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EL PERSONAJE ECUATORIANO EN EL CINE DE
SEBASTIÁN CORDERO: ACIERTOS,
ESTEREOTIPOS Y VACÍOS DE REPRESENTACIÓN.
ECUADORIAN CHARACTERS IN SEBASTIÁN CORDERO'S
FILMS: SUCCESSES, STEREOTYPES, AND GAPS IN
REPRESENTATION.
Lic. Richard Joel Acosta Briceño
Investigador independiente
Mg. Lida Carmen Briceño Soto
Investigador independiente
Lic. Carmen Alexandra Chango Abata
Investigador independiente
Lic. Allison Nicole Acosta Briceño
Investigador independiente

pág. 6719
DOI: https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v10i4.25618
El personaje ecuatoriano en el cine de Sebastián Cordero: aciertos,
estereotipos y vacíos de representación.
Lic. Richard Joel Acosta Briceño1
18rjab@queensu.ca
https://orcid.org/0009-0008-1362-8872
Investigador independiente
Ecuador
Mg. Lida Carmen Briceño Soto
cbriceosoto@yahoo.es
https://orcid.org/0009-0005-9138-5624
Investigadora independiente
Ecuador
Lic. Carmen Alexandra Chango Abata
carmitaalexsandrac@gmail.com
https://orcid.org/0009-0008-8327-2242
Investigadora independiente
Ecuador
Lic. Allison Nicole Acosta Briceño
allisonacosta09@gmail.com
https://orcid.org/0009-0000-0302-767X
Investigadora independiente
Ecuador
RESUMEN
En este artículo se realiza un análisis fílmico de los personajes presentados en los largometrajes
ecuatorianos Ratas, ratones, rateros (1999), Crónicas (2004), Pescador (2012) y Sin muertos no hay
carnaval (2016) del director Sebastián Cordero. Se busca examinar los elementos sociales y culturales
que se plasman en los personajes principales dentro de estas historias. Entender cuál es la representación
que se le ha dado a los ecuatorianos dentro de la filmografía de uno de los directores más aclamados del
Ecuador a lo largo de casi dos décadas. Para ello, se utilizará una metodología de análisis de personaje
cinematográfico basada en la narrativa fílmica con los protagonistas de las cuatro obras estudiadas. Este
proceso consiste en identificar los personajes principales y mediante un enfoque fenomenológico; es
decir, tratarlos como sujetos, no sólo como elementos narrativos de una historia, desglosarlos en
diferentes niveles para estudiar sus características físicas, sociales, culturales y psicológicas. Se
comparará dicha representación en pantalla con la realidad del Ecuador y la visión de otros directores
ecuatorianos, para identificar posibles representaciones acertadas o si por el contrario existen personajes
estereotipados o incluso representaciones incompletas.
Palabras clave: cine ecuatoriano; representación cultural; Sebastián Cordero; el personaje.
1 Autor principal
Correspondencia: 18rjab@queensu.ca

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Ecuadorian Characters in Sebastián Cordero's Films: Successes,
Stereotypes, and Gaps in Representation.
ABSTRACT
This article presents a film analysis of the characters featured in the Ecuadorian feature films Ratas,
ratones, rateros (1999), Crónicas (2004), Pescador (2012), and Sin muertos no hay carnaval (2016),
directed by Sebastián Cordero. The study aims to examine the social and cultural elements embodied by
the main characters in these films, seeking to understand how Ecuadorians have been represented
throughout the filmography of one of Ecuador’s most acclaimed directors over nearly two decades. To
achieve this, the research employs a methodology for cinematic character analysis based on film
narrative, focusing on the protagonists of the four selected works. This process involves identifying the
main characters and, through a phenomenological approach—that is, treating them as subjects rather
than merely as narrative elements—analyzing them across different levels to examine their physical,
social, cultural, and psychological characteristics. Their on-screen representation is then compared with
the social reality of Ecuador and with the portrayals found in the works of other Ecuadorian filmmakers
in order to determine whether these representations accurately reflect Ecuadorian society or, conversely,
rely on stereotypes or present incomplete portrayals.
Keywords: Ecuadorian cinema; cultural representation; Sebastian Cordero; the character.
Artículo recibido 20 mayo 2026
Aceptado para publicación: 20 junio 2026

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1. INTRODUCCIÓN
Sebastián Cordero, en su filmografía, ha cosechado algunas de las piezas audiovisuales más
representativas del Ecuador. Su estilo marcó un antes y un después en el cine ecuatoriano, luego de
estrenar su ópera prima, y a su vez su trabajo más aclamado, Ratas, ratones, rateros (Cordero, 1999).
Desde entonces, diversas producciones ecuatorianas han seguido el mismo camino y optan por tratar
temas similares en sus filmes, como la corrupción y la violencia que existen en el país. El mismo
Cordero, no ha dejado de explorar estos mismos conflictos en sus trabajos. Todos los filmes del director
realizados en Ecuador, suelen explorar estos aspectos oscuros del país, en donde suele reinar la
desesperanza y los personajes buscan el beneficio propio a costo del sufrimiento de los demás.
Estas pautas, si bien ayudan a crear un estilo narrativo propio del director, y por ende del cine
ecuatoriano. También es contraproducente al enfocarse únicamente en aspectos negativos del país. Se
debe tomar en cuenta que Cordero es de los directores ecuatorianos con mayor impacto internacional.
Por ende, sus filmes se utilizan como una ventana hacia la realidad ecuatoriana. Así, el personaje
ecuatoriano que ha construido el director tiene una fuerte responsabilidad cultural sobre cuál es la visión
que tendrán los espectadores extranjeros sobre las personas ecuatorianas.
El film proyecta una(s) representación(es) audiovisual(es) constituida(s) por múltiples fragmentos
visuales y sonoros cuyo flujo sincrónico aporta la percepción y cognición del espectador y/o autor… En
este sentido las formas de representación deben ser entendidas como el producto de las necesidades y
aspiraciones sociales del grupo al que representa (Martins & Faria, 2019, Pp.173).
La representación en pantalla al ser aceptada como la forma en que una cultura muestra sus facetas al
mundo explica cómo incluso los espectadores ecuatorianos pueden llegar a verse plasmados en pantalla.
Y si realmente conectan con lo que es presentado. Tomando eso en cuenta, se analiza al personaje
principal de los cuatro filmes de Sebastián Cordero:
1. Ratas, ratones, rateros; que cuenta la historia de Salvador y aunque se incluyan momentos de
violencia que parece carecer de sentido, también introduce un personaje que se siente más real, siendo
algo nuevo en el cine ecuatoriano hasta esa época.
2. Crónicas (Cordero, 2004); donde el protagonista no es ecuatoriano, pero el resto de personajes
sí lo son, entonces se explora cómo son las relaciones sociales dentro del país.

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3. Pescador (Cordero, 2012), un filme que, aunque vuelve a presentar un protagonista en
situaciones similares a la de Salvador, el filme presenta un lado contemplativo y reflexivo que ayuda a
construir la identidad del personaje ecuatoriano.
4. Sin muertos no hay carnaval (Cordero, 2016), que, mediante un reparto coral, presenta a
diferentes personajes ecuatorianos en diferentes situaciones y escenarios, construyendo una fuerte
representación cultural que va desde aquellos que viven en condiciones precarias hasta los más
acaudalados del país.
En general, estos filmes comparten el hecho de tener un personaje que piensa, un personaje que
reflexiona, un personaje que puede ser analizado psicológicamente. Esta complejidad en los
protagonistas se considera un elemento fílmico que le da un valor agregado al filme. No por nada
Cordero se ha consagrado como un director respetado. Sin embargo, también se debe mencionar que los
protagonistas comparten características y temas similares en la forma en que están escritos; entre ellos,
la violencia, la corrupción, la ignorancia, el desinterés, entre otros antivalores, lo que provoca que la
visión del personaje ecuatoriano sea en su mayoría negativa. Mientras que, en Hollywood, usualmente
se presentan a los protagonistas como personajes heroicos, creando una visión positiva del pueblo
estadounidense. En Ecuador ocurre lo contrario, inclinando la balanza a que el país sea la cuna de
personas con una formación ética muy pobre, ya que los filmes no presentan únicamente a criminales,
sino a personas comunes que deciden tomar elecciones dañinas. Naturalmente, siempre existen
excepciones a la regla, el cine de Hollywood no siempre presenta personajes que sean un modelo para
seguir. La problemática radica en que la mayoría de las películas ecuatorianas se enfocan únicamente
en aspectos negativos, siendo esta una representación incompleta de la verdadera identidad cultural.
El cine ecuatoriano logra su despunte máximo con las producciones de Sebastián Cordero lo cual
realmente abarca una serie de derivaciones que idealizan al público nacional hacia un interés más
cercano con el desarrollo de las producciones ecuatorianas, las taquillas empiezan a aumentar y los
medios de comunicación se hacen eco de toda esta nueva ola del séptimo arte ecuatoriano, lo cual no
deja de ser beneficioso para todos, aunque realmente es el inicio de un largo camino por recorrer.
(Almeida Plúas, 2017, Pp.23)

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Esto es más evidente al ver el trabajo de otros cineastas ecuatorianos posteriores a la realización de
Ratas, ratones, rateros. Quienes, influenciados por el trabajo de Cordero, presentan personajes que se
guían por sus antivalores, entre algunos ejemplos tenemos: Esas no son penas (Daniel Andrade y Anahí
Hoeneisen, 2005), A tus espaldas (Tito Jara, 2010), El rezador (Tiro Jara, 2022), entre muchos otros
ejemplos. Este estilo más realista de representar personajes logra conectar con un buen número de
espectadores, pero se vuelve persistente cuando el cine ecuatoriano se niega a presentar personajes más
heroicos.
2. ANTECEDENTES
El inicio de Sebastián Cordero como cineasta es a su vez el inicio de una nueva ola de cine ecuatoriano.
Esto abarca grandes cambios en diferentes elementos de la realización cinematográfica, una narrativa
más compleja, mejores técnicas de producción, mejores colaboraciones artísticas, pero sobre todo nace
una mejor representación del personaje ecuatoriano.
En el caso de Ratas, ratones, rateros, el éxito obtenido en el Ecuador responde a que el público local se
vio retratado en la pantalla. Una película puede tener muchos ganchos, y siempre es esencial que el
guion y la dirección sean sólidos, al igual que las actuaciones y el lado técnico, pero uno de los mayores
atractivos para el espectador es el poder identificarse con personajes y situaciones familiares (Cordero,
2000, pp.20).
Lo que sugiere que, si existe una representación cultural, y que las personas logran conectar con ellos.
Lo que a su vez indica que este filme es un gran acierto en cuanto a la representación del personaje
ecuatoriano. Aunque este filme sea un ejemplo de una gran representación que motivó a las personas a
consumir más cine nacional, el artículo presente propone comprar la representación presentada aquí con
trabajos posteriores de Cordero.
Por otro lado, aunque Ratas, ratones, rateros haya influenciado el cine del Ecuador a una gran escala,
tampoco se puede afirmar que el mismo filme es perfecto. Si bien los personajes son más realistas, estos
presentan a un grupo de personajes marginales, por lo que no son una representación completa de la
identidad cultural del país.
Ratas, ratones, rateros, es quizás fruto de las despectivas aseveraciones de Febres-Cordero, quien
calificó a todo un conglomerado de votantes como el lumpen de la sociedad ecuatoriana. La obra

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precisamente retrata las experiencias vividas por dos ladrones “de poca monta”: uno quiteño (Salvador,
protagonizado por Marco Bustos) y su primo guayaquileño (Ángel, protagonizado por Carlos Valencia).
Cordero muestra una distinción cultural y regional entre los personajes protagónicos, que refleja ciertos
estereotipos relacionados con las diferencias entre la Costa y la Sierra ecuatoriana. (Idrovo, 2024, Pp.75)
Con esto, se puede afirmar que existen ambos antecedentes en el mismo filme. Por un lado, una
representación realista que influyó en el interés por el cine ecuatoriano. Mientras que, al mismo tiempo,
creó estereotipos sobre cómo es la cultura ecuatoriana. Al tratarse del primer filme de Cordero, no se le
puede encasillar con dichos estereotipos o representaciones incompletas, después de todo, esa es la
historia y temática del filme. No se puede esperar que un solo filme abarque toda la cultura ecuatoriana,
especialmente cuando esta es tan amplia y diversa. Sin embargo, sí es necesario explorar sus trabajos
posteriores y tener una visión más amplia de cómo aborda Cordero a sus personajes ecuatorianos.
3. METODOLOGÍA
Con el objetivo de enfocar este análisis fílmico únicamente en los personajes, se utilizará la Metodología
de análisis del personaje cinematográfico; una propuesta desde la narrativa fílmica establecida por José
Patricio Pérez Rufí. La cual parte de diferentes propuestas metodológicas de Casetti y Di Chio y de
Chatman. La misma consiste en que se debe separar los niveles del personaje desde tres niveles de
estudio: el personaje como persona (enfoque fenomenológico), el personaje como rol (enfoque formal)
y el personaje como actante (enfoque abstracto). De esta manera se entera su interacción no solo dentro
del mundo del filme, sino de la cultura que está representando (Pérez Rufí, 2016).
De estos tres niveles de análisis el que nos permitirá obtener resultados más completos acerca de la
construcción de personajes es el que lo analiza como persona antes que como rol y como actante. Por lo
que este método se centra más en el enfoque fenomenológico, pero se tomará en cuenta los otros dos
enfoques, aunque de manera más limitada. Así este análisis fílmico cuenta con un total de once pasos:
1. Identificar al personaje, si este es plano o redondo.
2. Apariencia del personaje: fisonomía, vestuario y gestos.
3. Expresión verbal. El discurso de los caracteres, lo que dice y cómo lo dice.
4. Carácter del personaje. Según Casetti y Chio, se refiere a un “modo de ser”.
5. Backstory (vida interior o pasado del personaje).

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6. La vida exterior se divide en: vida profesional, vida personal y vida privada.
7. Meta y motivación. En un proceso narrativo los personajes deben tener una meta que alcanzar.
8. Elementos del discurso caracterizadores del personaje. El guion. Decorados y escenarios. El
maquillaje y el vestuario. Iluminación. Composición del plano. Dirección de actores.
9. Elementos extradiscursivos caracterizadores del personaje a partir de la lectura y la
decodificación de los espectadores. Expectativas de género. Conocimiento previo del personaje. La
imagen del actor (star-system).
10. El personaje como rol. El segundo nivel de análisis de acercamiento al personaje propuesto por
Casetti y Chio, es aquel que considera al personaje como rol y que atiende a la clase de actitudes y tipo
de acciones expresadas y no a las particularidades de cada personaje.
11. El personaje como actante. Un tercer nivel de acercamiento al personaje, desde una perspectiva
de mayor abstracción, lo estudiaría en cuanto actante. Estamos por tanto ante el modelo actancial
estructuralista, en el que se estudiarían los nexos estructurales y lógicos que relacionan entre sí distintos
elementos.
4. ANÁLISIS
4. 1. Ratas, ratones, rateros
4. 1. 1. Identificar al Personaje
El protagonismo del filme está dividido entre Ángel y Salvador. Para optimizar los datos del análisis,
únicamente nos enfocaremos en el personaje de Salvador. Un personaje que, si bien no es complejo,
tampoco se lo puede considerar plano, ya que consta de varios matices que hablan sobre su carácter. Se
puede sugerir que Cordero concibió al personaje con una biografía grande detrás de él, ya que, aunque
se vea poco, este se siente vivo y que posee un trasfondo mucho más grande que el que se ve en pantalla.
Desde el inicio del filme es presentado como un joven en una situación marginal, incapaz de terminar
sus estudios y que vive en la precariedad, robando para subsistir.
4. 1. 2. Apariencia del personaje
Salvador es presentado como un mestizo de la sierra ecuatoriana. Tiene una apariencia bastante
descuidada lo que es un reflejo de su situación socioeconómica. Se aprecia que su ropa está muy
desgastada. En base a sus expresiones faciales y a la postura que tiene, se intuye que vive cansado de la

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vida que lleva. El es mostrado en el filme de una forma que representa la pobreza sin idealizar, sino más
bien mostrando las consecuencias de esta.
4. 1. 3. Expresión verbal
Salvador tiene un acento serrano bastante marcado, además tiene un lenguaje bastante coloquial que
hace uso de modismos ecuatorianos, especialmente quiteños. El contenido de sus frases carece de un
elaborado discurso explicativo, se puede decir que su falta de educación hace que no pueda expresar sus
pensamientos de una forma elocuente. Rara vez expresa lo que siente, sus respuestas suelen ser cortas o
directamente nulas. Habla con un todo bastante pesimista, como si no pudiese aspirar a nada mejor.
4. 1. 4. Carácter del personaje.
Cuando se habla del carácter, se puede afirmar que es uno de los personajes más vulnerables de Sebastián
Cordero. Sus otros protagonistas suelen ser gente que busca hacer de las suyas mediante acciones
cuestionables. En el caso de Salvador, este no es un héroe, pero si es un reflejo de las consecuencias de
involucrarse en una vida de crimen producto de la pobreza. Aunque Salvador es muy sensible y se
preocupa por los demás, esto no evita que el cometa crímenes que terminan afectando la vida de quienes
quiere ayudar. Sin embargo, es capaz de reflexionar sobre sus acciones y sentir culpa, a diferencia de
Ángel. En cuanto a su mayor defecto es su impulsividad, toma decisiones muy apresuradas sin
reflexionar en las posibles consecuencias antes de tiempo.
4. 1. 5. Backstory (vida interior o pasado del personaje)
El filme no aborda escenas de flashbacks sobre la vida de Salvador. Pero sí ofrece información clave
para entender su historia personal. Primero, se especifica que Salvador proviene de un hogar
disfuncional, en donde no tiene la mejor relación con su familia y viven en condiciones precarias. Ha
experimentado la violencia en diferentes formas desde que fue un niño por lo que ya está casi
acostumbrada a ella, además de dedicarse desde muy temprana edad a actividades delictivas que solo
incrementan su intensidad conforme crece.
4. 1. 6. Vida exterior: vida profesional, vida personal y vida privada.
Con respecto a su vida profesional, Salvador no posee un empleo. Para subsistir, este obtiene dinero
mediante diferentes actividades ilegales como robos o engaños. Tampoco tiene un proyecto de vida a
largo plazo, ni aspiraciones para obtener un mejor empleo.

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En cuanto a su vida personal, si bien mantiene vínculos con su familia y amigos, estos constantemente
atraviesan por diferentes conflictos debido a las acciones criminales que realiza y a la precariedad
económica en la que vive. Todo esto cambia para peor cuando Ángel entra en su vida.
Finalmente, en su vida privada, Salvador vive con constante miedo e incertidumbre. Se siente a sí mismo
como un fracasado y alguien que no puede llegar a conseguir nada. Esta frustración se manifiesta en sus
constantes deseos de escapar de su realidad. Él no es abierto con estos temas, y el filme los introduce
mediante silencios, actuaciones y las acciones del personaje.
4. 1. 7. Meta y motivación.
La meta de Salvador va cambiando conforme avanza el filme. Primero este busca mejorar su calidad de
vida mediante robos y otras actividades con la ayuda de Ángel. Sin embargo, luego de ver las
consecuencias de la intervención de Ángel, la nueva meta de Salvador es recuperar su antigua vida que,
aunque conflictiva, era relativamente más estable.
La motivación inicial de Salvador es la de enriquecerse. Posteriormente, lo único que busca es recuperar
los pocos vínculos afectivos que tenía y darle algo de estabilidad a su vida.
4. 1. 8. Elementos del discurso caracterizadores del personaje.
Entre los elementos que se destacan para la caracterización de Salvador están los diálogos de él mismo,
que revelan gran parte de su personalidad. Por ejemplo, las conversaciones que tiene con su familia y la
relación que muestra con cada uno de ellos. Las interacciones que tiene con su interés amoroso, la forma
en que la trata y lo que espera de ella. También están las reacciones que tiene con respecto a los diferentes
acontecimientos del filme, como lo son las situaciones de violencia y sus momentos trágicos como la
muerte de su padre. Otro elemento presente es la opinión de otras personas sobre Salvador, lo que dicen
de él y como lo tratan. Además, Sebastián Cordero utiliza varios elementos cinematográficos para
construir al personaje de Salvador. Como lo es su vestuario, deteriorado y maltratado, que habla de la
precariedad económica en la que vive. Igualmente hace uso de una fotografía casi documental para
capturar escenarios reales de los barrios pobres de Quito en donde vive Salvador, en donde la cámara
en mano transmite ese aspecto urbano para adentrarnos al mundo del personaje.

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4. 1. 9. Elementos extradiscursivos caracterizadores del personaje.
La caracterización del personaje no depende únicamente de los realizadores del filme, sino que la
percepción de la audiencia sobre el personaje está influenciada por factores externos. En este caso afecta
la expectativa de género. Al ser una película latinoamericana, el espectador ya se espera encontrar con
un protagonista que tenga una vida difícil, algo muy propio del cine latino. No hay como tal un
conocimiento previo del personaje puesto que Salvador es una creación completamente original para
este filme. Tampoco afecta la imagen del actor, ya que Marco Bustos, no era un actor reconocido al
momento de ser elegido para este papel.
4. 1. 10. El personaje como rol.
Como suele suceder en muchos filmes, el protagonista cumple varios roles dentro de la historia. Primero,
vemos toda esta historia desde los ojos de Salvador, por lo que puede decirse que vivimos su experiencia.
Además, se puede considerar a Salvador como un antihéroe, ya que participa en varias actividades
delictivas, pero todo con un fin mayor de conseguir una mejor vida para él y para su familia. Por otro
lado, también es un ejemplo de víctima social y sirve como protesta para mostrar un lado más oscuro de
la sociedad ecuatoriana sobre las condiciones de precariedad que viven varios ciudadanos. Finalmente,
tiene el rol de observar las consecuencias de sus acciones y crecer o desarrollarse a partir de ellas.
Aunque no se aprecia una transformación moral completa, sí que vemos a una persona reflexiva sobre
las consecuencias de sus propias acciones.
4. 1. 11. El personaje como actante.
Aplicando el modelo actancial de Greimas:
• Sujeto: Salvador.
• Objeto: Tener estabilidad en su vida.
• Destinador: La precariedad económica y el deseo de preservar sus vínculos personales.
• Destinatario: El propio Salvador, su familia y sus amigos.
• Ayudantes: Su interés amoroso, algunos familiares y su propia conciencia.
• Oponentes: Ángel, la delincuencia, la pobreza y la incapacidad de Salvador para buscar algo
mejor.

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Salvador es un personaje bastante complejo. El filme se toma el tiempo para darle trasfondo y no sea
una simple representación de un criminal más. Salvador es vulnerable, contradictorio y se encuentra
condicionado por las estructuras sociales, económicas y familiares que tiene en su vida. Muchas de sus
acciones responden al entorno de precariedad en el que creció, en lugar de simplemente hacer el mal
porque sí. Dicha representación es muy afín a la realidad ecuatoriana de la década de los 90s. Y a
diferencia de producciones ecuatorianas anteriores, este filme introduce personajes que se sienten reales,
una representación influenciada por el cine latinoamericano moderno, donde se da valor a la complejidad
psicológica de los personajes. No obstante, al centrar su mirada exclusivamente en los sectores
marginales, la película ofrece una representación parcial de la sociedad ecuatoriana, aunque altamente
verosímil para el contexto social que retrata.
Estos personajes nunca mejoran. Los peores solo empeoran, y aquellos que podrían haber tenido alguna
cualidad redentora son absorbidos por su entorno y rápidamente terminan cayendo por completo en el
pantano de su propia realidad. Cada uno de ellos simplemente existe en las alcantarillas de un mundo
infestado por las drogas [These characters never improve. The worst only gets worse, and those who
might have had some redeeming qualities get sucked in by their environment and quickly make the last
fall into the quagmire of their own reality. Each merely exists in the sewer of a drug-infested world]
(McKinney, 2001, Pp. 192).
Los personajes, aunque complejos, no muestran un crecimiento real ni siquiera la intención de cambiar.
Ángel sigue siendo Ángel al final del día y aunque Salvador parezca arrepentido, no se siente que
realmente busque una redención, más bien lamenta tener que vivir con las consecuencias de sus
acciones.
4. 2. Crónicas
4. 2. 1. Identificar al Personaje
El protagonista del filme es Manolo Bonilla, un presentador de un programa sensacionalista, aunque
toda la historia gira en torno a Vinicio Cepeda, quien afirma tener información del monstruo de
Babahoyo. Por su parte, el personaje de Manolo Bonilla está construido de tal manera que busca ganar
el aprecio de la audiencia, aunque sus acciones sean cuestionables, él es presentado como el héroe de la

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historia. Y aunque su único objetivo es conseguir un buen reporte noticiero, este resalta como el único
bueno en medio de asesinos, corruptos y personas ignorantes pero violentas.
4. 2. 2. Apariencia del personaje
Manolo Bonilla está caracterizado de tal manera que inmediatamente resalta de entre el resto de los
pobladores. Si bien, este no viste de manera estrafalaria ni usa maquillaje ni nada parecido, su aura y
presencia es diferente, en parte debido a que es un actor de la talla de Hollywood que participa en una
producción ecuatoriana. Se puede decir que su vestimenta está balanceada entre lo elegante y lo práctico,
muy propio de un periodista de fama internacional. Su imagen está cuidada para transmitir seguridad y
credibilidad en la televisión, motivo por el cual incluso los habitantes caen en sus palabras. Siempre
habla con confianza como si tuviera la última palabra, esto provoca respeto frente a su equipo y a las
personas de la ciudad. El otro motivo es que el resto de los personajes aparecen usualmente
caracterizados como personas de escasos recursos. Esta distinción de vestuario y caracterización, hacen
que Manolo sobresalga del resto del reparto.
4. 2. 3. Expresión verbal
Manolo Bonilla es confidente a la hora de hablar. Su pronunciación es un acento más neutro, comparado
con el de los pobladores que fácilmente son identificados como ecuatorianos. Además de eso, este puede
conseguir lo que desea solo mediante saber utilizar sus palabras, en pocas palabras, tiene gran facilidad
para persuadir a las personas. Aunque no siempre todo lo que dice es verdad, es decir, aunque sea
presentado como el héroe, en realidad es alguien a quien no le interesa nada más qué sí mismo y la fama
que puede conseguir. Improvisa mucho, pero debido a la confianza que pone en sus palabras, este logra
que la gente le crea. Además, se nota su inteligencia al momento de hablar, puesto que es capaz de usar
sus habilidades periodísticas para realizar las preguntas adecuadas y conseguir más información de la
que los entrevistados están dispuestos a dar. Es amable cuando busca algo de las personas, pero cuando
estas no quieren cooperar, este tono cambia por uno autoritario.
4. 2. 4. Carácter del personaje
Manolo es un personaje complejo, sobre todo porque el filme no explora su psicología, sino que todo lo
que sabemos de él es únicamente mediante sus acciones. Se puede decir que es un personaje con una
moral ambigua. Por un lado, es inteligente, observador y valiente, salva a Vinicio de ser asesinado al

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inicio del filme. Igualmente tiene un gran carisma y es un líder nato. Por otro lado, es ambicioso,
narcisista y manipulador, utiliza a las personas para alcanzar sus propias metas. Muchas de sus acciones
están guiadas únicamente por el deseo de éxito personal. Aunque al final se le ve cuestionar sus
decisiones y arrepentirse de que el posible asesino haya quedado en libertad y escapado. Su interés por
cubrir la noticia es más una ambición profesional que una verdadera búsqueda de la justicia. Esto sin
embargo hace que el personaje se sienta bastante humano, sin exageraciones y con varios matices de
grises que hacen que no se caracterice ni como héroe ni villano de la historia.
4. 2. 5. Backstory (vida interior o pasado del personaje)
La película en ningún momento aborda detalles explícitos sobre el pasado de Manolo. Lo que sabemos
de su pasado es lo que podemos inferir mediante los hechos presentados en el filme. Es un periodista
con una carrera bastante exitosa, por lo que debe haber cubierto varios eventos que le dieron la fama
que le precede. Igualmente, parece estar acostumbrado a la violencia, por lo que muchos de esos casos
que le dieron fama deben haber sido parecidos en naturaleza a los eventos presentados en el filme. Es
debido a esta experiencia previa en su trabajo que a lo largo del filme actúa con tanta seguridad.
4. 2. 6. Vida exterior: vida profesional, vida personal y vida privada
Su vida profesional se resume en que es el periodista estrella de un programa sensacionalista de Miami.
Su carrera se basa en conseguir historias impactantes antes que otros programas lo hagan. Prácticamente
su vida profesional es quien influye en sus decisiones.
En cuanto a su vida personal, Manolo tiene una relación sentimental con un miembro de su equipo,
Marisa, aunque por motivos del trabajo la relación no puede explorarse de este modo sino de una forma
profesional.
Finalmente, se puede deducir que su vida privada es algo solitaria, y que depende de su trabajo para
tener validación con su éxito, puesto que es algo inseguro. A tal punto que, con tal de tener una buena
historia, pone en juego sus propios valores éticos.
4. 2. 7. Meta y motivación
Manolo tiene una meta clara, encontrar al responsable de los asesinatos conocido como el Monstruo de
Babahoyo y realizar un reportaje exclusivo sobre ello.

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Lo que lo motiva es consolidar su carrera y los beneficios que le traerá realizar una investigación de este
nivel. A su vez, su motivación cambia ligeramente para tratar de convertirse en la persona que descubra
al asesino y resuelva el caso, aunque sigue siendo por obtener fama y fortuna.
4. 2. 8. Elementos del discurso caracterizadores del personaje
La construcción de Manolo se realiza mediante diferentes elementos, como son sus entrevistas, las
decisiones que toma durante la investigación, las conversaciones que tiene con Marisa e Iván, las
entrevistas con Vinicio Cepeda. Mientras que, de manera indirecta, conocemos más sobre Manolo
cuando otros periodistas y autoridades dan opiniones sobre él, incluso con los constantes
enfrentamientos que tiene con la policía. Cada interacción mencionada es parte del viaje que tiene
Manolo y como sus propios valores van cambiando y se desvía de su objetivo por ambición. Además,
sus acciones contradicen frecuentemente el discurso ético propio del periodismo, lo que genera una
tensión constante entre lo que dice defender y lo que realmente hace. Igualmente, la cinematografía, y
las decisiones artísticas como filmar con cámara en mano las escenas de las coberturas, para reforzar un
realismo casi documental. El uso de primeros planos para presentar los conflictos internos del personaje
sin la necesidad de usar monólogos. También se destaca la actuación de John Leguizamo, que mediante
gestos y miradas logra transmitir varias emociones sobre la lucha de moral del personaje.
4. 2. 9. Elementos extradiscursivos caracterizadores del personaje
La expectativa de género en este caso ayuda a caracterizar a Manolo. El filme, al ser un thriller
periodístico, crea la expectativa de que el periodista o investigador es el héroe que atrapara al asesino.
Cosa que puede influenciar a los espectadores sobre cómo entender al personaje. Igualmente se trata de
un personaje original por lo que la audiencia no se puede influenciar por conocimientos previos.
Finalmente, la imagen del actor, John Leguizamo ya era reconocido internacionalmente, puesto que ha
aparecido en varias películas de Hollywood. Esto puede influenciar en cómo los espectadores perciben
el filme, y dejar de ver a Manolo como un personaje, y en su lugar ver al actor apareciendo en un filme
ecuatoriano, lo que le quita realismo a la historia. También, debido a las películas en las que aparece
Leguizamo, los espectadores pueden creer que el protagonista es alguien bueno y confiable, sin
cuestionar las decisiones que toma.

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4. 2. 10. El personaje como rol
Dentro de la historia, Manolo cumple varios roles. Primero, es el protagonista del filme, la narración
gira en torno a la investigación que realiza. Esto le lleva a su segundo rol, el de investigador, es el
encargado de descubrir la identidad del asesino. También, se lo puede considerar un antihéroe, ya que
sus decisiones tienen consecuencias negativas dentro de la historia, puesto que prácticamente prefiere
la fama sobre su propia ética. Su rol tiene una evolución a lo largo del filme, siendo un periodista que
mayormente observa y describe, hasta ser un personaje que influye directamente en cómo se resuelven
los acontecimientos.
4. 2. 11. El personaje como actante
Aplicando el modelo actancial de Greimas:
• Sujeto: Manolo Bonilla
• Objeto: Descubrir la identidad del Monstruo de Babahoyo y obtener la exclusiva periodística.
• Destinador: Su ambición profesional y la posibilidad de reconocimiento.
• Destinatario: El propio Manolo, la sociedad y las víctimas.
• Ayudantes: Marisa, Iván y la información proporcionada por Vinicio Cepeda.
• Oponentes: Vinicio Cepeda, las autoridades y los propios conflictos internos de Manolo.
Manolo Bonilla como tal no es una representación de un personaje ecuatoriano puesto que su
nacionalidad nunca es revelada en el filme. Lo que se destaca, es la interacción que Manolo tiene con
los ecuatorianos mientras realiza su investigación. Se destaca la forma en cómo la policía es presentada
como una fuerza contraria a la búsqueda de la verdad y que parece importarle su propia reputación en
lugar de seguir las reglas. Siendo esta una clara representación de la corrupción que existe en el Ecuador.
Si nos enfocamos en las personas comunes que rodean a Manolo, también será evidente que es una
sociedad llena de desigualdades, desconfianza por las instituciones y abusos de poder. El filme evita
construir una representación turística en el que se resalte el lado cultural del país. Por el contrario, el
filme presenta una comunidad rural de manera realista, sin censurar los problemas ni idealizar la
violencia. De cierta manera, el personaje de Manolo es una crítica a la prensa internacional, y como
suelen retratar a América Latina como un lugar dominado por el crimen. Por lo tanto, la representación
resulta menos enfocada en la identidad nacional y más orientada a criticar como la prensa sensacionalista

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evita mostrar otros aspectos del Ecuador. Incluso, el personaje llega a ponerse a sí mismo como el eje
importante de la historia, dejando a los ecuatorianos en un segundo plano.
Como Manolo le recuerda a Marisa más adelante: “Estamos al borde de algo muy importante. Y esta
historia no existiría sin nosotros”. El reportero no ha atropellado a Joseph Juan ni ha comenzado el
linchamiento pero sí ha evitado que se produzca la muerte de Vinicio como si fuera un representante de
la ley aunque con un interés espurio (Requeijo Rey, 2011, Pp.64).
El filme tampoco sugiere que exista una representación más neutral. Por lo mostrado en pantalla, aunque
a modo de crítica, sigue siendo una representación incompleta.
4. 3. Pescador
4. 3. 1. Identificar al Personaje
El protagonista es Carlos Adrián Solórzano Cedeño a quien todos llaman “Blanquito". Este es el
supuesto pescador, aunque su rol es más bien de ayudante de los pescadores. Él vive en un pequeño
pueblo costero conocido como El Matal.
4. 3. 2. Apariencia del personaje
Blanquito es de apariencia sencilla y humilde, muy propio del entorno en donde vive. Parece no
preocuparse por su apariencia física puesto que no se le ve arreglado. Su ropa igualmente es bastante
modesta, un conjunto de camiseta, pantalón corto y sandalias. Su tono de piel es claro, de ahí su apodo
“Blanquito”, lo cual lo distingue físicamente del resto de personas de El Matal que tienen un tono de
piel más bronceado. Este hecho también se usará de manera simbólica para marcar su condición de
diferente. Su apariencia física es percibida como frágil, blanquito es alguien pasivo que trata de evitar
el conflicto, muy diferente a la agresividad del resto de pescadores, lo que igualmente sugiere que él es
alguien que no pertenece a dicho lugar.
4. 3. 3. Expresión verbal
La expresión verbal del personaje está vinculada directamente al lugar donde vive. Con un acento
marcado propio de la costa, el uso de lenguaje coloquial y modismos del lugar. Igualmente hay mucha
sencillez en su forma de expresarse, tiene poco o nada que decir en cuanto a contenido, el personaje es
poco reflexivo. Sin embargo, trata de hablar con humor y es honesto al momento de comunicarse. Su
forma de hablar es pausada y relajada.

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4. 3. 4. Carácter del personaje
Blanquito es un personaje que tiene cierto desarrollo y exploración introspectiva a lo largo del filme. Se
puede decir que es alguien muy humano, aunque también es algo contradictorio con respecto a su propia
ética y acciones. Por un lado, es bondadoso, generoso, optimista y leal, también se puede decir que es
perseverante con lo que quiere y aunque tenga el mundo en su contra, trata de salir adelante. Es capaz
de adaptarse a nuevos entornos y eventos. Por otro lado, es demasiado ingenuo, algo impulsivo y suele
idealizar a las personas y depender emocionalmente de ellas. Tiene poca experiencia en el mundo real,
por lo que es fácilmente engañado.
4. 3. 5. Backstory (vida interior o pasado del personaje)
Muchas de las decisiones que Blanquito toma a lo largo del filme están directamente relacionadas con
su pasado. Este creció únicamente con su madre debido a que su padre, un político guayaquileño, jamás
lo reconoció como su hijo. Este hecho explicaría gran parte de la psicología de Blanquito, el cual no se
siente parte de su familia, ni de su comunidad. Igualmente, este puede ser el detonante que le motiva a
alejarse del pueblo en busca de una identidad y de un lugar al que sienta que sí pertenece.
4. 3. 6. Vida exterior: vida profesional, vida personal y vida privada
En cuanto a su vida profesional, aunque la película se titule "pescador”, Blanquito no ejerce como tal
dicha profesión, más bien es un asistente.
La vida personal de Blanquito es muy limitada, sus interacciones se dan con su amigo, su madre y en
menor medida con el resto de los habitantes del pueblo. Durante su viaje, conoce a más personas, aunque
ninguna será una relación real, especialmente con Lorna, con quien existen diferentes capas de
complejidad, pero en general, ella no es lo que él busca en una persona.
Su vida privada es más compleja de analizar, mayormente porque Blanquito no es abierto en cuanto a
sus emociones, pero sí se pueden intuir gracias a los diferentes elementos fílmicos utilizados, como lo
es el encuadre en momentos de introspección, el uso de acercamientos para las miradas y expresiones
del protagonista, al igual que en base al guion y las decisiones que toma a lo largo del filme.
4. 3. 7. Meta y motivación
La meta de Blanquito es tener una mejor vida, para ello necesita salir de El Matal y vender la droga a
un buen precio. En su viaje también espera conocer a su padre y ser reconocido por él.

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La motivación de Blanquito superficialmente es económica, sin embargo, lo que blanquito en verdad
anhela es tener una identidad a la que pueda llamar propia.
4. 3. 8. Elementos del discurso caracterizadores del personaje
Blanquito es construido a través de diferentes elementos cinematográficos, empezando con el guion. En
donde se nos revela características del personaje a través de sus conversaciones con Lorna, con su madre
y con su único amigo. Además, están las constantes burlas de los habitantes del pueblo y las personas
en general que lo menosprecian, incluido su padre. Otros elementos son; las acciones y pensamientos
del protagonista; la transformación que tiene a lo largo del filme; el vestuario; la cinematografía.
4. 3. 9. Elementos extradiscursivos caracterizadores del personaje
El género de la película es un drama social, por lo que el espectador puede anticipar que existirá un
proceso de transformación en el personaje principal. No existe conocimiento previo del personaje.
Andrés Crespo no es una figura ampliamente reconocida al momento de estrenarse este filme, por lo
que el personaje aparece como alguien común con el que los ecuatorianos pueden identificarse.
4. 3. 10. El personaje como rol
Dentro de la narración Blanquito desempeña varios roles simultáneamente. Primero, él es el
protagonista, debido a que toda la historia transcurre en torno a sus decisiones y la transformación que
tiene. También, es un antihéroe, ya que sus decisiones nacen de circunstancias moralmente
cuestionables. Se le considera un viajero, debido a que la estructura narrativa del filme depende de su
viaje. Es un buscador de una identidad a la que pueda llamar propia.
4. 3. 11. El personaje como actante
Aplicando el modelo actancial de Greimas:
• Sujeto: Blanquito.
• Objeto: Construir una nueva vida y encontrar su identidad.
• Destinador: El padre ausente, la pobreza, el sentimiento de exclusión y la cocaína.
• Destinatario: El propio Blanquito y su madre, quien desea un mejor futuro para él.
• Ayudantes: Lorna, el dinero de la droga y las personas que encuentra durante el viaje.
• Oponentes: Su ingenuidad, las dinámicas del narcotráfico, las diferencias sociales, la figura
ausente del padre y las circunstancias que constantemente frustran sus expectativas.

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Blanquito representa una evolución significativa en la construcción del personaje ecuatoriano dentro de
la filmografía de Sebastián Cordero. A diferencia de los protagonistas de sus películas anteriores, su
conflicto principal no está definido por la delincuencia ni por la violencia, sino por la búsqueda de
identidad, movilidad social y pertenencia. Aunque el narcotráfico funciona como detonante de la
historia, la película evita convertir al protagonista en el estereotipo del criminal o del "narco",
privilegiando una mirada profundamente humana sobre sus aspiraciones y frustraciones. Esta
representación encuentra resonancia en la realidad ecuatoriana de muchas comunidades costeras, donde
las limitadas oportunidades económicas han coexistido con economías ilegales sin que ello defina
completamente a sus habitantes. En comparación con Ratas, ratones, rateros, donde el entorno urbano
condiciona casi todas las decisiones del protagonista, Pescador desplaza el conflicto hacia una
dimensión más íntima y existencial. El resultado es una representación más diversa del personaje
ecuatoriano, en la que la identidad se construye desde las emociones, los vínculos familiares y el deseo
de transformación, antes que desde los estigmas sociales.
Sobre Pescador: Blanquito es presentado desde el inicio del film bajo la figura del outsider, aquel que
no encaja. Podríamos decir incluso que es un “perdedor”, alguien de quien nadie espera nada. Sin
embargo, él mismo tiene grandes expectativas para su futuro. (Castro, 2012, Pp. 42)
Existe una evolución del personaje. A diferencia de Salvador, Blanquito aprende de los errores y sobre
todo aspira a tener una mejor vida. Al final no se ve un gran cambio, pero es porque el filme decide
cortar la historia en ese punto. Lo clave es que el personaje tiene un proyecto de vida, aspira a más, no
es un personaje que acepta su condición de vida, de hecho, es infeliz con la misma; por el contrario, es
alguien que busca lo mejor para sí y para quienes lo rodean.
La pobreza (y otras manifestaciones de “lo marginal”, lo externo, lo no normalizado) se representa en
“Pescador” a través de una infinidad de elementos como el estado de las viviendas tanto por dentro como
por fuera, los buses y lanchas, la vestimenta, la selección de locaciones, etc. En este sentido, el escape
de Blanquito de El Matal también representa un deseo de escape de su situación de pobreza y
marginalidad (Cabrera Yaguana, 2022, pp.95).

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Blanquito no solo busca tener una mejor situación económica. Su búsqueda por una identidad propia y
escapar de la marginalidad en la que vive es lo que lo transforma en un personaje complejo con capas
para analizar, lo cual fortalece el filme, y la representación cultural del personaje ecuatoriano en el cine.
4. 4. Sin muertos no hay carnaval
4. 4. 1. Identificar al personaje
Esta película cuenta con un reparto coral. Es decir, todos los personajes son principales y juegan un rol
necesario para mover la trama. Sin embargo, el personaje interpretado por Andrés Crespo, Lisandro
Terán, es usualmente considerado el protagonista puesto que suele estar en medio del conflicto. Su rol
es el de abogado y a su vez dirigente barrial de unas tierras que en realidad busca apropiarse por orden
de una familia adinerada.
4. 4. 2. Apariencia del personaje
La mayor parte del filme, Terán viste de forma sencilla pero funcional, un pantalón cómodo y una camisa
para aparentar ser parte de la comunidad. No se puede decir que es una vestimenta elegante, pero si
sobresale con respecto al resto de personas de dicha comunidad, se puede ver como el líder de ellos. Su
postura es la de una persona que tiene la habilidad de negociar y conseguir el mejor trato a su favor,
pero a la vez ganarse la confianza de las personas. Este diseño de vestuario simplista hace que pase
desapercibido y que a priori no exponga sus verdaderas intenciones.
4. 4. 3. Expresión verbal
El rol que tiene Terán en el filme es el de lograr que las personas hagan lo que él quiere, para ello tiene
una habilidad de convencimiento que se basa en su lenguaje manipulador. Es directo con lo que quiere
decir, tiene un tono autoritario para intimidar a las personas, tiene una buena capacidad para las
negociaciones. Sin embargo, también nos dejan en claro que se trata de un criminal, puesto que
frecuentemente amenaza a las personas, a veces de forma implícita y en ocasiones es más directo. Otra
evidencia de su manipulación a través del lenguaje es que con las personas del barrio utiliza un lenguaje
fraternal y protector, mientras que con los empresarios utiliza un lenguaje más estratégico y calculador,
siempre tratando de complacer a quien le escucha.

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4. 4. 4. Carácter del personaje
Terán es un personaje con una moral bastante negativa. No se puede decir que es un villano como tal,
puesto que es un personaje con varias capas de complejidad. Aun así, el filme destaca en su mayoría sus
aspectos negativos. Por ejemplo, aunque es inteligente, estratégico y sabe trabajar en presión, esto lo
hace usualmente con propósitos maquiavélicos, y no por buenas causas. Al mismo tiempo que es
violento y no duda en usar la fuerza física para que se haga su voluntad. Es ambicioso, controlador y
manipulador, pero sobre todo está dispuesto a sacrificar cualquier cosa, incluido sus propios principios
éticos, para conseguir resultados.
4. 4. 5. Backstory (vida interior o pasado del personaje)
El filme nunca aborda de manera explícita el pasado de Terán. Sin embargo, se puede inferir varias
cosas de su vida en base a lo que se presenta en pantalla. Por ejemplo, Terán tiene mucha experiencia
en lo que hace, lo que sugiere que ha vivido en una situación de marginalidad social al igual que las
personas de la comunidad. También, se nota que lleva metido en el bajo mundo un buen rato, ya que
sabe cómo funciona la estructura y como la ley favorece a aquellos que tienen más recursos. Debido a
estas experiencias, él tiene desconfianza de las instituciones públicas y busca hacer las cosas a su
manera.
4. 4. 6. Vida exterior: vida profesional, vida personal y vida privada
En su vida profesional, Terán administra asientos informales, coordina los negocios con los propietarios
y es responsable directo de ser el medio de comunicación entre la comunidad y las instituciones públicas.
Además, es abogado.
En su vida personal se relaciona tanto con miembros de la comunidad quienes lo ven como un líder. Y
tiene cierto estatus dentro de las familias adineradas, quienes mayormente lo utilizan por sus
capacidades. En su vida privada, tiene bastante presión para controlar las diferentes situaciones en las
que está involucrado de manera directa e indirecta.
4. 4. 7. Meta y motivación
Terán quiere poder y dinero. Como tal no está del lado de la comunidad ni de la familia adinerada, sino
que juega para sí mismo.

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Su motivación es compleja, se puede decir que busca ayudar a que algunas familias tengan un lugar
donde vivir, pero lo hace para mantener el poder político y económico que ha logrado tener como
dirigente.
4. 4. 8. Elementos del discurso caracterizadores del personaje
Terán se construye narrativamente mediante diferentes elementos, como son las conversaciones de
negocios que tiene con los empresarios y las autoridades. También se destacan sus discursos y diálogos
que tiene con los habitantes del asentamiento. Otro elemento son las opiniones que otros personajes
tienen sobre él, lo que dicen y como lo dicen. Las decisiones que toma frente a los conflictos.
Terán no suele verbalizar lo que realmente siente o piensa, sino que prácticamente utiliza las palabras
adecuadas para solucionar los problemas que le rodean y manipular a las personas, él dice lo que las
personas necesitan escuchar. El vestuario describe muy bien la profesión y los lugares en los que Terán
opera. El diseño de producción en este filme es esencial ya que crea el contraste cuando el protagonista
interactúa en los espacios de escasos recursos y los de poder de clase alta.
4. 4. 9. Elementos extradiscursivos caracterizadores del personaje
Al ser un thriller criminal, el espectador desde un inicio puede intuir que el personaje de Andrés Crespo
no es una persona del todo recta, y que posiblemente es el antagonista que controla todo a su favor. No
existe conocimiento previo del personaje y el sistema de la imagen del actor puede afectar a la
percepción de la audiencia. Para 2016, Andrés Crespo ya era uno de los actores más reconocidos del
cine ecuatoriano. Por lo que se entiende que su personaje será clave en cómo se desarrollan los hechos,
sin desvelar si es héroe o villano.
4. 4. 10. El personaje como rol
Dentro de la narración, Terán desempeña varios roles simultáneamente. Es uno de los protagonistas del
reparto coral, principalmente destaca al ser el eje del conflicto principal. Es un líder comunitario, aunque
no sea por las mejores razones. Antihéroe, debido a que sus métodos son éticamente cuestionables.
Mediador del conflicto, al negociar entre sectores populares, propietarios, políticos y redes de poder.
4. 4. 11. El personaje como actante
• Sujeto: Lisandro Terán.
• Objeto: Mantener el control del asentamiento y asegurar su propia estabilidad.

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• Destinador: La desigualdad social, la ambición de poder y riqueza.
• Destinatario: Los habitantes del asentamiento y el propio Terán.
• Ayudantes: La organización comunitaria y las redes informales de negociación.
• Oponentes: Emilio Baquerizo y su familia, abogados, autoridades y ambición.
Lisandro Terán sigue varios de los patrones de representación del cine de Sebastián Cordero y es
presentado como un personaje con una moral ambigua. Especialmente cuando se encuentra en medio
del conflicto entre estructuras sociales desiguales. A diferencia de Salvador, cuyo objetivo es salir de la
marginalidad y de Blanquito que busca una identidad propia, Terán busca poder. Pero todos tienen en
común que se relacionan con un ambiente hostil y deberán tomar decisiones que van incluso contra la
ley.
A lo largo de las tres películas (Ratas, ratones, rateros; Pescador; Sin muertos no hay carnaval), estas
expresiones de violencia simbólica y psicológica conviven con formas más explícitas, como la violencia
física, que en varios casos se traduce en agresiones directas e incluso asesinatos. En conjunto, estas
representaciones subrayan la normalización de la violencia como parte del entorno social marcado por
la exclusión, la precariedad y la ausencia de contención institucional (Aguagallo Suárez, 2025, pp.9).
Además, parte de la complejidad de Terán radica en que sus acciones no son netamente egoístas, si bien
comete crímenes, también se le puede ver preocupado porque la gente tenga un hogar donde vivir. Al
igual que los personajes anteriores, su ambigüedad moral en lugar de volverlo alguien estereotipado,
solo le añade capas de profundidad que lo vuelven un personaje más humano. Sin embargo, Terán no
tiene tanto tiempo en pantalla como los otros protagonistas, esto debido a la naturaleza del filme que
prefiere abordar la historia desde diferentes personajes con igual peso narrativo. El único problema es
que el filme prefiere darles prioridad a aquellos personajes de una clase social más acomodada. Esto
evita que el filme tenga una representación más amplia de la realidad social del Ecuador.
Aunque el enfoque realista de la narrativa da lugar a elogios por la fidelidad de la película al problema
representado y por su retrato de la ciudad, la escasa atención dedicada a los personajes de la clase
trabajadora, quienes son los más afectados en la historia, deja la empatía de la audiencia vacía y carente
de profundidad [Although the film’s realistic approach to the narrative results in praise of the film’s
fidelity to the problem and its depiction of the city, the lack of time spent with the working class

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characters who are the most afflicted in the story leaves the audience’s empathy hollow and lacking in
depth] (Ramirez, 2024).
5. INTERPRETACIÓN
El análisis comparativo de Salvador, Manolo Bonilla, Blanquito y Lisandro Terán permite observar que
Sebastián Cordero ha construido un personaje ecuatoriano homogéneo. Si bien sus protagonistas
pertenecen a contextos sociales distintos y los acontecimientos que viven son diferentes, estos
comparten una constante: todos son personajes definidos por una condición de incertidumbre y ser
desplazados de su zona de confort. Salvador intenta sobrevivir dentro de la marginalidad hasta que
conoce a su primo con quien inicia una vida delictiva a mayor escala; Manolo Bonilla pasa de ser un
reportero buscando una noticia a ser alguien que participa activamente en los acontecimientos ocurridos
resultando en graves consecuencias; Blanquito pasa de tener una vida en un pequeño pueblo a viajar por
las grandes ciudades en donde se involucra con las personas equivocadas; Lisandro Terán funge como
líder de un asentamiento hasta que se involucra en temas más controvertidos y con el afán de mantener
poder él toma decisiones cuestionables. En general, todos pasan de encontrarse en una situación de la
que quieren salir para mejorar su propia calidad de vida aun cuando esto genere consecuencias terribles
para quienes los rodean y para ellos mismos. Estos personajes forman una representación del ecuatoriano
como sujeto de exploración de un contexto social específico, no se los puede considerar como
representantes de los rasgos culturales más generales del Ecuador.
El nuevo cine ecuatoriano actualmente ha demostrado la diversidad cultural. Sin embargo, uno de los
mayores desafíos que afronta el séptimo arte en el Ecuador es la división regional de la Sierra y la Costa.
A pesar de esto, las producciones y la estructura de las historias que se representan en las películas han
ido cambiando, debido a los cambios sociales, generacionales y de modernidad (Barragán Zurita &
Fuentes Vargas, 2023, pp.6).
Igualmente, existe gran reflexión entre ellos. Cada protagonista medita y cuestiona sus decisiones, se
los ve contemplativos con respecto a la ética y moral de sus acciones. Esta meditación en su mayoría se
da debido a la situación de marginalidad en la que viven los personajes, pero también por las
consecuencias de sus acciones. No son personajes que representan al héroe, pero el hecho de que
cuestionen sus propias decisiones los convierte en personajes muy humanos, realistas. Esta progresión

pág. 6743
sirve como evidencia de una representación que va más allá del individuo ecuatoriano, para enfocarse
en la representación de la estructura social del país. Y como los conflictos y problemas de marginalidad
pueden construir la que define a un personaje. Lo que, a su vez, otorga más complejidad a la
representación del personaje ecuatoriano en estos filmes. Dicho realismo y complejidad en los
personajes hace que más personas se identifiquen con lo que están viendo, incluso logra que
espectadores extranjeros conecten con lo que proponen los cineastas.
El drama urbano Sin muertos no hay carnaval (Cordero, 2016) se enfoca en el tema sensible de la
ocupación informal de tierras en Guayaquil. Aunque la película ofrece un vistazo a un problema común
en Ecuador y en la región, el filme fue grabado en su totalidad en escenarios reales, ofreciendo a los
guayaquileños un sentido de localidad poco antes visto en pantalla. Las dos películas, Sin muertos no
hay carnaval y Alba (Barragán, 2016) han tenido buena acogida dentro del país y con públicos globales
(Coryat & Zweig, 2019, pp.75).
Sin embargo, es evidente que la filmografía de Cordero privilegia la representación de determinados
sectores de la sociedad ecuatoriana. Los cuatro filmes analizados se desarrollan en una parte específica
de la estructura social en donde predomina la pobreza, la violencia, la corrupción y la exclusión social.
Aunque estas problemáticas si forman parte del núcleo de la realidad social del Ecuador, el uso reiterado
de estos temas provoca que exista una representación parcial del país. Existen varios grupos sociales
cuya representación es prácticamente nula. Primero, el género femenino, los cuatro protagonistas son
hombres, al igual que la mayoría de los personajes, por lo que no existe una representación parcial de la
mujer ecuatoriana y todo lo que puede aportar para construir la identidad del país. Segundo, las clases
medias urbanas, personas con una vida más tranquila alejados de los conflictos criminales. Tercero, las
minorías étnicas como los pueblos indígenas y la población afroecuatoriana. Además, están los
profesionales, los estudiantes, las comunidades rurales, campesinos y trabajadores. Como resultado, la
imagen del personaje ecuatoriano que se obtiene de la filmografía de Cordero no puede considerarse
absoluta. Sino que se enfoca únicamente en aquellos espacios donde existen tensiones sociales con
mayor intensidad.
Lo que resalta del trabajo de Cordero, es que, aunque su representación se enfoque únicamente en un
sector minoritario de la cultura ecuatoriana, esta representación no necesariamente se la puede

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considerar estereotipada. La clave de estos personajes radica en que no existe una división moral
marcada, es decir, no hay héroes ni villanos. Si hablamos de personajes criminales, los que se muestran
en pantalla no caen únicamente en mostrar acciones malas, sino que cuestionan y reflexionan sobre sus
actos, al igual que buscan algo mejor para sí mismos. Tampoco se puede afirmar que Cordero idealiza
la delincuencia, sino que, por el contrario, aborda sus personajes con realismo. No se justifican sus
acciones en base a la condición social en la que viven, sino que estas simplemente se muestran como el
resultado del lugar en que habitan. Esta construcción de personajes moralmente ambiguos se distancia
de ciertos estereotipos presentes en parte del cine latinoamericano, donde la pobreza suele asociarse de
manera simplificada con la criminalidad o la violencia. El cine de Cordero aborda varios temas, por lo
que, aunque sus personajes se parezcan, no se puede negar el trabajo del director para expandir el cine
nacional.
En la ficción está el cine ecuatoriano que contiene una carga política y social hasta la médula del
argumento; en ocasiones también observamos cine experimental que rompe con lo tradicional, cine
realista y otro que poetiza la realidad o la denuncia (Rosero Ortega & Montalvo, 2021, pp.11).
En comparación con filmes ecuatorianos posteriores al lanzamiento de Ratas, ratones rateros, existe una
clara diferencia al momento de representar la identidad nacional. En filmes como La Tigra (Luzuriaga,
1990) o Entre Marx y una mujer desnuda (Luzuriaga, 1996), existe una caracterización más
caricaturesca del personaje ecuatoriano. La representación se ve marcada por el costumbrismo, el
melodrama y la denuncia social. Que, aunque sean esenciales dentro de la historia del cine ecuatoriano,
los personajes no son ambiguos y son muy predecibles y fáciles de interpretar. Es en el cine de Cordero
cuando el Ecuador finalmente tiene una representación de personajes psicológicamente complejos. Es
decir, gran parte del conflicto de los filmes surge por las contradicciones y luchas internas de los
personajes y no únicamente de su función representativa dentro del discurso nacional.
De la misma manera, al comparar la filmografía de Cordero con filmes producidos durante años
posteriores se observa que la representación del personaje ecuatoriano se vuelve más compleja y diversa.
En filmes como Qué tan lejos (Tania Hermida, 2006), Alba (Ana Cristina Barragán, 2016) o Feriado
(Diego Araujo, 2014), se exploran conflictos vinculados a la intimidad de los personajes, incluido la
psicología de estos, las relaciones familiares, el cambio de edad, las relaciones afectivas, etc. Cordero

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por su parte, mantiene un interés constante por explorar las consecuencias sociales de la desigualdad, la
violencia y la exclusión. Su cine, por tanto, no pretende representar al ecuatoriano promedio, sino
examinar cómo determinados contextos sociales moldean las decisiones individuales. Pero es gracias al
mismo, que más directores empezaron a buscar una representación más realista y amplia de la
experiencia ecuatoriana.
Tras Ratas, Ratones y Rateros, el cine ecuatoriano no volvió a ser el mismo. Puesto que, coincidencia o
no, la producción cinematográfica creció, la cantidad de películas estrenadas por año aumentaron y era
más común ver películas nacionales exhibiéndose tanto en los cines locales como en festivales
internacionales, llevándose galardones en algunas ocasiones. A partir de lo mencionado anteriormente,
se puede decir que el film de Sebastián Cordero, al igual que lo hicieron El Tesoro de Atahualpa en
1924 y Dos para el camino en 1981, dio paso al tercer boom del cine ecuatoriano, el cual se mantiene
hasta nuestros días (Orellana, 2018, Pp.73).
6. RESULTADOS
En el cine de Sebastián Cordero predominan los personajes que, aunque realistas, son moralmente
ambiguos. El análisis de los cuatro protagonistas demuestra que los personajes no responden al modelo
tradicional de héroe o de villano. Salvador se adentra en actividades de delictivas condicionado por su
condición de precariedad social y económica; Manolo Bonilla renuncia a sus principios éticos para
conseguir éxito profesional; Blanquito se involucra con el narcotráfico para escapar de su vida actual;
Lisandro Terán recurre a la violencia y medios cuestionables para retener su poder sobre la comunidad.
Todos ellos tienen en común que reflexionan sobre sus acciones, se los ve meditativos, los filmes
exploran su psicología detrás de las acciones. Cordero privilegia la construcción de personajes
complejos en lugar de figuras unidimensionales. Su filmografía se puede resumir en que sus personajes
son aquellos que no encajan o sienten incomodidad sobre su situación actual y buscan cambiar su calidad
de vida a cualquier costo.
Un tema recurrente del cine de Cordero es la marginalidad. Parte de la cultura ecuatoriana responde a
este hecho social, el director plasma estas ideas en sus cuatro filmes donde sus protagonistas
experimentan diferentes formas de exclusión ya sea social, económica o institucional. Igualmente existe
el conflicto de identidad como eje central del desarrollo de los personajes. Si bien cada protagonista

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persigue un objetivo diferente, todos demuestran inconformidad con el lugar social que ocupan. Tienen
una necesidad de cambiar su vida, puesto que ninguno se encuentra satisfecho con la realidad que viven
al inicio de los filmes. Ya sea mediante el cambio de ubicación, el reconocimiento profesional, la mejora
económica o la adquisición de poder, los protagonistas demuestran tener ambiciones. Por lo tanto, la
identidad ecuatoriana no es representada mediante tradiciones, símbolos, discursos patrióticos o
referencias culturales explícitas. Por el contrario, los personajes son caracterizados a partir de conflictos
sociales como la pobreza, la migración, la corrupción, el narcotráfico y la desigualdad.
7. CONCLUSIONES
Este análisis permitió identificar que el cineasta Sebastián Cordero explora y define a sus personajes
desde una perspectiva realista y psicológicamente compleja. Aunque sus personajes se parecen entre sí,
estos se alejan de modelos de narración más básicos y evita definirlos como simples héroes o villanos.
Existe una constante exploración de conflictos morales, éticos, sociales y sobre la propia identidad de
los protagonistas en diferentes contextos sociales específicos. Por lo tanto, la representación del
personaje ecuatoriano favorece más la narrativa propia de sus filmes en lugar de responder a la fidelidad
absoluta de la identidad del país.
Aunque los personajes sean más complejos en términos psicológicos, y son construidos con varias capas,
esta profundidad no es suficiente para afirmar que el cine de Cordero es una muestra de la cultura del
Ecuador. Su filmografía privilegia la representación de personajes pertenecientes a lugares marginados
de la sociedad, casi excluyendo una representación de otros grupos culturales, étnicos, intelectuales y
socioeconómicos que existen en el país. Así, la imagen del personaje ecuatoriano construida por Cordero
es parcial, aunque sin llegar a ser estereotípica puesto que los protagonistas presentados responden a la
necesidad narrativa de las propuestas del director.
Finalmente, esta investigación únicamente se enfocó en cuatro filmes de Sebastián Cordero, por lo que
un tema que podría explorarse a futuro es el análisis de otros directores de cine ecuatorianos. Igualmente
se puede incorporar otros temas a explorar dentro de la misma filmografía, como el género, la etnia, la
representación de personajes femeninos, con el objetivo de comprender de manera más amplia la
construcción de la identidad cultural del Ecuador a través del cine.

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8. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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marginalidad en las películas de Sebastián Cordero. Cuadernos de Documentacion Multimedia,
36, e102809.
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Barragán Zurita, D. M., & Fuentes Vargas, P. L. (2023). Identidad y Estereotipos en el Cine Ecuatoriano
desde la Visión Cinematográfica de Tito Jara (Tesis de Grado).
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película" Pescador". Cuadernos del Centro de Estudios de Diseño y Comunicación, 25(151). 81-
98.
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