NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES
NO ASOCIADAS A LA DISCAPACIDAD EN

LA EDUCACIÓN SUPERIOR: EVIDENCIA
EMPÍRICA DESDE LA UNIVERSIDAD
NACIONAL DE LOJA

SPECIAL EDUCATIONAL NEEDS NOT ASSOCIATED WITH
DISABILITY IN HIGHER EDUCATION: EMPIRICAL EVIDENCE
FROM THE NATIONAL UNIVERSITY OF LOJA

Efraín Fernando Muñoz Silva

Universidad Nacional de Loja, Ecuador

Ruth Marianela Silva Cordova

Universidad Nacional de Loja, Ecuador

Vanessa Romina Pineda Rojas

Universidad Nacional de Loja, Ecuador

Elizabeth Teresa Flores Lazo

Universidad Nacional de Loja, Ecuador

Mario Enrique Sanchez Armijos

Universidad Nacional de Loja, Ecuador
pág. 4711
DOI:
https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v10i1.22586
Necesidades Educativas Especiales no Asociadas a la Discapacidad en

la Educación Superior: Evidencia Empírica desde la Universidad Nacional
de Loja

Efraín Fernando Muñoz Silva1

efrain.munoz@unl.edu.ec

https://orcid.org/0000-0002-6806-8146

Universidad Nacional de Loja

Ecuador

Ruth Marianela Silva Cordova

ruth.silva@unl.edu.ec

https://orcid.org/0009-0008-3895-2441

Universidad Nacional de Loja

Ecuador

Vanessa Romina Pineda Rojas

vanessa.pineda@unl.edu.ec

https://orcid.org/0000-0002-6570-8574

Universidad Nacional de Loja

Ecuador

Elizabeth Teresa Flores Lazo

elizabeth.t.flores@unl.edu.ec

https://orcid.org/
0000-0003-0064-970X
Universidad Nacional de Loja

Ecuador

Mario Enrique Sanchez Armijos

sanchez.mario@unl.edu.ec

https://orcid.org/
0000-0001-9733-2711
Universidad Nacional de Loja

Ecuador

RESUMEN

Las universidades enfrentan el reto de implementar procesos de inclusión que respondan a la diversidad
real de sus estudiantes, superando enfoques limitados exclusivamente a la discapacidad. Este estudio
analiza las NEE no asociadas a la discapacidad en estudiantes de la Universidad Nacional de Loja, a
partir de información empírica obtenida mediante un levantamiento institucional de participación
voluntaria. El objetivo fue identificar y caracterizar las principales categorías de NEE no asociadas
presentes en la población universitaria, así como analizar su relevancia para la inclusión educativa en
el nivel superior. La investigación se sustenta en un enfoque de derechos y en una concepción ampliada
de la inclusión, que reconoce la interacción de factores académicos, sociales, económicos y culturales
como generadores de barreras para el aprendizaje y la participación. Se adoptó una metodología
cuantitativa, descriptiva y de corte transversal, mediante la aplicación de una ficha sociodemográfica a
5.744 estudiantes que otorgaron su consentimiento informado. Los resultados identifican ocho
categorías de NEE no asociadas, entre las que destacan la diversidad sexo-genérica, la violencia de
género y las dificultades de aprendizaje. Lo que evidencia que la inclusión universitaria exige el diseño
e implementación de estrategias institucionales integrales que articulen apoyos pedagógicos,
psicosociales y de garantía de derechos

Palabras clave: educación superior, inclusión universitaria, necesidades educativas especiales,
vulnerabilidad social, derechos humanos

1 Autor principal

Corresondencia:
efrain.munoz@unl.edu.ec
pág. 4712
Special
Educational Needs not Associated with Disability in Higher
Education: Empirical Evidence
from the National University of Loja
ABSTRACT

Universities face the challenge of implementing inclusion processes that respond to the real diversity

of their students, moving beyond approaches limited
exclusively to disability. This study analyzes SEN
not associated with disability in students at the National University of Loja, based on empirical

information obtained through a voluntary institutional survey. The objective was to identify and

characteri
ze the main categories of non-disability-related SEN present in the university population, as
well as to analyze their relevance for educational inclusion at the higher education level. The research

is based on a rights
-based approach and an expanded conception of inclusion, which recognizes the
interaction of academic, social, economic, and cultural factors as generators of barriers to learning and

participation. A quantitative, descriptive, cross
-sectional methodology was adopted, through the
application
of a sociodemographic questionnaire to 5,744 students who gave their informed consent.
The results identify eight categories of unassociated SEN, among which gender diversity, gender

violence, and learning difficulties stand out. This shows that university
inclusion requires the design
and implementation of comprehensive institutional strategies that coordinate pedagogical and

psychosocial support and guarantee rights

Keywords:
higher education, university inclusion, special educational needs, social vulnerability,
human rights

Artículo recibido 02 enero 2026

Aceptado para publicación: 30 enero 2026
pág. 4713
INTRODUCCIÓN

En las últimas décadas, la educación superior ha experimentado un proceso de expansión orientado a
democratizar el acceso y ampliar la cobertura universitaria; sin embargo, este crecimiento no siempre
ha sido acompañado de transformaciones equivalentes en los modelos de atención a la diversidad
estudiantil, lo que ha generado tensiones entre el acceso formal y la permanencia efectiva en los sistemas
universitarios (UNESCO, 2020; Echeita & Duk, 2021).

Si bien el concepto de inclusión ha estado históricamente vinculado a la atención de estudiantes con
discapacidad, la evidencia contemporánea demuestra que existen múltiples condiciones que, sin
constituir una discapacidad, generan barreras significativas para el aprendizaje, la participación y el
bienestar en la educación superior (Ainscow, 2020; Blanco, 2019). Estas necesidades educativas
especiales no asociadas a la discapacidad se relacionan con factores sociales, económicos, de salud, de
género y de contexto, los cuales inciden de manera directa en el rendimiento académico y en el riesgo
de abandono universitario (OMS, 2023; CEPAL, 2022).

En el contexto latinoamericano, la ausencia de sistemas sistemáticos de identificación de estas
necesidades ha contribuido a su invisibilización, limitando la capacidad institucional para diseñar
respuestas oportunas y basadas en evidencia. En Ecuador, pese a los avances normativos en materia de
derechos y educación inclusiva, persisten vacíos en la generación de información empírica que permita
comprender la magnitud y características de las NEE no asociadas en la educación superior.

En este contexto, resulta necesario que la UNL caracterice a su población estudiantil en condiciones de
vulnerabilidad que inciden en la trayectoria académica.

El estudio analiza las NEE no asociadas a la discapacidad identificadas, aportando evidencia empírica
para la reflexión académica y la toma de decisiones institucionales, y contribuyendo al debate sobre
inclusión universitaria desde un enfoque ampliado, interseccional y basado en los derechos
humanos.
Diversos estudios internacionales han evidenciado que la inclusión en educación superior no
puede reducirse a la atención de la discapacidad, sino que debe incorporar un enfoque integral que
contemple las múltiples formas de vulnerabilidad que afectan a los estudiantes (UNESCO, 2020; OMS,
2023).
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Investigaciones recientes señalan que factores como la pobreza, la violencia de género, las dificultades
específicas de aprendizaje, la diversidad sexo-genérica y la movilidad humana inciden
significativamente en la permanencia y el rendimiento académico (Ainscow, 2020; Echeita & Duk,
2021).

En el contexto latinoamericano, se ha documentado que las universidades presentan limitaciones para
identificar y atender las NEE no asociadas a la discapacidad, debido a la ausencia de instrumentos
sistemáticos de detección y a una concepción restringida de la inclusión educativa (Blanco, 2019). En
Ecuador, si bien la normativa reconoce el derecho a una educación inclusiva en todos los niveles, los
estudios empíricos sobre NEE en educación superior siguen siendo escasos y fragmentados.

A nivel institucional, resulta imprescindible que la UNL cuente con una caracterización integral de su
población estudiantil con NEE no asociadas a la discapacidad. Esta ausencia de información dificultaba
la implementación de estrategias de acompañamiento académico y psicosocial basadas en evidencia. El
presente estudio se inscribe, por tanto, como un antecedente pionero en la generación de una línea base
institucional para la inclusión educativa universitaria.

METODOLOGÍA

La investigación es cuantitativa, descriptiva y de corte transversal. La población estuvo conformada por
estudiantes de cinco facultades de la UNL que participaron voluntariamente en el estudio y otorgaron
su consentimiento informado, alcanzando una población total de 5.744 participantes.

El instrumento utilizado fue una ficha sociodemográfica y socioeconómica, elaborada por los autores y
validada por un comité de expertos externos. La ficha permitió identificar condiciones consideradas
como NEE no asociadas a la discapacidad, tales como dificultades de aprendizaje, gestación, privación
de libertad, enfermedad catastrófica, pobreza, violencia de género, nacionalidad extranjera y diversidad
sexual.

El análisis de los datos se realizó mediante estadística descriptiva, utilizando frecuencias y porcentajes.
Dado que las categorías no son excluyentes, una misma persona pudo reportar más de una condición.
El estudio respetó los principios éticos de confidencialidad, voluntariedad y uso responsable de la
información.
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RESULTADOS

La aplicación de la ficha sociodemográfica permitió identificar ocho categorías de NEE no asociadas a
la discapacidad. Las de mayor prevalencia corresponden a la orientación sexual diversa (LGBTIQ+)
(5,88%; n = 338) y violencia de género (4,91%; n = 282). En un nivel intermedio se ubican las
dificultades de aprendizaje (1,88%; n = 108) y las enfermedades catastróficas (1,76%; n = 101). En
menor proporción se registran la nacionalidad extranjera (1,36%; n = 78), la pobreza (0,85%; n = 49),
la gestación (0,73%; n = 42) y la privación de libertad (0,33%; n = 19).

Esta distribución evidencia que las NEE no asociadas a la discapacidad en educación superior
incorporan dimensiones académicas, psicosociales, de salud y de derechos, configurando escenarios
complejos de vulnerabilidad para el aprendizaje y la participación.

Las dificultades de aprendizaje constituyen la categoría más directamente vinculada con el desempeño
académico universitario. Aunque su prevalencia (1,88%) es inferior a otras categorías, su impacto
potencial es elevado, al afectar procesos esenciales como la lectura académica, la escritura, el cálculo,
la atención y la autorregulación del aprendizaje. Este hallazgo pone en evidencia la necesidad de
implementar apoyos pedagógicos específicos que favorezcan la permanencia y el aprendizaje
significativo.

La violencia de género, reportada por el 4,91% de la población, constituye una de las NEE no asociadas
de mayor gravedad institucional. Esta condición se asocia con afectaciones emocionales, estrés crónico,
disminución del rendimiento académico y riesgo de deserción, lo que exige comprender la inclusión
universitaria como un proceso que articula la dimensión académica con mecanismos de protección y
atención integral.

La orientación sexual diversa (LGBTIQ+), con una prevalencia del 5,88%, representa la categoría más
frecuente. Su reconocimiento como NEE no asociada se fundamenta en la evidencia de experiencias de
discriminación, estigmatización y violencia simbólica que pueden limitar la participación plena en la
vida universitaria, impactando indirectamente en el aprendizaje.

Las categorías de enfermedad catastrófica y pobreza reflejan la incidencia de determinantes
estructurales en la trayectoria educativa.
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Asimismo, condiciones como la gestación, la movilidad humana y la privación de libertad, aunque
menos frecuentes, demandan respuestas institucionales diferenciadas en términos de flexibilidad
académica, accesibilidad y garantía de derechos.

ILUSTRACIONES, TABLAS, FIGURAS.

Tabla 1. Características sociodemográficas y económicas de los estudiantes

NEE no asociadas
Frecuencia Porcentaje (%)
Dificultades de aprendizaje
108 1,88 %
Gestación
42 0,73 %
PPL
19 0,33 %
Enfermedad catastrófica
101 1,76 %
Pobreza
49 0,85 %
Víctimas de violencia de género
282 4,91 %
Nacionalidad (colombiana, argentina, peruana, venezolana, otras)
78 1,36 %
Orientación sexual (agenero, género fluido, homosexual, no
binario, queer, transexual, transgénero, otros)
338 5,88 %
Nota. Información obtenida de la encuesta realizada a los estudiantes de la UNL

DISCUSIÓN

Los resultados obtenidos permiten comprender las necesidades educativas especiales (NEE) no
asociadas a la discapacidad como un fenómeno complejo, multidimensional e interseccional que
trasciende el ámbito estrictamente académico. La identificación de ocho categorías de NEE no
asociadas en la población universitaria de la Universidad Nacional de Loja confirma que la inclusión
en educación superior no puede abordarse desde enfoques homogéneos ni reducidos a la discapacidad,
sino que requiere una mirada ampliada que considere las condiciones sociales, culturales, económicas
y de derechos que configuran barreras para el aprendizaje y la participación (Ainscow, 2020; UNESCO,
2020).

En primer lugar, la elevada prevalencia de estudiantes pertenecientes a la diversidad sexo-genérica
(5,88%) y de víctimas de violencia de género (4,91%) evidencia que una proporción significativa del
estudiantado enfrenta barreras vinculadas al ejercicio de derechos, la seguridad personal y la
convivencia universitaria. Diversos estudios señalan que la discriminación por orientación sexual o
identidad de género, así como la violencia basada en género, generan impactos negativos en el bienestar
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emocional, el sentido de pertenencia institucional y el rendimiento académico, incrementando el riesgo
de ausentismo y deserción (ONU Mujeres, 2021; CEPAL, 2022). Desde el enfoque de derechos
humanos, la inclusión universitaria implica no solo garantizar el acceso al sistema educativo, sino
también asegurar entornos seguros, libres de violencia y discriminación, que permitan el desarrollo
pleno de las trayectorias académicas (UNESCO, 2021).

En segundo lugar, las dificultades de aprendizaje (1,88%) emergen como el núcleo pedagógico central
de las NEE no asociadas a la discapacidad. Aunque su prevalencia porcentual es menor en comparación
con otras categorías, su impacto resulta altamente significativo debido a su relación directa con procesos
esenciales del aprendizaje universitario, como la lectura académica, la escritura, el cálculo, la
comprensión y la autorregulación cognitiva. La literatura especializada advierte que las dificultades de
aprendizaje no desaparecen en la educación superior, sino que pueden intensificarse ante mayores
demandas académicas, especialmente cuando las instituciones carecen de mecanismos de detección
temprana y apoyos pedagógicos específicos (Echeita & Duk, 2021; Ainscow, 2020). La creencia
implícita de que el acceso a la universidad supone la superación de estas dificultades contribuye a su
invisibilización y a la responsabilización individual del fracaso académico, contraviniendo los
principios de la educación inclusiva.

Asimismo, la presencia de enfermedades catastróficas (1,76%) y pobreza (0,85%) pone de relieve el
papel de los determinantes sociales de la salud y de la desigualdad económica en la experiencia
educativa universitaria. La Organización Mundial de la Salud (2023) sostiene que las condiciones de
salud crónicas y las limitaciones socioeconómicas influyen de manera directa en la capacidad de las
personas para sostener procesos educativos continuos, al generar ausencias recurrentes, desgaste
emocional, dificultades de concentración y restricciones para acceder a recursos educativos. En este
sentido, la coexistencia de estas condiciones con otras NEE refuerza la necesidad de un enfoque
interseccional que reconozca la acumulación de vulnerabilidades y sus efectos sinérgicos sobre la
trayectoria académica (CEPAL, 2022).

Por otra parte, categorías de menor prevalencia como la gestación (0,73%), la movilidad humana
(1,36%) y la privación de libertad (0,33%) evidencian la diversidad de trayectorias vitales presentes en
la universidad.
pág. 4718
Aunque cuantitativamente minoritarias, estas condiciones representan escenarios de alta exigencia
institucional en términos de flexibilidad académica, accesibilidad curricular, acompañamiento
psicosocial y garantía de derechos. La literatura sobre inclusión en educación superior subraya que la
capacidad de una universidad para atender estas situaciones constituye un indicador clave de su
compromiso con la equidad y la justicia social (Blanco, 2019; UNESCO, 2020).

En conjunto, los hallazgos confirman que las NEE no asociadas a la discapacidad deben ser
comprendidas como expresiones de desigualdad estructural que se manifiestan en el ámbito educativo.
Desde esta perspectiva, la inclusión universitaria no depende únicamente del acceso a la matrícula, sino
de la capacidad institucional para reconocer, atender y acompañar la diversidad de condiciones que
inciden en la trayectoria académica del estudiantado. Avanzar hacia una educación superior inclusiva
implica, por tanto, transitar de enfoques asistencialistas o fragmentados hacia modelos integrales,
basados en evidencia, que articulen el apoyo pedagógico con el bienestar universitario y la protección
de derechos.

CONCLUSIONES

Las NEE no asociadas a la discapacidad en la UNL no responden a condiciones aisladas ni individuales,
sino a la interacción de factores sociales, culturales, económicos y de derechos que generan barreras
persistentes para el aprendizaje y la participación. Esta complejidad confirma la necesidad de superar
enfoques homogéneos y reduccionistas de la inclusión universitaria, tradicionalmente centrados en la
discapacidad.

La elevada prevalencia de estudiantes pertenecientes a la diversidad sexo-genérica y de víctimas de
violencia de género revela que la vulneración de derechos, la discriminación y la inseguridad
institucional inciden directamente en el bienestar emocional, el sentido de pertenencia y el rendimiento
académico. En este sentido, la inclusión universitaria implica garantizar entornos seguros y libres de
violencia como condición indispensable para la permanencia y el éxito académico.

Resulta imprescindible afrontar las dificultades de aprendizaje, las enfermedades catastróficas y la
pobreza tienen un impacto profundo en la continuidad y calidad de las trayectorias educativas. Su
persistencia pone en evidencia la ausencia de mecanismos sistemáticos de detección temprana y de
pág. 4719
apoyos pedagógicos y psicosociales adecuados, lo que refuerza procesos de exclusión y
responsabilización individual del fracaso académico.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

Ainscow, M. (2020).
Promoting inclusion and equity in education: Lessons from international
experiences
. Nordic Journal of Studies in Educational Policy, 6(1), 716.
https://doi.org/10.1080/20020317.2020.1729587

Blanco, R. (2019). Educación inclusiva en América Latina: Avances y desafíos. Revista
Latinoamericana de Educación Inclusiva, 13(2), 1532.

CEPAL. (2022). Educación, desigualdad y trayectorias educativas en América Latina. Comisión
Económica para América Latina y el Caribe.

Echeita, G., & Duk, C. (2021). La educación inclusiva en la educación superior: retos y oportunidades.
Revista Española de Educación Inclusiva, 14(1), 2543.

ONU Mujeres. (2021). Violencia de género en contextos educativos: prevención y atención. Naciones
Unidas.

Organización Mundial de la Salud. (2023). Informe mundial sobre la salud y el bienestar de las
personas.
OMS.
UNESCO. (2020).
Global education monitoring report 2020: Inclusion and education All means all.
UNESCO.

UNESCO. (2021).
Reimagining our futures together: A new social contract for education. UNESCO.
Vásquez, C., & López, M. (2020). Diversidad, inclusión y permanencia en la educación superior.
Revista Iberoamericana de Educación Superior, 11(31), 4563.

Zabalza, M. A. (2018). El desafío de la inclusión en la universidad. Narcea.