DEL RESIDUO AL RECURSO: POTENCIAL
INDUSTRIAL EMERGENTE DEL AGAVE

FROM WASTE TO RESOURCE: EMERGING INDUSTRIAL
POTENTIAL OF AGAVE

Abraham Palacios Romero

Universidad Autónoma del Estado de México

Eric López Vazquez

Universidad Politécnica de Pachuca

Edith Jiménez Muñoz

Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias
pág. 793
DOI:
https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v10i3.24056
Del residuo al recurso: potencial industrial emergente del agave

Abraham Palacios Romero
1
abraham.palacios@tec.mx

https://orcid.org/
0000-0001-6381-2987
Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo

México

Eric López Vazquez

erick.lopez@upp.edu.mx

https://orcid.org/0000-0001-8734-4735

Universidad Politécnica de Pachuca

México

Edith Jiménez Muñoz

jimenez.edith@inifap.gob.mx

https://orcid.org/0000-0001-7883-0600

Instituto Nacional de Investigaciones Forestales,
Agrícolas y Pecuarias

México

RESUMEN

El agave es una planta adaptable con gran potencial en diversas industrias, incluyendo la bioenergía, la
biorremediación y la producción de bioplásticos, debido a su alto contenido de celulosa, lignina y
compuestos bioactivos. Sus residuos, representan un recurso valioso que puede transformarse en
productos como biocarbón, nanopartículas de celulosa e hidroxiapatita. Además, el bagazo es adecuado
para la producción de energía mediante procesos térmicos y fermentativos, dado su bajo contenido de
cenizas y alta eficiencia de combustión. Las fibras del agave tienen resistencia y longitud significativa,
lo que favorece su uso en la industria textil, así como en procesos de biorremediación y absorción de
contaminantes en aguas residuales. En general, el valor de los residuos de agave radica en su capacidad
para generar productos renovables y sustentables.

Palabras clave: Agavaceae; biocarbón; celulosa; fibras vegetales

1
Autor principal.
Correspondencia:
abraham.palacios@tec.mx
pág. 794
From waste to resource: emerging industrial potential of agave

ABSTRACT

Agave is an adaptable plant with great potential in various industries, including bioenergy,

bioremediation, and bioplastics production, due to its high cellulose, lignin, and bioactive compound

content. Its residues represent a valuable resource that can
be transformed into products such as biochar,
cellulose nanoparticles, and hydroxyapatite. Additionally, bagasse is suitable for energy production thru

thermal and fermentative processes, given its low ash content and high combustion efficiency. Agave

fibe
rs have significant strength and length, making them suitable for use in the textile industry, as well
as in bioremediation processes and the absorption of contaminants from wastewater. In general, the

value of agave waste lies in its ability to generate r
enewable and sustainable products.
Keywords
: Agavaceae; biochar; cellulose; plant fibers
Artículo recibido 25 abril 2026

Aceptado para publicación: 25 mayo 2026
pág. 795
INTRODUCCIÓN

El agave es una planta clave por su amplia distribución y adaptación a diferentes climas, lo que la

convierte en una opción ideal para diversificar cultivos y enfrentar el cambio climático y la

desertificación en áreas áridas y semiáridas. Su cultivo mixto permite un uso eficiente del agua y

contribuye a la resiliencia agrícola. (Aguirre Rivera et al., 2017).Las hojas y residuos del agave

presentan una alta humedad (hasta 79.92%), lo que facilita la extracción de metabolitos bioactivos y

compuestos fenólicos con potencial para el desarrollo de ingredientes funcionales
(Juárez-Niño & Soto-
Castro, 2025)
. Los fenoles y flavonoides en hojas y bagazo tienen propiedades beneficiosas para la
acuacultura, mientras que el agave es fuente de fitoquímicos con aplicaciones biotecnológicas,

incluyendo actividades insecticidas, antitumorales y antibacterianas, logradas a través de diversas

extracciones, incluso mejoradas con ultrasonido. (Bermúdez-Bazán et al., 2021; Méndez-Loranca et al.,

2023).

A lo largo de los años, se han desarrollado numerosas líneas de investigación relacionadas con el uso de

los residuos o partes del agave en diversas industrias como la bioenergía, la industria textil, la

biorremediación y la agricultura, por lo que el objetivo de este estudio es compilar y analizar

investigaciones que indiquen posibles y novedosos usos de los residuos de agave en diferentes

industrias.

METODOLOGÍA

El presente estudio se desarrolló como una revisión de la literatura con enfoque cualitativo, orientada a
identificar, analizar y sintetizar información relevante sobre los usos potenciales que tiene el agave y los
desechos derivados del mismo en diferentes industrias.

Se llevó a cabo una búsqueda bibliográfica en bases de datos académicas reconocidas, incluyendo
Scopus, Web of Science, Google Scholar y ScienceDirect. Se utilizaron las combinaciones de palabras
clave “agave”, “desecho de agave” y “potencial del agave”, tanto en español como en inglés, con el fin
de ampliar la cobertura de resultados. Los criterios de inclusión consideraron artículos publicados entre
el año 2005 y 2026, en revistas arbitradas, con acceso a texto completo y pertinencia directa con el tema
de estudio. Se excluyeron documentos duplicados, literatura gris no verificable y estudios que no
aportaban evidencia relevante.
pág. 796
El proceso de selección se realizó en dos etapas: (1) revisión de títulos y resúmenes para identificar su
relevancia y (2) análisis detallado del texto completo de los documentos seleccionados. Finalmente, los
estudios incluidos fueron analizados mediante una técnica de síntesis temática, permitiendo la
identificación de tendencias, enfoques metodológicos y principales hallazgos en la literatura. Para la
organización y análisis de la información se emplearon matrices de categorización, facilitando la
comparación entre estudios y la estructuración del contenido del artículo.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

POSIBLES APLICACIONES EN LA INDUSTRIA ENERGÉTICA

El agave tiene un alto potencial energético debido a su composición química para procesos como la

pirólisis y la digestión anaeróbica. Su alto contenido de celulosa (49.87%), lignina (28.53%), un bajo

contenido de cenizas (2.31%) y alto porcentaje de materia volátil (76.85%) permite una alta eficiencia

de conversión, en comparación con otras biomasas lignocelulósicas, en su gran mayoría leñosas, y con

mayor contenido de cenizas (da Silva et al., 2025; Lalaymia et al., 2025). El contenido de humedad en

el bagazo y las hojas es bajo, lo que reduce las necesidades energéticas y costos operacionales de

aquellas plantas bioenergéticas que decidan utilizarlos como materia prima (da Silva et al., 2025;

Lalaymia et al., 2025). Sin embargo, se debe llevar un control adecuado en esta etapa para evitar la

reducción de la calidad de la biomasa almacenada por mucho tiempo.

Su alto contenido de celulosa y lignina mejora la conversión térmica de la hemicelulosa, liberando

compuestos volátiles útiles para la producción de bioaceite y biocarbón. (Lalaymia et al., 2025). Sin

embargo, no se desarrolló ningún modelo termodinámico para predecir los productos de degradación

térmica de las bolsas hasta esta revisión.

El bajo contenido de cenizas de 2.31% reduce la formación de escorias e incrustaciones en los equipos

de procesamiento térmico del bagazo y las hojas del agave, reduciendo los costos de mantenimiento y

extendiendo la vida útil de los equipos (Lalaymia et al., 2025). Este factor se debe considerar en los

análisis de ciclo de vida de los sistemas bioenergéticos basados en el bagazo de agave.

La presencia de materia volátil y la composición elemental (48.12% de carbono y 6.02% de hidrógeno)

favorece la combustión en equipos de procesamiento térmico, lo que puede resultar en un potencial

calorífico de hasta 19.25 MJ/kg (un valor alto comparado con los residuos lignocelulósicos) (Lalaymia
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et al., 2025). Sin embargo, se debe investigar la energía requerida para todo el sistema, así como las

variables operacionales en la conversión en bioproductos.

La industrialización del agave puede genera residuos clave (hasta 915,000 toneladas de bagazo anuales

en la industria tequilera, y hasta 1.5 kg de residuos sólidos por cada litro de tequila) para el

funcionamiento de plantas bioenergéticas (Warren-Vega et al., 2025). Además, se debe atender a las

cadenas de suministro locales en la recepción, transporte y almacenamiento del bagazo para evitar la

pérdida de calidad. Las fibras de agave son ideales para el contacto de biomasa con calor o

microorganismos, ya que su longitud de 10 cm y 108 μm y estructuras mesoporosas permiten una

transferencia de masa entre los reactivos o microorganismos en procesos como la pirólisis o la digestión

anaerobia (Warren-Vega et al., 2025). Su composición elemental (57% de carbono y 37% de oxígeno)

permite obtener biocarbón, valioso para su uso como adsorbente en suelos contaminados (Warren-Vega

et al., 2025). Sin embargo, es necesario estudiar cómo las características y propiedades del bagazo

influyen en las características del producto.

Los altos porcentajes de carbohidratos totales (41.22%), fibra insoluble (65.24%), hinchamiento (WAI

de 46.66%) y la solubilidad moderada en agua (WSI de 33.46%) del bagazo mejoran el acceso de

microorganismos para fermentación y para su conversión en biogás, dando pie para su uso en este tipo

de aplicaciones (Bautista-Espinoza et al., 2024). Existen reportes de que la fermentación del parénquima

para producción de bioetanol de Agave salmiana, es eficiente, alcanzando una tasa de conversión de

hasta el 56%, generando 30.4 g/L (Silva Mendoza, 2020). Además, el digestato generado en el proceso

puede ser utilizado como fertilizante para cultivos (Ortíz et al., 2024). El contenido de agua en el agave

(85 al 94%) puede considerarse una ventaja, ya que el agua en los procesos de conversión con enzimas

y catalizadores es una constante (Yang et al., 2015). Por último, la baja recalcitrancia de la biomasa de

agave facilita su conversión (Yang et al., 2015), por lo que el uso de tratamientos para los usos

previamente mencionados podría no ser necesaria, lo que mejoraría el rendimiento de los sistemas

bioenergéticos.

Es importante mencionar que estas característica podría causar que los residuos sean difíciles para

transportar, por lo que los centros de procesamiento deben ubicarse cerca de los centros de

procesamiento de agave.
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USOS COMO SUSTRATO Y EN TRABAJOS DE BIORREMEDIACIÓN

Se ha reportado que el bagazo y otros residuos de agave pueden ser utilizados como sustratos en cultivos
de invernadero debido a su capacidad de ajuste de pH (entre 6.60 y 8.5 dependiendo de la proporción
de compost y biosólidos de vinaza), representando una alternativa a la turba o el aserrín de coco, lo que
disminuye la importación de insumos desde otros países y se puede ajustar a las necesidades de varios
tipos de cultivos (Crespo González et al., 2018). Sin embargo, se necesita mayor investigación para
estandarizar protocolos de uso que garanticen la estabilidad del pH ante diversas condiciones de
crecimiento y uso intenso. El alto contenido de materia orgánica en el bagazo compostado y el alto nivel
de nitrógeno, fósforo y potasio en los biosólidos, propician el desarrollo radicular y el crecimiento
general, por lo que se vuelve un insumo asequible y económico, especialmente en contextos regionales
y de recursos limitados (Crespo González et al., 2018). Sin embargo, debe indagarse más en cuanto a la
permanencia de estas cualidades y su impacto en la microbiota, así como su acumulación de sales.

También se ha reportado que utilizar los residuos de agave como sustratos reduce la cantidad de desechos
que pueden llegar al ambiente contribuyendo a generar una economía circular. No obstante, hay que
tomar en cuenta que al utilizar el bagazo como sustrato se necesita un tratamiento previo, lo que puede
resultar en un incremento en su implementación y dificultar su competitividad.

Al modificar las proporciones de bagazo y biosólidos se puede mejorar la disponibilidad de nutrientes
y estructura del sustrato para alcanzar el punto óptimo de retención de humedad y aireación que
requieran los cultivos (Crespo González et al., 2018). Es importante mencionar que siempre hay que
analizar que este sustrato no contenga sustancias tóxicas que puedan afectar a las planta

El bagazo de agave puede funcionar como fuente para la producción de enzimas industriales (inulinasas,
xilanasas, pectinasas). Los rendimientos de azúcares reductores en cultivos fúngicos del bagazo resultan
mejores a los obtenidos con otras fuentes (Huitron et al., 2007). Sin embargo, es necesario evaluar
mejores condiciones para su producción y aplicación.

La hidrólisis enzimática de tallos y hojas de agave mediante cultivos de hongos filamentosos autóctonos
liberan altas concentraciones de azúcares (Huitron et al., 2007), esto quiere decir que la planta del agave,
incluyendo sus residuos, pueden utilizarse como materia prima para procesos fermentativos y
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biotecnológicos. Sin embargo, es necesario estudiar la estabilidad de estas enzimas a escala industrial y
evaluar su costo energético y económico.

Existen reportes que indican que el bagazo induce una actividad xilanolítica más eficiente que el xilan
puro, pudiendo ser útil en la producción de enzimas (Huitron et al., 2007). También hay indicios bastante
alentadores de que los hidrolizados de bagazo pueden ser un sustrato en el proceso fermentativo de
producción de ácido succínico a partir de Actinobacillus succinogenes (Corona-González et al., 2016).

Este potencial del bagazo permite no solo valorizar un residuo de bajo interés, sino también producir
insumos necesarios para otras industrias como la alimentaria, textil y de biopolímeros (Huitron et al.,
2007).

Existen reportes que indican que los subproductos del agave se pueden transformar en biocarbón para
eliminar arsenito en el agua, por lo que podría ayudar a disminuir la dependencia de tecnologías
importadas y disminuir problemas ambientales (González García et al., 2025). No obstante, es necesario
buscar estrategias de funcionalización eficientes para tratar otros contaminantes como otras formas de
arsénicos o flúor.

El bagazo se puede utilizar para producir carbón activado con una alta área superficial (1462 m²/g), lo
cual permite usarlos en aplicaciones energéticas (supercondensadores) o ambientales (sensores
electroquímicos) (Rangel Heredia et al., 2021) . Esto se debe a su baja densidad y elevada
microporosidad. No obstante, es necesario seguir explorando cómo las variables en el método de
activación afectan el resultado para producir materiales con eficiencia óptima.

Otra posible aplicación que se ha encontrado para el bagazo es en la producción de electrodos. Los
reportes muestran que poseen la capacidad de detectar la presencia de metales pesados como el cobre,
con límites de cuantificación comparables a los del análisis por espectroscopia de absorción atómica
(Contreras-Atrisco et al., 2026). Debido a que es una aplicación extremadamente novedosa, es necesario
estudiar la manipulación de la estructura porosa y las estrategias de funcionalización para mejorar su
reproducibilidad y producción a gran escala.

La búsqueda de sistemas tecnológicos para la biorremediación a partir del agave contribuye a la
sustentabilidad en zonas rurales (González García et al., 2025). Sin embargo, se necesita más
investigación acerca de su adecuación en condiciones ambientales variadas y su eficiencia ante
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combinaciones de contaminantes. También se ha reportado que el uso de humedales híbridos con agave
ha logrado reducir la presencia de contaminantes en aguas residuales, mostrando así su eficiencia como
herramienta de tratamiento de aguas residuales en zonas rurales (Savio et al., 2023). Sin embargo, es
recomendable indagar más acerca de su eficiencia y durabilidad en diversas condiciones climáticas y en
presencia de efluentes con diferentes características.

Adicionalmente, debido a la composición del bagazo (especialmente por sus altas concentraciones de
lignina), hay reportes que indican que es más eficiente en la remoción de cromo y cobre que el bagazo
de caña o el aserrín de madera (Alsulaili et al., 2024; de Anda-Rodríguez et al., 2025). Sin embargo, aun
falta optimizar las técnicas de preparación y activación del material, así como evaluar la correcta
disposición de los bioadsorbentes saturados para evitar su impacto ambiental.

USOS EN OTRAS INDUSTRIAS

El agave contiene fibras naturales con una longitud de hasta 90 cm y posee una alta resistencia a la
tensión, lo que lo posiciona como una materia prima muy valiosa
(Pathan & Veeresh Kumar, 2023). Es
posible mezclar estas fibras con polímeros o como refuerzo de materiales composite. Estas fibras tienen
una dimensión macroscópica mucho más grande que otras, por lo tanto, tienen un potencial enorme
como materiales textiles y materiales composite más ligeros. Debido a su alto contenido de celulosa y
bajo contenido de impurezas, pueden servir para el desarrollo de cementos ecológicos y su alta capacidad
de retención de agua hace que sean ideales para reforzar el concreto en zonas secas y calurosas (Gómez
Balbuena et al., 2025). Sin embargo, también es necesario investigar y corroborar que los materiales
elaborados a base de agave no pierdan sus características en otros climas o a lo largo del tiempo.

Tambien existen reportes que indican que se puede emplear las fibras del agave y sus residuos como
refuerzo en polímeros termoplásticos. Mediante el uso de esterificación superficial optimiza la
compatibilidad y acoplamiento entre la fibra y las matrices poliméricas, mejorando la resistencia al
impacto, de este modo se logra que el material tenga un buen desempeño en la industria automotriz, de
construcción o de empaques, por ser ligero y resistente (Tronc et al., 2007).

Su estabilidad térmica puede aumentar de 270°C a 290°C después de la modificación superficial,
mejorando el rango de procesabilidad y sus usos; no obstante, se requieren más estudios para evaluar el
cambio en las propiedades mecánicas bajo diversas condiciones de servicio (Tronc et al., 2007).