pág. 7761
IMPACTO DE LAS PRÁCTICAS DOCENTES
INCLUSIVAS EN LA FORMACIÓN DE
COMPETENCIAS SOCIALES EN
ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS: REVISIÓN
SISTEMÁTICA 2020-2025

IMPACT OF INCLUSIVE TEACHING PRACTICES ON THE

DEVELOPMENT OF SOCIAL COMPETENCIES IN UNIVERSITY

STUDENTS: A SYSTEMATIC REVIEW (2020
–2025)
Angie Camila Quimbita Armendariz

Universidad Estatal de Milagro

Nelson Fernando Álvarez González

Universidad Estatal de Milagro
pág. 7762
DOI:
https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v10i3.24873
Impacto de las prácticas docentes inclusivas en la formación de competencias
sociales en estudiantes universitarios: revisión sistemática 2020-2025

Angie Camila Quimbita Armendariz
1
aquimbitaa@unemi.edu.ec

https://orcid.org/0009-0002-9220-7596

Universidad Estatal de Milagro

Ecuador

Nelson Fernando Álvarez González
nalvarezg@unemi.edu.ec

https://orcid.org/0009-0008-6471-2118

Universidad Estatal de Milagro

Ecuador

RESUMEN

El presente estudio tiene como objetivo analizar el impacto de las prácticas docentes inclusivas en el
desarrollo de competencias sociales en estudiantes universitarios, mediante una revisión sistemática de
la literatura publicada entre los años 2020 y 2025. La investigación se orienta a comprender cómo las
estrategias pedagógicas inclusivas contribuyen a la formación integral en contextos de educación
superior caracterizados por la diversidad. Metodológicamente, se adoptó un enfoque cualitativo bajo los
lineamientos del modelo PRISMA. La búsqueda se realizó en bases de datos académicas como Scopus,
Web of Science, Scielo y Google Scholar, utilizando palabras clave en español e inglés. Se aplicaron
criterios de inclusión y exclusión, considerando artículos publicados entre 2020 y 2025, en español e
inglés, y con acceso a texto completo. Los resultados evidencian que las prácticas docentes inclusivas
favorecen el desarrollo de competencias sociales como la comunicación, el trabajo en equipo y la
empatía. Asimismo, contribuyen a mejorar el clima de aula y fortalecer la interacción entre los
estudiantes. No obstante, se identifican desafíos relacionados con la formación docente y las condiciones
institucionales. En conclusión, las prácticas docentes inclusivas desempeñan un papel clave en la
formación integral de los estudiantes universitarios, al potenciar tanto el aprendizaje académico como
las habilidades sociales necesarias para su desempeño profesional.

Palabras clave: Prácticas docentes inclusivas; Competencias sociales; Educación superior; Inclusión
educativa; Estudiantes universitarios.

1
Autor principal
Correspondencia:
aquimbitaa@unemi.edu.ec
pág. 7763
Impact of Inclusive Teaching Practices on the Development of Social

Competencies in University Students: A Systematic Review (2020
–2025)
ABSTRACT

This study aims to analyze the impact of inclusive teaching practices on the development of social

competencies in university students through a systematic review of literature published between 2020

and 2025. The research seeks to
understand how inclusive pedagogical strategies contribute to
comprehensive education in higher education contexts characterized by diversity. Methodologically, a

qualitative approach was adopted following PRISMA guidelines. The literature search was condu
cted
in academic databases such as Scopus, Web of Science, Scielo, and Google Scholar, using keywords in

both Spanish and English. Inclusion and exclusion criteria were applied, considering studies published

between 2020 and 2025, in Spanish and English, a
nd with full-text access. The results show that
inclusive teaching practices promote the development of social competencies such as communication,

teamwork, and empathy. Additionally, these practices contribute to improving classroom climate and

strengthen
ing student interaction. However, challenges related to teacher training and institutional
conditions were identified. In conclusion, inclusive teaching practices play a key role in the

comprehensive education of university students by enhancing both acade
mic learning and essential
social skills for professional performance.

Keywords: Inclusive teaching practices; Social competencies; Higher education; Inclusive education;
University student.

Artículo recibido 20 mayo 2026

Aceptado para publicación: 20 junio 2026
pág. 7764
INTRODUCCIÓN

En los últimos años, la educación superior ha enfrentado importantes transformaciones derivadas de los
cambios sociales, culturales y tecnológicos que caracterizan a las sociedades contemporáneas. En este
contexto, la diversidad del estudiantado se ha convertido en una realidad cada vez más evidente dentro
de las aulas universitarias, lo que ha impulsado la necesidad de adoptar enfoques educativos que
respondan de manera efectiva a esta heterogeneidad. Entre estos enfoques, la educación inclusiva se
posiciona como un paradigma fundamental que busca garantizar no solo el acceso a la educación, sino
también la participación activa y el aprendizaje significativo de todos los estudiantes,
independientemente de sus condiciones individuales (UNESCO, 2020).

Desde esta perspectiva, la inclusión en la educación superior implica un cambio profundo en la manera
de concebir los procesos de enseñanza y aprendizaje. No se trata únicamente de integrar a estudiantes
con diferentes características, sino de transformar las prácticas educativas para eliminar barreras y
generar oportunidades equitativas de aprendizaje. En este sentido, las prácticas docentes inclusivas
adquieren un papel central, ya que constituyen el conjunto de estrategias pedagógicas orientadas a
reconocer, valorar y responder a la diversidad del estudiantado (Ainscow, 2020).

Estas prácticas incluyen el uso de metodologías activas, el diseño universal para el aprendizaje, la
flexibilización curricular y la promoción de entornos participativos. Su implementación permite no solo
mejorar el acceso al conocimiento, sino también fortalecer la interacción entre los estudiantes,
favoreciendo dinámicas de aprendizaje más colaborativas e inclusivas. En el contexto universitario,
donde convergen estudiantes con distintas trayectorias, experiencias y necesidades, estas prácticas
resultan especialmente relevantes para garantizar una formación integral.

En paralelo, la educación superior ha ampliado su enfoque formativo, reconociendo que la preparación
de los estudiantes no debe centrarse exclusivamente en el desarrollo de competencias técnicas o
disciplinares. En la actualidad, se enfatiza la importancia de las competencias transversales, entre las
cuales destacan las competencias sociales. Estas habilidades comprenden aspectos como la
comunicación efectiva, el trabajo en equipo, la empatía, la resolución de conflictos y la capacidad de
adaptación a contextos diversos, siendo fundamentales tanto para el desempeño profesional como para
la convivencia social (OECD, 2021).
pág. 7765
Diversas investigaciones recientes han señalado que los entornos educativos inclusivos favorecen el
desarrollo de estas competencias al promover interacciones basadas en el respeto, la colaboración y la
participación activa. En este sentido, las prácticas docentes inclusivas contribuyen a generar climas de
aula positivos, donde los estudiantes tienen mayores oportunidades de expresar sus ideas, trabajar en
conjunto y desarrollar habilidades interpersonales (Florian & Beaton, 2021). Asimismo, se ha
evidenciado que estos entornos fortalecen el sentido de pertenencia y el bienestar emocional de los
estudiantes, factores que están estrechamente vinculados con el desarrollo de competencias sociales.

Otro aspecto relevante es el impacto que han tenido los cambios recientes en los sistemas educativos,
especialmente a partir del año 2020. La incorporación de entornos virtuales, la educación híbrida y el
uso intensivo de tecnologías digitales han transformado las dinámicas de enseñanza y aprendizaje en la
educación superior. Estos cambios han planteado nuevos retos para la implementación de prácticas
docentes inclusivas, pero también han abierto oportunidades para innovar en las estrategias pedagógicas
y ampliar las formas de participación de los estudiantes.

En este escenario, la relación entre prácticas docentes inclusivas y competencias sociales adquiere una
relevancia particular, ya que permite comprender cómo las estrategias pedagógicas pueden influir en la
formación integral de los estudiantes en contextos cambiantes. Sin embargo, a pesar del creciente interés
en esta temática, la evidencia científica disponible aún presenta cierta dispersión, especialmente en lo
que respecta a estudios recientes en educación superior. Esta falta de sistematización dificulta la
identificación de tendencias, enfoques y resultados consistentes en torno al impacto de estas prácticas.

Asimismo, se observa la necesidad de analizar de manera crítica la producción científica generada en
los últimos años, considerando las nuevas condiciones educativas derivadas de los cambios globales.
Una revisión sistemática de la literatura permite no solo organizar el conocimiento existente, sino
también identificar vacíos de investigación, limitaciones metodológicas y posibles líneas futuras de
estudio en el campo de la educación inclusiva.

En este contexto, el presente estudio se plantea como una revisión sistemática de la literatura científica
publicada entre los años 2020 y 2025, con el propósito de analizar el impacto de las prácticas docentes
inclusivas en el desarrollo de competencias sociales en estudiantes universitarios. Este enfoque permitirá
pág. 7766
integrar y sintetizar los hallazgos de diversas investigaciones, aportando una visión más clara y
estructurada sobre la relación entre estas variables.

En consecuencia, se formula la siguiente pregunta de investigación: ¿Cuál es el impacto de las prácticas
docentes inclusivas, en comparación con prácticas docentes tradicionales o no inclusivas, en el
desarrollo de competencias sociales en estudiantes universitarios?

METODOLOGÍA

La presente investigación se sustenta en un enfoque cualitativo, ya que tiene como propósito identificar,
analizar e interpretar tendencias, hallazgos y aportes de diversas investigaciones científicas relacionadas
con las prácticas docentes inclusivas y su impacto en el desarrollo de competencias sociales en
estudiantes universitarios. Este enfoque permite una comprensión profunda y crítica de la literatura,
priorizando la interpretación de los contenidos académicos en función del problema de estudio y su
relación con el contexto educativo actual. El estudio presenta un alcance descriptivo, dado que busca
sistematizar y organizar la información existente sobre las prácticas docentes inclusivas en la educación
superior, permitiendo describir patrones, enfoques metodológicos, resultados obtenidos y vacíos de
conocimiento presentes en las investigaciones analizadas.

Para la revisión documental se aplicaron las directrices del modelo PRISMA (Preferred Reporting Items
for Systematic Reviews and Meta-Analyses), el cual permitió recopilar, evaluar y sintetizar de manera
rigurosa la información proveniente de distintos estudios científicos, garantizando la transparencia,
sistematicidad y reproducibilidad del proceso de selección. Para la organización de la información se
utilizó una matriz de extracción de datos, en la cual se registraron aspectos como el año de publicación,
autor o autores, país de estudio, objetivos, metodología, principales hallazgos y conclusiones de cada
investigación seleccionada.

La búsqueda de información se realizó en bases de datos académicas de alto impacto, tales como Scopus,
Web of Science, Scielo y Google Scholar. Para ello, se emplearon palabras clave en español e inglés
relacionadas con la temática de estudio, combinadas mediante operadores booleanos (AND, OR), lo que
permitió delimitar y optimizar los resultados obtenidos. La ecuación de búsqueda utilizada fue:
("inclusive teaching practices" OR "inclusive education") AND ("social competencies" OR "social
skills") AND ("university students" OR "higher education") AND (2020–2025). Asimismo, se aplicaron
pág. 7767
filtros específicos en cada plataforma para garantizar la pertinencia, actualidad y calidad de los estudios
seleccionados.

Criterios de inclusión

Se establecieron criterios de inclusión priorizando aquellas investigaciones centradas en las prácticas
docentes inclusivas y su relación con el desarrollo de competencias sociales en la educación superior.
Se consideraron, además:

•
Estudios que relacionen las dos variables de investigación planteadas
•
Artículos en bases de datos de alto impacto como Scopus, Web of Science, Scielo y Google
Scholar

•
Investigaciones publicadas en el periodo 2020–2025
•
Estudios en idioma español e inglés
•
Investigaciones con acceso a texto completo
•
Estudios enfocados en educación superior
Criterios de exclusión

•
Artículos científicos con más de cinco años de publicación
•
Investigaciones de repositorios no indexados o sin revisión por pares
•
Estudios centrados en niveles educativos distintos a la educación superior
•
Investigaciones que no relacionen ambas variables de estudio
•
Artículos duplicados en diferentes bases de datos
En cuanto a la población, esta estuvo constituida por todos los documentos científicos identificados
mediante los operadores de búsqueda en las bases de datos seleccionadas, obteniéndose inicialmente un
total aproximado de 120 estudios relacionados con la temática. Tras la aplicación de los criterios de
inclusión y exclusión, así como la eliminación de duplicados, se estableció una muestra final de 20
investigaciones que cumplieron con los requisitos definidos para su análisis.

Para la validación del proceso de selección, el modelo PRISMA permitió garantizar la calidad
metodológica mediante la aplicación de cuatro fases: identificación, cribado, elegibilidad e inclusión.
En la fase de identificación se recopilaron los estudios encontrados en las bases de datos; posteriormente,
en la etapa de cribado se revisaron los títulos y resúmenes con el fin de eliminar duplicados y estudios
pág. 7768
no pertinentes. En la fase de elegibilidad se realizó la lectura completa de los artículos seleccionados
para verificar el cumplimiento de los criterios establecidos, y finalmente, en la etapa de inclusión se
determinaron los estudios que formaron parte del análisis final.

En relación con las variables de estudio, se consideró como variable independiente las prácticas docentes
inclusivas, entendidas como el conjunto de estrategias pedagógicas implementadas por el docente para
atender la diversidad del estudiantado, promover la participación equitativa y facilitar el aprendizaje
significativo, incluyendo metodologías activas, diseño universal para el aprendizaje, adaptaciones
curriculares y generación de ambientes inclusivos. Por su parte, la variable dependiente corresponde a
las competencias sociales, las cuales comprenden habilidades como la comunicación, el trabajo en
equipo, la empatía, la resolución de conflictos y la colaboración. Adicionalmente, se consideró como
variable de comparación las prácticas docentes tradicionales o no inclusivas, caracterizadas por un
enfoque centrado en la enseñanza convencional y con menor énfasis en la inclusión y la participación
activa del estudiante.

Finalmente, los estudios seleccionados fueron analizados mediante un proceso de análisis de contenido
cualitativo, lo que permitió identificar categorías, tendencias, enfoques metodológicos y principales
hallazgos en relación con el impacto de las prácticas docentes inclusivas en el desarrollo de
competencias sociales en estudiantes universitarios, contribuyendo a una comprensión integral del
fenómeno estudiado.
pág. 7769
Figura 1

Diagrama de la investigación aplicada al método PRISMA.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

Entre los estudios analizados se identificaron un total de 20 artículos científicos que abordan el impacto
de las prácticas docentes inclusivas en el desarrollo de competencias sociales en estudiantes
universitarios durante el periodo 2020–2025. A partir de la aplicación del modelo PRISMA, se logró

Registros identificados a
través de búsquedas en
(Scopus, Web of Science,
Scielo, Google Scholar):
n=120.

Estudios identificados en
otras fuentes n=10.

Estudios después de eliminar
los duplicados (n= 75).

Estudios cribados
(n= 40).

Estudios excluidos (n=35)
por el año de publicación,
centrados en la aplicación .

Estudios aptos para la
elegibilidad (n= 20).
Estudios excluidos
(n=20) por no
relacionar las dos
variables o no
corresponden a
educación superior.

Investigaciones o
artículos
incluidos para la
investigación
(n=20).

Identificación
CribadoElegibilidadInclusión
pág. 7770
sistematizar la evidencia científica, permitiendo identificar tendencias relevantes en cuanto a la
distribución geográfica, el enfoque metodológico, las áreas del conocimiento y los principales hallazgos
en torno a las variables de estudio.

Este proceso de análisis no solo permitió organizar la información disponible, sino también comprender
la evolución reciente de la investigación en torno a la inclusión educativa en la educación superior,
particularmente en un contexto marcado por transformaciones sociales, tecnológicas y pedagógicas. En
este sentido, los resultados evidencian que la inclusión ha pasado de ser un enfoque emergente a
consolidarse como un eje central en la investigación educativa contemporánea. (Ainscow, 2020; Moriña,
2020).

Tabla 1

Perfil metodológico y geográfico de los estudios incluidos

Categoría
Subcategoría Frecuencia Porcentaje
(%)

Distribución
geográfica

Latinoamérica (Ecuador, Colombia, Perú,
México, Chile)
9 45.00%
Europa (España, Reino Unido)
5 25.00%
Asia y otros (China, India, EE.UU.)
4 20.00%
Revisión global / No especifica
2 10.00%
Área del
conocimiento
Ciencias Sociales y Educación 11 55.00%
Ciencias de la Salud
6 30.00%
Multidisciplinaria
3 15.00%
Diseño metodológico
Cualitativo 8 40.00%
Cuantitativo
6 30.00%
Revisión sistemática
4 20.00%
Método mixto
2 10.00%
Nivel educativo
Pregrado 16 80.00%
Posgrado
4 20.00%
El análisis de la distribución geográfica muestra una clara predominancia de estudios desarrollados en
Latinoamérica (45 %), lo cual puede interpretarse como una respuesta directa a los desafíos estructurales
que enfrentan los sistemas educativos de la región. En estos contextos, caracterizados por altos niveles
de desigualdad, la inclusión educativa se posiciona como una estrategia clave para garantizar el acceso
equitativo a la educación superior. (UNESCO, 2021; World Bank, 2025)
pág. 7771
Diversas investigaciones recientes señalan que las instituciones de educación superior han incrementado
sus esfuerzos por implementar políticas inclusivas, lo que ha impulsado el desarrollo de estudios
orientados a evaluar su impacto en el aprendizaje y la equidad educativa (Hernández-Torrano et al.,
2022; World Bank, 2025).

En el caso de Europa (25 %), los estudios reflejan un contexto donde la inclusión educativa presenta un
mayor nivel de consolidación institucional. Investigaciones recientes evidencian que las universidades
han avanzado en la implementación de modelos pedagógicos inclusivos, orientados a mejorar la calidad
educativa y la participación estudiantil (European Commission, 2022; Sharma et al., 2022).

Por su parte, los estudios provenientes de Asia y otros contextos (20 %) evidencian una expansión
progresiva del enfoque inclusivo, particularmente influenciada por la digitalización y los cambios
derivados de la educación post-pandemia y destacan que estos cambios han obligado a replantear las
prácticas pedagógicas, incorporando modelos más flexibles, accesibles e inclusivos. (Bond et al., 2021;
Zhao & Watterston, 2021).

2. Análisis por áreas del conocimiento

En cuanto al área del conocimiento, los resultados muestran una predominancia de investigaciones en
ciencias sociales y educación (55 %), lo cual resulta coherente con la naturaleza del objeto de estudio.
Estas disciplinas permiten analizar la relación entre prácticas pedagógicas y desarrollo de competencias
sociales desde una perspectiva integral (Martínez-Usarralde et al., 2021; Schwab, 2021).

No obstante, resulta significativo el aporte de las ciencias de la salud (30 %), donde las competencias
sociales adquieren un valor fundamental para el ejercicio profesional. En este ámbito, habilidades como
la empatía, la comunicación efectiva y el trabajo en equipo son esenciales para garantizar una atención
de calidad (Gutiérrez et al., 2022).

Asimismo, los estudios multidisciplinarios (15 %) evidencian una tendencia hacia la integración de
distintos campos del conocimiento, lo que permite abordar la inclusión desde una perspectiva más
amplia, incorporando elementos tecnológicos, psicológicos y pedagógicos (Bond et al., 2021; Means &
Neisler, 2021).
pág. 7772
3. Análisis del diseño metodológico

Los resultados evidencian una predominancia de estudios cualitativos (40 %), lo que refleja un interés
por comprender en profundidad las experiencias educativas inclusivas. Este enfoque permite analizar
las percepciones de docentes y estudiantes, así como las dinámicas que se generan en el aula (Moriña,
2020).

Por otro lado, los estudios cuantitativos (30 %) aportan evidencia empírica sobre el impacto de las
prácticas inclusivas en el desarrollo de competencias sociales, permitiendo establecer relaciones entre
variables y validar resultados (Woodcock et al., 2022; Schwab, 2021).

Por otro lado, las revisiones sistemáticas (20 %) reúnen, organizan y analizan investigaciones previas
sobre el mismo tema. Su aporte es ofrecer una visión más amplia y fundamentada, ya que identifican
patrones, coincidencias y vacíos en la literatura científica (Gheyssens et al., 2021; Sharma et al., 2022).

Finalmente, los estudios mixtos (10 %) combinan enfoques cuantitativos y cualitativos, integrando tanto
datos estadísticos como experiencias, percepciones y contextos educativos. Esto permite comprender el
fenómeno de manera más completa: no solo cuánto impactan las prácticas inclusivas, sino también cómo
y por qué influyen en el desarrollo de competencias sociales (Hernández-Torrano et al., 2022; Moriña,
2020).

4. Dimensiones del impacto

A partir del análisis de los estudios seleccionados, se identificaron cinco dimensiones clave en las que
las prácticas docentes inclusivas inciden de manera significativa en el desarrollo de competencias
sociales en estudiantes universitarios. Estas dimensiones no actúan de forma aislada, sino que se
encuentran interrelacionadas, configurando un proceso integral que influye tanto en el aprendizaje
académico como en el desarrollo socioemocional del estudiantado (OECD, 2021; Gheyssens et al.,
2021).
pág. 7773
Tabla 2

Síntesis de hallazgos sobre prácticas docentes inclusivas y competencias sociales

Dimensión
Beneficios Limitaciones
Factores de
éxito

Referencias

Comunicación

Mejora expresión
oral y escucha activa

Inseguridad
inicial

Estrategias
participativas

Gheyssens et al. (2021);

Woodcock et al.
(2022)
Trabajo en
equipo

Mayor colaboración

Participación
desigual

Aprendizaje
colaborativo

Gheyssens et al. (2021)

Empatía

Respeto por la
diversidad

Persistencia de
prejuicios

Educación en
valores

Sharma et al. (2022);
Hernández-Torrano et al.
(2022)

Clima de aula

Bienestar y
participación

Falta de apoyo
institucional

Cultura inclusiva

OECD (2021); World
Bank (2025)

Formación
docente

Mejora pedagógica

Falta de
capacitación

Formación
continua

Sharma et al. (2022)

4.1 Comunicación

La comunicación se posiciona como una de las competencias más fortalecidas en entornos educativos
inclusivos. Los estudios analizados evidencian que la implementación de metodologías participativas,
tales como el aprendizaje colaborativo, los debates estructurados y las dinámicas dialógicas, favorece el
desarrollo de habilidades comunicativas tanto en su dimensión expresiva como receptiva.

En este sentido, las prácticas docentes inclusivas promueven una participación más equitativa en el aula,
permitiendo que los estudiantes expresen sus ideas con mayor seguridad y desarrollen habilidades de
argumentación y escucha activa. Diversas investigaciones señalan que estos entornos favorecen la
interacción social y el intercambio de perspectivas, lo que contribuye a una comunicación más efectiva
y significativa (Gheyssens et al., 2021).

Asimismo, se ha identificado que el fortalecimiento de la comunicación está estrechamente vinculado
con el clima de aula. En contextos inclusivos, los estudiantes perciben mayores niveles de confianza y
pág. 7774
seguridad, lo que reduce barreras como la ansiedad o el temor a equivocarse. En esta línea, estudios
recientes destacan que la inclusión educativa contribuye a mejorar la autoconfianza comunicativa y la
participación académica (Woodcock et al., 2022).

4.2 Trabajo en equipo

El trabajo en equipo constituye otra de las dimensiones con mayor impacto dentro de las prácticas
docentes inclusivas. Los resultados evidencian que las metodologías activas favorecen el desarrollo de
habilidades relacionadas con la cooperación, la corresponsabilidad y la resolución de problemas en
contextos grupales.

El aprendizaje colaborativo se posiciona como una de las estrategias más efectivas, ya que permite
estructurar la interacción entre los estudiantes, promoviendo la participación activa y la construcción
conjunta del conocimiento. En este tipo de dinámicas, los estudiantes desarrollan habilidades sociales
clave para su desempeño académico y profesional (Gheyssens et al., 2021).

No obstante, también se identifican desafíos asociados a la participación desigual dentro de los grupos,
lo que puede afectar la equidad del proceso. En este sentido, el rol del docente resulta fundamental como
mediador, ya que debe diseñar estrategias que garanticen la inclusión de todos los estudiantes y fomenten
la responsabilidad compartida.

4.3 Empatía

La empatía se consolida como una de las competencias sociales más relevantes en el marco de la
educación inclusiva. Los estudios revisados evidencian que la interacción con la diversidad favorece el
desarrollo de actitudes de respeto, comprensión y valoración de las diferencias.

En este contexto, las prácticas docentes inclusivas permiten generar experiencias de aprendizaje que
promueven la sensibilidad social y el reconocimiento de la diversidad como un elemento enriquecedor.
Investigaciones recientes destacan que la inclusión educativa contribuye al desarrollo de la empatía al
fomentar la interacción entre estudiantes con distintas realidades y perspectivas (Sharma et al., 2022).

Sin embargo, también se señala que la empatía no se desarrolla de manera automática, sino que requiere
de estrategias pedagógicas intencionales orientadas a la reflexión crítica y la sensibilización. En este
sentido, se resalta la importancia de incorporar actividades que promuevan el diálogo, la reflexión y la
educación en valores (Hernández-Torrano et al., 2022).
pág. 7775
4.4 Clima de aula

El clima de aula se identifica como un factor mediador fundamental en el desarrollo de competencias
sociales. Los entornos inclusivos se caracterizan por promover relaciones basadas en el respeto, la
equidad y la participación, lo que genera condiciones favorables para el aprendizaje.

Los estudios analizados evidencian que un clima positivo favorece la participación activa de los
estudiantes, fortalece el sentido de pertenencia y mejora el bienestar socioemocional. Estos factores
resultan determinantes para el desarrollo de habilidades sociales, ya que facilitan la interacción y la
construcción de relaciones interpersonales significativas (OECD, 2021).

Asimismo, investigaciones recientes destacan que la creación de entornos inclusivos contribuye a
reducir situaciones de exclusión y discriminación, promoviendo una cultura institucional más equitativa
y participativa (World Bank, 2025).

4.5 Formación docente

La formación docente se posiciona como una dimensión transversal que influye directamente en la
implementación de prácticas inclusivas. Los resultados evidencian que la falta de capacitación
constituye una de las principales barreras para el desarrollo de entornos educativos inclusivos.

En este sentido, diversos estudios señalan que los docentes requieren competencias específicas para
atender la diversidad del aula y diseñar estrategias pedagógicas inclusivas. La formación continua
emerge como un elemento clave para fortalecer estas competencias y promover prácticas educativas
más equitativas (Sharma et al., 2022).

Asimismo, se destaca la importancia de promover procesos de reflexión docente que permitan cuestionar
y transformar las prácticas tradicionales. Esto resulta fundamental para avanzar hacia modelos
pedagógicos más flexibles, adaptativos y centrados en el estudiante.

CONCLUSIONES

En conclusión, el análisis de la literatura ha permitido corroborar que las prácticas docentes inclusivas
se han consolidado como un eje fundamental para la ejecución de clases, este tipo de estrategias
posibilitan el desarrollo de competencias sociales en estudiantes universitarios, entre los principales
están la comunicación, el trabajo en equipo y la empatía.
pág. 7776
En relación geográfica, este tipo de estrategias se encuentran mayormente consolidados en países
desarrollados, países ubicados en Europa, Asia y Norteamérica evidencian la efectividad de las mismas,
puesto que se ha detectado que, en un clima del aula más inclusivo, los estudiantes se comprometen más
y aminora el temor y timidez al expresar sus ideas, lo que a su vez incrementa la participación en clase.

No obstante, de las principales barreras de la educación inclusiva es la insuficiente formación docente,
la aplicación de técnicas actualizadas y ciertas restricciones institucionales y sociales evidencian la
necesidad de abordar la educación inclusiva desde una perspectiva sistémica. De tal manera, los
resultados indican que la implementación consolidada de una educación superior inclusiva no solo
depende del ámbito pedagógico, sino también, de la vinculación lógica entre políticas educativas y una
cultura institucional que, entre otros aspectos, permita y priorice la capacitación docente.

Finalmente, se subraya la necesidad de fortalecer una investigación empírica de este tópico,
especialmente en contextos post-pandemia (digitales), con la finalidad de que exista evidencia más
consolidada de las decisiones educativas a tomar para generar un ambiente más inclusivo. Así, la
inclusión se posiciona no solo como un principio ético, sino como una condición indispensable para
garantizar una formación integral pertinente a las demandas de sociedades diversas y en constante
transformación.

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