pág. 1181
MICROBIOTA HUMANA Y ACNÉ:
FISIOPATOLOGÍA, POTENCIAL
TERAPÉUTICO Y PERCEPCIÓN CLÍNICA EN
UN HOSPITAL DE LA ZONA SUR DE COSTA
RICA

HUMAN MICROBIOTA AND ACNE: PATHOPHYSIOLOGY,

THERAPEUTIC POTENTIAL AND CLINICAL PERCEPTION IN

A HOSPITAL OF THE SOUTHERN ZONE OF COSTA RICA

Ana Gabriela Marchena Jiménez

Caja Costarricense de Seguro Social

José Manuel Mora Bogantes2

Caja Costarricense de Seguro Social

Irving de los Ángeles Vindas Arce3

Caja Costarricense de Seguro Social

Diana de los Ángeles González Villegas4

Caja Costarricense de Seguro Social
pág. 1182
DOI:
https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v10i4.25130
Microbiota humana y acné: fisiopatología, potencial terapéutico y
percepción clínica en un hospital de la Zona Sur de Costa Rica

Ana Gabriela Marchena Jiménez
1
gamaji15@hotmail.com

https://orcid.org/0000-0002-2418-046X

Caja Costarricense de Seguro Social

Costa Rica

José Manuel Mora Bogantes

josemb15_@hotmail.com

https://orcid.org/0009-0000-2715-9271

Caja Costarricense de Seguro Social

Costa Rica

Irving de los Ángeles Vindas Arce

irving_vindas@hotmail.com

https://orcid.org/0009-0002-0142-7252

Caja Costarricense de Seguro Social

Costa Rica

Diana de los Ángeles González Villegas

dianagv04@gmail.com

https://orcid.org/0009-0001-6184-5424

Caja Costarricense de Seguro Social

Costa Rica

RESUMEN

El acné vulgar es una enfermedad inflamatoria crónica de la unidad pilosebácea con una elevada
prevalencia mundial y un impacto que trasciende lo dermatológico. En los últimos años, la microbiota
cutánea e intestinal ha emergido como un factor relevante en la fisiopatología y como posible blanco
terapéutico. El presente trabajo tuvo como objetivo analizar la relación entre la microbiota humana y el
acné, así como su potencial terapéutico, y caracterizar la percepción del personal médico y la experiencia
de los pacientes atendidos en el Hospital Golfito Manuel Mora Valverde durante el segundo semestre
de 2025. Se desarrolló un estudio con enfoque cuantitativo, alcance descriptivo y diseño transversal no
experimental, complementado con una revisión narrativa de la literatura reciente. Mediante dos
cuestionarios estructurados con preguntas abiertas y cerradas se recolectó información de cinco médicos
y dieciocho pacientes, seleccionados por conveniencia; los datos se analizaron mediante estadística
descriptiva. La totalidad del personal médico reconoció los factores fisiopatológicos del acné, la
importancia del equilibrio de la microbiota cutánea, y las repercusiones emocionales de la enfermedad;
no obstante, la incorporación de probióticos en la práctica clínica fue heterogénea y sus beneficios
percibidos, limitados. Entre los pacientes, el rostro fue la localización más frecuente (88,9 %) y el 88,9
% desconocía el concepto de microbiota cutánea, aunque el 100 % consideró que equilibrar las bacterias
de la piel podría mejorar su condición. Se concluye que la microbiota representa una línea de
investigación prometedora que exige fortalecer la educación sanitaria y el uso racional de antibióticos.

Palabras clave: acné vulgar; microbiota cutánea; disbiosis; probióticos; calidad de vida.

1
Autor principal.
Correspondencia:
gamaji15@hotmail.com
pág. 1183
Human microbiota and acne: Pathophysiology, therapeutic potential and

clinical perception in a hospital of the Southern Zone of Costa Rica

ABSTRACT

Acne vulgaris is a chronic inflammatory disease of the pilosebaceous unit with a high global prevalence

and an impact that extends beyond dermatology. In recent years, the cutaneous and intestinal microbiota

has emerged as a relevant factor in its pathophy
siology and as a potential therapeutic target. This study
aimed to analyze the relationship between the human microbiota and acne, as well as its therapeutic

potential, and to characterize the perception of medical staff and the experience of patients trea
ted at the
Manuel Mora Valverde Golfito Hospital during the second semester of 2025. A quantitative, descriptive,

cross
-sectional and non-experimental study was conducted, complemented by a narrative review of the
recent literature. Using two structured qu
estionnaires with open and closed questions, information was
collected from five physicians and eighteen patients selected by convenience; data were analyzed with

descriptive statistics. All physicians recognized the pathophysiological factors of acne, the
importance
of maintaining cutaneous microbiota balance, and the emotional repercussions of the disease; however,

the incorporation of probiotics into clinical practice was heterogeneous and their perceived benefits

limited. Among patients, the face was th
e most frequent location (88.9 %) and 88.9 % were unfamiliar
with the concept of cutaneous microbiota, although 100 % considered that balancing skin bacteria could

improve their condition. It is concluded that the microbiota represents a promising line of
research that
requires strengthening health education and the rational use of antibiotics.

Keywords:
acne vulgaris; skin microbiota; dysbiosis; probiotics; quality of life.
Artículo recibido 20 mayo 2026

Aceptado para publicación: 20 junio 2026
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INTRODUCCIÓN

La microbiota humana está constituida por un conjunto diverso de microorganismos que colonizan
diferentes regiones del cuerpo y desempeñan un papel fundamental en el mantenimiento de la
homeostasis fisiológica. Desde el nacimiento se establece una relación simbiótica entre estos
microorganismos y el huésped, la cual se modifica a lo largo de la vida y favorece el desarrollo de
mecanismos de inmunotolerancia y de regulación inmunológica. Su composición es única en cada
individuo y puede verse influenciada por factores como la genética, los hábitos alimentarios, el estilo de
vida y la interacción con el entorno. El equilibrio de estos microorganismos se relaciona estrechamente
con procesos que regulan los sistemas inmunológico, endocrino e inflamatorio, lo que evidencia su
relevancia tanto en el mantenimiento de la salud como en la fisiopatología de múltiples enfermedades.
Diversas investigaciones han demostrado que las alteraciones de la microbiota, conocidas como
disbiosis, se asocian con distintas patologías cutáneas, entre ellas el acné (Lee et al., 2019).

El acné vulgar es una afección dermatológica de carácter multifactorial que afecta la unidad pilosebácea.
Su prevalencia varía según la población y los criterios diagnósticos empleados, pero se estima que
compromete a la mayoría de los adolescentes y persiste con frecuencia en la vida adulta. De acuerdo
con el Estudio de Carga Global de Enfermedad, el acné se ubica entre las dermatosis más comunes del
mundo, con estimaciones de prevalencia que oscilan entre el 35 % y cerca del 100 % de los adolescentes
en distintos contextos (Vasam et al., 2023). Aproximadamente el 40 % de las personas que desarrollaron
acné durante la adolescencia mantienen manifestaciones clínicas hasta la tercera o cuarta década de vida
(O’Neill y Gallo, 2018). Clínicamente se caracteriza por la presencia de comedones, pápulas, pústulas
y, en formas graves, nódulos y quistes, que pueden dejar hiperpigmentación posinflamatoria y cicatrices.

La fisiopatología del acné es compleja y resulta de la interacción de cuatro mecanismos principales: la
hiperproducción de sebo estimulada por andrógenos, la hiperqueratinización folicular que obstruye el
conducto pilosebáceo, la colonización y disbiosis de Cutibacterium acnes con capacidad de formar
biopelículas (Burkhart, 2024), y la activación de la respuesta inmunitaria innata e inflamatoria local
(Vasam et al., 2023). El exceso de sebo constituye un elemento determinante, ya que modifica el
microambiente folicular, favorece la proliferación de determinados filotipos de C. acnes y desencadena
la liberación de mediadores proinflamatorios (Del Rosso y Kircik, 2024). A ello se suman factores
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hormonales, en especial el incremento puberal de andrógenos y la señalización del factor de crecimiento
similar a la insulina 1 (IGF-1), que estimula la lipogénesis en los sebocitos y contribuye a la formación
de lesiones (Sánchez-Pellicer et al., 2022).

La piel, órgano más extenso del cuerpo, constituye la primera barrera frente a agentes externos y alberga
una comunidad microbiana abundante y diversa. Su microbiota contribuye a mantener la integridad de
la barrera epidérmica, inhibe la colonización por microorganismos patógenos e interactúa con las células
inmunitarias modulando la respuesta del huésped. Alteraciones en su composición y diversidad se han
asociado con la aparición, progresión y exacerbación de diversas enfermedades cutáneas (Lee et al.,
2019). En el acné, la evidencia reciente ha desplazado el foco desde un único patógeno hacia la dinámica
de la comunidad microbiana: no solo importa la presencia de C. acnes, sino el equilibrio entre sus
filotipos y la interacción con otras especies, como Staphylococcus epidermidis, que puede excluir
filotipos asociados a la enfermedad (Dréno et al., 2020; Fournière et al., 2020; Niedźwiedzka et al.,
2024).

Los estudios de secuenciación han precisado que ciertos ribotipos de C. acnes, como el RT4 y el RT5,
expresan mayor cantidad de biopelícula y se asocian con lesiones inflamatorias, mientras que otros,
como el RT6, se vinculan con piel sana (Podwojniak et al., 2025). Asimismo, se han descrito cambios
en la composición del microbioma facial durante la pubertad, coincidiendo con la aparición del acné
(Schneider et al., 2023), y se ha señalado el papel de las vesículas extracelulares derivadas de C. acnes
en la modulación de la inflamación cutánea (Cros et al., 2023). Estos hallazgos consolidan el concepto
de disbiosis como componente central de la enfermedad (Dessinioti y Katsambas, 2024).

Paralelamente, ha cobrado fuerza el concepto de eje intestino-piel, que describe una comunicación
bidireccional entre la microbiota intestinal y la homeostasis cutánea, mediada principalmente por la
modulación del sistema inmunitario (Sánchez-Pellicer et al., 2022; Gao et al., 2023). En este marco, los
probióticos —microorganismos vivos que confieren beneficios a la salud del huésped— se han
propuesto como una estrategia terapéutica complementaria capaz de modular la microbiota, reducir la
inflamación crónica y reforzar la función de barrera (Medina Castillo et al., 2024). Aunque los ensayos
clínicos en humanos siguen siendo escasos, algunos estudios con probióticos orales y tópicos han
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mostrado resultados favorables (Kim et al., 2021; Eguren et al., 2024), y revisiones recientes destacan
su potencial como intervención personalizada y bien tolerada (Micu et al., 2025).

El manejo convencional del acné se apoya con frecuencia en antibióticos tópicos y sistémicos. Sin
embargo, su uso prolongado puede alterar el equilibrio de la microbiota cutánea e intestinal y favorecer
la aparición de resistencia antimicrobiana, incluso con esquemas de corta duración (Lam et al., 2021;
Dessinioti y Katsambas, 2024). Esta preocupación ha impulsado la búsqueda de alternativas orientadas
a preservar la microbiota y a promover un uso racional de los antimicrobianos, en línea con los principios
de administración prudente de antibióticos.

Más allá de sus manifestaciones físicas, el acné ejerce una carga psicosocial considerable. Se ha
documentado su asociación con disminución de la autoestima, ansiedad, vergüenza, aislamiento social
y síntomas depresivos, con un impacto especialmente sensible durante la adolescencia (Natsuaki y
Yates, 2021; Hazarika, 2021). En población latinoamericana, distintos estudios han confirmado esta
relación, señalando al acné como factor de riesgo para depresión y para el deterioro de la calidad de vida
(Bejarano Lizano et al., 2023; Muvdi et al., 2020).

En este contexto, resulta pertinente indagar cómo se traduce el conocimiento científico sobre la
microbiota y el acné en la práctica clínica cotidiana y en la experiencia de los pacientes. La presente
investigación busca aportar evidencia sobre la relación entre la microbiota y el acné y sobre su potencial
terapéutico, integrando una revisión de la literatura reciente con una exploración descriptiva de la
percepción médica y de la vivencia de los pacientes atendidos en un hospital de la Zona Sur de Costa
Rica, con el fin de contribuir a la optimización del abordaje clínico y a la identificación de necesidades
de educación sanitaria.

Objetivo general

Analizar la relación entre la microbiota humana y el acné, así como su potencial como blanco
terapéutico, y caracterizar la percepción del personal médico y la experiencia de los pacientes atendidos
en el Hospital Golfito Manuel Mora Valverde durante el segundo semestre de 2025.

Objetivos específicos

1. Describir los principales factores fisiopatológicos del acné y su repercusión en la calidad de vida de
los pacientes, a partir de la literatura y de la percepción del personal médico.
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2. Caracterizar los componentes de la microbiota humana y su relación con los mecanismos
inflamatorios asociados al acné.

3. Explorar la percepción del personal médico y de los pacientes sobre las intervenciones que modulan
la microbiota, incluidos los probióticos, como estrategia terapéutica complementaria.

4. Identificar los efectos positivos y negativos atribuidos a la microbiota en la salud de los pacientes,
considerando su influencia en los sistemas inmunológico y endocrino y en la calidad de vida.

Materiales y métodos

Enfoque y diseño

El estudio se desarrolló bajo un enfoque cuantitativo, entendido como un proceso secuencial y
probatorio que permite recolectar y analizar datos para responder a las preguntas de investigación
(Hernández-Sampieri y Mendoza, 2023). El alcance fue descriptivo, orientado a caracterizar las
propiedades y percepciones del fenómeno estudiado sin manipular variables, y el diseño correspondió a
un estudio transversal no experimental, en el que la información se recolectó en un único momento. Este
componente empírico se complementó con una revisión narrativa de la literatura científica reciente sobre
la relación entre la microbiota y el acné, con el propósito de contextualizar e interpretar los hallazgos.
Dado el carácter transversal y descriptivo del diseño, los resultados se interpretan en términos
asociativos y de percepción, sin establecer relaciones de causalidad.

Población y muestra

La población de estudio estuvo conformada por el personal médico y los pacientes con acné atendidos
en el Hospital Golfito Manuel Mora Valverde, en la Zona Sur de Costa Rica. La muestra, seleccionada
por conveniencia, incluyó a cinco médicos y dieciocho pacientes que aceptaron participar de forma
voluntaria. La participación de ambos grupos permitió recopilar información sobre la percepción
profesional y sobre la experiencia de los pacientes en relación con la enfermedad. El tamaño reducido
de la muestra y el muestreo no probabilístico se reconocen como limitaciones que restringen la
generalización de los resultados y que se discuten más adelante.

Instrumentos

Se emplearon dos cuestionarios estructurados como instrumentos de recolección de datos, definidos
como conjuntos de preguntas diseñadas para obtener información con un objetivo específico. El
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cuestionario dirigido al personal médico incluyó catorce ítems organizados en torno a la fisiopatología
del acné, la calidad de vida, los componentes de la microbiota, los mecanismos antiinflamatorios, las
intervenciones con probióticos y simbióticos, y los sistemas inmunológico y endocrino. El cuestionario
dirigido a los pacientes comprendió nueve ítems relativos a la localización y severidad del acné, los
factores desencadenantes, el tratamiento recibido, el impacto en la autoestima y el conocimiento sobre
la microbiota cutánea. Ambos instrumentos combinaron preguntas abiertas y cerradas; en las preguntas
cerradas se utilizó una escala de frecuencia de tipo Likert, mientras que las preguntas abiertas
permitieron recoger las apreciaciones cualitativas de los participantes.

Procedimiento y análisis

Tras la aplicación de los cuestionarios, la información se organizó mediante tabulación, técnica que
permite clasificar y resumir los datos obtenidos a partir de las variables e ítems evaluados, facilitando
la identificación de frecuencias y patrones. Los datos se analizaron mediante estadística descriptiva; las
respuestas cerradas se expresaron en frecuencias absolutas y porcentajes, y las respuestas abiertas se
sintetizaron agrupando las apreciaciones por afinidad temática. Los resultados se presentan de manera
sistemática mediante tablas, con el fin de favorecer su interpretación y su contraste con la evidencia
disponible.

Consideraciones éticas

La participación de médicos y pacientes fue voluntaria y anónima, y la información recolectada se utilizó
exclusivamente con fines académicos, resguardando la confidencialidad de los datos. Los participantes
fueron informados sobre los objetivos del estudio antes de responder los cuestionarios. Los aspectos
formales relativos a la aprobación por el comité de ética o bioética institucional y al consentimiento
informado deben ser verificados y completados por los autores antes de la publicación.

Resultados

El análisis se fundamentó en la información recopilada mediante los cuestionarios aplicados a los
médicos y a los pacientes del Hospital Golfito Manuel Mora Valverde. Los datos permitieron
caracterizar el nivel de conocimiento y la percepción de los participantes respecto a los factores
fisiopatológicos del acné, la relación de la microbiota cutánea con la enfermedad y sus repercusiones
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emocionales. A continuación, se presentan, en primer lugar, los resultados del cuestionario aplicado al
personal médico y, posteriormente, los correspondientes a los pacientes.

Percepción del personal médico

Tabla 1. Percepción médica sobre fisiopatología y calidad de vida (ítems 1 a 3)

Pregunta
Respuestas (S1–S5)
1. ¿Existen factores
fisiopatológicos que intervienen
en el desarrollo del acné?

S1: Sí S2: Sí S3: Sí

S4: Sí S5: Sí

2. ¿El exceso de sebo influye en la
formación de comedones?

S1: Sí S2: Sí S3: Sí

S4: Sí S5: Sí

3. ¿El acné puede afectar la salud
emocional y social de una
persona?

S1: Sí S2: Sí S3: Sí

S4: Sí S5: Sí

Nota. S1–S5 corresponden a los cinco médicos participantes. Elaboración propia.

La totalidad del personal médico (100 %) coincidió en que existen factores fisiopatológicos que
intervienen en el desarrollo del acné, en que el exceso de sebo influye en la formación de comedones y
en que la enfermedad puede afectar la salud emocional y social de quienes la padecen. Este consenso
evidencia el reconocimiento de la naturaleza multifactorial del acné y de sus repercusiones más allá del
ámbito físico.

Tabla 2. Microbiota y mecanismos antiinflamatorios (ítems 4 a 6)

Pregunta
Respuestas (S1–S5)
4. ¿Considera importante
equilibrar C. acnes y otras
bacterias cutáneas en pacientes
con acné?

S1: Sí S2: Sí S3: Sí S4: Sí S5: Sí