RELACIÓN ENTRE INTELIGENCIA EMOCIONAL
Y LAS ESTRATEGIAS DE AFRONTAMIENTO ANTE
EL ESTRÉS EN ESTUDIANTES DE BACHILLERATO

RELATIONSHIP BETWEEN EMOTIONAL INTELLIGENCE
AND COPING STRATEGIES FOR STRESS IN
UNDERGRADUATE STUDENTS

Verónica Jazmín Alfonzo Echeverria

Univerisidad César Vallejo, Perú

Evelyn Gissel Ramírez González

Univerisidad Estatal Península de Santa Elena, Ecuador

Vanessa Patricia Rodríguez Marín

Universidad Metropolitana, Ecuador

Diana América Ramírez González

Universidad De Guayaquil, Ecuador

Erika Estefania Suárez Merejildo

Universidad Laica Vicente Rocafuerte, Ecuador
pág. 7920
DOI:
https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v10i2.23791
Relación entre Inteligencia Emocional y las Estrategias de Afrontamiento
ante el Estrés en Estudiantes de Bachillerato

Verónica Jazmín Alfonzo Echeverria
1
vrok82@hotmail.com

https://orcid.org/0000-0002-3225-5871

Univerisidad César Vallejo

Perú

Evelyn Gissel Ramírez González

evegissel
@hotmail.com
https://orcid.org/0009-0001-8907-7674

Univerisidad Estatal Península de Santa Elena

Ecuador

Vanessa Patricia Rodríguez Marín

vanne_patty28@hotmail.com

https://orcid.org/0000-0002-1199-8860

Universidad Metropolitana

Ecuador

Diana América Ramírez González

Chikitina_7_3@hotmail.com

https://orcid.org/0009-0005-8007-0440

Universidad de Guayaquil

Ecuador

Erika Estefania Suárez Merejildo

eestefaniasuarez11@gmail.com

https://orcid.org/0009-0001-3986-8953

Universidad Laica Vicente Rocafuerte

Ecuador

RESUMEN

El propósito de este trabajo es determinar la relación entre la inteligencia emocional y las estrategias de
afrontamiento ante el estrés en estudiantes de bachillerato. Para ello, se llevó a cabo un estudio
cuantitativo de tipo correlacional, utilizando el Inventario de Cociente Emocional de Bar-On (EQ-i) y
el Cuestionario de Afrontamiento del Estrés (CAE) en una muestra de 120 estudiantes de bachillerato.
Los resultados muestran que existe una relación significativa entre la inteligencia emocional y las
estrategias de afrontamiento utilizadas por los estudiantes, aquellos con mayor desarrollo en
competencias intrapersonales, interpersonales, de adaptabilidad y estado de ánimo tienden a emplear
con mayor frecuencia estrategias de afrontamiento adaptativas, como la expresión emocional, la
búsqueda de apoyo social y la reevaluación positiva; asimismo, a mayor inteligencia emocional, menor
es la tendencia de los estudiantes a recurrir a estrategias desadaptativas. En conclusión, estos hallazgos
subrayan la importancia de fortalecer la inteligencia emocional como un recurso clave para enfrentar el
estrés de forma más saludable y efectiva durante la etapa escolar
.
Palabras clave: inteligencia emocional, estrategias, afrontamiento, estrés

1
Autor principal
Correspondencia:
vrok82@hotmail.com
pág. 7921
Relationship Between Emotional Intelligence and Coping Strategies for
Stress in Undergraduate Students

ABSTRACT

The purpose of this study is to determine the relationship between emotional intelligence and coping

strategies for stress in high school students. To this end, a quantitative correlational study was conducted

using the Bar
-On Emotional Quotient Inventory (EQ-i) and the Coping with Stress Questionnaire (CSS)
in a sample of 120 high school students. The results show a significant relationship between emotional

intelligence and the coping strategies used by students. Those with greater development in

intraper
sonal, interpersonal, adaptability, and mood competencies tend to more frequently employ
adaptive coping strategies, such as emotional expression, seeking social support, and positive

reappraisal. Furthermore, the higher the emotional intelligence, the low
er the tendency of students to
resort to maladaptive strategies. In conclusion, these findings underscore the importance of

strengthening emotional intelligence as a key resource for dealing with stress in a healthier and more

effective way during school
.
Keywords
: emotional intelligence, strategies, coping, stress
Artículo recibido 20 marzo 2026

Aceptado para publicación: 15 abril 2026
pág. 7922
INTRODUCCIÓN

La inteligencia emocional se entiende como la capacidad de identificar, asimilar, comprender y
gestionar las propias emociones. En este marco,
Macias et al. (2022) la describen como la percepción
que tienen los individuos sobre sus habilidades emocionales, incluyendo la facultad de observar y
reflexionar sobre sus sentimientos, así como de comprender y regular sus estados emocionales.

Desde esta perspectiva, la inteligencia emocional guarda similitud con la inteligencia cognitiva, Mayer
et al. (2000) sostienen que se trata de una forma de inteligencia social, distinta de la inteligencia general,
ya que se enfoca en la interacción entre emoción y cognición. A esta concepción, Regader (2015)
complementa que implica la capacidad de identificar, comprender y controlar tanto las propias
emociones como las de los demás, lo que resalta su relevancia en las relaciones interpersonales y en el
éxito en distintos ámbitos de la vida.

El modelo de Inteligencia Emocional propuesto por Mayer et al. (2004) plantea cuatro habilidades
fundamentales en la inteligencia emocional: La capacidad para percibir las emociones propias y de los
demás, la habilidad para utilizar las emociones en la toma de decisiones,
la comprensión emocional y
la regulación de las emociones, tanto personales como de otras personas

De forma complementaria, el modelo desarrollado por Mayer y Salovey (1997, citado por
Piekarska y
Martowska, 2020
) identifica dos competencias clave: el reconocimiento facial de emociones (ER) y la
comprensión emocional (ES). Esto implica que un alto nivel de inteligencia emocional permite
identificar y comprender las emociones tanto en uno mismo como en los demás.

Asimismo, Salovey et al. (1999, citado por
Piekarska y Martowska, 2020) proponen una jerarquía de
desarrollo emocional compuesta por tres niveles: el primer nivel con habilidades emocionales básicas,
como la percepción de emociones, el segundo nivel con conocimiento emocional, que incluye la
comprensión y el análisis emocional y el tercer nivel que incluye la regulación emocional.

Por otra parte Martín (2018) expone un modelo alternativo que destaca cinco elementos fundamentales
de la inteligencia emocional: en primer lugar, la autoconciencia emocional, que se refiere a la evaluación
personal de las emociones y sentimientos; en segundo lugar, el autocontrol emocional, entendido no
como represión sino como aceptación y regulación de la intensidad emocional; en tercer lugar, la
automotivación, que implica los motivos internos que impulsan a alcanzar metas; en cuarto lugar, la
pág. 7923
empatía, que permite comprender las experiencias ajenas; y finalmente, las habilidades sociales,
esenciales para interactuar eficazmente con otras personas y sus emociones.

No obstante, para el presente estudio se opta por el modelo de Bar-On, dado que sobre este se estructura
el inventario de inteligencia emocional que será utilizado. De acuerdo con este modelo, la inteligencia
emocional está compuesta por cinco dimensiones principales: inteligencia intrapersonal, inteligencia
interpersonal, manejo del estrés, adaptabilidad y estado de ánimo general, descritas en detalle por Brito
et al. (2019):

El primero es la inteligencia intrapersonal, que se refiere a la capacidad de comprender y gestionar los
propios pensamientos y emociones, este componente incluye el autoconcepto, la autoconciencia
emocional, la asertividad, la independencia y la autorrealización, elementos clave para el conocimiento
personal y el logro de metas. El segundo componente, la inteligencia interpersonal, abarca la habilidad
para relacionarse con los demás e incluye la empatía, la responsabilidad social y la capacidad de
mantener relaciones interpersonales satisfactorias. Por su parte, el manejo del estrés implica la
tolerancia ante situaciones difíciles y el control de impulsos, lo que permite actuar con responsabilidad
y equilibrio emocional frente a la presión.

El cuarto componente es la adaptabilidad, que se manifiesta en la capacidad de ajustarse a nuevas
circunstancias a través de la objetividad, la flexibilidad y la resolución eficaz de problemas. Finalmente,
el estado de ánimo general se relaciona con el optimismo y la felicidad, lo cual influye directamente en
la percepción positiva de uno mismo, de los demás y del entorno, incluso ante situaciones adversas.
Estos cinco elementos interactúan entre sí y constituyen una base integral para el desarrollo emocional
y social del individuo.

Atendiendo la otra variable de estudio, el estrés es catalogado como una reacción natural del cuerpo
ante demandas externas que exceden las capacidades individuales, y puede manifestarse a través de
respuestas fisiológicas o psicológicas frente a ciertos estímulos estresantes (Atalaya, 2001). Este
fenómeno está estrechamente vinculado con la forma en que el individuo percibe su entorno y si
interpreta dichos factores como amenazantes o no.

Desde una visión biológica, Payné (2019 describe el estrés como un agente que rompe el equilibrio
interno (homeostasis) y genera una respuesta fisiológica específica.
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Esta reacción es vital para la supervivencia, pues prepara al organismo ante posibles amenazas; sin
embargo, si se mantiene en el tiempo, puede producir efectos perjudiciales en el organismo. La manera
en que una persona percibe, enfrenta y maneja el estrés varía según sus características individuales y el
contexto en el que se encuentra.

En este sentido, el afrontamiento se define como el conjunto de esfuerzos cognitivos y conductuales
que realiza una persona para manejar, controlar o reducir las presiones y emociones derivadas del estrés

(Lazarus, 1986)
. En otras palabras, se refiere a las acciones que cada individuo lleva a cabo para hacer
frente a situaciones que le generan tensión o malestar.

Es así, que las estrategias de afrontamiento del estrés consisten en técnicas y recursos que las personas
emplean para reducir o contrarrestar los efectos negativos del estrés en su vida cotidiana, estas pueden
ser de tipo cognitivo, emocional o conductual, y suelen ajustarse a las características y necesidades
particulares de cada individuo
(Francia, 2022).
Las estrategias de afrontamiento según
Guarnera et al. (2024) representan los métodos con los que las
personas enfrentan tanto experiencias traumáticas como eventos estresantes del día a día, su propósito
principal es regular las emociones perturbadoras y encontrar soluciones que permitan abordar y resolver
la fuente del estrés.

Lazarus y Folkman (1986) clasificaron estas estrategias en dos categorías principales: las centradas en
la resolución de problemas y las orientadas a la regulación emocional. Las primeras se enfocan en
identificar el problema, establecer metas, generar alternativas de solución, evaluar sus ventajas y
desventajas y finalmente aplicar la más adecuada. Este proceso permite modificar o eliminar la causa
del malestar.

Por su parte, las estrategias de regulación emocional buscan manejar la reacción emocional sin cambiar
directamente la situación que la provoca; incluyen aceptar y reinterpretar las emociones negativas que
surgen, reconocerlas como una respuesta natural y expresarlas de forma saludable, ya sea conversando
con alguien de confianza, escribiendo o participando en actividades artísticas.

A partir de esta clasificación, Sandín y Chorot (2003) propusieron siete formas específicas de
afrontamiento: orientación hacia la solución del problema, autofocalización negativa, reevaluación
positiva, expresión emocional abierta, evitación, búsqueda de apoyo social y religión.
pág. 7925
La primera busca intervenir directamente sobre el problema; la autofocalización negativa implica
sentimientos de culpa o autocrítica; la reevaluación positiva transforma cognitivamente la interpretación
del problema; la expresión emocional abierta libera las emociones acumuladas; la evitación consiste en
rechazar pensamientos relacionados con el conflicto; el apoyo social se basa en recibir comprensión y
ayuda de otros; y la religión se refiere al consuelo espiritual o la búsqueda de guía a través de la fe
(Mayordomo et al., 2015).

Como se ha mencionado, el estrés impacta significativamente en la vida de las personas, especialmente
cuando enfrentan situaciones importantes que lo desencadenan (Martínez et al., 2022). En el caso de
los adolescentes, las exigencias académicas, sobre todo en los últimos años de bachillerato, pueden
generar altos niveles de estrés, ya que enfrentan presiones tanto del presente como del futuro.

En este contexto, la inteligencia emocional se vincula con la capacidad de una persona para reconocer,
expresar y regular sus emociones a fin de tomar decisiones acertadas (Martín, 2018). Esta habilidad
permite comprender mejor el entorno y reaccionar de forma adaptativa frente a circunstancias adversas.

Por ende, la problemática central gira en torno a la función que cumplen las estrategias de afrontamiento
y cuáles son empleadas por los estudiantes de bachillerato para manejar el estrés en función de su
inteligencia emocional. Debido a que se encuentran en una etapa de desarrollo en la que su madurez
emocional aún no está completamente consolidada, su nivel de inteligencia emocional puede influir en
la elección de estrategias más adaptativas, orientadas a la solución del problema y a la gestión emocional
saludable, o, por el contrario, en el uso de estrategias menos efectivas como la negación.

METODOLOGÍA

Tipo de Investigación

La investigación se desarrolló bajo un enfoque cuantitativo. De acuerdo con Hurtado (2010) este
enfoque se caracteriza por la recopilación y análisis de datos numéricos y estadísticos con el propósito
de responder preguntas de investigación y poner a prueba hipótesis. En este tipo de estudio, la
información se obtiene mediante procedimientos estructurados y los datos se analizan utilizando
técnicas estadísticas que permiten alcanzar conclusiones.

En este sentido, la investigación fue de tipo no experimental transversal. Según Hernández y Mendoza
(2018) esto implica que no es posible manipular ni controlar variables; en su lugar, el investigador se
pág. 7926
limita a examinar el fenómeno en estudio a partir de la observación de situaciones preexistentes en un
único momento en el tiempo.

Por otra parte, la investigación es correlacional, Al respecto Hurtado (2010) indica que busca medir el
grado de relación en un contexto entre varias variables para comprender como actúa una variable al
analizar las otras variables conectadas. El propósito de este estudio es analizar la relación entre la
variable inteligencia emocional y la variable estrategias de afrontamiento ante el estrés de los
estudiantes de segundo año

Muestra

Para los objetivos del estudio, la población de interés estuvo conformada por los estudiantes de
bachillerato de la Unidad Educativa Teodoro Wolf. En total, esta población comprende 817 alumnos
que cursan primero, segundo y tercero de bachillerato.

Para la selección de la muestra se utilizó un muestreo no probabilístico intencional. En consecuencia,
la muestra definitiva del estudio quedó compuesta por 120 estudiantes de bachillerato.

Instrumentos de recolección de información

En el marco del estudio, resulta esencial garantizar la calidad de la información recopilada con el fin de
evaluar el nivel de inteligencia emocional se aplicó el Inventario de Cociente Emocional de Bar-On
(EQ-i), estructurado con 133 ítems y una escala de Likert con 5 opciones de respuesta que tienen la
siguiente puntuación: 1, Muy rara vez o ¡NO es cierto en mí!; 2, Raras veces es cierto en mi; 3, A veces
es cierto en mi; 4, Frecuentemente es cierto en mi; y 5, Con gran frecuencia o ¡es cierto en mí!.

El Inventario de Cociente Emocional de Bar-On (EQ-i) evalúa cinco dimensiones principales de la
inteligencia emocional: (1) Intrapersonal, que incluye la autopercepción y expresión emocional; (2)
Interpersonal, que mide la capacidad de empatía y relaciones interpersonales; (3) Adaptabilidad, que
evalúa la capacidad de adaptación y resolución de problemas; (4) Manejo del Estrés, que abarca el
manejo de la tolerancia al estrés y el control de impulsos; y (5) Estado de Ánimo General, que incluye
el optimismo y la felicidad. La forma de calificación brinda una puntuación total y otra específica para
cada una de las cinco dimensiones. Un puntaje alto indica un mayor desarrollo de la competencia
evaluada y una mayor inteligencia emocional.
pág. 7927
Por su parte, para la identificación de las estrategias de afrontamiento ante el estrés utilizadas por los
estudiantes de bachillerato se implementó el Cuestionario de Afrontamiento del Estrés (CAE), que
evalúa siete dimensiones clave de afrontamiento: (1) Focalizado en la solución del Problema, que
incluye estrategias orientadas a analizar y resolver la situación estresante; (2) Autofocalización
Negativa, que se refiere a la culpa autoinfligida; (3) Reevaluación Positiva, que consiste en la
reinterpretación positiva del evento estresante para aprender de él o mejorar la autopercepción; (4)
Expresión de Emociones, que considera la expresión abierta de sentimientos relacionados con el estrés;
(5) Evitación, que implica la tendencia a evitar la situación o minimizar su importancia; (6) Búsqueda
de Apoyo Social, que mide el recurrir por ayuda emocional y consejo en otros; y (7) Religión que es
recurrir a las creencias religiosas en búsqueda de consuelo.

El cuestionario está estructurado con 42 ítems o reactivos con escala de Likert con 5 opciones que van
desde 0 a 5 puntos, tal como se muestra a continuación: 1, Nunca; 2, Pocas veces; 3, A veces; 4,
Frecuentemente; y 5, Casi siempre. Cada dimensión se conforma de seis reactivos. Un menor puntaje
indica que no se identifican o lo hacen en menor medida con dicho estilo de afrontamiento, mientras
que un mayor puntaje indica que tienden a aplicar dicha estrategia de afrontamiento.

Análisis de datos

Para el procesamiento de la información, se empleó el software estadístico SPSS. A partir de los datos
recopilados, se realizó un análisis de medias de para identificar el nivel de desarrollo de las dimensiones
de la inteligencia emocional, así como, de las estrategias de afrontamiento ante el estrés más utilizadas.
Finalmente, se utilizó un test de correlación para determinar de qué forma se relacionan las variables
de estudio.

Confiabilidad de instrumento

Con el objetivo de verificar la fiabilidad de los instrumentos aplicados, se aplicó el coeficiente Alfa de
Cronbach. El valor obtenido, presentado en la Tabla 1, refleja una confiabilidad "Excelente" de los
ítems que conforman ambos instrumentos; y de acuerdo con los criterios estadísticos establecidos, los
resultados e interpretaciones derivados de los datos recolectados son consistentes.
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Tabla 1. Estadístico de fiabilidad

Instrumento
Alfa de Cronbach
Inventario de Cociente Emocional de Bar-On (EQ-i)
0.995
Cuestionario de
Afrontamiento del Estrés
(CAE)

Focalizado en la solución del Problema
0,912
Autofocalización Negativa
0.902
Reevaluación Positiva
0.939
Expresión de Emociones
0.931
Evitación
0.953
Búsqueda de Apoyo Social
0.975
Religión
0.901
RESULTADOS Y DISCUSIÓN

Los resultados obtenidos, con relación a la variable estrategias de afrontamiento ante el estrés,
evidenciaron que el puntaje medio de cada estrategia de afrontamiento oscila entre puntaje bajo para
dos estrategias que demarcan un afrontamiento negativo o esquivo y puntaje medio-alto para el resto
de estrategias (lo que denota un mayor uso de estas estrategias) con superioridad en la reevaluación
positiva (
reinterpretación positiva del evento estresante para aprender de él o mejorar la
autopercepción)
, lo que indica una disposición hacia el crecimiento personal y la resiliencia emocional.
Tabla 2. Media de las estrategias de afrontamiento ante el estrés utilizadas

Estrategias
Media
(Min. 1 - 30 Max.)

Focalizado en la solución del Problema (FSP)
13.03
Autofocalización Negativa (AFN)
5.26
Reevaluación Positiva (REP)
15.10
Expresión de Emociones (EEA)
13.18
Evitación (EVT)
6.63
Búsqueda de Apoyo Social (BAS)
12.09
Religión (RLG)
12.40
En los resultados de la inteligencia emocional, la mayoría de los estudiantes presentan marcadamente
una alta capacidad emocional, seguidos de muy alta capacidad emocional, no obstante, existe una
pequeña cantidad de participantes que poseen entre promedio y baja capacidad emocional.

Este patrón sugiere que, en general, los estudiantes han desarrollado habilidades importantes para
reconocer, comprender y manejar sus emociones, lo cual les permite afrontar con mayor eficacia las
demandas emocionales propias de su etapa educativa; sin embargo, la presencia de un grupo, aunque
pág. 7929
reducido, con niveles medios o bajos de inteligencia emocional, evidencia la necesidad de
intervenciones pedagógicas que fortalezcan estas competencias. Estas diferencias pueden estar
influenciadas por factores personales, familiares o contextuales, y podrían impactar en la manera en que
enfrentan el estrés académico.

Tabla 3. Nivel de desarrollo de la inteligencia emocional

Puntaje
Pauta interpretativa Frecuencia Porcentaje
130 615
Marcadamente alta capacidad emocional 111 92.5%
120 129
Muy alta capacidad emocional 4 3.33%
110 119
Alta capacidad emocional --- ---
90 109
Promedio capacidad emocional 2 1.67%
80 89
Baja capacidad emocional 3 2.5%
70 79
Muy baja capacidad emocional --- ---
42 70
Marcadamente baja capacidad emocional --- ---
Considerando las componentes de la inteligencia emocional, la media de los puntajes indica que el nivel
de desarrollo de los participantes se sitúa por encima del rango promedio de calificación, existiendo un
mayor desarrollo en las competencias relacionadas con el estado de ánimo general (que abarca el
optimismo y la felicidad), la adaptabilidad (capacidad de ajustarse a los cambios y resolver problemas),
así como en las dimensiones intrapersonal (que incluye la autopercepción y la expresión emocional) e
interpersonal (vinculada con la empatía y la calidad de las relaciones sociales).

Tabla 4. Media de la competencia de la inteligencia emocional

Componente
Media Puntaje Rango de Puntuación
(Mínimo Máximo)

Intrapersonal
94.27 40 - 200
Interpersonal
67.45 29 - 145
Adaptabilidad
62.43 26 - 130
Manejo del Estrés
41.79 19 - 95
Estado de ánimo en General
48.44 17 - 85
Además, la puntuación promedio de la
inteligencia emocional (IE) es de 203.70, lo que en términos
cualitativos es “Marcadamente alta-capacidad emocional”; mientras que el uso de las estrategias de
afrontamiento ante el estrés se sitúan entre niveles bajos y medios. En cuanto a la variabilidad de los
datos, se evidencia que las puntuaciones de inteligencia emocional presentan menor dispersión
(conjunto de datos relativamente homogéneos) en comparación con las puntuaciones de las estrategias
de afrontamiento, las cuales muestran una mayor heterogeneidad.
pág. 7930
Tabla 5. Análisis de medias

Estadísticos
IE Estrategias de Afrontamiento ante el Estrés
FSP
AFN REP EEA EVT BAS RLG
Media
203.70 13.03 5.26 15.10 13.18 6.63 12.09 12.40
Mediana
213.00 14.00 5.00 15.00 14.00 6.00 11.50 12.00
Desviación
estándar

42.66
4.93 3.20 4.27 5.52 2.16 6.13 6.29
Coeficiente
variación

20.94%
37.83% 60.83% 28.27% 40% 32.57% 50.70% 50.72%
Varianza
1819.95 24.35 10.26 18.30 30.48 4.70 37.68 39.57
Para determinar la relación entre las variables de estudio se aplicó el test de Sperman. De acuerdo con
los datos de la Tabla 6, la significancia del test de correlación Sperman resulta ser menor a 0.05, por lo
que existe evidencia estadística de relación entre las variables “Inteligencia emocional” y “Estrategias
de afrontamiento ante el estrés”, por lo que, de acuerdo a los parámetros del test se rechaza la hipótesis
nula y se acepta la hipótesis del estudio: A mayor nivel de inteligencia emocional, se implementan
estrategias positivas de afrontamiento ante el estrés por parte de los estudiantes de bachillerato de la
Unidad Educativa Teodoro Wolf.

Además, el coeficiente de Spearman indica que la relación entre la inteligencia emocional y la mayoría
de las estrategias es directa y de grado entre moderado y fuerte; mientras que, en dos estrategias de
afrontamiento: Autofocalización Negativa y Evitación, la relación es indirecta con grado fuerte.

Esto sugiere que a mayor inteligencia emocional, menor es la tendencia de los estudiantes a recurrir a
estrategias desadaptativas como la autoinculpación, la autocrítica o la evasión de los problemas. Es
decir, los adolescentes con un nivel más alto de inteligencia emocional tienden a manejar de forma más
saludable las emociones negativas, mostrando una mayor capacidad de autorreflexión sin caer en
pensamientos punitivos ni en la negación de la realidad. Estos hallazgos refuerzan la importancia de
fortalecer las competencias emocionales como una vía para fomentar respuestas de afrontamiento más
eficaces y constructivas.

Tabla 6. Resultados del test de Spearman

Rho de Spearman
FSP AFN REP EEA EVT BAS RLG
Inteligencia
Emocional

Coeficiente de
correlación

0,681
-0.822 0.640 0.675 -0.788 0.702 0.630
Sig. (bilateral)
0.000 0.000 0.000 0.000 0.000 0.000 0.000
Nota: Abreviaturas: Focalizado en la solución del Problema (FSP), Autofocalización Negativa (AFN), Reevaluación Positiva
(REP), Expresión de Emociones (EEA), Evitación (EVT), Búsqueda de Apoyo Social (BAS), Religión (RLG).
pág. 7931
Asimismo, el estudio denota una fuerte relación entre los componentes de la inteligencia emocional y
las estrategias de afrontamiento, resaltando entre los mayores grados de correlación directa, el
componente intrapersonal con la aplicación de estrategias de Expresión de Emociones, el componente
interpersonal con la estrategia Búsqueda de Apoyo Social, el componente adaptabilidad con la estrategia
Focalizado en la solución del Problema.

Estos resultados evidencian que los estudiantes que poseen una mayor capacidad para reconocer y
gestionar sus propias emociones (componente intrapersonal) tienden a exteriorizar de manera saludable
sus sentimientos como mecanismo para aliviar el malestar generado por situaciones estresantes. Por su
parte, aquellos con habilidades desarrolladas para comprender y relacionarse con los demás
(componente interpersonal), recurren con mayor frecuencia a su entorno social como fuente de
contención emocional y ayuda práctica. Finalmente, los adolescentes que muestran mayor
adaptabilidad, es decir, capacidad para ajustarse a los cambios y resolver eficazmente los desafíos,
emplean estrategias centradas en la acción directa sobre el problema, demostrando un enfoque proactivo
ante el estrés.

Tabla 7. Resultados del test de Spearman por dimensiones

Rho de Spearman
FSP AFN REP EEA EVT BAS RLG
Intrapersonal
Coeficiente de correlación 0.590 -0.742 0.600 0.647 -0.701 0.592 0.533
Sig. (bilateral)
0.000 0.000 0.000 0.000 0.000 0.000 0.000
Interpersonal
Coeficiente de correlación 0.540 -0.639 0.493 0.517 -0.713 0.540 0.510
Sig. (bilateral)
0.000 0.000 0.000 0.000 0.000 0.000 0.000
Adaptabilidad
Coeficiente de correlación 0.667 -0.697 0.535 0.617 -0.650 0.627 0.537
Sig. (bilateral)
0.000 0.000 0.000 0.000 0.000 0.000 0.000
Manejo del
Estrés

Coeficiente de correlación
0.483 -0.589 0.507 0.511 -0.592 0.526 0.398
Sig. (bilateral)
0.000 0.000 0.000 0.000 0.000 0.000 0.000
Estado de ánimo
en General

Coeficiente de correlación
0.586 -0.704 0.582 0.564 -0.649 0.594 0.576
Sig. (bilateral)
0.000 0.000 0.000 0.000 0.000 0.000 0.000
Nota: Abreviaturas: Focalizado en la solución del Problema (FSP), Autofocalización Negativa (AFN), Reevaluación Positiva
(REP), Expresión de Emociones (EEA), Evitación (EVT), Búsqueda de Apoyo Social (BAS), Religión (RLG).

CONCLUSIONES

Los resultados del estudio destacan la importancia de fortalecer la inteligencia emocional como un
recurso fundamental para enfrentar el estrés de manera más saludable y efectiva en la etapa escolar. Se
evidenció que los estudiantes con mayores niveles de inteligencia emocional tienden a utilizar
pág. 7932
estrategias de afrontamiento más adaptativas, lo cual les permite gestionar mejor las demandas
académicas y personales propias del bachillerato. Por tanto, fomentar el desarrollo de habilidades
emocionales como la autoconciencia, la regulación emocional, la empatía y la adaptabilidad no solo
contribuye al bienestar integral del estudiante, sino que también potencia su capacidad para afrontar
situaciones estresantes con mayor resiliencia y equilibrio.

REFERENCIAS
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