INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y RECURSOS
DIGITALES PARA FORTALECER EL
APRENDIZAJE DEL INGLÉS BÁSICO

ARTIFICIAL INTELLIGENCE AND DIGITAL RESOURCES TO

STRENGTHEN BASIC ENGLISH LEARNING

Celia del Carmen Gómez Alvarado

Universidad Veracruzana

Stefany Pamela Villegas Zenil

Universidad Veracruzana

Marissa del Carmen Vázquez Patiño

Universidad Veracruzana

Rosalinda García Guzmán

Universidad Veracruzana

Carmen Reyes Márquez

Universidad Veracruzana
pág. 2800
DOI:
https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v10i3.24265
Inteligencia artificial y recursos digitales para fortalecer el aprendizaje del
inglés básico

Celia del Carmen Gómez Alvarado
1
celigomez@uv.mx

https://orcid.org/0009-0005-9905-132X

Universidad Veracruzana

México

Stefany Pamela Villegas Zenil

stvillegas@uv.mx

https://orcid.org/0009-0009-5719-2393

Universidad Veracruzana

México

Marissa del Carmen Vázquez Patiño

marvazquez@uv.mx

https://orcid.org/0009-0003-8457-6671

Universidad Veracruzana

México

Rosalinda García Guzmán

rosaligarcia@uv.mx

https://orcid.org/0009-0001-8410-6827

Universidad Veracruzana

México

Carmen Reyes Márquez

carmereyes@uv.mx

https://orcid.org/0009-0001-0191-6753

Universidad Veracruzana

México

RESUMEN

El presente artículo analiza la integración de la inteligencia artificial y los recursos digitales como
estrategia didáctica para fortalecer el aprendizaje del inglés básico en estudiantes de educación superior,
ante la necesidad de responder a escenarios formativos mediados por tecnologías emergentes y nuevas
formas de interacción académica. El estudio parte de la premisa de que el aprendizaje de una lengua
extranjera no puede limitarse a la memorización de estructuras gramaticales, sino que requiere
experiencias didácticas dinámicas, situadas y orientadas al desarrollo progresivo de competencias
comunicativas. Metodológicamente, se plantea una estrategia de intervención pedagógica sustentada en
el uso de herramientas de inteligencia artificial, plataformas digitales, recursos audiovisuales,
aplicaciones interactivas y actividades guiadas para favorecer la adquisición de vocabulario, la
comprensión lectora, la producción escrita, la pronunciación y la comunicación básica en inglés. El
análisis permite reconocer que la incorporación planificada de estas herramientas puede favorecer la
motivación, la autonomía, la retroalimentación inmediata y la personalización del aprendizaje, así como
promover una participación más activa del estudiante. Se concluye que la inteligencia artificial y los
recursos digitales, cuando son mediados críticamente por el docente, no constituyen un sustituto de la
enseñanza, sino un recurso pedagógico estratégico para transformar las prácticas didácticas tradicionales
y fortalecer el aprendizaje lingüístico en contextos universitarios.

Palabras clave:
inteligencia artificial; recursos digitales; estrategia didáctica; aprendizaje del inglés;
educación superior.

1
Autor principal
Correspondencia:
celigomez@uv.mx
pág. 2801
Artificial Intelligence and Digital Resources to Strengthen Basic English

Learning

ABSTRACT

This article analyzes the integration of artificial intelligence and digital resources as a didactic strategy

to strengthen basic English learning among higher education students, in response to the need to address

educational settings mediated by emerging
technologies and new forms of academic interaction. The
study is based on the premise that learning a foreign language cannot be limited to the memorization of

grammatical structures, but rather requires dynamic, situated didactic experiences aimed at the

progressive development of communicative competencies.
Methodologically, a pedagogical
intervention strategy is proposed, supported by the use of artificial intelligence tools, digital platforms,

audiovisual resources, interactive applications, and guided activities to promote vocabulary acquisition,

reading c
omprehension, written production, pronunciation, and basic communication in English. The
analysis suggests that the planned incorporation of these tools may enhance motivation, autonomy,

immediate feedback, and personalized learning, while also encouraging
more active student
participation.
It is concluded that artificial intelligence and digital resources, when critically mediated
by the teacher, do not constitute a substitute for teaching, but rather a strategic pedagogical resource for

transforming traditional didactic practices and streng
thening language learning in university contexts.
Keywords
: artificial intelligence; digital resources; didactic strategy; English language learning; higher
education.

Artículo recibido 25
abril 2026
Aceptado para publicación: 25
mayo 2026
pág. 2802
INTRODUCCIÓN

La transformación digital de la educación superior ha intensificado la necesidad de repensar las
estrategias didácticas mediante las cuales se enseña y aprende una lengua extranjera. En particular, el
aprendizaje del inglés básico adquiere una relevancia estratégica en la formación universitaria, no solo
por su valor instrumental para acceder a información académica, científica y profesional, sino también
por su papel en el desarrollo de competencias comunicativas, digitales e interculturales. En este
escenario, la inteligencia artificial y los recursos digitales han dejado de ocupar un lugar periférico en
los procesos educativos para convertirse en mediadores potenciales de nuevas formas de interacción,
retroalimentación, práctica lingüística y construcción autónoma del aprendizaje. No obstante, su
incorporación al aula exige superar una visión meramente instrumental de la tecnología y asumirla desde
una perspectiva pedagógica, crítica y situada.

El presente artículo aborda la integración de la inteligencia artificial y los recursos digitales como
estrategia didáctica para fortalecer el aprendizaje del inglés básico en estudiantes de educación superior.
Esta temática se inscribe en un campo de creciente interés académico, marcado por la expansión de
herramientas digitales, asistentes conversacionales, plataformas adaptativas, aplicaciones móviles,
recursos audiovisuales, traductores inteligentes y sistemas de retroalimentación automatizada. La
literatura reciente evidencia que la inteligencia artificial se ha incorporado progresivamente en la
enseñanza del inglés para apoyar el desarrollo de habilidades lingüísticas, la personalización del
aprendizaje, la práctica comunicativa y la retroalimentación automatizada; sin embargo, también
advierte que sus beneficios dependen de una mediación pedagógica clara y de criterios éticos de
implementación (Crompton et al., 2024; Edmett et al., 2024).

El problema de investigación se ubica en la persistente distancia entre las demandas formativas de los
estudiantes universitarios y las prácticas tradicionales que aún predominan en la enseñanza del inglés
básico. Aunque los entornos académicos actuales requieren que los estudiantes interactúen con
información en inglés, consulten materiales digitales, utilicen plataformas educativas y desarrollen
habilidades comunicativas mínimas para su trayectoria profesional, la enseñanza del idioma continúa,
en muchos casos, centrada en la transmisión de contenidos gramaticales, la memorización de
vocabulario y la realización de ejercicios descontextualizados. Esta situación limita el desarrollo de
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aprendizajes significativos, reduce las oportunidades de práctica auténtica y dificulta que el estudiante
perciba el inglés como una herramienta de comunicación útil para su vida académica y profesional.

A esta problemática se suma un vacío relevante: la disponibilidad de tecnologías digitales no garantiza,
por sí misma, una mejora en el aprendizaje lingüístico. La incorporación de inteligencia artificial al aula
puede reproducir prácticas superficiales si se utiliza únicamente como traductor, generador de respuestas
o mecanismo de sustitución del esfuerzo cognitivo del estudiante. Por ello, el desafío no consiste
únicamente en introducir herramientas tecnológicas, sino en diseñar estrategias didácticas que orienten
su uso hacia el desarrollo de habilidades lingüísticas, la autonomía, la autorregulación, la comprensión
crítica y la participación activa. En este sentido, las revisiones recientes sobre inteligencia artificial en
la enseñanza del inglés destacan beneficios asociados con la escritura, la pronunciación, la práctica oral,
la comprensión auditiva y el aprendizaje personalizado, pero también señalan riesgos vinculados con la
dependencia tecnológica, la deshonestidad académica, la brecha digital y la necesidad de formación
docente (Daud et al., 2025; Sharadgah & Sa’di, 2022).

La relevancia de este estudio radica en que el inglés básico constituye una etapa formativa decisiva para
estudiantes que, en muchos casos, llegan a la educación superior con trayectorias lingüísticas
heterogéneas, experiencias previas desiguales y distintos niveles de confianza frente al idioma. En este
sentido, la inteligencia artificial y los recursos digitales pueden ofrecer condiciones didácticas favorables
para diversificar la enseñanza, ampliar los espacios de práctica, generar retroalimentación inmediata y
atender ritmos diferenciados de aprendizaje. No obstante, su potencial educativo solo se concreta cuando
el docente los integra de manera intencionada, ética y coherente con objetivos formativos claros. Desde
esta perspectiva, la tecnología no sustituye la mediación docente; por el contrario, exige una intervención
pedagógica más rigurosa, capaz de seleccionar, orientar, contextualizar y evaluar críticamente los
recursos utilizados.

Desde el punto de vista teórico, este trabajo se fundamenta en una concepción socioconstructivista del
aprendizaje, en la cual el conocimiento se construye a través de la interacción, la mediación, la
participación activa y la relación significativa con el contexto. Bajo esta perspectiva, aprender inglés
implica mucho más que dominar reglas gramaticales; supone participar en prácticas comunicativas que
permitan comprender, producir e interpretar mensajes en situaciones concretas. Asimismo, el estudio se
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apoya en un enfoque tecnopedagógico, desde el cual los recursos digitales y la inteligencia artificial se
comprenden como mediadores del aprendizaje y no como fines en sí mismos. Esta postura permite
distinguir entre el uso accesorio de la tecnología y su integración didáctica planificada, orientada al
desarrollo de competencias comunicativas, cognitivas y digitales.

En este marco, la inteligencia artificial puede entenderse como un recurso de apoyo para personalizar
actividades, generar oportunidades de práctica, ofrecer retroalimentación inmediata, simular
interacciones comunicativas y acompañar procesos de escritura, lectura, escucha y pronunciación. Sin
embargo, su empleo en educación debe considerar principios de equidad, inclusión, protección de datos,
transparencia, agencia humana y responsabilidad pedagógica. Miao y Holmes (2023) advierten que las
herramientas de inteligencia artificial generativa avanzan con mayor rapidez que los marcos regulatorios
y que, por ello, las instituciones educativas requieren criterios claros para validar su pertinencia ética y
pedagógica. De igual manera, Miao et al. (2021) señalan que las políticas educativas sobre inteligencia
artificial deben orientarse a maximizar sus beneficios, mitigar sus riesgos y garantizar condiciones de
inclusión y equidad.

Los estudios previos permiten reconocer que la inteligencia artificial aplicada a la educación no debe
analizarse únicamente desde su eficiencia técnica, sino desde sus efectos pedagógicos, éticos y
formativos. En el campo de la enseñanza del inglés, Edmett et al. (2024) identifican un crecimiento
acelerado de investigaciones sobre inteligencia artificial y enseñanza del inglés, especialmente a partir
del desarrollo de tecnologías conversacionales y generativas. Asimismo, Crompton et al. (2024)
destacan que estas herramientas ofrecen posibilidades para el aprendizaje lingüístico, pero también
plantean desafíos relacionados con la integridad académica, la autonomía del estudiante, la preparación
docente y la calidad de la retroalimentación. En consecuencia, este artículo se alinea con una
comprensión de la tecnología educativa que no celebra acríticamente la innovación, sino que examina
sus condiciones de posibilidad, sus límites y sus aportes reales al aprendizaje del inglés básico.

En el contexto de la educación superior, el fortalecimiento del inglés básico representa un reto
pedagógico de alto impacto, especialmente para estudiantes que requieren desarrollar competencias
iniciales para continuar su formación académica, acceder a fuentes especializadas, participar en entornos
digitales y ampliar sus posibilidades de movilidad académica o profesional. La enseñanza del inglés en
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este nivel demanda estrategias que promuevan motivación, confianza, práctica constante y vinculación
con situaciones reales de uso. En este sentido, los recursos digitales y la inteligencia artificial pueden
contribuir a construir entornos de aprendizaje más flexibles, interactivos y personalizados, siempre que
se articulen con actividades guiadas, criterios de evaluación pertinentes y una mediación docente
orientada al desarrollo progresivo de competencias comunicativas.

Por tanto, el objetivo de este artículo es analizar la integración de la inteligencia artificial y los recursos
digitales como estrategia didáctica para fortalecer el aprendizaje del inglés básico en estudiantes de
educación superior. De manera específica, se busca reflexionar sobre las posibilidades pedagógicas de
estas herramientas para favorecer la adquisición de vocabulario, la comprensión lectora, la producción
escrita, la pronunciación, la comunicación básica, la autonomía y la motivación del estudiante.
Asimismo, se pretende destacar la importancia de la mediación docente como condición indispensable
para que la tecnología no derive en dependencia, superficialidad o uso acrítico, sino en una oportunidad
formativa para enriquecer las prácticas didácticas tradicionales y responder a las exigencias de una
educación superior cada vez más digital, dinámica e interconectada.

METODOLOGÍA

El presente estudio se desarrolló desde un enfoque cualitativo, de carácter documental, descriptivo y
propositivo, orientado a analizar la integración de la inteligencia artificial y los recursos digitales como
estrategia didáctica para fortalecer el aprendizaje del inglés básico en educación superior. La elección
de este enfoque responde a la necesidad de examinar el fenómeno desde una perspectiva pedagógica,
ética y tecnodidáctica, considerando los aportes de la literatura especializada y la construcción de una
propuesta didáctica fundamentada.

El tipo de investigación fue descriptivo, porque permitió caracterizar las posibilidades didácticas de la
inteligencia artificial y de los recursos digitales en el aprendizaje del inglés básico, así como identificar
sus aportes, alcances y retos dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje. Asimismo, tuvo un carácter
aplicativo, debido a que no se limitó a una revisión conceptual del fenómeno, sino que se orientó al
análisis de una estrategia didáctica concreta, susceptible de ser implementada en contextos
universitarios. En este sentido, la investigación aplicada busca generar conocimiento útil para intervenir,
mejorar o transformar una realidad educativa determinada, articulando la reflexión teórica con
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necesidades prácticas del contexto formativo (Creswell & Creswell, 2018).

El diseño del estudio fue no experimental y transversal. Fue no experimental porque no se manipularon
deliberadamente variables ni se establecieron grupos de control, sino que se analizó el fenómeno a partir
de sus condiciones pedagógicas y contextuales. Fue transversal porque la información se organizó y
examinó en un momento específico del proceso formativo, con el propósito de comprender la pertinencia
de la estrategia didáctica propuesta para el fortalecimiento del inglés básico. Este tipo de diseño resulta
adecuado cuando se busca describir y analizar un fenómeno educativo sin intervenir de manera
experimental sobre las condiciones naturales en las que ocurre (Hernández-Sampieri & Mendoza, 2018).

Desde una perspectiva interpretativa, el estudio se sustentó en una lógica socioconstructivista y
tecnopedagógica, en tanto consideró que el aprendizaje del inglés se construye mediante la interacción,
la mediación docente, la participación activa del estudiante y el uso significativo de recursos culturales
y tecnológicos. Bajo esta mirada, la inteligencia artificial y los recursos digitales no fueron concebidos
como sustitutos de la enseñanza, sino como mediadores didácticos que amplían las posibilidades de
práctica, retroalimentación, personalización y acompañamiento del aprendizaje. Esta postura coincide
con los planteamientos de Vygotsky (1978), quien destaca el papel de la mediación en la construcción
del aprendizaje, y con los enfoques tecnopedagógicos que subrayan la necesidad de integrar la
tecnología en función de objetivos educativos claros y no como un recurso aislado o accesorio (Mishra
& Koehler, 2006).

La población de referencia considerada para la construcción de la propuesta corresponde a estudiantes
de educación superior que cursan inglés básico, particularmente aquellos que requieren fortalecer
habilidades iniciales de comprensión lectora, vocabulario, producción escrita, pronunciación y
comunicación elemental en inglés. Al tratarse de un estudio documental y propositivo, no se trabajó con
una muestra estadística, sino con una delimitación teórico-pedagógica del perfil estudiantil al que se
dirige la estrategia didáctica.

La estrategia didáctica analizada se estructuró a partir de actividades orientadas al fortalecimiento de
habilidades lingüísticas básicas mediante el uso pedagógico de inteligencia artificial y recursos digitales.
Entre los recursos considerados se incluyeron asistentes conversacionales, aplicaciones de práctica de
vocabulario, plataformas interactivas, materiales audiovisuales, diccionarios digitales, ejercicios de
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pronunciación asistida, actividades de lectura guiada y producciones escritas breves con
retroalimentación docente. La selección de estos recursos respondió a su potencial para promover
prácticas de aprendizaje más flexibles, interactivas y personalizadas. No obstante, su uso se planteó bajo
una mediación docente permanente, con el fin de evitar prácticas de dependencia tecnológica, copia
automática o sustitución del razonamiento lingüístico del estudiante.

Las técnicas de análisis incluyeron la revisión documental, el análisis teórico-pedagógico de recursos
digitales y la construcción de categorías didácticas vinculadas con el aprendizaje del inglés básico. La
revisión documental permitió examinar referentes teóricos, antecedentes investigativos y lineamientos
relacionados con inteligencia artificial, recursos digitales y enseñanza del inglés. El análisis teórico-
pedagógico permitió valorar la pertinencia de asistentes conversacionales, plataformas interactivas,
recursos audiovisuales, diccionarios digitales y aplicaciones de práctica lingüística en función de
habilidades como vocabulario, comprensión lectora, producción escrita, pronunciación y comunicación
básica.

Como materiales de apoyo para la propuesta se diseñaron una matriz de análisis documental, una guía
de observación pedagógica y una rúbrica de valoración de producciones académicas, con el propósito
de organizar los referentes teóricos, orientar la observación de prácticas didácticas y establecer criterios
para valorar el desempeño lingüístico básico.

El procedimiento metodológico se organizó en tres fases: en la primera, se delimitó el problema de
investigación y se revisó literatura especializada sobre inteligencia artificial, recursos digitales,
enseñanza del inglés y mediación docente; en la segunda, se analizaron recursos digitales y herramientas
de inteligencia artificial pertinentes para el aprendizaje del inglés básico; y en la tercera, se estructuró la
propuesta didáctica a partir de su correspondencia con habilidades lingüísticas básicas como
vocabulario, comprensión lectora, producción escrita, pronunciación y comunicación elemental.

El análisis de la información se realizó mediante un proceso de organización temática, a partir de
categorías previamente definidas con base en la literatura revisada y en los componentes pedagógicos
de la propuesta. Este procedimiento permitió estructurar la información en núcleos interpretativos
relacionados con las posibilidades pedagógicas de la inteligencia artificial, los recursos digitales y la
mediación docente en el aprendizaje del inglés básico.