pág. 3982
NIVEL DE CONOCIMIENTO SOBRE EL
NEURODESARROLLO EN CUIDADORES
PRIMARIOS DE PREESCOLARES
LEVEL OF KNOWLEDGE ABOUT NEURODEVELOPMENT IN
PRIMARY CAREGIVERS OF PRESCHOOLERS
Yuen Gómez Zyanya Ximena
Universidad Veracruzana, Veracruz
Emma Laura Antonio Gómez
Universidad Veracruzana, Veracruz
Leoncio Miguel Rodríguez Guzmán
Universidad Veracruzana, Veracruz
pág. 3983
DOI: https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v10i5.26270
Nivel de Conocimiento sobre el Neurodesarrollo en Cuidadores Primarios
de Preescolares
Yuen Gómez Zyanya Ximena1
yuenzyanya@gmail.com
https://orcid.org/0009-0007-7909-8889
Facultad de Medicina, Campus Minatitlán,
Universidad Veracruzana
Coatzacoalcos, Veracruz
Emma Laura Antonio Gómez
emma.agz02@gmail.com
https://orcid.org/0009-0008-8790-2408
Facultad de Medicina, Campus Minatitlán,
Universidad Veracruzana
Coatzacoalcos, Veracruz
Leoncio Miguel Rodríguez Guzmán
leorodriguez@uv.mx
https://orcid.org/0000-0002-2197-3499
Facultad de Medicina, Campus Minatitlán,
Universidad Veracruzana
Coatzacoalcos, Veracruz
RESUMEN
Introducción: El neurodesarrollo infantil es fundamental, depende del cuidador primario y está
influenciado por factores sociodemográficos y fuentes de información. Objetivo: Determinar el nivel
de conocimiento sobre neurodesarrollo infantil en cuidadores primarios. Material y métodos: Estudio
observacional, transversal y descriptivo realizado de mayo a junio de 2024. Se incluyeron por
conveniencia cuidadores primarios de niños de tres a cinco años de un plantel preescolar de
Coatzacoalcos, Veracruz. Se aplicó un instrumento de 27 preguntas, basado en el Manual EDI 2021, que
evaluó siete dimensiones del neurodesarrollo y variables sociodemográficas. Resultados: Participaron
121 cuidadores primarios: 68.8% mujeres y 31.4% hombres. El 43% presentó conocimiento intermedio,
23% bajo, 21.3% alto y 12.3% nulo. Los aciertos fueron: señales de alerta 54.7%, alarma 75.7%,
motricidad gruesa 60.55%, fina 79.85%, lenguaje 81.9%, comportamiento social 71.3% y aspectos
cognitivos 82.32%. Conclusiones: Predominó el conocimiento intermedio, con mayor comprensión en
aspectos cognitivos, lenguaje y señales de alarma, y menor en señales de alerta y motricidad gruesa.
Palabras clave: neurodesarrollo, cuidador primario, nivel de conocimiento
1
Autor principal
Correspondencia: yuenzyanya@gmail.com
pág. 3984
Level of knowledge about neurodevelopment in primary caregivers of
preschoolers
ABSTRACT
Introduction: Child neurodevelopment is fundamental, depends on the primary caregiver, and is
influenced by sociodemographic factors and sources of information. Objective: To determine the level
of knowledge about child neurodevelopment among primary caregivers. Materials and methods: An
observational, cross-sectional, descriptive study was conducted from May to June 2024. A convenience
sample included primary caregivers of children aged three to five years attending a preschool in
Coatzacoalcos, Veracruz. A 27-item questionnaire based on the 2021 EDI Manual assessed seven
neurodevelopmental dimensions and sociodemographic variables. Results: A total of 121 primary
caregivers participated: 68.8% women and 31.4% men. Knowledge levels were intermediate in 43%,
low in 23%, high in 21.3%, and null in 12.3%. Correct response rates were: warning signs 54.7%, alarm
signs 75.7%, gross motor skills 60.55%, fine motor skills 79.85%, language development 81.9%, social
behavior 71.3%, and cognitive aspects 82.32%. Conclusions: Intermediate knowledge predominated,
with greater understanding of cognitive aspects, language, and alarm signs, and lower knowledge of
warning signs and gross motor skills.
Keywords: neurodevelopment, primary caregiver, level of knowledge
Artículo recibido 08 septiembre 2026
Aceptado para publicación: 15 octubre 2026
pág. 3985
INTRODUCCIÓN
El neurodesarrollo infantil es un proceso continuo y complejo que caracteriza el crecimiento,
diferenciación y maduración del sistema nervioso que permite el desarrollo cerebral y las habilidades
cognitivas, sociales y emocionales, según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF),
la etapa preescolar abarca de los dos a los cinco años y 11 meses de vida extrauterina. (Gutiérrez-Duarte
& Ruiz-León, 2018; UNICEF, 2023a)
Durante la etapa preescolar, el cuidador primario constituye la figura central en el desarrollo infantil, al
ser quien mantiene un contacto cercano, constante y directo con el niño. Este rol puede ser asumido por
un familiar u otra persona responsable dentro o fuera del hogar, y su función principal es proporcionar
un entorno estable, seguro y estimulante que favorezca el desarrollo integral en las distintas áreas
evolutivas. (Organización Panamericana de la Salud [OPS], 2021; UNICEF, 2023b)
Dentro de los factores sociodemográficos, el sexo de la persona influye en el rol del cuidador primario.
En la encuesta nacional para el sistema de cuidados (ENASIC) 2022, se reportó que más del 90% de los
cuidadores primarios eran mujeres, específicamente las madres, reforzando los roles tradicionales de
género. (Batthyány et al., 2014; Instituto Nacional de Estadística y Geografía [INEGI], 2023).
El conocimiento que tenga el cuidador primario sobre algunos aspectos del neurodesarrollo infantil
influye de alguna u otra forma en el desarrollo de la niña o del niño. Las características
sociodemográficas como el grado escolar, estado civil y otras variables como el nivel socioeconómico,
pueden influir en el nivel de conocimiento del cuidador primario en torno al neurodesarrollo infantil y
se comporta como un determinante social que impacta directamente en el desarrollo infantil de los
preescolares. (Herrera-Mora et al., 2019; Instituto Nacional de Estadística y Geografía [INEGI], 2023)
A pesar de la importancia del neurodesarrollo infantil, hay estudios como el realizado por Fernández-
Fernández et al. (2009), quienes reportan, en una muestra de 38 padres identificados como cuidadores
primarios, que se presentó mayor conocimiento en áreas como el desarrollo cognitivo y del lenguaje,
mientras que el conocimiento sobre el desarrollo motor y perceptivo fue más limitado. Otros estudios,
como el realizado por Gondim et al. (2022), evaluaron una muestra de 220 participantes, obteniendo un
promedio de aciertos del 62.9 % al utilizar el Inventario de Conocimiento sobre Desarrollo Infantil
pág. 3986
(ICDI), en el cual se obtuvo una mayor frecuencia de conocimiento en el apartado de Normas/Hitos del
Desarrollo Infantil (85.9 %).
Los factores de tipo sociodemográfico parecen influir en el grado de conocimiento sobre el desarrollo
infantil. Gondim et al. (2022) reportaron que los factores mayormente relacionados fueron el sexo, la
edad, el estado civil, la ocupación y los ingresos económicos familiares.
En el contexto del conocimiento sobre neurodesarrollo infantil, la obtención de la información es muy
importante, ya que puede adquirirse informalmente mediante experiencias y cuestionamientos a
familiares y amigos, o formalmente a través de redes sociales, profesionales y programas de salud. El
acceso y la comprensión de la información sobre crianza y neurodesarrollo infantil están relacionados
con factores sociodemográficos del cuidador principal. Madres solteras, con más estudios, de mayor
edad y con mayores ingresos suelen mostrar una mayor búsqueda y entendimiento de dicha información
(Bornstein et al., 2020).
En México, la evidencia disponible sobre el conocimiento de los hitos del neurodesarrollo infantil aún
es limitada, debido a la escasez de estudios que evalúen de manera específica el grado de conocimiento
de los cuidadores, así como las fuentes de información y el acceso a recursos relacionados con el
desarrollo infantil. Esta falta de información dificulta establecer un panorama claro sobre el nivel de
conocimiento de la población y los factores que pueden influir en su adquisición.
El objetivo de este estudio fue describir el nivel de conocimiento que poseen los cuidadores primarios
sobre cinco áreas del desarrollo infantil, así como sobre las señales de alerta y alarma en niños de 3 a 5
años
MATERIALES Y MÉTODOS
Se realizó un estudio transversal descriptivo en un preescolar de Coatzacoalcos, Veracruz, durante el
ciclo escolar agosto 2023 – julio 2024. El universo de estudio estuvo compuesto por las o los cuidadores
primarios de niños de 3 a 5 años del turno matutino. Se incluyó a cuidadores mayores de 18 años que
firmaron consentimiento informado. Se excluyó a quienes trabajaban en el sector salud y se eliminó a
un participante por no completar el cuestionario.
Se llevó a cabo una sesión informativa con directivos y docentes del plantel. Luego, se realizaron tres
sesiones con los cuidadores por aula, donde se explicó el estudio, se entregaron consentimientos y se
pág. 3987
aplicó un cuestionario sobre neurodesarrollo y se dispuso de un tiempo entre 20 a 30 minutos para su
realización.
El cuestionario tuvo 27 preguntas de verdadero o falso, basado en el Manual de Evaluación del
Desarrollo Infantil (EDI 2021). Evaluó siete dimensiones: Motricidad gruesa, fina, lenguaje, social,
conocimiento, señales de alerta y alarma. El grado de conocimientos fue operacionalizado con relación
al intervalo de aciertos de la siguiente forma: 0 a 15 conocimiento nulo, 16 a 18 conocimiento bajo, 19
a 22 conocimiento Intermedio y mayor de 23 aciertos, conocimiento alto.
Las 27 preguntas se distribuyeron: señales de alarma (pregunta 1-3), señales de alerta (pregunta 4-7),
motricidad gruesa (pregunta 8-11), motricidad fina (pregunta 12-15), lenguaje (pregunta 16-19),
comportamiento social (pregunta 20-23), y aspectos cognitivos del niño (pregunta 24-27)
Otras características evaluadas dentro del instrumento fueron: sexo, edad, parentesco con el preescolar,
nivel educativo, estado civil, ocupación, nivel socioeconómico y el acceso a la información previa a la
aplicación del instrumento, con las cuales se relacionó con el puntaje obtenido en la encuesta, y otras
preguntas como el acudir a las consultas de control de niño sano.
Para asegurar la validez del contenido, el cuestionario fue sometido a revisión por dos expertos: un
pediatra con experiencia en el desarrollo infantil y un epidemiólogo con conocimientos en diseño y
análisis de estudios poblacionales. Ambos revisores evaluaron el instrumento empleado para la
obtención de datos.
El análisis estadístico se realizó con el cálculo de la media y desviación estándar para variables
cuantitativas y frecuencias simples y porcentajes para variables cualitativas. Para análisis inferencial se
usaron Chi cuadrada y ANOVA, con un nivel de significancia ≤ 0.05. El análisis se realizó en el
programa estadístico SPSS
RESULTADOS
La muestra de estudio fue de 122 personas, de las cuáles se eliminó a una debido a que no completo el
cuestionario, quedando una muestra final de 121. El 68.8% de los cuidadores primarios fueron mujeres
y el 31.4% hombres. La edad promedio de los participantes fue de 37 años, con una desviación estándar
de ±9.6 años.
pág. 3988
Respecto al parentesco con el niño: 53% son madres, 25.6% padres, 10.7% tíos/tías, 9% abuelos y 1.65%
otros (niñeras, empleados, etc.). En cuanto al nivel educativo de los cuidadores primarios encontrando
que 42.1% tienen licenciatura terminada, 38.8% bachillerato, 16.5% primaria y 2.48% secundaria. Sobre
el estado civil, el 71.9% de los cuidadores vivían en pareja (casados o en concubinato), mientras que el
28.1% eran cuidadores sin pareja (solteros, divorciados, viudos o en proceso de separación).
En relación con la ocupación, el 33.9% son amas de casa, 21.5% empleados, 19% profesionistas, 15.7%
comerciantes y 9.9% con otra ocupación. Para el nivel socioeconómico se observó que el 66.9% tienen
nivel socioeconómico medio, nivel socioeconómico bajo es 30.5%, y el nivel alto que tiene el 2.4%
restante. Respecto a la edad del niño a cargo, el 12.4% de los cuidadores tenían niños de 3 años, el 33.9%
de 4 años y el 53.7% de 5 años.
El 50.4% de los cuidadores reportó tener hijos mayores al niño evaluado. Entre quienes respondieron
afirmativamente, el 50% señaló tener un hijo mayor, el 30.6% reportó tener dos, el 14.5% indicó tener
tres, y el 4.8% mencionó tener cuatro hijos mayores en edad preescolar. En cuanto a la asistencia a
consultas de niño sano, el 60.3% afirmó llevar al menor, mientras que el 39.7% no lo hace.
Otra de las variables estudiadas fue la obtención de la información acerca del neurodesarrollo donde
pregunta al cuidador primario si buscó de forma previa información sobre neurodesarrollo. El 60.3% de
los encuestados indicó haber buscado información previa, mientras que el 39.7% manifestó no haberlo
hecho. A quienes respondieron afirmativamente, se les preguntó sobre las fuentes consultadas.
El nivel de conocimiento sobre neurodesarrollo entre los cuidadores primarios que conformaban la
muestra mostró que 43% tenía un conocimiento intermedio, 23% bajo, 21.3% alto y 12.3% nulo.
Para determinar en qué áreas existía mayor o menor conocimiento, se analizó el porcentaje de aciertos
obtenidos por toda la muestra en cada dimensión del cuestionario. Los resultados mostraron que el
mayor conocimiento se concentró en los aspectos cognitivos del niño (82.3%) y en el desarrollo del
lenguaje (81.9%). Les siguieron motricidad fina (79.85%), señales de alarma (75.7%), comportamiento
social (71.3%) y motricidad gruesa (60.5%). La dimensión con menor porcentaje de aciertos fue señales
de alerta, con un 54.7%. Por lo tanto, las áreas con mayor conocimiento fueron desarrollo del lenguaje
y aspectos cognitivos del niño, mientras que las de menor desempeño fueron señales de alerta y
motricidad gruesa.
pág. 3989
Asimismo, se realizó un análisis bivariado para explorar si alguna de características sociodemográficas
del cuidador primario influía en el nivel de conocimiento. Se encontró una relación estadísticamente
significativa entre la edad y el nivel de conocimiento (p = 0.001): los cuidadores con un conocimiento
alto presentaron una media de edad significativamente menor en comparación con aquellos con
conocimiento nulo. También se observó una relación significativa entre el estado civil y el nivel de
conocimiento (p = 0.018): los cuidadores con pareja mostraron mayores niveles de conocimiento que
aquellos sin pareja. (Tabla no. 1)
Tabla No. 1 Distribución de características sociodemográficas y grado de conocimiento
Finalmente, se encontró una relación estadísticamente significativa entre haber recibido información
previa sobre neurodesarrollo y el nivel de conocimiento (p = 0.005). Esto indica que quienes habían
accedido previamente a información tendieron a tener un mayor conocimiento.
(Tabla no. 2).
Variables estudiadas
Nivel de conocimiento en neurodesarrollo
p
Bajo
Intermedio
Alto
Sexo
Mujer
16 (13.2%)
34 (28.1%)
21 (17.4%)
p=0.233
Hombre
11 (9.1%)
19 (15.7%)
5 (4.1%)
Edad (Media y DS)
37.5 ± 10.1
36.8 ± 8.1
31 ± 6.7
p=0.001
Parentesco
Abuelo o Abuela
3 (27.3%)
3 (27.3%)
1 (9.1%)
Madre
12 (18.8%)
28 (43.8%)
17 (26.6%)
p=0.093
Padre
8 (25.8%)
16 (51.6%)
5 (16.1%)
Tía o Tío
4 (30.8%)
6 (42.2%)
1 (7.7%)
Otro
0
0
2 (100%)
Nivel educativo
Primaria
5 (25%)
6 (30%)
4 (20%)
Secundaria
2 (66.7%)
1 (33%)
0
p=0.338
Bachillerato
9 (19.1%)
20 (42%)
11 (23.4%)
Licenciatura
11 (21.6%)
26 (51%)
11 (21.6%)
Estado civil
Con pareja
23 (26.4%)
35 (40.2%)
22 (25.3%)
p=0.018
Sin pareja
4 (11.8%)
18 (52.9%)
4 (11.8%)
Ocupación
Ama de casa
7 (17.1%)
15 (36.6%)
14 (34.1%)
Profesionista
4 (17.4%)
12 (52.2%)
4 (17.4%)
Comerciante
3 (15.8%)
12 (63.2%)
2 (10.5%)
p=0.197
Empleada
10 (38.5%)
8 (30.8%)
3 (11%)
Otro
3 (25%)
6 (50%)
3 (25%)
Nivel socioeconómico
Bajo
6 (16.2%)
17 (45.9%)
7 (18.9%)
Medio
21 (25.9%)
34 (42%)
18 (22.2%)
p=0.595
Alto
0
2 (66.7%)
1 (33.3%)
pág. 3990
Tabla No. 2 Distribución de características familiares y asistencia con relación al grado de conocimiento
Variables estudiadas
Nivel de conocimiento en neurodesarrollo
p
Nulo
Bajo
Intermedio
Alto
Presencia de hijos mayores
Sí
11 (18%)
11 (18%)
28 (45.9%)
11 (18%)
p=0.1
No
4 (6.7%)
16
(26.7%)
25 (41.7%)
15 (25%)
Número de hijos previos
1 hijo
7 (22.6%)
5 (16.1%)
15 (48.4%)
4 (12.9%)
2 hijos
3 (15.8%)
3 (15.8%)
8 (42.1%)
5 (26.3%)
p=0.5
3 hijos
0
4 (44.4%)
3 (33.3%)
2 (22.2%)
4 hijos
1 (33.3%)
0
2 (67.3%)
0
Edad del niño a cargo
3 años
2 (13.3%)
1 (6.7%)
10 (66.7%)
2 (13.3%)
4 años
4 (9.8%)
9 (22%)
19 (46.3%)
9 (22%)
p=0.5
5 años
9 (13.8%)
17
(26.2%)
24 (36.9%)
15
(23.1%)
Obtención de la información
Sí
5 (6.8%)
12
(16.4%)
35 (50%)
21
(28.7%)
p=0.005
No
10
(21.2%)
15
(31.9%)
18 (37.5%)
5 (10.4%)
Asistencias a control del niño sano
Sí
10
(13.7%)
15
(20.5%)
32 (43.8%)
16
(21.9%)
p=0.9
No
5 (10.4%)
12 (25%)
21 (43.8%)
10
(20.8%)
Las fuentes mencionadas incluyeron: familiares y amigos, redes sociales, fuentes con información
científica y comprobada, profesionales sobre neurodesarrollo, programas de televisión o radio, otros.
(Gráfico no. 1)
pág. 3991
Gráfico no. 1. Obtención de información sobre el neurodesarrollo por parte de los cuidadores primarios
DISCUSIÓN
La evaluación del desarrollo Infantil (EDI) es un instrumento normativo en México cuyo objetivo
principal radica en la valoració|n del desarrollo de los niños y niñas, se compone de preguntas que
exploran diversas áreas del desarrollo infantil, y el presente estudio adapta dichos ítems seleccionados
para poder comprender los conocimientos de los cuidadores primarios.
En el estudio realizado por Gondim et al. (2022) se observó que existió un promedio de aciertos del
62,9% que, comparándolo a nuestros resultados, es más bajo y por su parte, Fernández-Fernández et al.
(2009) menciona que el conocimiento es variable pero que los cuidadores primarios si tienen
conocimiento sobre el neurodesarrollo. Estas diferencias podrían atribuirse a características distintas de
las muestras, instrumentos o factores sociodemográficos que poseen los cuidadores primarios.
En la dimensión de “aspectos cognitivos del niño” se obtuvo más aciertos, coincidiendo con lo reportado
por Fernández-Fernández et al. (2009) que observaron mayor dominio en el área cognitiva del desarrollo
infantil en su muestra.
Dentro de nuestro estudio se observó que la dimensión con menor cantidad de aciertos fue “señales de
alerta” y este resultado se contrasta con Fernández-Fernández et al. (2009) cuya muestra tiene un
pág. 3992
conocimiento más limitado en las áreas de motor y perceptivo del infante. Si bien en nuestro estudio, la
dimensión de “motricidad gruesa” es la segunda con menor cantidad de aciertos, es importante resaltar
que se observa menor cantidad de aciertos en “señales de alerta”, esto es relevante ya que el
desconocimiento puede retrasar la intervención temprana, ya que son los propios cuidadores primarios
que no notan estas señales de alerta ya que las desconocen.
En los resultados de este trabajo se pudo apreciar que había un mayor grado de conocimiento en los
cuidadores primarios que se encontraban casados y en pareja, dicho resultado tiene relación con el
estudio realizado por Gondim et al. (2022) quienes señalan que la presencia o ausencia de una pareja
como red de apoya muestra un ligero aumento del nivel del conocimiento en hitos de desarrollo.
Por su parte, Fernández-Fernández et al. (2009) no pudo demostrar o establecer diferencias entre los
estados civiles ya que casi toda la muestra era conformada por cuidadores primarios casados. Estos
hallazgos reconocen que apoyo conyugal o de pareja puede facilitar el aprendizaje que podría llevar a
estrategias que involucren a ambos miembros de la pareja en la adquisición de conocimientos sobre
neurodesarrollo obviamente considerando las particularidades del contexto sociocultural mexicano.
Los resultados también muestran una relación inversa entre la edad del cuidador y su conocimiento: las
medias de edad iban disminuyendo conforme aumentaba el nivel de conocimiento, lo cual contradice el
estudio de Gondim et al. (2022) que encontró lo contrario, mencionando que los cuidadores primarios
con mayor edad, poseían mayor conocimiento. Fernández-Fernández et al. (2009) no abordaron esta
variable. Pueden existir posibles factores que expliquen la correlación inversa obtenida, por ejemplo,
los cambios generacionales, en donde las actitudes y prácticas de crianza presentan nuevas ideas y
enfoques sobre el neurodesarrollo infantil. Otro factor que repercute es el acceso a la información ya
que los cuidadores más jóvenes suelen tener mayor familiaridad con la tecnología y acceso al internet,
además que suelen estar más acostumbrados a la búsqueda de información en línea, permitiéndoles
acceder a información actualizada en fuentes digitales.
Esto se relaciona al resultado encontrado dentro de nuestra investigación donde la obtención de
información sobre el neurodesarrollo es determinante para saber si un cuidador primario tendrá más
conocimiento. Los cuidadores primarios que afirmaron informarse sobre neurodesarrollo señalaron
pág. 3993
como principal fuente a “familiares y amigos” y en segundo lugar “redes sociales”. Esto concuerda con
Bornstein et al. (2020) quienes reportan que los padres consultan primero a su entorno cercano.
Bornstein et al. (2020) mencionan como tercera opción a “organizaciones o grupos encargados del
desarrollo infantil” y finalmente como forma adicional, “fuentes de información o programas con
información actualizada” y “profesionales del neurodesarrollo”. Con los resultados de nuestra
investigación, vemos una pequeña diferencia ya que la opción de “profesionales sobre neurodesarrollo”
como “fuentes de información científica y comprobada” conforman el tercer lugar de opciones
seleccionadas por los cuidadores primarios de nuestra muestra.
Esta diferencia se debe a algo también mencionado por Bornstein et al. (2020) quienes resaltan que los
padres suelen seleccionar la información más apropiada desde el punto de vista cultural. En el contexto
mexicano, lo más usual es primero la consulta con familiares y después consultarlo directamente con un
especialista en el tema o buscar información científica y comprobada, este dato también es comentado
por Gondim et al. (2022) mencionando que la obtención del conocimiento se encuentra ligada a
experiencias parentales o la educación formal que incluye la búsqueda del conocimiento que suelen ser
de familiares y amigos junto información complementaria que se encuentra en internet tales como: redes
sociales, fuentes formales de profesionales y programas de salud.
CONCLUSIÓN
Se puede concluir que esta investigación revela un nivel intermedio de conocimiento en neurodesarrollo,
en donde existe una discrepancia con algunos de los resultados de estudios previos donde se resalta la
influencia de características sociodemográficas del cuidador primario. Se observó una relación
interesante entre el estado civil y la edad de los cuidadores con su nivel de conocimiento. El apoyo
conyugal parece favorecer la adquisición de conocimientos, mientras que la edad más joven se
correlaciona con un mayor conocimiento, posiblemente debido al acceso a información digital y
cambios generacionales en las prácticas de crianza.
La investigación también resalta la importancia de las fuentes de información en la adquisición de
conocimientos sobre neurodesarrollo infantil. Aunque los familiares y amigos continúan siendo una de
las principales fuentes de consulta, los profesionales de la salud, así como las fuentes y programas que
pág. 3994
proporcionan información actualizada, desempeñan un papel fundamental al facilitar el acceso a
conocimientos confiables que pueden contribuir a una mejor comprensión del neurodesarrollo infantil.
Financiación y conflicto de interés: Este trabajo no recibió financiación de ninguna entidad pública o
privada. Los autores declaran no tener ningún conflicto de interés. Presentación previa: Este trabajo no
ha sido presentado previamente en reuniones, congresos o simposios o revistas previas
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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