BIENESTAR ESPIRITUAL Y CALIDAD DE VIDA EN
ADULTOS MAYORES DE PACHUCA DE SOTO,
HIDALGO, MÉXICO
SPIRITUAL WELL-BEING AND QUALITY OF LIFE IN OLDER ADULTS
FROM PACHUCA DE SOTO, HIDALGO, MEXICO
Aidee Ximena Valdez Hernández
Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo
Rebeca María Elena Guzmán Saldaña
Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo
Julio César Vargas Ramos
Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo

pág. 7134
DOI: https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v10i1.22812
Bienestar espiritual y calidad de vida en adultos mayores de Pachuca de Soto,
Hidalgo, México
Aidee Ximena Valdez Hernández1
va453592@uaeh.edu.mx
https://orcid.org/0009-0005-3771-9603
Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo
Rebeca María Elena Guzmán Saldaña
rguzman@uaeh.edu.mx
https://orcid.org/0000-0003-0877-4871
Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo
Julio César Vargas Ramos
julio_ramos@uaeh.edu.mx
https://orcid.org/0000-0002-6803-5686
Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo
RESUMEN
El envejecimiento implica cambios físicos, psicológicos y sociales que pueden impactar de manera
significativa la calidad de vida de las personas adultas mayores. En este contexto, el bienestar espiritual
se reconoce como un recurso relevante para el afrontamiento y la adaptación a esta etapa vital. El
objetivo del presente estudio fue analizar la relación entre el bienestar espiritual y la calidad de vida en
adultos mayores residentes de Pachuca de Soto, Hidalgo, México. El diseño fue no experimental,
transversal y correlacional, con un muestreo no probabilístico, participaron 100 adultos mayores de 60
años o más. Se aplicó la Escala de Bienestar Espiritual y el Cuestionario WHOQOL-OLD. Los
resultados indicaron que las variables no presentaron distribución normal (p < .05) y no se encontró en
los puntajes totales una correlación estadísticamente significativa entre el bienestar espiritual global y
la calidad de vida. No obstante, se identificaron asociaciones específicas entre dimensiones, como la
relación entre satisfacción existencial y relación con Dios, así como correlaciones negativas bajas entre
capacidad sensorial, autoestima y participación social, y una correlación positiva alta con la dimensión
muerte. Se concluye que, aunque no se evidenció una relación global significativa, el bienestar espiritual
constituye un componente relevante en dimensiones específicas de la calidad de vida, por lo que se
recomienda su integración en estrategias de atención geriátrica integral.
Palabras clave: adultos mayores; calidad de vida; bienestar espiritual
1 Autor principal.
Correspondencia: va453592@uaeh.edu.mx

pág. 7135
Spiritual well-being and quality of life in older adults from Pachuca de Soto,
Hidalgo, Mexico
ABSTRACT
Aging involves physical, psychological, and social changes that can significantly affect older adults’
quality of life. In this context, spiritual well-being is recognized as an important resource for coping and
adaptation during later life. The aim of this study was to analyze the relationship between spiritual well-
being and quality of life in older adults living in Pachuca de Soto, Hidalgo, Mexico. A non-experimental,
cross-sectional, correlational design was used with a sample of 100 adults aged 60 years or older. The
Spiritual Well-Being Scale and the WHOQOL-OLD Questionnaire were applied. Results showed that
variables were not normally distributed (p < .05), and no statistically significant correlation was found
between overall spiritual well-being and quality of life. However, specific associations were identified
between dimensions, such as existential satisfaction and relationship with God, low negative
correlations between sensory capacity, self-esteem, and social participation, and a high positive
correlation with the death dimension. Although no significant global relationship was found, spiritual
well-being appears to play a relevant role in specific aspects of quality of life, supporting its inclusion
in comprehensive geriatric care strategies.
Keywords: older adults; quality of life; spiritual well-being
Artículo recibido 02 enero 2026
Aceptado para publicación: 30 enero 2026

pág. 7136
INTRODUCCIÓN
El proceso de envejecimiento se caracteriza por una serie de cambios físicos, psicológicos y sociales
que con frecuencia implican pérdidas funcionales, reconfiguración de roles y confrontación con la
finitud. En este contexto, la espiritualidad ha cobrado relevancia como un recurso interno que favorece
el afrontamiento, el sentido de vida y la adaptación durante la vejez. El presente estudio se sustenta
principalmente en la Teoría de la Auto-trascendencia de Reed (1991), así como en aportes clásicos y
contemporáneos sobre autorrealización y calidad de vida, que permiten comprender la interacción entre
bienestar espiritual y bienestar subjetivo en personas adultas mayores.
La Teoría de la Auto-trascendencia propuesta por Reed (1991) plantea que, ante situaciones de
vulnerabilidad asociadas al envejecimiento, la enfermedad o la cercanía con la muerte, las personas
pueden expandir sus límites intrapersonales, interpersonales y temporales para encontrar significado
más allá de sí mismas. Desde esta perspectiva, la espiritualidad no se reduce a prácticas religiosas, sino
que constituye un proceso dinámico de crecimiento interior que permite resignificar la experiencia vital,
integrar las pérdidas y alcanzar un mayor sentido de plenitud. En personas adultas mayores, este proceso
resulta particularmente relevante, ya que facilita la adaptación psicológica y emocional frente a los
cambios propios de esta etapa
De manera complementaria, la Teoría de la Autorrealización de Maslow (1991) aporta un marco
humanista en el que la espiritualidad se concibe como una expresión elevada del desarrollo humano. En
los niveles superiores de la jerarquía de necesidades, la búsqueda de propósito, trascendencia y conexión
con algo más amplio que el yo adquiere centralidad. En la vejez, cuando muchas necesidades básicas
han sido satisfechas o redefinidas, la espiritualidad puede convertirse en un eje fundamental para
mantener la coherencia interna, el bienestar subjetivo y la percepción de una vida significativa.
En relación con la calidad de vida, el modelo integrador de Wilson y Cleary (1995) ofrece una
conceptualización amplia que articula factores biológicos, síntomas, funcionamiento funcional,
percepciones de salud y bienestar general, incorporando dimensiones psicológicas, sociales y
espirituales. Este modelo resulta pertinente para el presente estudio, ya que reconoce que la calidad de
vida no depende exclusivamente de condiciones objetivas de salud, sino también de la evaluación
subjetiva que realizan las personas sobre su propia vida. Asimismo, el modelo de Kelley-Gillespie

pág. 7137
(2009) enfatiza la interrelación entre satisfacción personal, funcionamiento social y bienestar subjetivo,
subrayando el papel de los recursos psicosociales y espirituales en la percepción de bienestar en adultos
mayores.
Desde una perspectiva conceptual, la calidad de vida ha sido definida como un constructo complejo y
multidimensional. Beltrán Ordoñez et al. (2023) la describen como “un conjunto de emociones, actitudes
y experiencias” que reflejan la manera en que las personas valoran su vida en distintos ámbitos. Esta
definición coincide con la propuesta de la Organización Mundial de la Salud (OMS, 1995), que concibe
la calidad de vida como la percepción que tiene el individuo de su posición en la vida dentro de su
contexto cultural y sistema de valores. Ambas posturas resaltan el carácter subjetivo y contextual del
constructo, aspecto fundamental al estudiar poblaciones envejecidas en contextos socioculturales
específicos.
Por su parte, la espiritualidad, desde una visión académica, se entiende como una dimensión interna que
permite a las personas otorgar sentido a la vida y establecer una conexión con aquello que consideran
sagrado o trascendente. Guerrero y Aguilar (2025) señalan que la espiritualidad actúa como un eje
organizador del significado vital, independientemente de la afiliación religiosa, y contribuye a la
regulación emocional, la esperanza y el afrontamiento ante la adversidad. Esta conceptualización resulta
especialmente relevante en la vejez, etapa en la que se intensifican las reflexiones existenciales.
La evidencia empírica respalda, en su mayoría, una relación positiva entre espiritualidad, bienestar y
calidad de vida. Estudios como el de Rudilla et al. (2018) han demostrado que las prácticas espirituales
en contextos de cuidados paliativos reducen el sufrimiento emocional y aumentan la satisfacción vital.
De manera similar, Vargas (2020) identificó que la espiritualidad favorece la resiliencia frente a las
pérdidas y facilita la aceptación del proceso de envejecimiento. González et al. (2019) subrayan que el
apoyo social, la conexión espiritual y la fe contribuyen a una mayor percepción de bienestar en adultos
mayores.
Investigaciones más recientes y específicas refuerzan estos hallazgos. Lima et al. (2020) evidenciaron
que la espiritualidad incide directamente en la calidad de vida mental, mientras que variables como la
funcionalidad y el apoyo social actúan como mediadores. Estudios realizados en distintos contextos
culturales, como el de Yoshizawa et al. (2024) en Japón o Aglozo et al. (2019) en Ghana, coinciden en

pág. 7138
señalar que la espiritualidad se asocia con mayor resiliencia, mejor salud mental y mayor satisfacción
con la vida, aunque la magnitud y forma de esta relación varían según el contexto sociocultural.
En el ámbito latinoamericano, investigaciones como las de Hassoun et al. (2019), Blaz (2023) y
Castañeda-Flores y Guerrero-Castañeda (2019), han reportado relaciones significativas entre bienestar
espiritual, afrontamiento del sufrimiento y calidad de vida en adultos mayores, tanto en contextos
comunitarios como hospitalarios. No obstante, la mayoría de estos estudios se concentran en Sudamérica
y Europa, mientras que la evidencia en población mexicana sigue siendo limitada.
En México, donde una proporción creciente de la población supera los 60 años y enfrenta condiciones
de vulnerabilidad social y rezago educativo (CONEVAL, 2022; INEGI, 2020), resulta necesario
profundizar en el estudio del bienestar espiritual como un recurso potencial para el equilibrio emocional
y la calidad de vida. En este contexto, la espiritualidad puede representar una fuente de esperanza,
sentido y afrontamiento ante las dificultades cotidianas, justificando la pertinencia del presente estudio
y su aporte al conocimiento científico y a la práctica gerontológica. Por lo que el objetivo de este estudio
fue analizar la relación entre el bienestar espiritual y la calidad de vida en adultos mayores residentes de
Pachuca de Soto, Hidalgo, México.
METODOLOGÍA
Diseño. Se realizó un estudio no experimental, transversal y correlacional.
Participantes. El muestreo fue no probabilístico por conveniencia, participaron 100 adultos mayores (50
mujeres y 50 hombres), con edades entre 60 y 89 años (M = 68.31, DE = 5.8), residentes de la ciudad
de Pachuca de Soto, Hidalgo, México.
Instrumentos
El bienestar espiritual se evaluó mediante la Escala de Bienestar Espiritual, compuesta por 20 ítems
distribuidos en las dimensiones bienestar religioso y bienestar existencial, con adecuada consistencia
interna (α = .89). Consta de 20 ítems, evalúa el bienestar subjetivo, dividiéndose en dos dimensiones
principales: Bienestar Religioso y Bienestar Existencial. La dimensión de Bienestar Religioso se centra
en el bienestar proveniente de la relación personal con Dios, así mismo la dimensión de Bienestar
Existencial hace referencia al bienestar relacionado con el sentido de propósito y la satisfacción con la
vida en general. Los ítems utilizan una escala Likert de 6 puntos, que va desde 1 (Totalmente en

pág. 7139
Desacuerdo) hasta 6 (Totalmente de Acuerdo), sin opción intermedia. El coeficiente Alfa de Cronbach
es de .89 (Tapia & Villegas, 2009).
Cuestionario de Calidad de Vida WHOQOL-OLD versión 20. Cuenta con 20 reactivos con una escala
tipo Likert que puntúa en un rango de 1 a 5: los reactivos se dividen en 5 dimensiones (capacidad
sensorial, autonomía, participación social, intimidad, muerte) cuenta con una correlación de Spearman
con valores bajos a moderados entre sus dimensiones (extremos: 0.186 – 0.386) y una consistencia
interna general con un valor Alfa de Cronbach de 0.83 (Salcedo Muñoz, 2018).
Aspectos éticos. A los participantes se les entregó un consentimiento informado donde se especificó
que su participación es estrictamente voluntaria y que los datos proporcionados serán utilizados
únicamente con fines académicos y de investigación, garantizando la confidencialidad de la
información. Se aseguró el respeto total hacia la privacidad y la autodeterminación de los participantes.
Este proceso se realizó conforme a los principios éticos que establece la Declaración de Helsinki de la
Asociación Médica Mundial (AMM) y la Ley General de Salud en Materia de Investigación para la
Salud.
Procedimiento
Para la aplicación de la batería de instrumentos se visitaron centros religiosos, centros de salud e iglesia,
se solicitó participación voluntaria de las personas. Primero, se proporcionó el consentimiento
informado, para posteriormente continuar con la encuesta de datos sociodemográficos y la aplicación
de ambas pruebas; se tomó un tiempo aproximado de treinta minutos por participante, todos los datos
recabados fueron registrados en una base de datos, utilizando una estadística descriptiva.
Análisis de datos
Se empleó estadística descriptiva y correlaciones de Spearman debido a la ausencia de normalidad en
las variables. Los análisis se realizaron con el programa SPSS versión 20.

pág. 7140
RESULTADOS
Características sociodemográficas de la muestra
En relación con el estado civil de los participantes, se observó que la mayoría de la muestra se encontraba
casada (52%), lo que indica la presencia de vínculos conyugales estables en más de la mitad de los
adultos mayores evaluados. Un 25% reportó estar soltero/a, mientras que el 11% se identificó como
divorciado/a y el 12% se encontraba en unión libre. Estos datos reflejan una diversidad de trayectorias
conyugales, aspecto relevante considerando que el estado civil puede influir en el apoyo social, la
percepción de bienestar y la calidad de vida durante la vejez.
Respecto a la ocupación de los participantes, se identificó que el grupo más numeroso correspondió a
personas dedicadas al hogar, principalmente amas de casa, quienes representaron el 33% de la muestra.
Asimismo, el 34% se agrupó en la categoría de otras ocupaciones, lo que sugiere una heterogeneidad en
las actividades laborales o económicas desempeñadas a lo largo de la vida.
Por otro lado, el 13% se encontraba jubilado o pensionado, el 12% se desempeñaba como comerciante
y el 8% como empleado/a. Esta distribución refleja las condiciones laborales propias de una población
adulta mayor, donde una parte significativa ha dejado de participar en el mercado laboral formal, lo que
puede incidir en aspectos económicos y psicosociales vinculados a la calidad de vida.
En cuanto a la religión o creencia, se observó un predominio de la religión católica, profesada por el
68% de los participantes. El 11% se identificó como cristiano, mientras que el 10% se declaró testigo
de Jehová y otro 10% como creyente de otras corrientes religiosas o espirituales. Únicamente el 1% se
reconoció como mormón. Estos resultados evidencian una alta afiliación religiosa en la muestra, lo cual
resulta relevante para el análisis del bienestar espiritual, dado que la religión puede constituir un marco
de referencia importante para la vivencia de la espiritualidad en la vejez.
En relación con la condición de vivienda, se encontró que la mayoría de los adultos mayores vive
acompañado (85%), mientras que solo el 15% reportó vivir solo. Este hallazgo sugiere que gran parte
de la muestra cuenta con algún tipo de convivencia cotidiana, lo que puede funcionar como un factor
protector frente al aislamiento social y la soledad, condiciones asociadas con una menor calidad de vida
en la vejez.

pág. 7141
Al profundizar en la variable anterior, se identificó con quién viven los participantes. Del total de la
muestra, el 45% vive con hermanos, el 29% con su pareja, el 16% con hijos y el 10% con otras personas.
Esta distribución muestra que, además de la convivencia con la pareja o los hijos, existe una proporción
considerable de adultos mayores que cohabitan con hermanos, lo que refleja dinámicas familiares
ampliadas y redes de apoyo no convencionales que pueden incidir en el bienestar emocional y social.
En cuanto a la presencia de enfermedades, se observó que el 64% de los participantes reportó padecer
alguna enfermedad, mientras que el 36% indicó no presentar problemas de salud. Este resultado es
consistente con lo reportado en la literatura sobre envejecimiento, donde la prevalencia de enfermedades
crónicas tiende a incrementarse con la edad y puede influir tanto en la funcionalidad como en la
percepción de calidad de vida.
Finalmente, respecto a la asistencia médica, únicamente el 9% de la muestra señaló requerir asistencia
médica, mientras que el 91% indicó no necesitarla. Este hallazgo podría estar relacionado con el tipo de
enfermedades reportadas, su control o el nivel de autonomía funcional de los participantes, y resulta
relevante para contextualizar los resultados sobre bienestar y calidad de vida.
En conjunto, las características sociodemográficas de la muestra permiten contextualizar los resultados
del estudio y comprender mejor las condiciones personales, familiares, sociales y de salud en las que se
inscribe la vivencia del bienestar espiritual y la calidad de vida en los adultos mayores evaluados.
Descripción de las dimensiones evaluadas
Con el propósito de caracterizar el comportamiento descriptivo de las variables de calidad de vida y
bienestar espiritual, se analizaron medidas de tendencia central y dispersión. Se prioriza la interpretación
de la media y la desviación estándar.
En relación con la calidad de vida se puede observar en la Figura 1 panel A, la dimensión de capacidad
sensorial presentó una media alta (M = 2.99; DE = 0.51), lo que indica que la mayoría de los
participantes percibe de manera positiva sus capacidades sensoriales. La baja dispersión sugiere
homogeneidad en las respuestas, reflejando una experiencia relativamente compartida en esta
dimensión.
Por el contrario, la autonomía mostró una media más baja (M = 1.83; DE = 0.58), lo que sugiere que
los adultos mayores perciben limitaciones moderadas en su independencia funcional. Esta dimensión

pág. 7142
[Capta la atención de los lectores
mediante una cita importante extraída del
documento o utiliza este espacio para
resaltar un punto clave. Para colocar el
cuadro de texto en el lugar de la página
que quieras, solo tienes que arrastrarlo.]
presenta mayor variabilidad que la capacidad sensorial, lo cual evidencia diferencias individuales
importantes en la percepción de control y autodeterminación.
La participación social obtuvo una media moderada (M = 2.04; DE = 0.53), indicando que, aunque los
participantes mantienen cierto nivel de integración social, esta no alcanza valores elevados. La
dispersión moderada refleja percepciones relativamente consistentes entre los participantes.
En cuanto a la intimidad, se observó una de las medias más bajas (M = 1.83; DE = 0.68), acompañada
de una mayor dispersión, lo que sugiere experiencias heterogéneas en la vivencia de relaciones cercanas
y significativas. Este hallazgo es relevante, ya que la intimidad constituye un componente central del
bienestar emocional en la vejez.
La dimensión de muerte presentó una media elevada (M = 3.06; DE = 0.77), lo que indica una
percepción relativamente positiva o de aceptación frente a esta dimensión. No obstante, la desviación
estándar más alta en comparación con otras dimensiones de calidad de vida señala diferencias
importantes en la forma en que los participantes enfrentan y resignifican la muerte.
Figura 1
Panel A para Calidad de vida y panel B para Bienestar espiritual
Respecto al bienestar espiritual se puede observar la Figura 1 panel B, la relación con Dios mostró una
media alta (M = 14.83; DE = 1.78), evidenciando una fuerte presencia de esta dimensión en la vida de

pág. 7143
los adultos mayores. Sin embargo, la elevada dispersión indica que, aunque el promedio es alto, existen
diferencias sustanciales entre los participantes, lo que sugiere vivencias espirituales diversas.
De manera similar, la satisfacción existencial presentó la media más elevada (M = 15.80; DE = 1.89),
reflejando que, en general, los participantes reportan una valoración positiva de su vida. Al igual que en
la relación con Dios, la alta variabilidad indica trayectorias existenciales diferenciadas.
En conjunto, los resultados descriptivos muestran que las dimensiones de capacidad sensorial,
percepción de la muerte, relación con Dios y satisfacción existencial presentan valores promedio más
elevados, mientras que autonomía, participación social e intimidad se sitúan en niveles más bajos, lo
que perfila áreas de mayor y menor fortaleza en la experiencia de envejecimiento de la muestra.
Asociación entre variables
A partir del análisis de correlación de Spearman, realizado entre las variables de bienestar espiritual y
calidad de vida, no se identificó una correlación global estadísticamente significativa entre ambas
variables. No obstante, se observaron asociaciones significativas a nivel dimensional, lo que sugiere
relaciones específicas entre ciertos componentes del bienestar espiritual y la calidad de vida.
En particular, se identificó una correlación positiva baja entre satisfacción existencial y relación con
Dios (r = .27, p < .10), lo que indica que, a medida que aumenta la estabilidad existencial en la vida del
adulto mayor, tienden a fortalecerse las creencias y la vivencia espiritual, aunque esta asociación debe
interpretarse con cautela debido a su nivel de significancia marginal.
Asimismo, se encontraron correlaciones negativas bajas entre la capacidad sensorial y las dimensiones
de autoestima y participación social (r = −.29, p < .01), lo que sugiere que una menor percepción de las
capacidades sensoriales se asocia con niveles más bajos de autoestima y participación social. Por el
contrario, la capacidad sensorial mostró una correlación positiva de magnitud moderada con la
dimensión muerte (r = .38, p < .01), lo que indica que una mejor percepción sensorial se asocia con una
actitud más positiva o de mayor aceptación frente a esta dimensión.
De igual manera, la participación social presentó correlaciones positivas significativas con autoestima
(r = .63, p < .01), intimidad (r = .58, p < .01) y, en menor medida, con la dimensión muerte (r = .20, p <
.05), lo que evidencia que una mayor integración social se relaciona con un mejor autoconcepto,
relaciones interpersonales más satisfactorias y una percepción más adaptativa de la muerte.

pág. 7144
Finalmente, se observó una correlación positiva moderada entre intimidad y autoestima (r = .53, p <
.01), lo que indica que relaciones cercanas y significativas se asocian con una valoración personal más
positiva en los adultos mayores.
DISCUSIÓN
El presente estudio permitió cumplir el objetivo general de analizar la relación entre el bienestar
espiritual y la calidad de vida en personas adultas mayores residentes de Pachuca de Soto, Hidalgo,
México, Así como los objetivos específicos orientados a describir los niveles de ambas variables y
explorar su comportamiento en función de características sociodemográficas y de convivencia. A partir
de los resultados obtenidos, fue posible identificar un perfil diferenciado de fortalezas y áreas de
vulnerabilidad en la muestra, así como reconocer que, aunque no se evidenció una relación global
estadísticamente significativa entre el bienestar espiritual y la calidad de vida, sí se observaron
asociaciones relevantes a nivel dimensional. Estos hallazgos confirman la pertinencia del enfoque
adoptado y permiten profundizar en la comprensión del papel que desempeña la espiritualidad en la
experiencia de envejecimiento, particularmente en aspectos vinculados con el sentido de vida, la
aceptación de la muerte y la satisfacción existencial.
Los resultados descriptivos obtenidos permiten delinear un perfil claro del bienestar espiritual y la
calidad de vida en la muestra estudiada, evidenciando tanto áreas de fortaleza como de vulnerabilidad
en los adultos mayores. En términos generales, se observó que las dimensiones de capacidad sensorial,
percepción de la muerte, relación con Dios y satisfacción existencial presentaron valores promedio
elevados, mientras que autonomía, participación social e intimidad se situaron en niveles más bajos.
Este patrón resulta particularmente relevante para la interpretación teórica de los hallazgos, ya que
sugiere que el bienestar espiritual puede mantenerse o incluso fortalecerse en la vejez, aun cuando
existen limitaciones funcionales o sociales.
Asimismo, los análisis relacionados con la convivencia muestran patrones diferenciados que enriquecen
la comprensión de los resultados. Por un lado, las personas que viven solas reportaron rangos promedio
más altos en algunas dimensiones de calidad de vida, como autonomía, autoestima, participación social
e intimidad, lo que podría interpretarse como una mayor percepción de independencia y autoeficacia.
Por otro lado, quienes viven acompañados mostraron una mejor percepción en la dimensión relacionada

pág. 7145
con la muerte y una mayor satisfacción existencial, lo que sugiere que la convivencia puede funcionar
como un factor protector en el afrontamiento de aspectos existenciales profundos.
Estos hallazgos permiten establecer un vínculo lógico con la discusión teórica, particularmente con la
Teoría de la Auto-trascendencia de Reed (1991), que plantea que las personas mayores pueden expandir
su sentido de vida y aceptación de la finitud aun en contextos de vulnerabilidad. La elevada percepción
positiva de la muerte y la satisfacción existencial observadas en la muestra parecen respaldar esta
propuesta, al indicar que muchos adultos mayores han logrado resignificar las pérdidas asociadas al
envejecimiento mediante recursos espirituales y existenciales.
Desde el modelo de Wilson y Cleary (1995), los resultados refuerzan la idea de que la calidad de vida
no depende exclusivamente de la funcionalidad física o la autonomía, sino de la interacción entre
factores objetivos y subjetivos. Aunque las dimensiones funcionales mostraron valores más bajos, el
bienestar espiritual se mantuvo elevado, lo que sugiere que la espiritualidad puede actuar como un
recurso compensatorio frente a las limitaciones físicas o sociales. Este hallazgo coincide con estudios
previos que señalan que la espiritualidad influye de manera más directa en la calidad de vida mental y
emocional que en la física.
En conjunto, los resultados permiten comprender por qué no se encontró una relación global
significativa entre bienestar espiritual y calidad de vida, pero sí asociaciones específicas entre
dimensiones. La espiritualidad no parece operar como un factor uniforme que impacta todas las áreas
de la calidad de vida, sino como un recurso que influye de manera diferenciada, particularmente en la
aceptación de la muerte, el sentido de vida y la satisfacción existencial.
CONCLUSIONES
Los hallazgos del presente estudio indican que el bienestar espiritual constituye un componente
relevante en la experiencia de envejecimiento, aunque su influencia sobre la calidad de vida no se
manifiesta de manera global, sino a través de dimensiones específicas. Las personas adultas mayores
participantes mostraron altos niveles de relación con Dios y satisfacción existencial, así como una
percepción positiva de la muerte, lo que sugiere procesos de adaptación y auto-trascendencia acordes
con los planteamientos teóricos revisados.

pág. 7146
Por el contrario, las dimensiones relacionadas con la autonomía, la participación social y la intimidad
presentaron niveles más bajos, lo que evidencia áreas de oportunidad para la intervención psicosocial y
comunitaria. Estos resultados subrayan la importancia de abordar el envejecimiento desde una
perspectiva integral que considere no solo la salud física, sino también los recursos espirituales,
existenciales y relacionales.
Entre las principales limitaciones se encuentra el diseño transversal, que impide establecer relaciones
causales entre las variables estudiadas. Asimismo, el muestreo no probabilístico limita la generalización
de los resultados a otras poblaciones de adultos mayores. Otra limitación relevante es el uso exclusivo
de instrumentos de autorreporte, lo que puede implicar sesgos asociados a la deseabilidad social,
particularmente en variables como espiritualidad y religión.
Se recomienda que futuras investigaciones incorporen diseños longitudinales que permitan analizar la
evolución del bienestar espiritual y la calidad de vida a lo largo del tiempo. Asimismo, sería pertinente
ampliar la muestra e incluir participantes de distintos contextos socioculturales y regiones del país para
fortalecer la validez externa de los resultados. Finalmente, se sugiere integrar metodologías mixtas, que
combinen enfoques cuantitativos y cualitativos, con el fin de profundizar en la comprensión de las
experiencias espirituales y existenciales de las personas adultas mayores.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Aglozo, E. Y., Akotia, C. S., Osei-Tutu, A., & Annor, F. (2019). Spirituality and subjective well-being
among Ghanaian older adults: Optimism and meaning in life as mediators. Aging & Mental
Health, 25(2), 306–315. https://doi.org/10.1080/13607863.2019.1697203
Beltrán Ordoñez, A., Zambrano Cabrera, C., Fajardo Aguilar, G., & Lam Vivanco, A. (2023). Calidad
de vida y sus determinantes en los adultos mayores. Polo del Conocimiento, 8(3), 3073–3085.
https://doi.org/10.23857/pc.v8i3.5970
Blaz, L. (2023). Bienestar espiritual y calidad de vida en adultos mayores del centro de salud San
Agustín de Cajas [Tesis de licenciatura, Universidad Peruana Los Andes]. Repositorio
institucional.

pág. 7147
Castañeda-Flores, T., & Guerrero-Castañeda, R. F. (2019). Espiritualidad en adultos mayores
hospitalizados: Oportunidad de cuidado para enfermería. Revista Cuidarte, 10(3), e724.
https://doi.org/10.15649/cuidarte.v10i3.724
Gómez, E., Medina, M., & Villatoro, J. (2019). Humanización del cuidado y bienestar espiritual en
contextos hospitalarios. Revista Latinoamericana de Bioética, 19(2), 45–59.
González, J., Ramírez, L., & Torres, P. (2019). Apoyo social, espiritualidad y bienestar en adultos
mayores. Revista de Psicología y Salud, 29(1), 67–78.
Guerrero, R. F., & Aguilar, J. (2025). Espiritualidad y sentido de vida en el envejecimiento. Revista
Latinoamericana de Psicología de la Salud, 17(1), 22–35.
Hassoun, A., Pérez, L., & Ramírez, M. (2019). Bienestar espiritual y calidad de vida en adultos mayores
usuarios de un centro de salud. Revista de Ciencias de la Salud, 17(1), 88–97.
INEGI. (2020). Censo de población y vivienda 2020. Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
Jeserich, M., Schnell, T., & Roth, C. (2023). Religious/spiritual pathways to a sense of coherence: A
mixed-methods study. Journal of Religion and Health, 62(1), 125–145.
https://doi.org/10.1007/s10943-022-01634-7
Kelley-Gillespie, N. (2009). An integrated model of quality of life for older adults. Journal of
Gerontological Social Work, 52(5), 509–528. https://doi.org/10.1080/01634370902983105
Lima, C. A., Silva, R. M., & Santos, M. L. (2020). Spirituality, functionality and quality of life in older
women. Revista Latino-Americana de Enfermagem, 28, e3319. https://doi.org/10.1590/1518-
8345.3279.3319
Maslow, A. H. (1991). Motivation and personality (3rd ed.). Harper & Row.
Organización Mundial de la Salud. (1995). WHOQOL: Measuring quality of life. World Health
Organization.
Organización Mundial de la Salud. (2022). Envejecimiento y salud. World Health Organization.
https://www.who.int
Reed, P. G. (1991). Toward a nursing theory of self-transcendence: Deductive reformulation using
developmental theories. Advances in Nursing Science, 13(4), 64–77.
https://doi.org/10.1097/00012272-199106000-00008

pág. 7148
Rudilla, D., Oliver, A., Galiana, L., & Barreto, P. (2018). Spirituality at the end of life: A systematic
review. Journal of Religion and Health, 57(1), 99–115. https://doi.org/10.1007/s10943-017-
0454-7
Trujillo, M., Hernández, A., & Pérez, L. (2020). Estrategia de intervención para mejorar la calidad de
vida del adulto mayor. Revista Cubana de Salud Pública, 46(3), e1550.
Vargas, L. (2020). Espiritualidad y resiliencia en adultos mayores. Revista Latinoamericana de
Gerontología, 6(2), 45–59.
Villareal, M., Gómez, R., & Salinas, J. (2021). Calidad de vida en adultos mayores institucionalizados
y no institucionalizados. Revista Argentina de Gerontología, 35(2), 77–89.
Wilson, I. B., & Cleary, P. D. (1995). Linking clinical variables with health-related quality of life: A
conceptual model. JAMA, 273(1), 59–65. https://doi.org/10.1001/jama.1995.03520250075037
Yoshizawa, K., Sato, T., & Nakamura, H. (2024). Spirituality and quality of life in older adults:
Evidence from Japan. Journal of Aging Studies, 68, 101210.
https://doi.org/10.1016/j.jaging.2023.101210