pág. 1714
EVOLUCIÓN DE UNA HERIDA CRÓNICA EN

MIEMBRO INFERIOR CON TRATAMIENTO

FARMACOLÓGICO Y CURACIONES LOCALES

EVOLUTION OF A CHRONIC LOWER
-LIMB WOUND WITH
PHARMACOLOGICAL TREATMENT AND LOCAL WOUND

CARE

Alondra Perez Martinez

Escuela de Medicina Intermedica

Judith Bautista Sánchez

Escuela de Medicina Intermedica

Erick Salomón Bautista Sánchez

Escuela de Medicina Intermedica

Ana Luisa Robles Piedras

Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo

Alejandro Chehue Romero

Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo

Elena Guadalupe Olvera Hernandez

Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo

Leonel Jeshua Vazquez Ortiz

Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo

Urias Bautista Sánchez

Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo
pág. 1715
DOI:
https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v10i4.25202
Evolución de una herida crónica en miembro inferior con tratamiento
farmacológico y curaciones locales

Alondra Perez Martinez
1
perezmartinezalondra89@gmail.com

https://orcid.org/0009-0001-6163-8003

Escuela de Medicina Intermedica

Mexico

Judith Bautista Sánchez

xudith25
@gmail.com
https://orcid.org/0009-0004-5593-7279

Escuela de Medicina Intermedica

Mexico

Erick Salomón Bautista Sánchez

erickbausanz@gmail.com

https://orcid.org/0009-0000-2691-3973

Escuela de Medicina Intermedica

Mexico

Ana Luisa Robles Piedras

roblesa@uaeh.edu.mx

https://orcid.org/0000-0002-8697-605X

Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo

Mexico

Alejandro Chehue Romero

chehuea@uaeh.edu.mx

https://orcid.org/0000-0003-3054-7544

Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo

Mexico

Elena Guadalupe Olvera Hernandez

olverae@uaeh.edu.mx

https://orcid.org/0000-0002-9704-4872

Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo

Mexico

Leonel Jeshua Vazquez Ortiz

vazquez.ortiz.leonel.jeshua@gmail.com

https://orcid.org/0009-0007-7851-6153

Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo

Mexico

Urias Bautista Sánchez

urias_bautista@uaeh.edu.mx

https://orcid.org/0000-0002-1182-2179

Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo

Mexico

RESUMEN

Las heridas crónicas de los miembros inferiores representan un reto clínico por su evolución prolongada
y por la interacción de factores locales y sistémicos que pueden retrasar la reparación tisular. Se presenta
el caso de una mujer de 66 años, sin antecedentes de diabetes mellitus ni hipertensión arterial, que
desarrolló una herida traumática en la región distal de un miembro inferior después de golpearse con un
mueble de su domicilio. En la valoración inicial presentó dolor y edema depresible, con retorno
aproximado de cinco segundos después de la digitopresión. Los estudios basales se realizaron el 2 de
diciembre de 2024 y el seguimiento se documentó hasta julio de 2026. El manejo incluyó curaciones
con Microdacyn® spray cada 12 horas durante los primeros tres meses y una vez al día posteriormente,
aplicación de Recoverón® N ungüento, furosemida 40 mg cada 24 horas por el edema,
diosmina/hesperidina y vitamina E 40 UI. Las imágenes mostraron disminución progresiva de la
superficie abierta y cierre aparente, con hiperpigmentación residual. La evolución ocurrió bajo un
tratamiento combinado, por lo que no puede atribuirse a una sola intervención.

Palabras clave: lesión traumática; cicatrización; edema; cuidado de heridas; adulto mayor.

1
Autor principal.
Correspondencia:
urias_bautista@uaeh.edu.mx
pág. 1716
Evolution of a chronic lower
-limb wound with pharmacological treatment
and local wound care

ABSTRACT

Chronic wounds of the lower limbs represent a clinical challenge because of their prolonged course and

the interaction of local and systemic factors that may delay tissue repair. We present the case of a 66
-
year
-old woman with no history of diabetes mellitus or arterial hypertension who developed a traumatic
wound in the distal region of a lower limb after striking it against a piece of furniture at home. At the

initial assessment, she presented with pain and pitting edema, with an approximate five
-second return
after digital pressure. Baseline studies were performed on December 2, 2024, and follow
-up was
documented through July 2026. Management included wound cleansing with Microdacyn® spray every

12 hours during the first three months and once daily therea
fter, application of Recoverón® N ointment,
furosemide 40 mg every 24 hours for edema, diosmin/hesperidin, and vitamin E 40 IU.
The images
showed a progressive reduction in the open wound surface and apparent closure, with residual

hyperpigmentation. The c
linical course occurred under a combined treatment regimen; therefore, the
outcome cannot be attributed to a single intervention.

Keywords:
traumatic injury; wound healing; edema; wound care; older adult.
Artículo recibido
13 mayo 2026
Aceptado para publicación:
20 junio 2026
pág. 1717
INTRODUCCIÓN

Las heridas crónicas aparecen cuando el proceso habitual de reparación se detiene o se prolonga y la
lesión deja de avanzar de manera ordenada por las fases de hemostasia, inflamación, proliferación y
remodelación. En esta evolución intervienen inflamación persistente, hipoxia, estrés oxidativo,
alteraciones de la matriz extracelular y cambios en la respuesta celular, condiciones que hacen que una
lesión inicialmente pequeña pueda permanecer abierta durante meses (Pastar et al., 2023).

En los miembros inferiores, las heridas pueden tener un origen venoso, arterial, neuropático, traumático
o mixto. En las personas adultas mayores, la fragilidad cutánea, el edema, la disminución de la movilidad
y las enfermedades concomitantes pueden retrasar el cierre, favorecer la recurrencia y afectar la calidad
de vida; por ello, la valoración no debe limitarse a observar la superficie de la lesión (Klein et al., 2021;
Probst et al., 2023).

La evaluación clínica debe integrar el mecanismo que originó la herida, su localización, dimensiones,
profundidad, tejido del lecho, bordes, exudado, dolor y estado de la piel perilesional. También es
importante valorar la perfusión, el edema, la sensibilidad y los signos de infección, ya que estos
elementos orientan el plan de cuidado y permiten reconocer oportunamente una evolución desfavorable
(Smet et al., 2021).

El tratamiento de una herida crónica suele ser combinado. La limpieza, el control del exudado, la
protección de la piel circundante, el manejo del tejido desvitalizado y el uso razonado de productos
tópicos deben acompañarse del control de los factores sistémicos o locales que dificultan la reparación.
Esta visión integral evita atribuir el resultado a un solo producto y permite interpretar la evolución de
una forma más cercana a la práctica clínica real (Atkin et al., 2019; Murphy et al., 2020).

Las soluciones con ácido hipocloroso se han utilizado para la limpieza de heridas por su actividad
antimicrobiana. Algunos estudios han descrito buena tolerabilidad y reducción de la carga bacteriana;
sin embargo, las diferencias entre formulaciones y la limitada cantidad de estudios clínicos no permiten
afirmar que estas soluciones, por sí solas, produzcan el cierre de una herida crónica (Fazli et al., 2024;
Wilcox et al., 2017).

La fotografía clínica seriada es útil para conservar evidencia visual de los cambios en el lecho, los bordes
y la piel perilesional. Su interpretación es más confiable cuando se mantienen la misma iluminación,
pág. 1718
distancia, ángulo y una escala de medición; cuando estas condiciones no se cumplen, las imágenes
siguen siendo valiosas para describir la evolución, pero no permiten calcular con precisión el porcentaje
de reducción del área (Thompson et al., 2013; Smet et al., 2021).

Los reportes de caso permiten presentar de manera ordenada la historia clínica, las intervenciones y los
resultados de un paciente en condiciones reales de atención. Su principal limitación es que no
demuestran causalidad ni permiten separar el efecto de cada intervención cuando el manejo es múltiple;
por ello, las directrices CARE recomiendan exponer la cronología, las incertidumbres, las limitaciones
y el consentimiento informado (Gagnier et al., 2014).

El objetivo de este artículo es describir la evolución clínica y fotográfica de una herida crónica de origen
traumático localizada en el miembro inferior de una paciente adulta mayor, atendida mediante
curaciones locales y tratamiento farmacológico combinado.

Presentación del caso

Se presenta el caso de una mujer de 66 años, sin antecedentes conocidos de diabetes mellitus ni
hipertensión arterial. La lesión comenzó después de un accidente doméstico: la paciente se golpeó la
región distal de un miembro inferior con un mueble de su casa. Aunque el mecanismo inicial fue
traumático, la herida no cerró en el tiempo esperado y desarrolló una evolución prolongada, por lo que
se decidió mantener vigilancia clínica y fotográfica.

En la valoración inicial se identificaron dolor y edema en la extremidad afectada. A la digitopresión
quedó una depresión visible y la piel tardó aproximadamente cinco segundos en recuperar su posición,
hallazgo compatible con edema depresible. La lesión se encontraba próxima al tobillo, tenía forma
irregular y mostraba áreas rojizas y amarillentas en el lecho, además de cambios violáceos y parduzcos
en la piel circundante.

Antes de iniciar el manejo se realizaron estudios de laboratorio el 2 de diciembre de 2024. La fecha
exacta de la primera curación fu el dia 5 de diciembre del mismo año.

Debido a que no se contó con índice tobillo-brazo, ultrasonido Doppler ni una valoración vascular
completa, no se clasificó la lesión como úlcera venosa o arterial. Se mantuvo la descripción de herida
crónica de origen traumático, reconociendo que el edema pudo influir en su evolución.
pág. 1719
La paciente otorgó consentimiento informado por escrito para la utilización anónima de la información
clínica y de las fotografías de la lesión con fines académicos y de publicación. En el manuscrito se
omitieron datos personales directos y las imágenes se limitaron a la región anatómica afectada.

Tabla 1. Cronología clínica y terapéutica del caso

Fecha o periodo
Hallazgo o intervención
2 de diciembre de 2024
Evaluación basal con biometría hemática, química
sanguínea, hemoglobina glucosilada y examen general
de orina.

Después de la evaluación basal
Inicio de curaciones locales y del tratamiento
farmacológico. Fecha de inicio de curaciones: 5 de
diciembre de 2024.

Primeros tres meses de tratamiento
Microdacyn® spray cada 12 horas, seguido de
Recoverón® N ungüento; continuación de furosemida,
diosmina/hesperidina y vitamina E.

Después del tercer mes
Microdacyn® spray una vez al día y continuación del
ungüento y del tratamiento sistémico.

5 de enero de 2026
Suspensión de furosemida 40 mg cada 24 horas;
continuación de diosmina/hesperidina, vitamina E y
curaciones locales.

28
-30 de julio de 2026 Estudios finales y cierre del periodo documentado de
seguimiento, con cierre aparente de la herida e
hiperpigmentación residual.
Alta de la Paciente 30 de
Julio 2026.

Nota. La duración total observada entre los estudios basales y la evaluación final fue de aproximadamente 20 meses.
pág. 1720
Intervención terapéutica

El cuidado local se realizó con Microdacyn® spray. Durante los primeros tres meses se utilizó cada 12
horas y, posteriormente, una vez al día. Después de la limpieza se aplicó Recoverón® N ungüento.

El tratamiento sistémico incluyó furosemida 40 mg por vía oral cada 24 horas, indicada para el manejo
del edema observado en la exploración. También se administraron diosmina/hesperidina y vitamina E
40 UI. La dosis exacta de diosmina/hesperidina no se encontró en los registros disponibles. La
furosemida fue suspendida el 5 de enero de 2026, mientras que los demás componentes continuaron
durante el seguimiento. Ademas no se realizó la administración de antibióticos sistémicos,
desbridamiento quirúrgico, terapia compresiva, revascularización o procedimientos invasivos.

Resultados de laboratorio

Los estudios basales mostraron glucosa de 104 mg/dL, hemoglobina glucosilada de 5.91%, creatinina
de 0.74 mg/dL y triglicéridos de 241 mg/dL. En la biometría hemática se observó hemoglobina de 14.8
g/dL, plaquetas de 266 × 10³/μL y leucocitos de 4.43 × 10³/μL. El volumen corpuscular medio fue de
100.6 fL, ligeramente superior al intervalo reportado por el laboratorio, y la concentración media de
hemoglobina corpuscular fue de 31.1 g/dL, discretamente baja.

En julio de 2026, la glucosa fue de 96 mg/dL, la hemoglobina glucosilada de 6.07% y la creatinina de
0.63 mg/dL. La biometría hemática no mostró anemia, trombocitopenia ni leucocitosis. Los triglicéridos
permanecieron elevados, aunque disminuyeron de 241 a 230 mg/dL. Estos resultados apoyan que la
paciente no presentaba diabetes mellitus establecida durante el periodo descrito, pero muestran un valor
de hemoglobina glucosilada cercano al intervalo de riesgo y una hipertrigliceridemia persistente que
requieren seguimiento clínico.
pág. 1721
Tabla 2. Comparación de parámetros de laboratorio basales y finales

Parámetro
2 dic 2024 28 jul 2026
Glucosa (mg/dL)
104 96
Hemoglobina glucosilada (%)
5.91 6.07
Urea (mg/dL)
26.6 30.0
BUN (mg/dL)
12.43 14.02
Creatinina (mg/dL)
0.74 0.63
Ácido úrico (mg/dL)
3.8 5.5
Colesterol total (mg/dL)
160 148
Triglicéridos (mg/dL)
241 230
Hemoglobina (g/dL)
14.8 14.6
Leucocitos (×10³/μL)
4.43 5.17
Plaquetas (×10³/μL)
266 221
Nota. Los valores se presentan tal como fueron informados por los laboratorios. La comparación es descriptiva y no pretende
demostrar un efecto del tratamiento.

El examen general de orina basal no mostró leucocituria, nitritos, sangre, proteínas o glucosa; se
informaron bacterias escasas. En julio de 2026 se reportaron esterasa leucocitaria de 25/μL, 10-12
leucocitos por campo y bacterias escasas, con nitritos negativos.

Evolución clínica y fotográfica

En las imágenes iniciales disponibles se observa una herida abierta de contorno irregular, con áreas
rojizas y amarillentas en el lecho, además de cambios oscuros, violáceos y parduzcos en la piel
perilesional. En algunas tomas se aprecia brillo cutáneo y aumento de volumen, hallazgos que coinciden
con el edema descrito en la exploración.

En fotografías posteriores se identifica una reducción aparente de la superficie abierta y del tejido
amarillento. La lesión evolucionó hacia una abertura pequeña y finalmente a un cierre visual, aunque
permanecieron hiperpigmentación y cambios cutáneos residuales. Como las imágenes no contaron con
una escala milimetrada, la secuencia se interpreta de forma descriptiva de reducción del área.
pág. 1722
Figura 1. Secuencia bimestral del registro fotográfico de la herida: diciembre de 2024, febrero de 2025,
abril de 2025, junio de 2025, agosto de 2025, octubre de 2025, diciembre de 2025, febrero de 2026 y
abril de 2026. Se observa una lesión inicialmente abierta con cambios en el lecho y la piel perilesional,
seguida de una reducción progresiva de la superficie expuesta hasta el cierre visual.

DISCUSIÓN

El caso muestra cómo una lesión originada por un traumatismo doméstico puede transformarse en una
herida de evolución prolongada cuando se acompaña de edema, dolor y cambios importantes en la piel
circundante. La mejoría observada fue gradual y ocurrió durante un manejo sostenido (Smet et al., 2021).

La presencia de edema depresible con retorno aproximado de cinco segundos fue uno de los hallazgos
que orientaron el tratamiento. Aunque la pigmentación pardoviolácea y el edema también pueden
observarse en enfermedad venosa crónica, en esta paciente no se realizaron estudios vasculares
suficientes para confirmar una etiología venosa. Por ello, se mantuvo como diagnóstico descriptivo una
herida crónica de origen traumático y se evitó clasificarla como úlcera venosa (O’Donnell et al., 2014;
Weller et al., 2020).
pág. 1723
La furosemida se administró para atender el edema y posteriormente se suspendió. Los diuréticos no
son cicatrizantes y su utilidad depende de la causa del edema, el estado cardiovascular, renal y
electrolítico de la persona. En este caso, los estudios finales mostraron función renal conservada, pero
no se dispuso de determinaciones seriadas de electrólitos ni de una medición objetiva del edema que
permitiera evaluar de manera específica la respuesta al diurético.

El cuidado local combinó una solución comercial de limpieza y un ungüento tópico. La evidencia sobre
ácido hipocloroso sugiere actividad antimicrobiana y tolerabilidad en algunas heridas crónicas, pero no
demuestra que este componente por sí solo explique el cierre. De la misma forma, el reporte no permite
atribuir el resultado individualmente a Recoverón® N, diosmina/hesperidina, vitamina E o furosemida,
porque todos formaron parte de un manejo conjunto (Fazli et al., 2024; Wilcox et al., 2017).

Los estudios basales y finales aportan información relevante. La ausencia de hiperglucemia franca y la
hemoglobina glucosilada por debajo del punto diagnóstico respaldan que la paciente no era diabética
durante el periodo estudiado. No obstante, la elevación persistente de triglicéridos y el ligero incremento
de la hemoglobina glucosilada justifican seguimiento preventivo. Estos cambios no deben interpretarse
como resultado del tratamiento de la herida, porque no se diseñó una intervención metabólica ni existe
un grupo comparador.

El valor clínico del caso radica en la continuidad del seguimiento y en la documentación de un proceso
real de atención. También muestra la necesidad de mejorar los registros futuros: medir largo, ancho y
profundidad, utilizar una escala fotográfica, documentar dolor y edema, y realizar valoración vascular
cuando existan cambios pigmentarios o edema persistente. Estas acciones fortalecen la toma de
decisiones y la calidad de los reportes de caso (Gagnier et al., 2014; Thompson et al., 2013).

CONCLUSIONES

La paciente presentó una evolución favorable de una herida crónica de origen traumático localizada en
el miembro inferior. El seguimiento clínico y fotográfico mostró reducción progresiva de la superficie
abierta y cierre aparente, con persistencia de hiperpigmentación en la piel perilesional.

La evolución ocurrió durante un tratamiento combinado que incluyó curaciones locales, aplicación de
ungüento y tratamiento farmacológico para el edema y otros factores clínicos. Por ello, el resultado no
puede atribuirse de manera exclusiva a una sola intervención. El caso resalta la importancia de la
pág. 1724
continuidad del cuidado, el consentimiento informado y la documentación clínica ordenada, así como
la necesidad de realizar mediciones estandarizadas y valoración vascular en futuros seguimientos.

Consideraciones éticas y consentimiento informado

La paciente otorgó consentimiento informado por escrito para la publicación anónima de sus datos
clínicos y de las fotografías de la lesión. Se eliminaron datos personales directos y las imágenes
utilizadas muestran únicamente la región anatómica necesaria. Los autores conservarán el
consentimiento bajo resguardo y lo presentarán en caso de ser solicitado.

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