MICROLEARNING COMO ESTRATEGIA
DIDÁCTICA EN EDUCACIÓN SECUNDARIA:

IMPLEMENTACIÓN Y BENEFICIOS EN EL

PROCESO DE APRENDIZAJE.

UNA REVISIÓN SISTEMÁTICA

MICROLEARNING AS A DIDACTIC STRATEGY IN SECONDARY

EDUCATION: IMPLEMENTATION AND BENEFITS IN THE LEARNING

PROCESS. A SYSTEMATIC REVIEW

Raquel Isabel Chuqui Sisalema

Investigadora Independiente, Ecuador

Silvia Eugenia Torres Torres

Investigadora Independiente, Ecuador

Rosa Francisca Reinoso Cuadrado

Investigadora Independiente, Ecuador

Pedro Manuel Mosquera Hidalgo

Investigador Independiente, Ecuador

Anthony Daniel Zamora Farías

Investigador Independiente, Ecuador
pág. 5186
DOI:
https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v10i3.24578
Microlearning como Estrategia Didáctica en Educación Secundaria:
Implementación y Beneficios en el Proceso de Aprendizaje.

Una
Revisión Sistemática
Raquel Isabel Chuqui Sisalema
1
raquelchuqui232@gmail.com

https://orcid.org/0009-0005-1783-337X

Investigadora Independiente

Ecuador

Silvia Eugenia Torres Torres

torressilvia_19@hotmail.com

https://orcid.org/0009-0007-4056-3325

Investigadora Independiente

Ecuador

Rosa Francisca Reinoso Cuadrado

rousefrancis@hotmail.com

https://orcid.org/0009-0004-3281-6095

Investigadora Independiente

Ecuador

Pedro Manuel Mosquera Hidalgo

juniormosquera06@gmail.com

https://orcid.org/0000-0002-6283-9341

Investigador Independiente

Ecuador

Anthony Daniel Zamora Farías

anthonyzamora0395@gmail.com

https://orcid.org/0009-0009-2645-2818

Investigador Independiente

Ecuador

RESUMEN

El microlearning, entendido como la entrega de contenidos educativos en unidades breves,
autocontenidas y orientadas a un único objetivo de aprendizaje, ha emergido como una estrategia
didáctica de creciente interés en respuesta a las transformaciones de los patrones de atención del
estudiantado y a la ubicuidad de los dispositivos móviles. El presente trabajo tuvo como objetivo
analizar, mediante una revisión sistemática de la literatura, la implementación y los beneficios del
microlearning como estrategia didáctica en el nivel de educación secundaria, durante el periodo 2020-
2025. Se adoptó un diseño de revisión sistemática orientado por la declaración PRISMA 2020, con
búsquedas en bases de datos académicas y repositorios indexados, aplicando criterios de inclusión y
exclusión previamente definidos. Los hallazgos evidencian que el microlearning se implementa
predominantemente a través de videos breves, infografías, cuestionarios interactivos y aplicaciones
móviles, sustentados en la teoría de la carga cognitiva y en el aprendizaje espaciado. Los beneficios
reportados con mayor consistencia incluyen la mejora de la retención del conocimiento, el incremento
de la motivación y el compromiso, la flexibilización del ritmo de aprendizaje y la optimización del
rendimiento académico. No obstante, se identifican limitaciones relativas al bajo dominio conceptual
docente, la fragmentación del aprendizaje profundo y la heterogeneidad metodológica de los estudios.
Se concluye que el microlearning constituye una estrategia complementaria prometedora para la
educación secundaria, cuyo potencial depende de un diseño instruccional riguroso y de la formación
docente especializada.

Palabras clave: microlearning; estrategia didáctica; educación secundaria; proceso de aprendizaje;
revisión sistemática.

1
Autor principal.
Correspondencia:
raquelchuqui232@gmail.com
pág. 5187
Microlearning as a
Didactic Strategy in Secondary Education:
Implementation
and Benefits in the Learning Process. A Systematic Review
ABSTRACT

Microlearning, understood as the delivery of educational content in brief, self
-contained units oriented
toward a single learning objective, has emerged as a didactic strategy of growing interest in response to

transformations in students' attention patter
ns and the ubiquity of mobile devices. The aim of this study
was to analyze, through a systematic literature review, the implementation and benefits of microlearning

as a didactic strategy at the secondary education level during the 2020
-2025 period. A systematic review
design guided by the PRISMA 2020 statement was adopted, with searches in academic databases and

indexed repositories, applying previously defined inclusion and exclusion criteria. The findings show

that microlearning is implemented predomina
ntly through short videos, infographics, interactive
quizzes, and mobile applications, grounded in cognitive load theory and spaced learning. The most

consistently reported benefits include improved knowledge retention, increased motivation and

engagement,
flexibilization of the learning pace, and optimization of academic performance.
Nevertheless, limitations are identified regarding low teacher conceptual mastery, fragmentation of

deep learning, and the methodological heterogeneity of studies. It is concl
uded that microlearning
constitutes a promising complementary strategy for secondary education, whose potential depends on

rigorous instructional design and specialized teacher training.

Keywords
: microlearning; didactic strategy; secondary education; learning process; systematic review.
Artículo recibido 25 abril 2026

Aceptado para publicación: 25 mayo 2026
pág. 5188
INTRODUCCIÓN

La educación del siglo XXI se desenvuelve en un escenario marcado por la aceleración tecnológica, la
saturación informativa y una profunda transformación de los modos en que las personas acceden,
procesan y retienen el conocimiento. En este contexto, los sistemas educativos enfrentan el desafío de
responder a un estudiantado que ha crecido inmerso en entornos digitales, habituado a interacciones
rápidas, fragmentadas y multimodales, y cuyos patrones de atención difieren sustancialmente de los que
asumía la enseñanza tradicional basada en exposiciones prolongadas (Choudhary & Pandita, 2024;
Monib et al., 2024). Frente a esta realidad, la investigación educativa ha vuelto la mirada hacia
metodologías capaces de armonizar las características cognitivas de las nuevas generaciones con las
exigencias curriculares de los distintos niveles formativos.

Entre estas metodologías, el microlearning o microaprendizaje ha ganado notable visibilidad durante la
última década. Se define como un enfoque pedagógico que organiza los contenidos en unidades breves,
autosuficientes y centradas en un único objetivo de aprendizaje, denominadas frecuentemente
microcontenidos o píldoras de conocimiento, que pueden ser consumidas en lapsos reducidos de tiempo,
habitualmente entre tres y cinco minutos (Monib et al., 2024; Taylor & Hung, 2022). Esta concepción
se distancia de los modelos centrados en sesiones extensas y propone, en cambio, una secuenciación
granular del conocimiento que facilita su asimilación progresiva. El microlearning no constituye un
fenómeno meramente instrumental, sino que se apoya en fundamentos psicológicos y didácticos sólidos,
en particular la teoría de la carga cognitiva formulada por Sweller, según la cual la memoria de trabajo
posee una capacidad limitada que se ve desbordada cuando la información se presenta de manera
excesiva o desorganizada (Sweller, 2011; Anshari et al., 2024).

Desde una perspectiva global, el interés por el microlearning ha trascendido el ámbito de la formación
corporativa, donde inicialmente alcanzó mayor desarrollo, para incorporarse progresivamente a la
educación formal en sus distintos niveles. Las revisiones sistemáticas más recientes documentan una
expansión sostenida de la producción científica en torno a esta estrategia, con aplicaciones que abarcan
la educación superior, la educación básica y la capacitación profesional (Abdul Razak et al., 2024;
Monib et al., 2024).
pág. 5189
Este crecimiento responde, en parte, a la consolidación del aprendizaje móvil y a la disponibilidad
masiva de dispositivos que permiten acceder a los contenidos en cualquier momento y lugar,
configurando escenarios de aprendizaje ubicuo que desbordan los límites físicos del aula (Costa et al.,
2025).

En el plano regional latinoamericano, la incorporación del microlearning en los sistemas educativos ha
sido más reciente, aunque su avance resulta cada vez más perceptible. Diversos estudios desarrollados
en Ecuador, Colombia, México y otros países de la región han comenzado a explorar las potencialidades
de esta estrategia en contextos escolares concretos, evidenciando tanto su atractivo para el estudiantado
como las dificultades que enfrentan los docentes para integrarla de manera sistemática en su
planificación didáctica (Saquinga Sangoquiza et al., 2024; Cacoango-Yucta et al., 2025). Estos trabajos
coinciden en señalar que, si bien el microlearning despierta valoraciones positivas, su implementación
efectiva suele ser ocasional y carece, con frecuencia, de un sustento conceptual robusto por parte de
quienes lo aplican.

El nivel de educación secundaria constituye un terreno particularmente sensible para el análisis de esta
estrategia. Los adolescentes que cursan este nivel se encuentran en una etapa de desarrollo cognitivo y
socioemocional en la que la motivación, la autorregulación y la gestión de la atención adquieren una
relevancia decisiva para el éxito escolar. La literatura especializada ha advertido que el aprendizaje en
la adolescencia se ve afectado por la creciente competencia de estímulos digitales y por una disminución
de los periodos de atención sostenida, lo que torna pertinente la búsqueda de formatos instruccionales
que se ajusten a estas condiciones (Fidan, 2023; Leong et al., 2021). En este sentido, el microlearning
aparece como una respuesta plausible, en la medida en que ofrece contenidos dosificados, dinámicos y
compatibles con los hábitos de consumo informativo propios de esta población.

No obstante, pese al entusiasmo que ha despertado, persiste una notable dispersión en la evidencia
disponible respecto a cómo se implementa concretamente el microlearning en la educación secundaria
y cuáles son los beneficios efectivamente documentados en el proceso de aprendizaje de este nivel.
Buena parte de la investigación se ha concentrado en la educación superior y en la formación de adultos,
mientras que los estudios centrados específicamente en estudiantes de secundaria se hallan
fragmentados y rara vez han sido objeto de una síntesis sistemática (Costa et al., 2025; Tan & Lim,
pág. 5190
2025). Esta carencia dificulta la formulación de orientaciones claras para docentes, diseñadores
instruccionales y autoridades educativas interesados en incorporar la estrategia con criterios
fundamentados.

La justificación de la presente revisión radica, precisamente, en la necesidad de consolidar el
conocimiento disperso sobre el microlearning en la educación secundaria, identificando de manera
ordenada las modalidades de implementación, los soportes tecnológicos empleados, los fundamentos
teóricos invocados y los beneficios reportados, así como las limitaciones y tensiones que la evidencia
revela. Una síntesis de esta naturaleza resulta valiosa no solo para el avance académico del campo, sino
también para la toma de decisiones pedagógicas en instituciones que aspiran a innovar sin comprometer
la calidad y la profundidad de los aprendizajes. Asimismo, contribuye a delimitar las áreas en las que
la investigación futura debería concentrar sus esfuerzos.

El estado del arte muestra que la mayoría de las revisiones existentes adoptan un alcance amplio que
mezcla niveles educativos heterogéneos, lo que diluye la especificidad de los hallazgos relativos a la
adolescencia escolar. Revisiones como las de Abdul Razak et al. (2024) y Monib et al. (2024) ofrecen
panorámicas valiosas sobre el microlearning en general, pero no aíslan el comportamiento de la
estrategia en la educación secundaria. Por su parte, Costa et al. (2025) avanzaron una síntesis centrada
en la educación básica que constituye un antecedente directo de este trabajo, aunque con un foco más
extenso que el aquí propuesto. En el terreno de las habilidades lingüísticas, revisiones especializadas
como la de Prasittichok et al. (2024) han documentado los efectos del microlearning sobre la expresión
oral en inglés como lengua extranjera, mientras que estudios empíricos recientes evidencian mejoras en
la adquisición de vocabulario y en la motivación de estudiantes adolescentes (Saputra et al., 2025; Dana
et al., 2023). Esta revisión busca, por tanto, complementar dichos esfuerzos mediante una mirada
delimitada al nivel secundario.

Conviene asimismo señalar que la evidencia empírica sobre el microlearning en la adolescencia escolar
comienza a robustecerse mediante diseños cuasiexperimentales que reportan efectos estadísticamente
significativos sobre el compromiso y el rendimiento. Estudios desarrollados en distintos contextos han
documentado incrementos sustantivos en el involucramiento estudiantil y en los resultados de
aprendizaje cuando se introducen módulos de microlearning frente a la enseñanza convencional
pág. 5191
(Wahyuni et al., 2025; Fidan, 2023). No obstante, estos hallazgos conviven con advertencias relativas
a las brechas de acceso tecnológico que pueden condicionar la equidad de la estrategia, especialmente
entre estudiantes de entornos socioeconómicos desfavorecidos (Nikou & Economides, 2018; Zambrano
Verdesoto & Caicedo, 2025).

En coherencia con lo expuesto, el objetivo general de esta revisión sistemática consiste en analizar la
implementación y los beneficios del microlearning como estrategia didáctica en la educación
secundaria, a partir de la evidencia científica publicada entre 2020 y 2025. De manera específica, se
procura identificar las modalidades y recursos mediante los cuales se implementa el microlearning en
este nivel, examinar los fundamentos teóricos que sustentan su uso, sistematizar los beneficios
reportados en el proceso de aprendizaje y reconocer las limitaciones y desafíos que condicionan su
efectividad.

METODOLOGÍA

Tipo y diseño de investigación

El presente estudio corresponde a una investigación documental de tipo cualitativo, desarrollada bajo
el diseño de revisión sistemática de la literatura. Este diseño permite identificar, evaluar e interpretar
de manera ordenada y reproducible el conjunto de investigaciones disponibles en torno a una pregunta
delimitada, reduciendo el sesgo mediante la aplicación de procedimientos explícitos en cada fase del
proceso. La revisión se orientó por las directrices de la declaración PRISMA 2020 (Preferred Reporting
Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses) formulada por Page et al. (2021), adaptadas a una
síntesis de carácter cualitativo y descriptivo, sin componente metaanalítico.

Cabe precisar, en aras de la transparencia metodológica, que esta revisión adopta un alcance
exploratorio. La identificación de los estudios se efectuó mediante búsquedas estructuradas en bases de
datos y repositorios académicos de acceso abierto, y la selección priorizó la verificabilidad y pertinencia
de las fuentes. No se reclama, por tanto, una exhaustividad absoluta del universo bibliográfico, sino una
cobertura representativa de la evidencia reciente y localizable sobre el fenómeno estudiado.

Pregunta de investigación

La revisión se estructuró en torno a la siguiente pregunta rectora: ¿cómo se implementa el microlearning
como estrategia didáctica en la educación secundaria y qué beneficios reporta en el proceso de
pág. 5192
aprendizaje según la evidencia científica publicada entre 2020 y 2025? Esta pregunta se desagregó
conforme a los componentes del enfoque PICo (Población, Interés y Contexto), considerando como
población a los estudiantes de educación secundaria, como interés al microlearning como estrategia
didáctica, y como contexto al proceso de enseñanza-aprendizaje en entornos escolares formales.

Estrategia de búsqueda

La búsqueda de información se llevó a cabo en bases de datos y repositorios académicos, incluyendo
fuentes indexadas en Scopus, Web of Science, ERIC, SciELO, Redalyc y Dialnet, así como motores de
búsqueda académicos complementarios. Se emplearon combinaciones de descriptores en español e
inglés, articuladas mediante operadores booleanos, tales como: “microlearning” OR
“microaprendizaje” AND “educación secundaria” OR “secondary education” OR “bachillerato” AND
“estrategia didáctica” OR “didactic strategy” AND “aprendizaje” OR “learning”. La búsqueda se
restringió temporalmente al periodo comprendido entre enero de 2020 y diciembre de 2025.

Criterios de inclusión y exclusión

Los criterios de elegibilidad se definieron previamente al cribado y se aplicaron de manera simultánea,
según se detalla en la Tabla 1.

Tabla 1 Criterios de inclusión y exclusión aplicados en la revisión

Criterios de inclusión
Criterios de exclusión
Artículos científicos originales o revisiones
revisadas por pares.

Documentos sin revisión por pares, notas de prensa
o material divulgativo no académico.

Publicaciones entre 2020 y 2025.
Publicaciones anteriores a 2020 (salvo fuentes
teóricas clásicas).

Estudios referidos a educación secundaria,
media o bachillerato.

Estudios centrados exclusivamente en educación
superior, primaria o formación corporativa.

Textos en español o inglés.
Textos en otros idiomas no accesibles para el
equipo.

Acceso al texto completo o resumen sustantivo.
Documentos duplicados o sin acceso a contenido
evaluable.

Nota. Elaboración propia.
pág. 5193
Procedimiento de selección

El proceso de selección siguió las cuatro fases previstas por PRISMA 2020: identificación, cribado,
elegibilidad e inclusión. En la fase de identificación se recuperaron los registros procedentes de las
distintas fuentes consultadas. Tras la eliminación de duplicados, se realizó un primer cribado por título
y resumen, descartando aquellos documentos que no guardaban relación con el objeto de estudio o que
correspondían a niveles educativos ajenos al foco de la revisión. Posteriormente, los registros
potencialmente elegibles fueron sometidos a una lectura a texto completo, en la que se aplicaron de
forma estricta los criterios de elegibilidad. Finalmente, se incorporaron al corpus de análisis los estudios
que satisfacían la totalidad de los criterios de inclusión y resultaban pertinentes para responder la
pregunta de investigación.

Análisis de la información

La información extraída de los estudios seleccionados se organizó mediante una matriz de análisis que
registró, para cada documento, los datos bibliográficos, el contexto geográfico, el nivel educativo, el
tipo de diseño, los recursos de microlearning empleados, los fundamentos teóricos invocados y los
principales hallazgos relativos a la implementación y los beneficios. El análisis se realizó mediante una
síntesis cualitativa de tipo narrativo, complementada con la categorización temática de los hallazgos en
función de los objetivos específicos de la revisión. Este procedimiento permitió agrupar la evidencia en
torno a ejes comunes y contrastar las coincidencias y divergencias entre los distintos estudios.

RESULTADOS

El análisis del corpus seleccionado permitió organizar los hallazgos en cuatro grandes ejes, congruentes
con los objetivos específicos de la revisión: las modalidades y recursos de implementación del
microlearning, los fundamentos teóricos que lo sustentan, los beneficios reportados en el proceso de
aprendizaje y las limitaciones identificadas. La Tabla 2 sintetiza una selección de los estudios
analizados, ilustrando la diversidad de contextos y enfoques que caracterizan la producción reciente
sobre la materia.
pág. 5194
Tabla 2 Síntesis de estudios representativos incluidos en la revisión

Autores (año)
Contexto Enfoque / diseño Aporte principal
Saquinga

Sangoquiza et al.

(2024)

Ecuador (3.º

bachillerato)

Estudio aplicado en
Lengua y Literatura

Documenta el uso del
microlearning en el aprendizaje de
Lengua y Literatura en estudiantes
de bachillerato.

Cacoango
-Yucta
et al. (2025)

Ecuador
Cuantitativo descriptivo
(docentes)

Analiza percepciones y prácticas
docentes; alta valoración pero bajo
dominio conceptual.

Costa et al. (2025)
Internacional Revisión sistemática
(educación básica)

Identifica beneficios en
compromiso, retención y
flexibilidad del aprendizaje.

Fidan (2023)
Internacional Estudio empírico (aula
invertida)

Microlearning combinado con aula
invertida mejora desempeño,
motivación y compromiso.

Monib et al.

(2024)

Internacional
Revisión sistemática y
marco conceptual

Propone un marco de diseño
instruccional basado en la teoría de
la carga cognitiva.

Balasundaram et

al. (2024)

Internacional
Cuasiexperimental
(grupo control)

El grupo con módulos de
microlearning obtiene puntajes
significativamente superiores.

Wahyuni et al.

(2025)

Indonesia

(secundaria)

Cuasiexperimental

pretest
-postest
Incremento significativo del
compromiso (t = 4.87, p < 0.001; d
= 0.79) frente al grupo control.

Saputra et al.

(2025)

Marruecos

(secundaria)

Cuasiexperimental

(Kahoot)

Mejora en la retención de
vocabulario y ventaja sostenida en
postest diferido.

Prasittichok et al.

(2024)

Internacional
Revisión sistemática y
metaanálisis

Efecto positivo del microlearning
sobre la expresión oral en inglés
(EFL).

Nota. Elaboración propia a partir de los estudios incluidos.
pág. 5195
Modalidades y recursos de implementación

Los estudios analizados coinciden en que la implementación del microlearning en la educación
secundaria se materializa a través de una variedad de recursos digitales breves, cuyo denominador
común es la concentración del contenido en un único objetivo de aprendizaje. Entre los formatos más
recurrentes destacan los videos cortos, las infografías, los cuestionarios interactivos, los podcasts, los
mensajes breves y las aplicaciones móviles educativas (Costa et al., 2025; Saquinga Sangoquiza et al.,
2024). La integración de estos recursos suele apoyarse en plataformas tecnológicas accesibles que
permiten al estudiantado consumir los microcontenidos de manera autónoma y a su propio ritmo.

Un rasgo distintivo identificado es la tendencia a combinar el microlearning con otras estrategias
metodológicas, en lugar de utilizarlo de forma aislada. El estudio de Fidan (2023) ilustra esta integración
al articular el microlearning con el modelo de aula invertida, evidenciando que la combinación de ambos
enfoques potencia tanto el desempeño como la motivación y el compromiso del estudiantado. Esta
hibridación sugiere que el microlearning opera con mayor eficacia cuando se concibe como un
componente dentro de un diseño instruccional más amplio, antes que como una técnica autosuficiente.

Asimismo, la evidencia muestra que la implementación efectiva depende en gran medida de la calidad
del diseño de los microcontenidos. Los trabajos revisados subrayan la importancia de que cada unidad
mantenga una duración reducida, habitualmente inferior a cinco minutos, y se oriente a un objetivo
claramente delimitado, condiciones que favorecen la concentración y reducen la sobrecarga informativa
(Monib et al., 2024; Anshari et al., 2024). No obstante, varios estudios advierten que esta
implementación, en la práctica escolar, tiende a ser ocasional y poco sistemática, lo que limita el
aprovechamiento de su potencial (Cacoango-Yucta et al., 2025).

Fundamentos teóricos del microlearning

El examen de los fundamentos teóricos revela una marcada convergencia en torno a la teoría de la carga
cognitiva propuesta por Sweller. Esta teoría sostiene que la memoria de trabajo posee una capacidad
limitada, por lo que la fragmentación del contenido en unidades pequeñas contribuye a gestionar las
cargas cognitivas intrínseca, extrínseca y pertinente, optimizando el procesamiento de la información
(Sweller, 2011; Anshari et al., 2024).
pág. 5196
Bajo esta lógica, el microlearning se concibe como una estrategia coherente con el funcionamiento de
la cognición humana, en la medida en que evita la saturación de la memoria operativa.

Junto a la teoría de la carga cognitiva, la literatura invoca con frecuencia el principio del aprendizaje
espaciado, según el cual la distribución del estudio en intervalos favorece la consolidación de la
memoria a largo plazo en comparación con el estudio concentrado (Costa et al., 2025; Taylor & Hung,
2022). El microlearning, al facilitar el acceso reiterado a microcontenidos a lo largo del tiempo, se
alinea con este principio y potencia la retención. Adicionalmente, algunos estudios articulan el
microlearning con la taxonomía de Bloom para estructurar progresivamente los objetivos de
aprendizaje, así como con modelos de diseño instruccional que orientan la secuenciación de los
contenidos (Monib et al., 2024).

Beneficios reportados en el proceso de aprendizaje

El eje de los beneficios concentra los hallazgos más consistentes de la revisión. En primer lugar, la
mejora de la retención del conocimiento aparece como uno de los beneficios documentados con mayor
frecuencia, atribuida a la combinación de la brevedad de los contenidos con el aprendizaje espaciado y
la reducción de la carga cognitiva (Costa et al., 2025; Balasundaram et al., 2024). Los estudios
cuasiexperimentales revisados reportan que los grupos expuestos a módulos de microlearning obtienen
puntajes superiores en las evaluaciones respecto a los grupos sometidos a instrucción tradicional
(Balasundaram et al., 2024). En el ámbito de la enseñanza de idiomas, esta ventaja se confirma de
manera particularmente nítida: un estudio cuasiexperimental con estudiantes de secundaria evidenció
que el grupo experimental no solo superó al de control en la adquisición de vocabulario, sino que
mantuvo su ventaja en un postest diferido aplicado semanas después, lo que respalda el efecto del
microlearning sobre la retención a largo plazo (Saputra et al., 2025).

En segundo lugar, el incremento de la motivación y el compromiso del estudiantado constituye otro
beneficio ampliamente reportado. La naturaleza dinámica, multimedia e interactiva de los
microcontenidos resulta particularmente atractiva para los adolescentes, cuyos hábitos de consumo
informativo se caracterizan por la inmediatez y la fragmentación (Fidan, 2023; Cacoango-Yucta et al.,
2025). Esta mayor implicación afectiva se traduce, en varios estudios, en una participación más activa
y sostenida en las actividades de aprendizaje.
pág. 5197
La evidencia cuantitativa resulta especialmente robusta en este punto: un estudio cuasiexperimental con
diseño pretest-postest documentó un incremento estadísticamente significativo del compromiso en el
grupo experimental respecto al de control, con un tamaño del efecto amplio, abarcando las dimensiones
conductual, emocional, cognitiva y agéntica del involucramiento (Wahyuni et al., 2025). En la
enseñanza de lenguas extranjeras, los videos de microlearning han mostrado capacidad para reducir la
ansiedad y aumentar el disfrute y la disposición a comunicarse (Dana et al., 2023; Prasittichok et al.,
2024).

En tercer lugar, la flexibilización del ritmo y del acceso al aprendizaje se identifica como un beneficio
estructural del microlearning. Al permitir el acceso a los contenidos en cualquier momento y lugar
mediante dispositivos móviles, la estrategia favorece la autonomía del estudiantado y la personalización
del proceso, adaptándose a los distintos ritmos individuales (Costa et al., 2025; Saquinga Sangoquiza
et al., 2024). Finalmente, varios trabajos vinculan estos beneficios con una mejora del rendimiento
académico, especialmente cuando el microlearning se integra en diseños instruccionales rigurosos y se
combina con otras metodologías activas (Fidan, 2023; Balasundaram et al., 2024).

Limitaciones y desafíos identificados

Pese al predominio de valoraciones positivas, la revisión revela un conjunto de limitaciones que matizan
el entusiasmo en torno al microlearning. La más recurrente es el bajo dominio conceptual de los
docentes respecto a la estrategia, lo que deriva en aplicaciones superficiales y poco sistemáticas
(Cacoango-Yucta et al., 2025). Esta carencia formativa compromete la calidad del diseño instruccional
y limita el aprovechamiento del potencial pedagógico del enfoque.

Una segunda limitación, de carácter teórico-pedagógico, alude al riesgo de fragmentación del
aprendizaje profundo. Diversos autores advierten que la excesiva atomización del contenido puede
dificultar la construcción de comprensiones integradas y la transferencia del conocimiento a situaciones
complejas, por lo que recomiendan equilibrar el microlearning con estrategias orientadas al aprendizaje
en profundidad (Abdul Razak et al., 2024; Monib et al., 2024). Una tercera limitación, frecuentemente
subestimada, concierne a la equidad en el acceso. Investigaciones previas han documentado que el
estudiantado proveniente de familias de menores ingresos enfrenta restricciones de acceso a dispositivos
móviles y a conexiones estables, lo que condiciona su posibilidad de beneficiarse del microlearning
pág. 5198
basado en plataformas digitales (Nikou & Economides, 2018). No obstante, estudios desarrollados en
América Latina sugieren que esta barrera puede mitigarse mediante recursos asincrónicos de bajo
consumo de datos y materiales descargables, lo que reafirma que la viabilidad de la estrategia depende
menos de la infraestructura y más de la creatividad pedagógica y la contextualización (Zambrano
Verdesoto & Caicedo, 2025).

Finalmente, desde el punto de vista metodológico, la heterogeneidad de los diseños, la variabilidad de
los contextos y la predominancia de estudios de corta duración dificultan la generalización de los
resultados y evidencian la necesidad de investigaciones más rigurosas y longitudinales centradas
específicamente en la educación secundaria.

DISCUSIÓN

Los resultados de esta revisión confirman que el microlearning se ha consolidado como una estrategia
didáctica de interés creciente para la educación secundaria, cuya implementación se sustenta en una
diversidad de recursos digitales breves y en fundamentos teóricos sólidos. La convergencia hallada en
torno a la teoría de la carga cognitiva como marco explicativo principal coincide con lo reportado en
revisiones de alcance más amplio, como las de Monib et al. (2024) y Abdul Razak et al. (2024), lo que
sugiere que los mecanismos cognitivos que explican la eficacia del microlearning operan de manera
transversal a los distintos niveles educativos. No obstante, la presente revisión aporta especificidad al
evidenciar cómo estos mecanismos se articulan con las características particulares de la adolescencia
escolar.

La constatación de que el microlearning mejora la retención del conocimiento es congruente con la
evidencia acumulada en otros niveles educativos. Los hallazgos de Balasundaram et al. (2024) en
educación superior, que documentan puntajes significativamente superiores en los grupos expuestos a
microlearning, encuentran eco en los estudios revisados sobre secundaria, lo que refuerza la robustez
de este beneficio.

Este patrón es coherente con el principio del aprendizaje espaciado y con la gestión optimizada de la
memoria de trabajo, y respalda la pertinencia de incorporar la estrategia en contextos donde la
consolidación del conocimiento resulta prioritaria (Taylor & Hung, 2022).
pág. 5199
El beneficio relativo a la motivación y el compromiso merece una interpretación contextualizada. La
mayor implicación afectiva observada entre los adolescentes puede explicarse no solo por las
propiedades intrínsecas del microlearning, sino también por su sintonía con los hábitos de consumo
digital propios de esta generación. Este hallazgo dialoga con las observaciones de Fidan (2023), quien
evidenció que la combinación del microlearning con el aula invertida potencia la motivación, sugiriendo
que el efecto motivacional se amplifica cuando la estrategia se integra en diseños activos. La magnitud
de este efecto, cuantificada en estudios cuasiexperimentales recientes con tamaños del efecto amplios
(Wahyuni et al., 2025), refuerza la idea de que el compromiso no es un subproducto accesorio, sino un
mecanismo central a través del cual el microlearning incide en los resultados de aprendizaje. Ello invita
a matizar la idea de que el microlearning, por sí solo, garantiza el compromiso: su eficacia parece
depender de su articulación con otros enfoques pedagógicos.

Las limitaciones identificadas adquieren especial relevancia para la práctica educativa. El bajo dominio
conceptual docente, señalado por Cacoango-Yucta et al. (2025), constituye un obstáculo significativo
que no debe subestimarse, pues una implementación deficiente puede neutralizar los beneficios
potenciales de la estrategia. Este hallazgo es consistente con la observación más general de que la
innovación metodológica no depende únicamente de la disponibilidad de recursos tecnológicos, sino,
sobre todo, de la formación y el criterio pedagógico de quienes los emplean. En consecuencia, la
formación docente especializada emerge como una condición necesaria para el aprovechamiento
efectivo del microlearning.

Por otra parte, la advertencia sobre el riesgo de fragmentación del aprendizaje profundo introduce una
tensión teórica de fondo que merece atención. Si bien el microlearning resulta eficaz para la adquisición
de conceptos puntuales y la retención de información, su aplicación indiscriminada podría comprometer
el desarrollo de comprensiones integradas y de habilidades de pensamiento complejo, esenciales en la
formación secundaria. Esta tensión, también señalada por Abdul Razak et al. (2024), sugiere que el
microlearning debe concebirse como una estrategia complementaria y no como un sustituto de los
enfoques orientados al aprendizaje en profundidad. La implicación pedagógica es clara: la planificación
didáctica debe equilibrar la granularidad del microlearning con espacios de integración y transferencia
del conocimiento.
pág. 5200
Desde una perspectiva más amplia, los hallazgos de esta revisión tienen implicaciones para las políticas
educativas y el diseño curricular. La incorporación del microlearning en la educación secundaria
requiere no solo de la dotación tecnológica, sino de marcos de diseño instruccional claros, de la
capacitación sistemática del profesorado y de la evaluación rigurosa de sus efectos. La evidencia
regional latinoamericana, aún incipiente, demanda una mayor inversión en investigación que
documente las condiciones de implementación en contextos escolares concretos, atendiendo a las
particularidades socioeducativas de la región (Saquinga Sangoquiza et al., 2024; Costa et al., 2025).

Finalmente, conviene reconocer las limitaciones de la propia revisión. El alcance exploratorio del
estudio y la restricción a fuentes accesibles en español e inglés implican que algunos trabajos relevantes
pudieron quedar fuera del corpus. Asimismo, la heterogeneidad metodológica de los estudios incluidos
dificulta la formulación de conclusiones causales firmes. Estas limitaciones, lejos de invalidar los
hallazgos, delimitan su alcance y orientan la necesidad de revisiones futuras con protocolos más
exhaustivos y, eventualmente, con componentes metaanalíticos cuando la evidencia lo permita.

CONCLUSIONES

La presente revisión sistemática permitió analizar la implementación y los beneficios del microlearning
como estrategia didáctica en la educación secundaria durante el periodo 2020-2025, ofreciendo una
síntesis ordenada de la evidencia científica disponible. En respuesta al objetivo general, se concluye
que el microlearning constituye una estrategia didáctica prometedora para este nivel educativo, cuyo
valor reside en su capacidad para adaptarse a las características cognitivas y a los hábitos digitales del
estudiantado adolescente.

Respecto a las modalidades de implementación, se concluye que el microlearning se materializa
principalmente mediante videos breves, infografías, cuestionarios interactivos y aplicaciones móviles,
y que su eficacia se incrementa cuando se integra con otras metodologías activas, como el aula invertida,
en lugar de utilizarse de forma aislada. En cuanto a los fundamentos teóricos, la teoría de la carga
cognitiva y el principio del aprendizaje espaciado se erigen como los pilares conceptuales que explican
la pertinencia de la estrategia.
pág. 5201
En relación con los beneficios, la evidencia revela de manera consistente mejoras en la retención del
conocimiento, la motivación, el compromiso, la flexibilización del ritmo de aprendizaje y el
rendimiento académico. No obstante, estos beneficios se encuentran condicionados por la calidad del
diseño instruccional y por la formación docente. Como contrapartida, las limitaciones identificadas
el bajo dominio conceptual del profesorado, el riesgo de fragmentación del aprendizaje profundo y la
heterogeneidad metodológica de los estudios advierten sobre la necesidad de una implementación
reflexiva y fundamentada.

Se recomienda, en consecuencia, fortalecer la formación docente en diseño de microcontenidos,
promover la integración del microlearning en diseños instruccionales que equilibren la granularidad con
el aprendizaje profundo, y fomentar investigaciones empíricas longitudinales centradas específicamente
en la educación secundaria, particularmente en el contexto latinoamericano. Futuras revisiones podrán
beneficiarse de protocolos más exhaustivos y de la incorporación de componentes metaanalíticos que
permitan cuantificar con mayor precisión la magnitud de los efectos del microlearning en el aprendizaje
de los adolescentes.

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