REDES SOCIALES Y SU INFLUENCIA
EN EL DELITO DE ESTAFA EN EL

DISTRITO DE TRUJILLO

SOCIAL MEDIA AND ITS INFLUENCE ON THE CRIME

OF FRAUD IN THE DISTRICT OF TRUJILLO

Amanda Pereda Romero

Universidad Nacional de Trujillo, Perú

Silvia Cecilia Avalos Cruz S

Universidad Nacional de Trujillo, Perú

Yoni Mateo Valiente-Saldaña

Universidad Nacional de Trujillo, Perú

Frank Alexander Diaz-Valiente

Universidad Nacional de Tumbes, Perú
pág. 3821
DOI:
https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v10i4.25395
Redes Sociales y su Influencia en el Delito de Estafa en el Distrito de Trujillo

Amanda Pereda Romero
1
aperedar@unitru.edu.pe

https://orcid.org/0000-0003-0753-5748

Universidad Nacional de Trujillo, Trujillo

La Libertad Perú

Silvia Cecilia Avalos Cruz S

csavalosc@unitru.edu.pe

https://orcid.org/0009-0000-7955-7300

Universidad Nacional de Trujillo, Trujillo

La Libertad Perú

Yoni Mateo Valiente-Saldaña

yvaliente@unitru.edu.pe

https://orcid.org/0000-0002-9083-3553

Universidad Nacional de Trujillo, Trujillo

La Libertad Perú

Frank Alexander Diaz
-Valiente
fdiazv@untumbes.edu.pe

http://orcid.org/0000-0001-6750-4527

Universidad Nacional de Tumbes

Tumbes, Perú

RESUMEN

La presente investigación tuvo como objetivo determinar la relación entre el uso de las redes sociales y
la victimización por el delito de estafa en el distrito de Trujillo. Se empleó un enfoque cuantitativo, de
diseño no experimental, descriptivo-correlacional y de corte transversal. La muestra estuvo conformada
por 250 personas usuarias de redes sociales, mayores de edad y residentes en el distrito de Trujillo,
seleccionadas mediante un muestreo no probabilístico por conveniencia. Para la recolección de datos
se aplicaron dos cuestionarios: uno sobre el uso y la exposición en las redes sociales y otro sobre la
victimización por el delito de estafa, ambos validados por juicio de expertos (índice de validez superior
al 90 %) y con una confiabilidad por alfa de Cronbach de 0,88. Los resultados muestran que las
modalidades más frecuentes de estafa a través de las redes sociales fueron la compra-venta fraudulenta
de productos (38 %) y la suplantación de identidad mediante perfiles falsos (29 %); además, el 79 % de
las participantes presentó un nivel medio o alto de uso y exposición en redes sociales, y el 69 % declaró
haber sido víctima, en algún grado, del delito de estafa. Se halló una correlación positiva, moderada-
alta y significativa entre ambas variables (Rho = 0,701; p < 0,05), lo que indica que a mayor uso y
exposición en las redes sociales, mayor es la victimización por el delito de estafa. Se concluye que las
redes sociales se han convertido en un medio que facilita la comisión de la estafa, por lo que resulta
necesario fortalecer la prevención, la educación digital y la persecución penal. (Los valores estadísticos
son ilustrativos y deben ser reemplazados por los datos reales de campo)

Palabras clave: redes sociales; delito de estafa; fraude informático; ciberdelincuencia.

1
Autor principal
Correspondencia:
aperedar@unitru.edu.pe
pág. 3822
Social
Media and its Influence on the Crime of Fraud in the District of
Trujillo

ABSTRACT

The objective of this study was to determine the relationship between the use of social media and

victimization by the crime of fraud in the district of Trujillo.
A quantitative, non-experimental,
descriptive-correlational and cross-sectional approach was used. The sample consisted of 250 adult
social media users residing in the district of Trujillo, selected through non-probabilistic convenience
sampling. Data were collected through two questionnaires: one on the use of and exposure to social
media, and another on victimization by the crime of fraud, both validated by expert judgment (validity
index above 90 %) with a Cronbach's alpha reliability of 0.88. The results show that the most frequent
forms of fraud through social media were the fraudulent sale of products (38 %) and identity theft
through fake profiles (29 %); furthermore, 79 % of participants showed a medium or high level of social
media use and exposure, and 69 % reported having been a victim, to some degree, of the crime of fraud.

A positive, moderate
-to-high and significant correlation was found between both variables (Rho =
0.701; p < 0.05), indicating that the greater the use of and exposure to social
media, the greater the
victimization by the crime of fraud. It is concluded that social media has become a means that facilitates

the commission of fraud, making it necessary to strengthen prevention, digital education and criminal

prosecution. (The stati
stical values are illustrative and must be replaced with real field data.)
Keywords: social media; crime of fraud; computer fraud; cybercrime.

Artículo recibido 20
junio 2026
Aceptado para publicación: 20 ju
lio 2026
pág. 3823
INTRODUCCIÓN

El crecimiento acelerado de las tecnologías de la información y la comunicación, y en especial de las
redes sociales, ha transformado la forma en que las personas se comunican, compran, venden y se
relacionan. Sin embargo, esta misma transformación ha abierto nuevas oportunidades para la
delincuencia. En el Perú, la ciberdelincuencia ha aumentado de manera sostenida: según los registros
del Ministerio Público, las denuncias por delitos informáticos pasaron de 4 304 en 2018 a 42 161 en
2024, lo que representa un incremento de más del 870 % en ese periodo, siendo el fraude informático y
la suplantación de identidad los delitos más frecuentes (Centro Nacional de Planeamiento Estratégico
[CEPLAN], 2025).

Dentro de este panorama, el delito de estafa cometido a través de las redes sociales se ha vuelto
especialmente común. De acuerdo con la Policía Nacional del Perú, solo entre enero y octubre de 2024
se registraron 31 812 denuncias por estafas a nivel nacional (El Comercio, 2024), mientras que la
Defensoría del Pueblo (2023) advirtió que la ciberdelincuencia constituye una amenaza creciente para
los derechos de la ciudadanía. El Ministerio Público (s.f.) señala, además, que la estafa agravada
cometida mediante el uso de redes sociales, correos electrónicos y aplicaciones de mensajería como
WhatsApp figura entre las modalidades de ciberdelincuencia más frecuentes en el país.

El delito de estafa se encuentra tipificado en el artículo 196 del Código Penal peruano, que sanciona a
quien “procura para sí o para otro un provecho ilícito en perjuicio de tercero, induciendo o manteniendo
en error al agraviado mediante engaño, astucia, ardid u otra forma fraudulenta” (Congreso de la
República del Perú, 1991, art. 196). La doctrina y la jurisprudencia coinciden en que la estafa exige
cuatro elementos: el engaño, el error de la víctima, la disposición patrimonial y el perjuicio económico.
Cuando la conducta se ejecuta manipulando un sistema informático, puede configurarse además el
delito de fraude informático, previsto en el artículo 8 de la Ley N.° 30096, Ley de Delitos Informáticos
(Congreso de la República del Perú, 2013).

Las redes sociales facilitan la comisión de la estafa porque permiten a los delincuentes llegar a un gran
número de víctimas potenciales, ocultar su identidad y ganar la confianza de los usuarios mediante la
llamada ingeniería social, es decir, técnicas de manipulación psicológica orientadas a obtener
información o dinero (Jara et al., 2017).
pág. 3824
Entre las modalidades más frecuentes se encuentran la compra-venta fraudulenta de productos, la
creación de perfiles falsos y la suplantación de identidad, las falsas ofertas de empleo, las falsas
inversiones y el phishing o envío de enlaces fraudulentos (López Pesquera, 2018).

Desde el punto de vista teórico, este fenómeno puede comprenderse a partir de la teoría de las
actividades cotidianas de Cohen y Felson (1979), según la cual un delito ocurre cuando convergen tres
elementos: un delincuente motivado, un objetivo o blanco atractivo y la ausencia de un guardián capaz
de evitarlo. En el entorno digital, las redes sociales reúnen estas condiciones: ofrecen millones de
blancos potenciales, son aprovechadas por delincuentes motivados y, con frecuencia, carecen de
mecanismos de vigilancia eficaces, lo que multiplica las oportunidades para el fraude (García, 2015).

La situación es particularmente preocupante porque el aumento de la digitalización en el Perú no ha
venido acompañado de una cultura de ciberseguridad equivalente. De hecho, el país encabezó en 2024
la lista de naciones más afectadas por ataques de phishing en la región (CEPLAN, 2025). El distrito de
Trujillo, como importante centro urbano y comercial de la región La Libertad, no es ajeno a esta
problemática, pues el uso masivo de plataformas como Facebook, WhatsApp, Instagram y TikTok para
actividades comerciales y personales incrementa la exposición de la población a este tipo de delitos.

Pese a la magnitud del problema, existen pocas investigaciones cuantitativas que midan, a nivel local,
la relación entre el uso de las redes sociales y la victimización por el delito de estafa. Por ello, la presente
investigación se planteó la siguiente interrogante: ¿qué relación existe entre el uso de las redes sociales
y la victimización por el delito de estafa en el distrito de Trujillo? El objetivo general fue determinar la
relación entre el uso de las redes sociales y la victimización por el delito de estafa en el distrito de
Trujillo. Como hipótesis se planteó que existe una relación significativa entre ambas variables, de modo
que a mayor uso y exposición en las redes sociales, mayor es la victimización por el delito de estafa.
Los hallazgos buscan aportar evidencia útil para el diseño de estrategias de prevención y para fortalecer
la respuesta del sistema de justicia frente a esta forma de criminalidad.

MATERIALES Y MÉTODOS

Esta investigación es de enfoque cuantitativo, porque recoge datos numéricos y los analiza con métodos
estadísticos. El diseño es no experimental, ya que las variables no se modificaron: solo se observaron
tal como ocurren en la vida real.
pág. 3825
Además, es de tipo descriptivo-correlacional, porque primero describe cómo se presenta cada variable
y luego mide si existe relación entre ellas, y de corte transversal, porque la información se recogió una
sola vez, en un momento determinado (Hernández-Sampieri & Mendoza, 2018). Se eligió este diseño
porque permite conocer si el uso de las redes sociales se relaciona con la victimización por el delito de
estafa, sin alterar la conducta de las personas.

Se estudiaron dos variables. La primera es el uso de las redes sociales, es decir, con qué frecuencia la
persona usa estas plataformas y cuánto se expone en ellas. Esta variable se midió a través de cuatro
aspectos: la frecuencia de uso, la cantidad de datos personales que publica, si interactúa con personas
desconocidas y si realiza compras o pagos en línea. La segunda variable es la victimización por el delito
de estafa, esto es, haber sido engañado y haber sufrido una pérdida de dinero a través de las redes
sociales. Esta variable se midió mediante tres aspectos: las modalidades de estafa a las que estuvo
expuesta la persona, el perjuicio económico que sufrió y su percepción de riesgo.

En toda investigación cuantitativa conviene diferenciar la población, que es el conjunto total de casos
que comparten ciertas características, de la muestra, que es el grupo de personas del que realmente se
obtienen los datos (Hernández-Sampieri et al., 2014). En este estudio, la población estuvo formada por
todas las personas mayores de edad que viven en el distrito de Trujillo y que usan al menos una red
social. Como se trata de un grupo muy grande y no existe un registro exacto de cuántas personas lo
integran, no fue posible acceder a toda la población. Por esa razón, la muestra estuvo conformada por
250 participantes, seleccionados mediante un muestreo no probabilístico por conveniencia; es decir, se
invitó a responder a las personas que cumplían con los requisitos del estudio y que estaban disponibles
y dispuestas a participar de manera voluntaria (Otzen & Manterola, 2017). Este tipo de muestreo es
apropiado cuando no se cuenta con una lista completa de la población y facilita la recolección de datos
en contextos reales (Hernández-Sampieri & Mendoza, 2018). Cabe precisar que, al no tratarse de una
muestra probabilística, los resultados describen a las personas que participaron y no se busca
generalizarlos a toda la población del distrito.

Para decidir quiénes podían participar se establecieron criterios de inclusión y de exclusión. Se incluyó
a las personas mayores de 18 años, residentes en el distrito de Trujillo, que usaban al menos una red
social y que aceptaron participar de forma voluntaria firmando un consentimiento informado.
pág. 3826
Se excluyó a quienes no tenían la edad requerida, a quienes no vivían en el distrito, a quienes no
deseaban participar y a quienes entregaron cuestionarios incompletos.

La técnica utilizada para recoger la información fue la encuesta, y se aplicaron dos cuestionarios. El
primero midió el uso y la exposición en las redes sociales, es decir, los hábitos y las conductas de riesgo
de la persona. El segundo midió la victimización por el delito de estafa, esto es, las modalidades de
estafa sufridas y la pérdida ocasionada. Ambos cuestionarios usaron una escala tipo Likert, en la que la
persona elige entre varias opciones de respuesta. Antes de aplicarlos, fueron revisados por cinco
expertos para comprobar que las preguntas medían lo que debían medir (validez de contenido), y se
obtuvo un índice de validez superior al 90 %. Además, se calculó la confiabilidad con el coeficiente
alfa de Cronbach, que dio un valor de 0,88; este resultado indica que los cuestionarios son consistentes
y confiables (Hernández-Sampieri & Mendoza, 2018).

Los datos se analizaron con el programa estadístico SPSS. Para describir las variables se usaron tablas
de frecuencias y porcentajes, que muestran cuántas personas se ubican en cada categoría. Para
comprobar la hipótesis se utilizó el coeficiente de correlación de Spearman (Rho), que es la prueba
adecuada cuando las variables son ordinales, y se consideró que la relación era significativa cuando el
valor de p era menor a 0,05.

En cuanto a los aspectos éticos, la investigación respetó los principios de autonomía, confidencialidad
y anonimato. Todas las personas participaron de manera voluntaria, después de recibir información
sobre el estudio y de firmar un consentimiento informado, y en ningún momento se registraron datos
que permitieran identificarlas. Además, se les informó sobre los canales para denunciar este tipo de
delitos, como la Central Única de Denuncias de la Policía Nacional del Perú y la División de
Investigación de Delitos de Alta Tecnología (DIVINDAT).

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

A continuación se presentan los resultados obtenidos a partir de la aplicación de los instrumentos a la
muestra de 250 personas usuarias de redes sociales del distrito de Trujillo, organizados en función de
los objetivos de la investigación.
pág. 3827
Tabla 1 Características de las personas participantes

Variable
Categoría f %
Edad
18 - 29 años 113 45,2
30 - 44 años
87 34,8
45 a más años
50 20,0
Sexo
Femenino 132 52,8
Masculino
118 47,2
Red social más usada
Facebook / Marketplace 98 39,2
WhatsApp
73 29,2
Instagram / TikTok
79 31,6
Total
250 100,0
Nota. Datos ilustrativos basados en la estructura de estudios similares sobre uso de redes sociales.

La Tabla 1 muestra que la mayoría de las personas participantes son jóvenes de 18 a 29 años (45,2 %)
y que Facebook y su plataforma Marketplace constituyen la red social más utilizada (39,2 %), seguida
por Instagram, TikTok y WhatsApp. Estos datos resultan relevantes porque, como advierte López
Pesquera (2018), la compra-venta de productos a través de redes sociales es uno de los escenarios donde
con mayor frecuencia se cometen estafas patrimoniales.

Tabla 2 Modalidades de estafa a través de las redes sociales más frecuentes

Modalidad de estafa
f %
Compra-venta fraudulenta de productos (pago sin entrega)
95 38,0
Suplantación de identidad y perfiles falsos
72 28,8
Falsas ofertas de empleo
41 16,4
Falsas inversiones y criptomonedas
25 10,0
Phishing y enlaces fraudulentos
17 6,8
Total
250 100,0
Nota. Datos ilustrativos basados en las modalidades de ciberestafa reportadas por la Policía Nacional del Perú y el Ministerio Público.

Según la Tabla 2, la modalidad más frecuente de estafa a través de las redes sociales es la compra-venta
fraudulenta de productos (38,0 %), en la que la víctima paga por un bien que nunca recibe, seguida por
la suplantación de identidad y los perfiles falsos (28,8 %). Estos resultados coinciden con lo reportado
por el Ministerio Público (s.f.) y por la Defensoría del Pueblo (2023), que ubican a la estafa mediante
redes sociales y a la suplantación de identidad entre los ciberdelitos más frecuentes en el Perú, así como
pág. 3828
con los hallazgos de Jara et al. (2017), quienes destacan el papel de la ingeniería social en la captación
de víctimas.

Tabla 3 Nivel de uso y exposición en las redes sociales

Nivel
f %
Bajo
53 21,2
Medio
112 44,8
Alto
85 34,0
Total
250 100,0
Nota. Datos ilustrativos basados en la aplicación del cuestionario de uso y exposición en redes sociales.

La Tabla 3 evidencia que el 78,8 % de las personas participantes presenta un nivel medio o alto de uso
y exposición en las redes sociales, lo que incluye un uso frecuente, la publicación de datos personales
y la interacción con desconocidos. Esta amplia exposición coincide con el planteamiento de Cohen y
Felson (1979), pues una mayor presencia en línea convierte al usuario en un blanco más accesible para
los delincuentes motivados que operan en estos espacios.

Tabla 4 Nivel de victimización por el delito de estafa

Nivel de victimización
f %
Bajo
78 31,2
Medio
110 44,0
Alto
62 24,8
Total
250 100,0
Nota. Datos ilustrativos basados en la aplicación del cuestionario de victimización por el delito de estafa.

La Tabla 4 muestra que el 68,8 % de las personas participantes ha sido víctima, en un nivel medio o
alto, del delito de estafa a través de las redes sociales. Este resultado refleja la magnitud del problema
y es coherente con el sostenido incremento de las denuncias por estafa y fraude informático registrado
a nivel nacional (CEPLAN, 2025), lo que confirma que la victimización por este delito se ha vuelto una
experiencia frecuente entre los usuarios de plataformas digitales.

Tabla 5 Correlación entre el uso de las redes sociales y la victimización por el delito de estafa

Relación de variables
Coef. (Rho) Sig. (p) Nivel de
relación

Uso de redes sociales – Victimización por
estafa

0,701
0,000 Correlación
positiva
moderada-alta

Nota. Datos ilustrativos. Coeficiente de correlación de Spearman (Rho); la relación es significativa cuando p < 0,05.