la toma de decisiones tácticas y la seguridad de los
rescatistas. La presente sección se orienta a caracterizar los principales tipos de equipos utilizados en
operaciones USAR, sus funciones dentro del ciclo de búsqueda y rescate y los criterios técnicos que
guían su selección y despliegue en zonas afectadas por derrumbes o estructuras colapsadas.
pág. 4567
Figura 23 Capacidad de respuesta: Equipos de rescate urbano (USAR).

Nota: Infografía asistida por la plataforma IA NotebookLM.

Tabla 7 Equipos USAR para búsqueda y rescate en estructuras colapsadas: contexto, componentes y
criterios de selección.

Eje central Descripción simplificada Elementos clave
1
Contexto de uso Equipos destinados a operaciones
en derrumbes y estructuras
colapsadas, donde hay víctimas
atrapadas.

Terremotos, explosiones
industriales, fallas de
edificaciones.

2
Importancia del tiempo Las primeras horas tras el colapso
son decisivas para la
supervivencia; se requieren
equipos altamente especializados.

Ventana crítica de rescate,
necesidad de rapidez y eficacia.

3
Marco doctrinal
(USAR/INSARAG)

Las guías USAR señalan que la
capacidad de respuesta depende de
la formación y del equipamiento
adecuado.

Estándares INSARAG,
metodologías de búsqueda y
rescate urbano.
pág. 4568
Eje central Descripción simplificada Elementos clave
4
Equipos de búsqueda
técnica

Dispositivos para localizar
víctimas bajo grandes volúmenes
de escombros.

Cámaras de búsqueda, equipos
de escucha, detectores de
movimiento y
posicionamiento.

5
Equipos de remoción y
estabilización
estructural

Herramientas para abrir accesos,
mover escombros y estabilizar
estructuras inestables.

Gatos hidráulicos, cojines
neumáticos, sistemas de
apuntalamiento, equipos de
brecha controlada.

6
Criterios de diseño y
selección

Los sistemas deben ser versátiles,
transportables e intercompatibles
para adaptarse a diversos
escenarios de colapso.

Peso y volumen reducidos,
modularidad, facilidad de
despliegue y uso en distintos
entornos.

7
Objetivo analítico de la
sección

Caracterizar tipos de equipos,
funciones en el ciclo de búsqueda
y rescate y criterios de despliegue
en campo.

Enfoque en apoyo tecnológico
a la decisión táctica y en la
seguridad de los rescatistas.

Figura 24 Componentes Operativos de los Equipos de Rescate y Remoción de Escombros
(USAR/INSARAG).
pág. 4569
Unidades de purificación de agua: En contextos de inundaciones y desastres
hidrometeorológicos, la interrupción de los sistemas convencionales de abastecimiento de agua
convierte el acceso a agua potable en una de las prioridades operativas de la respuesta humanitaria.

Lineamientos técnicos de organizaciones como Oxfam destacan que, en escenarios de desplazamiento
masivo, es indispensable contar con soluciones de tratamiento a nivel comunitario capaces de producir
volúmenes elevados de agua microbiológicamente segura en muy poco tiempo (Oxfam, 2024, 2006).
Esta necesidad ha impulsado el desarrollo de sistemas móviles de última generación, que integran en
plataformas compactas procesos avanzados de potabilización, automatización del control de calidad y
autonomía energética.

Dentro de este campo, coexisten unidades portátiles de pequeña y mediana escala (como los dispositivos
para generación in situ de cloro desarrollados por MSR y PATH, orientados a contextos de bajos
recursos) y plantas de tratamiento montadas en contenedores ISO o remolques, capaces de producir entre
decenas y cientos de miles de litros diarios desde fuentes superficiales altamente contaminadas (PATH,
2017; European Commission, 2018).

Tecnologías como SkyHydrant, basadas en ultrafiltración de membrana sin químicos ni energía
eléctrica, han demostrado ser especialmente útiles en operaciones de emergencia y para pequeñas
comunidades afectadas (Disaster Aid Europe, 2024; SkyJuice Foundation, 2025).

Estos sistemas suelen adoptar un enfoque de “multi-barrera”, combinando prefiltración, ultrafiltración,
adsorción en carbón activado y desinfección final mediante radiación ultravioleta o cloración, con el fin
de afrontar simultáneamente turbidez elevada, contaminación microbiológica y presencia de compuestos
químicos. La incorporación de sensores en línea y telemetría facilita el monitoreo continuo de
parámetros clave (como turbidez, pH y desinfectante residual) y permite ajustar la operación en tiempo
real, lo que incrementa la fiabilidad del proceso incluso en condiciones de operación cambiantes.

En conjunto, los sistemas móviles de potabilización representan una convergencia entre ingeniería de
tratamiento, diseño modular y tecnologías de información, orientada a garantizar agua segura durante
las primeras 24 horas críticas posteriores a una inundación y a reforzar la resiliencia hídrica de las
comunidades afectadas
pág. 4570
Tabla 8 Ejes Centrales y Soluciones Técnicas para la Gestión de Agua en Contextos de Emergencia.

Eje central Descripción simplificada Elementos clave / ejemplos
1
Problema en
inundaciones

Las inundaciones destruyen o
contaminan las redes de agua y hacen
urgente garantizar agua potable para
la población.

Riesgo de brotes epidémicos,
desplazamiento masivo,
prioridad WASH en
emergencias.

2
Necesidad de
soluciones móviles

Se requieren sistemas que puedan
desplegarse rápido, producir grandes
volúmenes y adaptarse a fuentes muy
variables.

Respuesta en primeras 24 h,
operación en campo, enfoque
comunitario.

3
Sistemas móviles de
última generación

Unidades compactas y
contenedorizadas integran captación,
tratamiento y distribución en una sola
plataforma.

Dispositivos tipo SE200,
SkyHydrant, plantas en
contenedor ISO, módulos
XH2O, etc.

4
Enfoque multi-
barrera de
tratamiento

Se combinan varias etapas para
manejar turbidez, microorganismos y
contaminantes químicos.

Prefiltración, ultrafiltración,
carbón activado, UV, cloración
u otras desinfecciones.

5
Autonomía
energética y
operacional

Sistemas diseñados para funcionar
con energía propia y mínima
dependencia externa.

Uso de energía solar, baterías,
generadores; operación
continua en condiciones
adversas.

6
Monitoreo y control
en tiempo real

Sensores y telemetría permiten vigilar
la calidad del agua y ajustar la
operación sobre la marcha.

Medición de turbidez, pH,
desinfectante residual;
transmisión de datos a centros
de mando.

7
Escalabilidad según
tamaño de la
población

Existen configuraciones para
pequeñas comunidades, campamentos
y ciudades afectadas.

Rango aproximado: de cientos
a cientos de miles de litros/día.
pág. 4571
8
Impacto estratégico Estos sistemas refuerzan la resiliencia
hídrica y reducen la mortalidad y
morbilidad post-desastre.

Agua segura en las primeras 24
horas, apoyo prolongado
mientras se restablece la red
fija

Figura 25 Componentes Estratégicos de los Sistemas Móviles de Potabilización.

Generadores eléctricos: La generación eléctrica en contextos de desastre y crisis
humanitaria ha experimentado una transformación profunda con la irrupción de sistemas híbridos
inteligentes de última generación. Tradicionalmente, la provisión de energía en campamentos de
desplazados, hospitales de campaña y centros de coordinación se ha sustentado casi exclusivamente en
generadores diésel aislados, caracterizados por altos costos operativos, fuerte dependencia logística del
combustible y elevadas emisiones de gases de efecto invernadero.

La literatura reciente en energía humanitaria coincide en que este modelo resulta insostenible a medio
plazo y subraya la necesidad de soluciones basadas en microrredes híbridas que integren fuentes
renovables, generación convencional de alta eficiencia y sistemas avanzados de almacenamiento
energético.

En este marco, las microrredes móviles que combinan generación solar, generadores diésel de última
generación y bancos de baterías de litio se consolidan como arquitectura de referencia para la respuesta
ante emergencias. Estudios de modelado en campamentos de refugiados demuestran que los mini-
sistemas solaresdiésel optimizados pueden reducir hasta en un tercio los costos totales y disminuir de
pág. 4572
forma muy significativa las emisiones frente a configuraciones exclusivamente diésel, sin comprometer
la continuidad del suministro para servicios críticos como salud, agua, comunicaciones y protección.

Estas soluciones, cuando se combinan con plataformas de gestión digital y telemetría remota, permiten
ajustar dinámicamente la generación a la demanda real, priorizar cargas esenciales y programar el
mantenimiento de manera predictiva.

Paralelamente, la incorporación de tecnologías emergentes como las pilas de combustible de hidrógeno
para respaldo de infraestructuras críticas refuerza la resiliencia del sistema, al ofrecer potencia
silenciosa, de cero emisiones locales y con alta fiabilidad en climas extremos.

De este modo, los sistemas híbridos inteligentes no solo proporcionan energía más limpia y eficiente,
sino que se articulan como un componente estratégico de la gestión integral de emergencias, al reducir
la vulnerabilidad logística, estabilizar los costos operativos y contribuir a los objetivos de
descarbonización del sector humanitario.

Tabla 9 Ejes Centrales y Soluciones Energéticas para Operaciones Humanitarias en Emergencias.

Eje central Descripción simplificada Elementos clave
1
Contexto y
problema

La energía en emergencias se ha
basado en generadores diésel
aislados, costosos, contaminantes y
dependientes de combustible.

Generadores tradicionales; alto
consumo; logística compleja;
emisiones elevadas.

2
Cambio de
paradigma

Se impulsa el paso hacia
microrredes híbridas que integran
renovables, diésel eficiente y
almacenamiento avanzado.

Combinación solardiésel
baterías; enfoque de microrred
móvil; diseño para emergencias.

3
Microrredes
móviles de
referencia

Las microrredes híbridas
optimizadas reducen costos y
emisiones sin comprometer la
continuidad del suministro.

Reducciones de costo y
combustible; suministro continuo
para salud, agua, comunicaciones,
protección.
pág. 4573
4
Integración de
almacenamiento
inteligente

Bancos de baterías de litio gestionan
la energía, suavizan la demanda y
permiten operar largos periodos sin
motor.

Baterías de alta densidad; gestión
de carga; respaldo para servicios
críticos.

5
Gestión y control
digital

Plataformas de gestión y telemetría
permiten ajustar la generación a la
demanda real y planificar
mantenimiento.

Sensores, monitoreo remoto,
algoritmos de optimización,
mantenimiento predictivo.

6
Incorporación de
hidrógeno y
nuevas tecnologías

Pilas de combustible de hidrógeno
se suman como respaldo limpio y
silencioso para infraestructuras
críticas.

Cero emisiones locales, alta
fiabilidad, operación en climas
extremos.

7
Beneficios
operativos y
logísticos

Los sistemas híbridos disminuyen la
dependencia de combustible y
estabilizan los costos operativos.

Menos convoyes de combustible,
menor vulnerabilidad logística,
ahorro económico.

8
Impacto
estratégico en el
sector humanitario

La generación híbrida inteligente se
convierte en componente clave de la
resiliencia y la descarbonización.

Energía más limpia y confiable;
contribución a metas climáticas;
fortalecimiento de la respuesta.

Figura 26 Sistemas Híbridos Inteligentes para la Generación Eléctrica en Emergencias.
pág. 4574
d.
Capacitación y preparación del personal
Figura 27 Capacitación 4.0: Simulación y realidad extendida.

Nota: Infografía asistida por la plataforma IA NotebookLM.

El equipamiento por sí solo no es suficiente; la capacitación constante del personal es crucial. Se propone
un sistema de formación continua que incluya:

Entrenamiento en el uso de nuevas tecnologías: La formación del personal que interviene
en la gestión de desastres se ha desplazado progresivamente desde los ejercicios presenciales
tradicionales hacia ecosistemas de simulación avanzada basados en realidad virtual (RV), realidad
aumentada (RA) y realidad mixta. Esta transición responde a la necesidad de entrenar competencias
técnicas y no técnicas en contextos de alta complejidad y bajo riesgo, reproduciendo condiciones
operativas difíciles de simular mediante métodos convencionales.

La evidencia empírica indica que la simulación inmersiva mejora el conocimiento, las habilidades
procedimentales y la toma de decisiones bajo presión en comparación con estrategias de enseñanza
tradicionales, tanto en educación sanitaria como en entrenamiento para emergencias y desastres.

En este marco han surgido plataformas específicas de RV y RA orientadas a la respuesta a emergencias,
que permiten recrear escenarios de incidentes con múltiples víctimas, fallos de infraestructura crítica o
eventos químicos, biológicos, radiológicos y nucleares. Simuladores inmersivos, sistemas de realidad
mixta basados en dispositivos como Microsoft HoloLens 2 y entornos de “serious games” facilitan la
pág. 4575
práctica repetida de procedimientos de triage, coordinación interagencial y manejo de recursos en
situaciones de alto estrés, sin poner en riesgo a pacientes ni al personal.

Paralelamente, los sistemas de gestión del aprendizaje y las plataformas de analítica de desempeño
permiten registrar de forma granular el comportamiento de los participantes, identificando brechas de
competencias y orientando planes de entrenamiento personalizados.

Las tendencias actuales apuntan hacia la integración de inteligencia artificial para adaptar
dinámicamente la dificultad de los escenarios, generar rutas de aprendizaje basadas en competencias y
ofrecer retroalimentación en tiempo real mediante tutores virtuales. Asimismo, se consolidan enfoques
de entrenamiento colaborativo que combinan simuladores distribuidos, ejercicios de mesa virtuales y
gemelos digitales de infraestructuras críticas.

En conjunto, estas plataformas de simulación y realidad extendida se perfilan como un componente
central de los programas de capacitación en tecnologías de emergencia, al preparar al personal no solo
para operar sistemas individuales, sino para integrarlos de manera coordinada en operaciones complejas
de respuesta a desastres.

Tabla 10 Ejes Estratégicos y Tecnologías Avanzadas para la Formación en Gestión de Desastres.

Eje central Descripción simplificada Elementos clave
1
Cambio en la
formación para
desastres

El entrenamiento pasa de
ejercicios presenciales clásicos a
ecosistemas de simulación
avanzada (RV, RA, mixta).

Necesidad de practicar en
entornos complejos y de alto
riesgo sin exponer a personas
reales.

2
Plataformas
inmersivas de
simulación

Herramientas de RV/RA que
recrean escenarios de incidentes
con múltiples víctimas y fallos de
infraestructura.

Simuladores médicos, de triage,
de coordinación interagencial,
“serious games” para desastres.

3
Mejora del desempeño
y toma de decisiones

La simulación inmersiva mejora
conocimientos, habilidades
procedimentales y decisiones
bajo presión.

Entrenamiento repetible,
feedback inmediato, práctica en
condiciones de estrés controladas.
pág. 4576
Eje central Descripción simplificada Elementos clave
4
Analítica y
personalización del
entrenamiento

Plataformas y LMS registran el
desempeño y permiten rutas
formativas adaptadas a las
competencias.

Registro granular de acciones,
identificación de brechas, planes
de capacitación personalizados.

5
Integración de
inteligencia artificial

La IA ajusta la dificultad de los
escenarios, ofrece tutores
virtuales y genera rutas de
aprendizaje dinámicas.

Escenarios adaptativos,
retroalimentación en tiempo real,
modelado predictivo de
necesidades formativas.

6
Entrenamiento
colaborativo y
gemelos digitales

Se combinan simuladores
distribuidos, ejercicios de mesa
virtuales y réplicas digitales de
infraestructuras.

Tabletop virtual, simulación
multiagencia, digital twins de
ciudades e instalaciones críticas.

7
Rol estratégico en la
preparación para
desastres

Estas plataformas se vuelven
núcleo de los programas de
capacitación en tecnologías de
emergencia.

Preparan al personal para operar e
integrar sistemas complejos en
operaciones reales de respuesta.

Figura 28 Plataformas Avanzadas de Simulación y Realidad Virtual/Aumentada para el Entrenamiento
en Emergencias.
pág. 4577
Simulacros de emergencias: En las últimas décadas, la formación de los equipos de
respuesta ante emergencias ha incorporado tecnologías de simulación cada vez más sofisticadas, capaces
de reproducir escenarios de crisis con un grado de realismo difícil de alcanzar mediante ejercicios
tradicionales. Las plataformas de realidad virtual inmersiva, la realidad mixta y los gemelos digitales de
ciudades permiten recrear entornos urbanos complejos, flujos de población y fallas en cascada de
infraestructuras críticas, colocando al personal ante decisiones tácticas y estratégicas muy similares a
las que enfrentaría en un evento real.

La evidencia empírica muestra que estos entornos aumentan la participación, mejoran la retención de
contenidos y favorecen el desarrollo de competencias clínicas y no técnicas en contextos de alta presión
temporal.

En paralelo, los sistemas de simulación hiperrealista incorporan componentes específicos para
reproducir la carga psicológica de las emergencias. El uso de sensores biométricos portátiles,
dispositivos de seguimiento ocular y escalas de carga mental integradas permite monitorizar en tiempo
real la respuesta fisiológica y cognitiva del personal ante estímulos sonoros, visuales y ambientales
controlados.

De este modo, los programas de entrenamiento pueden diseñar ejercicios que no solo evalúan destrezas
técnicas, sino también la capacidad de mantener el desempeño bajo estrés, regular las emociones y
coordinarse eficazmente con otros actores en situaciones de alta incertidumbre.

Asimismo, la integración de analítica avanzada y algoritmos de inteligencia artificial posibilita sistemas
de evaluación automatizada que registran decisiones, tiempos de reacción, patrones de comunicación y
uso de recursos en cada simulación. Estos datos alimentan plataformas de análisis de desempeño que
generan indicadores objetivos, comparan resultados con estándares internacionales y proponen
trayectorias de aprendizaje personalizadas.

En conjunto, las tecnologías de simulación hiperrealistas no se limitan a ofrecer escenarios
espectaculares; constituyen infraestructuras de entrenamiento basadas en datos que fortalecen la
preparación operativa, la resiliencia organizacional y la capacidad de adaptación frente a amenazas
complejas y dinámicas en el ámbito de la gestión de desastres.
pág. 4578
Tabla 11 Ejes Estratégicos y Tecnologías Emergentes para la Formación en Gestión de Desastres.

Eje central Descripción simplificada Elementos clave
1
Cambio en la
formación para
emergencias

La capacitación pasa de ejercicios
tradicionales a simuladores
hiperrealistas basados en RV, RM y
gemelos digitales.

Escenarios urbanos complejos,
interacción con infraestructuras
críticas, decisiones tácticas y
estratégicas.

2
Beneficios del
entorno
inmersivo

Las simulaciones aumentan la
participación, mejoran la retención y
fortalecen competencias técnicas y no
técnicas.

Mayor realismo, repetición
segura de escenarios, práctica de
toma de decisiones bajo presión.

3
Simulación de la
carga
psicológica

Se reproduce el estrés real mediante
monitoreo fisiológico y cognitivo
durante los ejercicios.

Sensores biométricos, eye-
tracking, escalas de carga
mental, estímulos sonoros y
visuales controlados.

4
Evaluación
automatizada
basada en datos

La IA y la analítica registran y valoran
decisiones, tiempos de reacción y
comunicaciones.

Indicadores objetivos,
dashboards de desempeño,
comparación con estándares,
rutas de mejora personalizadas.

5
Impacto en la
preparación y
resiliencia

Estas tecnologías se convierten en
infraestructuras clave para fortalecer la
capacidad de respuesta ante desastres.

Preparación operativa,
resiliencia organizacional,
adaptación a amenazas
complejas y dinámicas.
pág. 4579
Figura 29 Tecnologías Hiperrealistas de Simulación para la Capacitación en Emergencias.

Capacitación en gestión de emergencias: En el contexto contemporáneo de gestión del
riesgo de desastres, la sola acumulación de conocimientos técnicos resulta insuficiente para responder a
escenarios caracterizados por alta incertidumbre, presión temporal y creciente complejidad sistémica.
Por ello, la formación de profesionales y decisores en emergencias se orienta progresivamente hacia
enfoques pedagógicos avanzados, centrados en el desarrollo de competencias observables y medibles,
más que en la mera aprobación de cursos.

Los modelos de aprendizaje adaptativo apoyados en plataformas digitales permiten mapear brechas de
desempeño por rol, modular los contenidos en micro-unidades y ajustar el ritmo de progreso de manera
individualizada, con lo cual se optimiza el tiempo de entrenamiento y se focaliza la práctica en las
habilidades críticas para la toma de decisiones bajo presión. Estos enfoques se articulan con currículos
basados en escenarios, el análisis de tareas cognitivas y estrategias de “inoculación al estrés”, que
exponen gradualmente al personal a contextos simulados de alta exigencia operativa.

En paralelo, las tecnologías de capacitación inmersiva, especialmente la realidad virtual, aumentada y
mixta, permiten recrear entornos de crisis de forma segura pero altamente realista. Los simuladores de
centros de comando, los ejercicios distribuidos en línea y las plataformas masivas multijugador facilitan
el entrenamiento multiagencia y multinivel, integrando cadenas completas de mando, logística y
comunicaciones.

La evidencia empírica muestra que estos recursos contribuyen a mejorar la preparación, la coordinación
interinstitucional y la calidad de las decisiones en situaciones de desastre, superando en muchos casos a
los ejercicios tradicionales de mesa o a las prácticas exclusivamente presenciales.
pág. 4580
Complementariamente, los sistemas de evaluación basados en datos (paneles de análisis de desempeño,
credenciales digitales y métricas de madurez organizacional) permiten vincular la capacitación con
resultados verificables en términos de prontitud, resiliencia y capacidad de respuesta.

En conjunto, la convergencia entre enfoques pedagógicos avanzados y tecnologías inmersivas configura
un nuevo paradigma formativo, orientado a construir organizaciones de emergencia que aprenden de
manera continua, se adaptan rápidamente y mantienen estándares elevados de desempeño en contextos
de crisis complejas.

Tabla 12 Ejes Estratégicos y Tecnologías Avanzadas para la Capacitación en Gestión de Emergencias

Eje central Descripción simplificada Elementos clave
1
Contexto de la
capacitación en
emergencias

La complejidad y la incertidumbre
de los desastres exigen algo más que
conocimientos teóricos.

Escenarios de alta presión,
incertidumbre, necesidad de
respuesta rápida y coordinada.

2
Enfoques
pedagógicos
avanzados

Se prioriza el desarrollo de
competencias observables y
medibles, no solo aprobar cursos.

Formación basada en
competencias, desempeño por rol,
evaluación de habilidades críticas.

3
Aprendizaje
adaptativo y
personalizado

Plataformas digitales ajustan
contenidos, ritmo y dificultad según
brechas individuales de desempeño.

Mapeo de brechas, microlearning,
trayectorias personalizadas, foco
en toma de decisiones bajo
presión.

4
Entrenamiento
basado en
escenarios y estrés

Se usan escenarios progresivos y
técnicas de “inoculación al estrés”
para simular exigencias operativas
reales.

Scenario-based learning, cognitive
task analysis, exposición gradual a
situaciones de alta demanda.

5
Tecnologías
inmersivas de
capacitación

RV/RA/RM recrean entornos de
crisis para entrenar de forma segura
pero realista a equipos y mandos.

Simuladores de centros de
comando, ejercicios distribuidos,
entrenamiento multiagencia y
multinivel.
pág. 4581
Eje central Descripción simplificada Elementos clave
6
Evidencia de
efectividad

Estudios muestran que estas
tecnologías mejoran preparación,
coordinación y calidad de decisiones
frente a métodos tradicionales.

Mejora de coordinación
interinstitucional, decisiones más
informadas, mayor realismo que
ejercicios de mesa.

7
Evaluación
basada en datos

Paneles analíticos, credenciales
digitales y métricas de madurez
vinculan entrenamiento con
resultados tangibles.

Dashboards de desempeño, badges
digitales, indicadores de prontitud,
resiliencia y capacidad de
respuesta.

8
Nuevo paradigma
organizacional

La convergencia de pedagogía
avanzada y tecnologías inmersivas
crea organizaciones que aprenden y
se adaptan continuamente.

Aprendizaje continuo, adaptación
rápida, mantenimiento de altos
estándares de desempeño en crisis.

Figura 30 Enfoques Pedagógicos Avanzados para la Capacitación en Gestión de Emergencias.

1
Análisis de los Problemas en el Planeamiento y Ejecución de la Respuesta ante
Emergencias

Aunque los marcos normativos como el PLANAGERD 2022-2030 y la PNGRD 2050 ofrecen una
dirección clara para la gestión de riesgos, existen problemas recurrentes en el planeamiento y la
ejecución de las respuestas ante emergencias:
pág. 4582
a.
Falta de coordinación interinstitucional
La respuesta ante emergencias en el Perú a menudo se ve afectada por la falta de una coordinación fluida
entre las entidades del SINAGERD, lo que genera duplicación de esfuerzos, demoras y confusión
durante la ejecución de las acciones de respuesta. A pesar de los esfuerzos por fortalecer esta
coordinación, persiste la necesidad de mejorar la integración de todos los actores involucrados.

b.
Desajuste entre la planificación y la realidad operativa
En muchos casos, los planes estratégicos no se corresponden completamente con las capacidades
operativas del personal y los recursos disponibles. Esto puede deberse a la falta de equipamiento
adecuado, a la deficiencia en la infraestructura logística o a dificultades en la implementación práctica
de los protocolos establecidos.

c.
Limitaciones en el equipamiento y recursos
A pesar de los esfuerzos por modernizar el equipamiento de las Fuerzas Armadas, persisten limitaciones
en los recursos disponibles para hacer frente a emergencias de mediana magnitud. La falta de vehículos
especializados, unidades móviles de atención médica y equipos de rescate adecuados dificulta la
capacidad de intervención rápida y eficaz.

d.
Falta de capacitación en nuevas tecnologías
El uso de nuevas tecnologías como los drones y sistemas de monitoreo en tiempo real es esencial para
una respuesta eficiente. Sin embargo, la falta de formación específica en estas áreas limita el uso
adecuado de estas herramientas en situaciones de emergencia.

2
Conclusiones
Para optimizar la eficiencia en la respuesta ante emergencias de nivel II, resulta imprescindible que la
Fuerza Terrestre disponga de un equipamiento adecuado y reciba capacitación continua que permita a
sus efectivos operar de manera eficiente y oportuna en situaciones de crisis. Las emergencias de nivel
II, aunque de menor magnitud que las de nivel I, pueden generar graves impactos si no son atendidas de
forma rápida y coordinada. El Plan Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres 2022-2030
(PLANAGERD) y la Política Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres al 2050 (PNGRD 2050)
establecen un marco normativo robusto y alineado con los principios internacionales para gestionar los
pág. 4583
desastres de manera integral, pero la verdadera eficacia de estos planes depende de su implementación
efectiva. Esta implementación enfrenta desafíos clave, particularmente en lo que respecta a las brechas
en la coordinación interinstitucional, la disponibilidad de recursos y la capacitación del personal para
utilizar tecnologías avanzadas de respuesta (Quintero & Gutiérrez, 2020).

En este sentido, la adquisición de equipos especializados se presenta como una prioridad para mejorar
la capacidad operativa de la Fuerza Terrestre. Estos equipos deben incluir vehículos de intervención
rápida, capaces de movilizarse a través de terrenos difíciles, y unidades móviles de atención médica, que
permitan la atención inmediata de las víctimas. La incorporación de sistemas de comunicación avanzada,
como plataformas satelitales y radios de alta frecuencia, es igualmente crucial para mantener la
coordinación en tiempo real, especialmente en áreas remotas o aisladas donde la infraestructura de
comunicación convencional podría no estar disponible (Ferrer & Salazar, 2021). La tecnología también
debe jugar un papel clave en el monitoreo y la evaluación en tiempo real de las emergencias, utilizando
drones y sensores de comunicación de última generación para proporcionar información precisa y
detallada, lo que mejora la toma de decisiones y la asignación de recursos de manera eficiente (Mendoza,
2019).

Junto con la modernización del equipamiento, es esencial fortalecer la coordinación interinstitucional,
lo que requiere la mejora de los protocolos de comunicación y acción conjunta entre las diversas
instituciones que componen el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (SINAGERD). La
coordinación eficaz entre las Fuerzas Armadas, gobiernos locales, entidades civiles y organizaciones
internacionales es crucial para optimizar el uso de recursos y evitar duplicaciones de esfuerzos. En este
sentido, el establecimiento de sistemas de gestión de emergencias centralizados y la integración de
plataformas tecnológicas comunes contribuirían significativamente a mejorar la eficiencia de la
respuesta ante emergencias (González et al., 2020).

Además, la capacitación continua del personal de la Fuerza Terrestre es fundamental para garantizar que
los efectivos estén plenamente preparados para utilizar los nuevos equipos y tecnologías. Los simulacros
regulares, acompañados de entrenamientos en el uso de equipos avanzados y tácticas de intervención en
emergencias son fundamentales para mejorar la eficiencia operativa. Es esencial que estos
entrenamientos se adapten a las nuevas tecnologías y las tácticas innovadoras de gestión de emergencias,
pág. 4584
dado que el entorno de crisis está en constante evolución y exige que los operadores estén siempre
preparados para enfrentar nuevos desafíos (Hernández et al., 2021).

Solo mediante un enfoque integral, que abarque la actualización constante de los equipos, la mejora de
los protocolos de coordinación y la capacitación constante de los efectivos, se podrá garantizar una
respuesta rápida, eficiente y efectiva ante emergencias de nivel II. Este enfoque integral no solo mejorará
la capacidad operativa de las Fuerzas Armadas, sino que también permitirá asegurar que se proteja la
vida de la población afectada por desastres naturales, contribuyendo a la resiliencia del país frente a
futuros eventos de crisis.

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