EFECTO ANALGÉSICO POSTOPERATORIO DE LA
LIDOCAÍNA TRANSOPERATORIA EN
COLECISTECTOMÍA LAPAROSCÓPICA
POSTOPERATIVE ANALGESIC EFFECT OF
INTRAOPERATIVE LIDOCAINE IN LAPAROSCOPIC
CHOLECYSTECTOMY
Manuel de Jesús Vázquez Jiménez
Instituto Mexicano del Seguro Social, México
Leslie Krystel Sánchez Hernández
Instituto Mexicano del Seguro Social, México
Silvia María Guadalupe Garrido Pérez
Instituto Mexicano del Seguro Social, México
Eduardo Contreras Pérez
Instituto Mexicano del Seguro Social, México
Rosario Zapata Vázquez
Instituto Mexicano del Seguro Social, México
Haydee Filomena Sánchez Tarrillo
Instituto Mexicano del Seguro Social, México
pág. 6120
DOI: https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v10i5.26453
Efecto Analgésico Postoperatorio de la Lidocaína Transoperatoria en
Colecistectomía Laparoscópica
Manuel de Jesús Vázquez Jiménez1
jvj121193@outlook.com
https://orcid.org/0009-0004-3386-7118
Instituto Mexicano del Seguro Social
México
Leslie Krystel Sánchez Hernández
leslieksh200980@gmail.com
https://orcid.org/0009-0005-5231-8357
Instituto Mexicano del Seguro Social
México
Silvia María Guadalupe Garrido Pérez
silvia.garrido@imss.gob.mx
https://orcid.org/0000-0001-8545-7963
Instituto Mexicano del Seguro Social
México
Jesús Mauricio Muñoz Camacho
Jesusm.munoz@edu.uag.mx
https://orcid.org/0009-0004-8981-4066
Instituto Mexicano del Seguro Social
México
Eduardo Contreras Pérez
eduardo.contrerasp@imss.gob.mx
https://orcid.org/0009-0008-3577-7166
Instituto Mexicano del Seguro Social
México
Rosario Zapata Vázquez
rosario.zapata@imss.gob.mx
https://orcid.org/0000-0001-8425-0522
Instituto Mexicano del Seguro Social
México
RESUMEN
La lidocaína intravenosa transoperatoria se ha propuesto como coadyuvante de la analgesia multimodal
en colecistectomía laparoscópica, aunque su beneficio no es uniforme entre estudios. El objetivo fue
evaluar la asociación entre la administración intravenosa transoperatoria de lidocaína y el requerimiento
de analgesia de rescate durante las primeras 48 horas postoperatorias en pacientes sometidos a
colecistectomía laparoscópica. Se realizó un estudio cuantitativo, observacional y analítico, de cohorte
retrospectiva, en el Hospital General de Zona No. 46 del Instituto Mexicano del Seguro Social, en
Villahermosa, Tabasco; se revisaron 90 expedientes de pacientes operados entre enero y agosto de 2024
(43 con lidocaína y 47 sin ella). Se estimaron riesgos relativos (RR) con intervalos de confianza al 95%
(IC95%) y se ajustó con regresión de Poisson con varianza robusta. Predominó el sexo femenino
(84.4%) y la mediana de edad fue de 55 años. La colecistitis litiásica agudizada se presentó en el grupo
sin lidocaína en 91.5% de los casos y en el grupo con lidocaína en 11.6%. El rescate fue menor en el
grupo con lidocaína (11.6% frente a 46.8%; RR=0.248; IC95%: 0.103–0.598, p <0.001); mientras que
el uso de cuatro puertos se asoció con mayor riesgo de rescate (RR ajustado=1.913; IC95%: 1.028–
3.561, p 0.041). El tramadol fue el fármaco de rescate más utilizado. La menor necesidad de rescate
observada con lidocaína dependió en buena parte de la distribución desigual del diagnóstico entre los
grupos, por lo que no es posible atribuirle un efecto independiente.
Palabras clave: colecistectomía laparoscópica, lidocaína, dolor postoperatorio, analgesia de rescate,
analgesia multimodal
1
Autor principal
Correspondencia: leslieksh200980@gmail.com
pág. 6121
Postoperative analgesic effect of intraoperative lidocaine in laparoscopic
cholecystectomy
ABSTRACT
Intraoperative intravenous lidocaine has been proposed as an adjunct to multimodal analgesia in
laparoscopic cholecystectomy, although its benefit is not consistent across studies. The objective was to
evaluate the association between intraoperative intravenous lidocaine administration and the need for
rescue analgesia during the first 48 postoperative hours in patients undergoing laparoscopic
cholecystectomy. A quantitative, observational, and analytical retrospective cohort study was conducted
at General Hospital No. 46 of the Mexican Social Security Institute in Villahermosa, Tabasco. Ninety
patient records of those operated on between January and August 2024 were reviewed (43 with lidocaine
and 47 without). Relative risks (RR) with 95% confidence intervals (95% CI) were estimated and
adjusted using Poisson regression with robust variance. The majority of participants were female
(84.4%), and the median age was 55 years. Acute calculous cholecystitis occurred in 91.5% of cases in
the group without lidocaine and in 11.6% in the group with lidocaine. Rescue medication was less
frequent in the lidocaine group (11.6% vs. 46.8%; RR=0.248; 95% CI: 0.103–0.598, p <0.001); while
the use of four ports was associated with a higher risk of rescue medication (adjusted RR=1.913; 95%
CI: 1.028–3.561, p 0.041). Tramadol was the most frequently used rescue medication. The lower need
for rescue medication observed with lidocaine was largely due to the unequal distribution of diagnoses
between the groups, and therefore, an independent effect cannot be attributed to it.
Keywords: laparoscopic cholecystectomy, lidocaine, postoperative pain, rescue analgesia, multimodal
analgesia
Artículo recibido 20 setiembre 2026
Aceptado para publicación: 26 octubre 2026
pág. 6122
INTRODUCCIÓN
La litiasis vesicular es una de las enfermedades digestivas más frecuentes en el mundo; afecta a cerca
de 6% de la población, con cifras mayores en las mujeres y una prevalencia que aumenta con la edad
(Wang et al., 2024). En los pacientes que requieren tratamiento quirúrgico, la colecistectomía
laparoscópica es el abordaje de referencia, ya que es mínimamente invasiva y favorece una recuperación
más rápida (Gallaher & Charles, 2022). Sin embargo, este abordaje no elimina el dolor postoperatorio,
que sigue siendo un desenlace clínicamente relevante durante las primeras horas posteriores a la
intervención.
El dolor que sigue a la colecistectomía laparoscópica tiene un componente somático, relacionado con
las incisiones y los sitios de los trocares; uno visceral, derivado de la manipulación de la vesícula y del
peritoneo; y uno referido al hombro, que se vincula con la irritación diafragmática secundaria al
neumoperitoneo. Su intensidad depende de factores individuales, de las características del
procedimiento y de la estrategia analgésica empleada (Freys et al., 2025). Cuando no se controla de
forma adecuada incrementa el consumo de opioides, retrasa la movilización y prolonga la recuperación,
razón por la cual las estrategias perioperatorias actuales privilegian esquemas multimodales que
reservan los opioides como tratamiento de rescate y no como pilar del manejo (McEvoy et al., 2022).
La analgesia multimodal combina fármacos y técnicas con mecanismos de acción diferentes para
obtener un efecto aditivo o sinérgico y disminuir la exposición a opioides. Para la colecistectomía
laparoscópica, las recomendaciones PROSPECT favorecen, salvo contraindicación, el paracetamol
asociado a un antiinflamatorio no esteroideo o a un inhibidor selectivo de la ciclooxigenasa 2, la
dexametasona y la infiltración de anestésico local en los sitios de los puertos, y reservan los opioides
para el rescate (Bourgeois et al., 2024).
La lidocaína es un anestésico local del grupo de las aminoamidas y un antiarrítmico de clase Ib. Por vía
intravenosa, su efecto analgésico se relaciona con el bloqueo de los canales de sodio dependientes de
voltaje, con la modulación de la excitabilidad neuronal y con una acción antiinflamatoria que disminuye
la sensibilización nociceptiva, por lo que se ha propuesto como un coadyuvante accesible y de bajo costo
dentro de la analgesia multimodal (Lee & Schraag, 2022). No obstante, su farmacocinética muestra una
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variabilidad interindividual considerable y un margen terapéutico estrecho, de modo que la dosis debe
individualizarse y administrarse bajo vigilancia anestésica continua (Foong et al., 2024).
La evidencia sobre su efectividad no es uniforme entre los distintos contextos quirúrgicos en los que se
ha evaluado (Dai et al., 2024). En colecistectomía laparoscópica, un metaanálisis de 14 estudios
documentó menor dolor durante las primeras 24 horas y menor requerimiento de opioides con la infusión
intravenosa (Awan et al., 2024), y algunos ensayos clínicos encontraron menor consumo de opioides,
menor dolor o una calidad de recuperación comparable a la de los bloqueos regionales (Lapisatepun et
al., 2022; Lin et al., 2024; Sheikh et al., 2025). En cambio, otros ensayos, entre ellos uno multicéntrico
en cirugía colónica, no observaron diferencias en el consumo de opioides, el dolor o la recuperación
(Paterson et al., 2025; Sarakatsianou et al., 2023). Esta discordancia se atribuye a diferencias en la dosis,
el momento de inicio, la duración de la infusión, los esquemas analgésicos concomitantes y los
desenlaces evaluados, y a que la mayor parte de la evidencia procede de poblaciones atendidas en otros
sistemas de salud.
El Hospital General de Zona No. 46 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en Villahermosa,
Tabasco, es una unidad de segundo nivel que concentra la atención quirúrgica de la población
derechohabiente de la región y realiza alrededor de 300 colecistectomías laparoscópicas al año. En esta
unidad la lidocaína intravenosa se administra según el criterio del anestesiólogo y no se cuenta con
información propia sobre su relación con la necesidad de analgesia de rescate. Debido a que se trata de
una intervención de bajo costo y amplia disponibilidad, la evidencia local permite fundamentar las
decisiones sobre los esquemas analgésicos del servicio, con posible impacto en la recuperación de los
pacientes y en el uso de recursos; en colecistectomía, los programas de recuperación mejorada han
reducido el dolor a las 24 horas, la náusea y el vómito postoperatorios y la estancia hospitalaria (Qin et
al., 2024). Además, el uso del rescate analgésico documentado en el expediente como indicador indirecto
del control del dolor ofrece un abordaje replicable en unidades con características similares.
Por lo anterior, la pregunta que guía este trabajo es si la administración intravenosa transoperatoria de
lidocaína se asocia con el requerimiento de analgesia de rescate durante las primeras 48 horas
postoperatorias en pacientes sometidos a colecistectomía laparoscópica en esta unidad. La hipótesis
plantea que los pacientes que reciben lidocaína intravenosa transoperatoria presentan menor riesgo de
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requerir analgesia de rescate en ese periodo que los que no la reciben. El objetivo general es evaluar
dicha asociación, y los objetivos específicos son describir las características sociodemográficas (edad,
sexo) y quirúrgicas (tipo de colecistitis, número de puertos y duración del procedimiento) de los
pacientes incluidos, así como comparar la frecuencia de requerimiento de analgesia de rescate y el tipo
de fármaco de rescate empleado entre los pacientes que recibieron lidocaína transoperatoria y los que
no la recibieron.
METODOLOGÍA
Enfoque, tipo y diseño del estudio
Se realizó un estudio con enfoque cuantitativo, de tipo observacional, longitudinal, retrospectivo,
comparativo y analítico, con diseño no experimental de cohorte retrospectiva.
Población y muestra
El universo de trabajo estuvo conformado por los expedientes de pacientes adultos sometidos a
colecistectomía laparoscópica en el Hospital General de Zona No. 46 del IMSS, en Villahermosa,
Tabasco, México, entre enero y agosto de 2024. Se realizó un muestreo no probabilístico de tipo censal,
que incluyó todos los expedientes de pacientes sometidos a colecistectomía laparoscópica en ese periodo
que cumplieron los criterios de selección. La muestra quedó integrada por 90 expedientes
correspondientes al universo total de estudio: 43 pacientes recibieron lidocaína intravenosa
transoperatoria y 47 no la recibieron. Por tratarse de un censo, el tamaño de la muestra no se calculó
mediante fórmula, y la precisión de las estimaciones quedó condicionada por el número de eventos
observados, que fue de 27 pacientes con rescate analgésico.
Criterios de selección
Se incluyeron los expedientes de pacientes mayores de 18 años sometidos a colecistectomía
laparoscópica que contaran con hojas de hospitalización con reporte de la administración de fármacos
en las 48 horas postoperatorias. Se excluyeron los pacientes cuya cirugía fuera resultado de una
complicación o en quienes la colecistitis fuera una comorbilidad, así como los pacientes con
enfermedades asociadas a dolor neurálgico o neuroplástico. Se eliminaron los expedientes incompletos
o que no contaran con la información requerida.
pág. 6125
Variables
La variable dependiente principal fue el requerimiento de analgesia de rescate durante las primeras 48
horas postoperatorias (sí/no), definido como el registro de al menos una administración de analgesia de
rescate en ese periodo. La variable independiente principal fue la administración intravenosa
transoperatoria de lidocaína (sí/no), tomada del registro de la hoja anestésica. Como variables
secundarias y covariables se registraron el fármaco de rescate, la edad, el sexo, el diagnóstico de
colecistitis, el procedimiento quirúrgico, el número de puertos, el tiempo quirúrgico y la dosis total de
lidocaína en los pacientes expuestos.
Técnica e instrumento de recolección
La técnica de recolección fue la revisión documental de expedientes clínicos. Una vez aprobado el
protocolo, se solicitó acceso a los registros quirúrgicos de enero a agosto de 2024 para identificar los
expedientes de pacientes sometidos a colecistectomía laparoscópica. Como instrumento se utilizó una
cédula de recolección de datos diseñada para el estudio (Instrumento para evaluación del efecto
analgésico postoperatorio de la lidocaína transoperatoria en colecistectomía laparoscópica), cuyas
variables se tomaron de la hoja de registro anestésico, de la nota postquirúrgica y de las notas de
hospitalización con el reporte de administración de fármacos de las primeras 48 horas. El diagnóstico se
tomó de la nota postquirúrgica y no del código CIE-10 del registro hospitalario, ya que durante la
depuración se encontraron diagnósticos mal codificados; en esos casos se conservó el diagnóstico
consignado en el expediente. La información se capturó en una base anonimizada para su depuración,
validación y análisis.
Análisis estadístico
La información se depuró y validó antes del análisis, que se realizó con el programa IBM SPSS Statistics
versión 32. Las variables cualitativas se describieron con frecuencias absolutas y porcentajes. En las
variables cuantitativas se evaluó la distribución con la prueba de Shapiro-Wilk; cuando no fue normal
se reportaron mediana y rango intercuartílico (RIC), y cuando fue compatible con normalidad, media y
desviación estándar (DE). La edad y el tiempo quirúrgico se analizaron como variables continuas y, para
su descripción, también se agruparon en categorías (edad de 18 a 29, 30 a 59 y 60 años o más; tiempo
de 60 a 90, 91 a 120 y 121 minutos o más); la edad de 60 años o más y el tiempo mayor de 120 minutos
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se usaron además como variables dicotómicas en el análisis de factores asociados. La dosis de lidocaína
se describió únicamente en el grupo expuesto, ya que el valor de cero en el grupo sin lidocaína
corresponde a la ausencia del tratamiento y no a una dosis.
Se consideró caso al paciente que requirió analgesia de rescate durante las primeras 48 horas, y la
exposición principal fue la administración transoperatoria de lidocaína. La asociación se expresó como
riesgo relativo (RR) con intervalo de confianza al 95% (IC95%). Las tablas de 2×2 se compararon con
la prueba exacta de Fisher y las de más de dos categorías con la prueba exacta de Fisher-Freeman-
Halton; en los estratos con una celda en cero se aplicó la corrección de Haldane (0.5 en cada celda) para
estimar el RR. Las variables cuantitativas entre grupos se compararon con la prueba U de Mann-
Whitney.
Para el análisis ajustado se utilizó regresión de Poisson con varianza robusta, con resultados expresados
como riesgo relativo ajustado (RRa) e IC95%. Como solo se registraron 27 eventos de rescate, se limitó
el número de covariables para no sobreajustar el modelo; en el modelo final se incluyeron la lidocaína,
el diagnóstico de colecistitis litiásica agudizada y el uso de cuatro puertos, por su relevancia clínica, su
asociación con el desenlace en el análisis crudo y su capacidad de confusión. Se consideró significativo
un valor de p<0.05.
Como análisis de sensibilidad se estimaron una regresión logística, expresada como razón de momios
(RM), una regresión log-binomial y un modelo de Poisson ajustado por diagnóstico y edad; además, se
realizó un análisis estratificado de Mantel-Haenszel por diagnóstico, número de puertos y edad. La
inferencia principal se basó en el RRa del modelo de Poisson. La escala visual análoga (EVA) solo
estaba registrada en los pacientes que recibieron rescate, por lo que no se utilizó como desenlace.
Consideraciones éticas
El estudio se apegó al Reglamento de la Ley General de Salud en Materia de Investigación para la Salud,
que lo clasifica como investigación sin riesgo (artículo 17, fracción I), al tratarse de un diseño
retrospectivo basado exclusivamente en la revisión de expedientes clínicos; a la Norma Oficial
Mexicana NOM-012-SSA3-2012; a la Ley General de Protección de Datos Personales en Posesión de
Sujetos Obligados, y a la Declaración de Helsinki en su revisión de 2024. El protocolo fue aprobado por
el comité de ética e investigación correspondiente a través de SIRELCIS, con el número de registro R-
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2025-2701-097, antes del inicio de la recolección de datos. No se requirió carta de consentimiento
informado, en congruencia con el artículo 23 del Reglamento y con el párrafo 32 de la Declaración de
Helsinki, al tratarse de un estudio retrospectivo, documental y sin contacto directo con los pacientes.
Cada expediente se identificó con un número de folio conocido únicamente por el equipo investigador,
sin registrar datos que permitieran la identificación directa del paciente. No se incluyeron expedientes
de población vulnerable, no se recibió financiamiento externo y los autores declaran no tener conflicto
de interés.
Limitaciones
Por su carácter retrospectivo, el estudio dependió de la calidad del registro en el expediente clínico y no
contó con asignación aleatoria de la lidocaína; además, la intensidad del dolor no se registró de manera
uniforme en todos los pacientes y el peso no estaba disponible para expresar la dosis en mg/kg. Estas
limitaciones se analizan con detalle en la discusión.
RESULTADOS
Se analizaron 90 expedientes de pacientes sometidos a colecistectomía laparoscópica en el Hospital
General de Zona No. 46 entre enero y agosto de 2024; 47.8% (n=43) recibió lidocaína intravenosa
transoperatoria y 52.2% (n=47) no la recibió. Los resultados se presentan en el orden de los objetivos
específicos y al final se expone el análisis del objetivo general.
Características sociodemográficas de los pacientes sometidos a colecistectomía laparoscópica
incluidos en el estudio
En las características sociodemográficas predominó el sexo femenino, con 84.4% (n=76) de los
pacientes, mientras que el masculino representó 15.6% (n=14). La distribución por sexo no fue igual
entre los grupos; en el grupo con lidocaína los hombres fueron 25.6% (n=11), y en el grupo sin lidocaína
solamente 6.4% (n=3), con una diferencia estadísticamente significativa (p=0.018).
Respecto a la edad, la mediana fue de 55 años (RIC 43–62), con una media de 51.02 ± 14.71 años y un
rango de 18 a 80 años; la distribución no fue normal (Shapiro-Wilk p<0.001). Al agruparla en tres
categorías, la mayor frecuencia se ubicó en la adultez (30 a 59 años), con 48.9% (n=44), seguida de los
adultos mayores (60 años o más), con 36.7% (n=33); la menor frecuencia correspondió a la juventud
(18 a 29 años), con 14.4% (n=13). Los pacientes que recibieron lidocaína fueron más jóvenes, con una
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mediana de 47 años (RIC 35.5–58) frente a 58 años (RIC 48.5–65) en el grupo sin lidocaína (p=0.003);
esto se reflejó en la proporción de adultos mayores, que fue de 23.3% (n=10) con lidocaína y de 48.9%
(n=23) sin ella (Tabla 1).
Tabla 1. Características sociodemográficas de los pacientes sometidos a colecistectomía laparoscópica
según administración de lidocaína transoperatoria, Hospital General de Zona No. 46, IMSS
Variable
Total (n=90)
Con lidocaína
(n=43)
p
Sexo
0.018a
Mujer
76 (84.4)
32 (74.4)
Hombre
14 (15.6)
11 (25.6)
Grupo de edad
0.013b
Juventud (18 a 29 años)
13 (14.4)
10 (23.3)
Adultez (30 a 59 años)
44 (48.9)
23 (53.5)
Adulto mayor (60 años o más)
33 (36.7)
10 (23.3)
Edad (años)
0.003c
Mediana (RIC)
55 (43–62)
47 (35.5–58)
Media ± DE
51.02 ± 14.71
46.14 ± 14.79
Mínimo–máximo
18–80
18–70
Valores expresados como f (%), salvo que se indique otra cosa. RIC: rango intercuartílico; DE: desviación estándar. a Prueba
exacta de Fisher; b prueba exacta de Fisher-Freeman-Halton; c prueba U de Mann-Whitney.
Fuente: Instrumento para evaluación del efecto analgésico postoperatorio de la lidocaína transoperatoria en colecistectomía
laparoscópica.
Características quirúrgicas de los pacientes incluidos
En cuanto al diagnóstico quirúrgico, predominó la colecistitis litiásica agudizada, con 53.3% (n=48),
mientras que la colecistitis litiásica sin agudización correspondió a 46.7% (n=42). Esta fue la
característica que más separó a los grupos; en el grupo sin lidocaína 91.5% (n=43) de los pacientes tuvo
colecistitis agudizada, y en el grupo con lidocaína solamente 11.6% (n=5), con una diferencia
estadísticamente significativa (p<0.001). Dicho de otra forma, de los 48 pacientes con colecistitis
agudizada solo cinco recibieron lidocaína, y de los 42 sin agudización solo cuatro no la recibieron.
Respecto al abordaje, se utilizaron tres puertos en 86.7% (n=78) de los pacientes y cuatro puertos en
13.3% (n=12). El uso de cuatro puertos fue más frecuente en el grupo sin lidocaína, con 21.3% (n=10),
que en el grupo con lidocaína, con 4.7% (n=2) (p=0.029). La colecistectomía se acompañó de
exploración de vía biliar en 3.3% (n=3) de los casos, todos del grupo con lidocaína (p=0.105).
En relación con la duración del procedimiento, el intervalo más frecuente fue de 91 a 120 minutos, con
51.1% (n=46), seguido del de 60 a 90 minutos, con 41.1% (n=37); solamente 7.8% (n=7) de las cirugías
duró 121 minutos o más. El tiempo quirúrgico tuvo una mediana de 100 minutos (RIC 90–110) y una
pág. 6129
media de 100.99 ± 18.64 minutos, con distribución no normal (Shapiro-Wilk p=0.007), y no difirió entre
los grupos (p=0.355). En los 43 pacientes expuestos, la dosis total de lidocaína tuvo una media de 169.82
± 41.28 mg, con un rango de 82.25 a 250 mg y distribución compatible con normalidad (Shapiro-Wilk
p=0.691) (Tabla 2).
Tabla 2. Características quirúrgicas de los pacientes sometidos a colecistectomía laparoscópica según
administración de lidocaína transoperatoria, Hospital General de Zona No. 46, IMSS
Variable
Total (n=90)
Con lidocaína
(n=43)
p
Diagnóstico
<0.001a
Colecistitis litiásica agudizada
48 (53.3)
5 (11.6)
Colecistitis litiásica
42 (46.7)
38 (88.4)
Procedimiento
0.105a
Colecistectomía laparoscópica
87 (96.7)
40 (93.0)
Con exploración de vía biliar
3 (3.3)
3 (7.0)
Número de puertos
0.029a
Tres puertos
78 (86.7)
41 (95.3)
Cuatro puertos
12 (13.3)
2 (4.7)
Tiempo quirúrgico
0.452b
60 a 90 minutos
37 (41.1)
20 (46.5)
91 a 120 minutos
46 (51.1)
19 (44.2)
121 minutos o más
7 (7.8)
4 (9.3)
Mediana (RIC), minutos
100 (90–110)
97 (90–110)
0.355c
Media ± DE, minutos
100.99 ± 18.64
99.63 ± 20.55
Dosis total de lidocaína (mg)
Media ± DE
—
169.82 ± 41.28
Mediana (RIC)
—
169.8 (145.4–
194.3)
Mínimo–máximo
—
82.25–250
Valores expresados como f (%), salvo que se indique otra cosa. RIC: rango intercuartílico; DE: desviación estándar. a Prueba
exacta de Fisher; b prueba exacta de Fisher-Freeman-Halton; c prueba U de Mann-Whitney.
Fuente: Instrumento para evaluación del efecto analgésico postoperatorio de la lidocaína transoperatoria en colecistectomía
laparoscópica.
Frecuencia de requerimiento de analgesia de rescate entre los pacientes que recibieron lidocaína
transoperatoria y los que no la recibieron.
Del total de la muestra, 70.0% (n=63) de los pacientes no requirió analgesia de rescate durante las
primeras 48 horas, y 30.0% (n=27) sí la requirió. Al comparar por grupo, el rescate fue necesario en
11.6% (n=5) de los pacientes con lidocaína y en 46.8% (n=22) de los pacientes sin lidocaína, lo que
representó una diferencia absoluta de 35.2 puntos porcentuales. En el análisis crudo, la lidocaína se
asoció con menor riesgo de rescate (RR=0.248; IC95%: 0.103–0.598; prueba exacta de Fisher p<0.001);
pág. 6130
expresado en sentido inverso, los pacientes sin lidocaína tuvieron 4.03 veces el riesgo de rescate de los
expuestos (RR=4.026; IC95%: 1.672–9.691). Esta comparación todavía no toma en cuenta las
diferencias de diagnóstico y de número de puertos descritas en la Tabla 2 (Tabla 3).
Tabla 3. Requerimiento de analgesia de rescate en las primeras 48 horas según administración
transoperatoria de lidocaína
Grupo
Rescate sí
Rescate no
Total
RR (IC95%)
p
Con lidocaína
5 (11.6)
38 (88.4)
43
0.248 (0.103–0.598)
<0.001
Sin lidocaína
22 (46.8)
25 (53.2)
47
Referencia
Total
27 (30.0)
63 (70.0)
90
Valores expresados como f (%). RR: riesgo relativo; IC95%: intervalo de confianza al 95%; p: prueba exacta de Fisher.
Fuente: Instrumento para evaluación del efecto analgésico postoperatorio de la lidocaína transoperatoria en colecistectomía
laparoscópica.
Tipo de fármaco de rescate empleado entre los pacientes que recibieron lidocaína transoperatoria
y los que no la recibieron.
Entre los 27 pacientes que requirieron rescate, el tramadol fue el fármaco más utilizado, con 81.5%
(n=22), seguido del metamizol, con 11.1% (n=3); el clonixinato de lisina y el diclofenaco se emplearon
en un paciente cada uno (3.7%). Referido al total de la muestra, el tramadol se administró a 24.4%
(n=22) de los pacientes. En el grupo con lidocaína los cinco pacientes rescatados recibieron tramadol
(100.0%); en el grupo sin lidocaína el tramadol se usó en 77.3% (n=17), y el resto recibió un analgésico
no opioide: metamizol en 13.6% (n=3), clonixinato de lisina en 4.5% (n=1) y diclofenaco en 4.5% (n=1).
La distribución del fármaco no difirió entre los grupos (Fisher-Freeman-Halton p=1.000), y al comparar
el tramadol frente al resto de los fármacos tampoco se encontró diferencia (prueba exacta de Fisher
p=0.547). Con solo cinco rescates en el grupo expuesto, esta comparación tuvo muy poca capacidad
para detectar diferencias, por lo que se interpreta de manera descriptiva (Tabla 4).
pág. 6131
Tabla 4. Fármaco de rescate entre los pacientes que requirieron analgesia adicional según
administración de lidocaína
Fármaco
Con lidocaína
(n=5)
Sin lidocaína
(n=22)
Total (n=27)
Tramadol
5 (100.0)
17 (77.3)
22 (81.5)
Metamizol
0 (0.0)
3 (13.6)
3 (11.1)
Clonixinato de lisina
0 (0.0)
1 (4.5)
1 (3.7)
Diclofenaco
0 (0.0)
1 (4.5)
1 (3.7)
Total
5 (100.0)
22 (100.0)
27 (100.0)
Valores expresados como f (%). Fisher-Freeman-Halton p=1.000; tramadol frente a otros fármacos, prueba exacta de Fisher
p=0.547.
Fuente: Instrumento para evaluación del efecto analgésico postoperatorio de la lidocaína transoperatoria en colecistectomía
laparoscópica.
Asociación entre la administración transoperatoria de lidocaína y el requerimiento de analgesia
de rescate.
Para identificar posibles factores de confusión se estimó el riesgo crudo de rescate para cada
característica clínica. La colecistitis litiásica agudizada se asoció con mayor riesgo de rescate, con 45.8%
(n=22) frente a 11.9% (n=5) en los pacientes sin agudización (RR=3.850; IC95%: 1.600–9.266;
p<0.001). El uso de cuatro puertos también se asoció con mayor riesgo, con rescate en 66.7% (n=8)
frente a 24.4% (n=19) con tres puertos (RR=2.737; IC95%: 1.564–4.789; p=0.006). En los pacientes de
60 años o más el rescate fue de 42.4% (n=14) y en los menores de 60 años de 22.8% (n=13), diferencia
que no alcanzó significancia estadística (RR=1.860; IC95%: 0.999–3.463; p=0.060). El sexo, el tiempo
quirúrgico mayor de 120 minutos y la exploración de vía biliar no se asociaron con el desenlace. Como
se mostró en la Tabla 2, la agudización y los cuatro puertos se concentraron en el grupo sin lidocaína,
de modo que ambas variables cumplieron las condiciones para comportarse como confusores (Tabla 5).
pág. 6132
Tabla 5. Factores asociados con el requerimiento de analgesia de rescate (análisis crudo).
Factor (expuesto frente a
referencia)
Rescate en
expuestos
Rescate en
referencia
RR (IC95%)
p
Lidocaína frente a sin lidocaína
5/43 (11.6)
22/47 (46.8)
0.248 (0.103–0.598)
<0.001
Colecistitis agudizada frente a
no agudizada
22/48 (45.8)
5/42 (11.9)
3.850 (1.600–9.266)
<0.001
Cuatro frente a tres puertos
8/12 (66.7)
19/78 (24.4)
2.737 (1.564–4.789)
0.006
Edad ≥60 frente a <60 años
14/33 (42.4)
13/57 (22.8)
1.860 (0.999–3.463)
0.060
Mujer frente a hombre
24/76 (31.6)
3/14 (21.4)
1.474 (0.512–4.238)
0.540
Tiempo >120 frente a ≤120
minutos
2/7 (28.6)
25/83 (30.1)
0.949 (0.281–3.201)
1.000
Exploración de vía biliar frente
a sin exploración
2/3 (66.7)
25/87 (28.7)
2.320 (0.976–5.515)
0.213
Valores expresados como f/n (%). RR: riesgo relativo; IC95%: intervalo de confianza al 95%; p: prueba exacta de Fisher.
Fuente: Instrumento para evaluación del efecto analgésico postoperatorio de la lidocaína transoperatoria en colecistectomía
laparoscópica.
Al estratificar por diagnóstico, la diferencia entre grupos se redujo de forma notable. En los pacientes
con colecistitis agudizada el rescate fue de 40.0% (2 de 5) con lidocaína y de 46.5% (20 de 43) sin
lidocaína (RR=0.860; IC95%: 0.280–2.637; p=1.000); es decir, dentro del grupo con mayor carga
inflamatoria la lidocaína prácticamente no modificó la frecuencia de rescate. En los pacientes sin
agudización el rescate fue de 7.9% (3 de 38) con lidocaína y de 50.0% (2 de 4) sin ella (RR=0.158;
IC95%: 0.037–0.682; p=0.063); con solo cuatro pacientes de comparación, esta estimación es muy
inestable. Con tres puertos el rescate fue de 7.3% (n=3) con lidocaína y de 43.2% (n=16) sin ella
(RR=0.169; IC95%: 0.054–0.535; p<0.001), aunque este estrato conservó el desequilibrio de
diagnóstico entre grupos; con cuatro puertos, los dos pacientes expuestos requirieron rescate.
El análisis de Mantel-Haenszel estratificado por diagnóstico dio una RM común de 0.378 (IC95%:
0.087–1.632; p=0.142), sin significancia estadística. En cambio, al estratificar por número de puertos
(RM=0.189; IC95%: 0.062–0.575; p=0.002) o por edad (RM=0.167; IC95%: 0.054–0.513; p=0.001) la
asociación se mantuvo; esto quiere decir que, de las variables medidas, el diagnóstico fue el confusor
de mayor peso (Tabla 6).
pág. 6133
Tabla 6. Requerimiento de analgesia de rescate según administración de lidocaína, estratificado por
diagnóstico, número de puertos y edad.
Estrato
Con lidocaína
Sin lidocaína
RR (IC95%)
p
Diagnóstico
Colecistitis agudizada
2/5 (40.0)
20/43 (46.5)
0.860 (0.280–2.637)
1.000
Colecistitis no agudizada
3/38 (7.9)
2/4 (50.0)
0.158 (0.037–0.682)
0.063
Número de puertos
Tres puertos
3/41 (7.3)
16/37 (43.2)
0.169 (0.054–0.535)
<0.001
Cuatro puertos
2/2 (100.0)
6/10 (60.0)
1.410 (0.696–2.856)a
0.515
Edad
Menores de 60 años
4/33 (12.1)
9/24 (37.5)
0.323 (0.113–0.927)
0.052
60 años o más
1/10 (10.0)
13/23 (56.5)
0.177 (0.027–1.175)
0.021
Mantel-Haenszel (RM común)
Por diagnóstico
0.378 (0.087–1.632)
0.142
Por número de puertos
0.189 (0.062–0.575)
0.002
Por edad
0.167 (0.054–0.513)
0.001
Valores expresados como pacientes con rescate/total del estrato (%). RR: riesgo relativo; RM: razón de momios; p: prueba
exacta de Fisher en los estratos y prueba de Mantel-Haenszel sin corrección por continuidad en la RM común. a Estimado con
corrección de Haldane por una celda en cero; interpretación exploratoria.
Fuente: Instrumento para evaluación del efecto analgésico postoperatorio de la lidocaína transoperatoria en colecistectomía
laparoscópica.
En el modelo de regresión de Poisson con varianza robusta, ajustado por diagnóstico de colecistitis
agudizada y número de puertos, la lidocaína dejó de asociarse de forma estadísticamente significativa
con el rescate (RRa=0.452; IC95%: 0.098–2.080; p=0.308). El uso de cuatro puertos fue la única
variable que conservó la asociación, con un riesgo de rescate 1.9 veces mayor que con tres puertos
(RRa=1.913; IC95%: 1.028–3.561; p=0.041). La colecistitis agudizada tuvo un RRa de 1.838 (IC95%:
0.399–8.457; p=0.435), con un intervalo muy amplio; esto debido a que diagnóstico y exposición casi
no se superpusieron, por lo que el modelo tuvo poca información para separar el efecto de uno y otro
(Tabla 7).
pág. 6134
Tabla 7. Modelo de regresión de Poisson con varianza robusta para el requerimiento de analgesia de
rescate.
Variable
RRa
IC95%
p
Lidocaína (sí frente a no)
0.452
0.098–2.080
0.308
Colecistitis litiásica agudizada
1.838
0.399–8.457
0.435
Cuatro puertos (frente a tres)
1.913
1.028–3.561
0.041
RRa: riesgo relativo ajustado; IC95%: intervalo de confianza al 95%. n=90; 27 eventos de rescate.
Fuente: Instrumento para evaluación del efecto analgésico postoperatorio de la lidocaína transoperatoria en colecistectomía
laparoscópica.
Los análisis de sensibilidad dieron resultados en la misma dirección. La regresión logística ajustada por
diagnóstico y número de puertos estimó una RM de 0.336 (IC95%: 0.065–1.725; p=0.191) y la regresión
log-binomial un RR de 0.523 (IC95%: 0.156–1.756; p=0.294); al sustituir el número de puertos por la
edad en el modelo de Poisson, el RRa fue de 0.417 (IC95%: 0.080–2.189; p=0.301). En ninguno de los
modelos ajustados la lidocaína alcanzó significancia estadística, y en todos el intervalo de confianza
incluyó tanto una reducción importante del riesgo como la ausencia de efecto (Tabla 8).
Tabla 8. Análisis de sensibilidad de la asociación entre lidocaína transoperatoria y requerimiento de
analgesia de rescate.
Modelo
Medida
Estimación
IC95%
p
Regresión logística cruda
RM
0.150
0.050–0.447
<0.001
Regresión logística ajustadaa
RM
0.336
0.065–1.725
0.191
Regresión log-binomial ajustadaa
RR
0.523
0.156–1.756
0.294
Poisson robusta cruda
RR
0.248
0.103–0.598
0.002
Poisson robusta ajustadaa
RRa
0.452
0.098–2.080
0.308
Poisson robusta ajustada por diagnóstico y
edadb
RRa
0.417
0.080–2.189
0.301
Mantel-Haenszel por diagnóstico
RM
0.378
0.087–1.632
0.142
RM: razón de momios; RR: riesgo relativo; RRa: riesgo relativo ajustado. a Ajustada por colecistitis agudizada y cuatro puertos;
b edad como variable continua.
Fuente: Instrumento para evaluación del efecto analgésico postoperatorio de la lidocaína transoperatoria en colecistectomía
laparoscópica.
Contraste de hipótesis
En el análisis crudo, los pacientes que recibieron lidocaína tuvieron menor frecuencia de rescate, en la
dirección que planteó la hipótesis alternativa. Sin embargo, al ajustar por diagnóstico y número de
puertos la asociación perdió significancia estadística (RRa=0.452; p=0.308), por lo que no se obtuvo
evidencia suficiente para rechazar la hipótesis nula. Esto no demuestra que la lidocaína carezca de
pág. 6135
efecto, ya que el intervalo de confianza fue amplio y compatible tanto con un beneficio importante como
con la ausencia de asociación.
DISCUSIÓN
El hallazgo principal de este estudio fue que los pacientes que recibieron lidocaína transoperatoria
requirieron analgesia de rescate con mucha menor frecuencia que los que no la recibieron; sin embargo,
esa diferencia no se sostuvo al ajustar por diagnóstico y número de puertos. Lo que quiere decir que la
lidocaína se asoció con menos rescates, pero que esa asociación dependió en buena parte de que quienes
la recibieron tenían, casi todos, colecistitis sin agudización. A continuación se discuten los resultados
en el orden de los objetivos específicos y se comparan con lo reportado por otros autores.
La población estudiada estuvo formada principalmente por mujeres (84.4%), con una mediana de edad
de 55 años. Este perfil coincide con la epidemiología de la litiasis vesicular; en el metaanálisis de Wang
et al. (2024), con más de 32 millones de participantes, la prevalencia fue de 7.6% en mujeres y de 5.4%
en hombres y aumentó con la edad, y en la encuesta NHANES de Estados Unidos el sexo femenino y la
edad se mantuvieron asociados con la litiasis (Unalp-Arida & Ruhl, 2023). En el sureste de México,
Alvarez Tiburcio et al. (2026) reportaron en Veracruz 67.9% de mujeres y una edad media de 45.9 años
en pacientes operados por litiasis vesicular; la población estudiada tuvo mayor edad y mayor proporción
de mujeres. Una posible explicación es que en una unidad de concentración del IMSS se operan con
más frecuencia pacientes con enfermedad de larga evolución y episodios previos de colecistitis, mientras
que la serie de Veracruz provino de hospitales privados.
Lo que no se esperaba fue la diferencia entre grupos. Los pacientes que recibieron lidocaína fueron más
jóvenes y con mayor proporción de hombres. Consideramos que esto refleja la forma en que se tomó la
decisión de administrar el fármaco; al no ser aleatoria, dependió del anestesiólogo y del tipo de paciente,
y es probable que en los adultos mayores y en los cuadros agudos se prefiriera evitarla, ya que su margen
terapéutico es estrecho y su toxicidad neurológica y cardiovascular obliga a vigilancia continua (Foo et
al., 2021; Foong et al., 2024). Este patrón se conoce como confusión por indicación. Aun así, al
estratificar por edad la asociación de la lidocaína con menor rescate se mantuvo, por lo que la edad no
explicó por sí sola la diferencia entre grupos.
pág. 6136
El diagnóstico fue la variable que más separó a los grupos: el grupo al que no se le administró lidocaína
presentó con mayor frecuencia colecistitis agudizada, frente a los que la recibieron. La colecistitis
agudizada se asoció por sí misma con casi cuatro veces el riesgo de rescate (RR=3.850, IC95%: 1.600–
9.266; p<0.001), resultado coherente con lo descrito para la colecistectomía difícil. Villani et al. (2026)
señalan a la colecistitis aguda, la pared vesicular engrosada y el lito impactado entre los factores que
dificultan la disección, y Pinto et al. (2023) encontraron que un mayor grado de inflamación en la escala
de Parkland se asocia con mayor estancia, ingreso a terapia intensiva y uso de antibióticos. En un
paciente con colecistitis agudizada hay más edema, más adherencias y más manipulación de la vesícula
y del peritoneo; esto aumenta el componente visceral del dolor postoperatorio (Freys et al., 2025), que
es precisamente el que la lidocaína tendría que modular.
El uso de cuatro puertos fue la única variable que mantuvo la asociación con el rescate en el modelo
ajustado (RRa=1.913, IC95%: 1.028–3.561; p=0.041). Este resultado coincide con el metaanálisis de
Nip et al. (2022), que con 18 ensayos y 2085 pacientes encontró menor dolor a las 24 horas y menor
requerimiento analgésico con la técnica de tres puertos, y con las recomendaciones PROSPECT, que
incluyen la laparoscopia con tres puertos entre las medidas quirúrgicas para reducir el dolor (Bourgeois
et al., 2024). En la muestra estudiada el cuarto puerto se usó en una quinta parte de las colecistitis
agudizadas y cinco veces menos de las no agudizadas, por lo que en parte funciona como marcador de
una cirugía difícil; sin embargo, dentro de las colecistitis agudizadas el rescate tuvo una frecuencia
elevada con cuatro puertos (70%) y más disminuida con tres (39.5%), lo que sugiere que el puerto
adicional agrega un dolor somático propio. Llama la atención que el tiempo quirúrgico no difiriera entre
grupos, ni entre diagnósticos; una posible explicación es que la duración registrada no reflejó la
dificultad técnica, o que la experiencia del equipo quirúrgico compensó parte de ella.
La menor frecuencia de rescate con lidocaína en el análisis crudo es compatible con los estudios que
han reportado beneficio. En el metaanálisis de Awan et al. (2024), con 14 estudios y 898 pacientes, la
lidocaína intravenosa redujo el dolor a las 6, 12 y 24 horas (diferencias de medias en la EVA de −1.20,
−0.90 y −0.86 puntos) y el requerimiento de opioides. Lapisatepun et al. (2022) observaron menor
consumo de opioides a las 2, 4 y 6 horas con la infusión intravenosa y menor dolor abdominal hasta las
24 horas; en el ensayo de Lin et al. (2024) la lidocaína, con bolo de 1.5 mg/kg e infusión de 2 mg/kg/h,
pág. 6137
no fue inferior al bloqueo del plano erector de la espina y superó al placebo en la calidad de la
recuperación, y Sheikh et al. (2025) encontraron menor dolor promedio en las primeras 24 horas con la
infusión transoperatoria que en el grupo control. El resultado más cercano a nuestro desenlace es el de
Abreu-Pires et al. (2025), en el que los pacientes que recibieron lidocaína requirieron menos rescate
opioide en la unidad de recuperación (p=0.050).
En sentido contrario, Sarakatsianou et al. (2023), con el mismo esquema de dosis en 98 pacientes, no
encontraron diferencias en el consumo de opioides, el dolor ni el dolor de hombro; Lu et al. (2021)
concluyeron que el efecto de la lidocaína sobre la calidad de la recuperación fue limitado, y el ensayo
ALLEGRO, con 557 pacientes operados de colon, no mostró diferencias en la recuperación intestinal ni
en el consumo de opioides (Paterson et al., 2025). Por su parte, el consenso de Foo et al. (2021) clasificó
a la lidocaína como un medicamento de alto riesgo y limitó la dosis a un bolo de no más de 1.5 mg/kg
y una infusión de no más de 1.5 mg/kg/h, y las recomendaciones PROSPECT de 2024 para
colecistectomía laparoscópica no la recomiendan de rutina; aunque reconocen que mejora las
puntuaciones de dolor, consideran que ese beneficio no compensa el riesgo de efectos adversos
(Bourgeois et al., 2024).
El resultado ajustado encontrado se parece más al de los estudios negativos, y consideramos que hay
varias razones por las que no se reprodujo el efecto de los ensayos favorables. La primera es el diseño.
En los ensayos clínicos la asignación aleatoria reparte el diagnóstico por igual entre los grupos, mientras
que en esta cohorte la lidocaína se administró casi solo a pacientes sin agudización; dentro de las
colecistitis agudizadas el rescate fue prácticamente igual con y sin lidocaína (40.0% frente a 46.5%), lo
que quiere decir que buena parte de la diferencia cruda se explicaba por el diagnóstico y no por el
fármaco. La segunda es la población. Los ensayos de Sarakatsianou et al. (2023) y de Lin et al. (2024)
se realizaron en colecistectomía electiva, mientras que más de la mitad de nuestros pacientes tenía
colecistitis agudizada, escenario con mayor componente inflamatorio y visceral en el que el efecto de la
lidocaína casi no se ha estudiado. La tercera es la dosis. Esos ensayos utilizaron un bolo de 1.5 mg/kg
seguido de una infusión de 2 mg/kg/h hasta el final de la cirugía (Lin et al., 2024; Sarakatsianou et al.,
2023); para un adulto de 70 kg y una cirugía de 100 minutos, ese esquema equivale a cerca de 340 mg,
y aun con la infusión de 1.5 mg/kg/h que propone el consenso serían alrededor de 280 mg (Foo et al.,
pág. 6138
2021), mientras que la dosis total media en los pacientes estudiados fue de 170 mg. No se registró el
peso, por lo que no fue posible calcular la dosis en mg/kg, pero la cifra sugiere que en muchos pacientes
se administró solo el bolo o una infusión de menor velocidad, lo que pudo reducir el efecto.
La cuarta razón es el desenlace. Los ensayos midieron el dolor con escalas y el consumo de opioides en
las primeras 24 horas, periodo en el que el efecto de la lidocaína es más evidente (Awan et al., 2024;
Lapisatepun et al., 2022), mientras que en este estudio se registró si hubo o no rescate en 48 horas,
decisión que tomó el personal de hospitalización sin un umbral de dolor estandarizado. El rescate
depende además de factores que no se midieron. Meier et al. (2024) encontraron que el uso de opioides
de rescate se asoció con dolor crónico previo, nerviosismo antes de la cirugía, menor edad y uso de
opioides en la sala de recuperación, y Oh et al. (2026), en un estudio retrospectivo de 5601 pacientes,
observaron que la frecuencia de rescate bajó de 75.1% con un solo analgésico no opioide transoperatorio
a 43.8% con tres. Como en este estudio no se registró el esquema analgésico basal, no puede descartarse
que los grupos también difirieran en ese aspecto. Por último, con 27 eventos el estudio tuvo poca
precisión, y el intervalo del RRa fue compatible tanto con una reducción del riesgo de más de la mitad
como con un aumento.
El tramadol fue el fármaco que más se usó para los rescates y fue el único fármaco empleado en el grupo
con lidocaína. Consideramos que esta distribución refleja el esquema habitual de la unidad más que una
diferencia en la intensidad del dolor, y es congruente con la recomendación de PROSPECT de reservar
los opioides para el rescate (Bourgeois et al., 2024). Sin embargo, en la revisión de Otte et al. (2025),
con 37 ensayos y 7156 pacientes, el tramadol logró con menor frecuencia que los antiinflamatorios no
esteroideos una reducción del dolor de al menos 30% (RR=0.82) y produjo más eventos adversos
(RR=1.37); y en un modelo de dolor agudo posterior a extracción dental, Schneider et al. (2022)
observaron que con la combinación de metamizol e ibuprofeno requirió rescate 25% de los pacientes,
frente a 46% con metamizol solo y 50% con ibuprofeno solo. Aunque estos datos provienen de otros
escenarios, abren la posibilidad de revisar el esquema de rescate de la unidad hacia combinaciones no
opioides. La ausencia de diferencias entre grupos en el tipo de fármaco no permite conclusiones, ya que
con cinco rescates en el grupo expuesto la comparación no tuvo capacidad para detectar diferencias.
pág. 6139
El principal problema metodológico de este estudio fue el escaso solapamiento entre la exposición y el
diagnóstico: solo cinco de los 48 pacientes con colecistitis agudizada recibieron lidocaína, y solo cuatro
de los 42 sin agudización no la recibieron. En esta situación, conocida como violación de la positividad,
el efecto promedio en toda la población deja de ser estimable con los métodos habituales, y Liu et al.
(2025) proponen redefinir la pregunta hacia estimandos ponderados en la zona donde los grupos se
superponen; con tan pocos pacientes en las combinaciones menos representadas, los pesos habrían sido
extremos y la estimación inestable, por lo que no se presentó un análisis ponderado por propensión. Esto
mismo explica la amplitud de los intervalos del modelo de Poisson. Los análisis de sensibilidad
(regresión logística, regresión log-binomial y Mantel-Haenszel por diagnóstico) llevaron a la misma
conclusión que el modelo principal, lo que da consistencia al resultado. Para estudios posteriores con
datos de expediente, el marco de emulación de un ensayo objetivo propuesto por Hernán et al. (2022)
permite definir desde el inicio la población elegible, la estrategia de tratamiento y el momento cero del
seguimiento, y reduce este tipo de sesgos.
Entre las fortalezas del estudio están la inclusión censal de todos los expedientes elegibles del periodo,
la verificación del diagnóstico contra la nota postquirúrgica en lugar del código CIE-10, el uso del riesgo
relativo como medida de asociación y la comprobación del resultado con varios modelos de sensibilidad.
Además, los datos provienen de la práctica real de una unidad de segundo nivel, contexto poco
representado en la literatura sobre el tema.
Las limitaciones derivan sobre todo del diseño retrospectivo y de la ausencia de asignación aleatoria,
que permiten confusión por indicación y confusión residual por variables que no se registraron, como el
peso, las comorbilidades, el dolor crónico previo y el esquema analgésico basal. No se contó con una
medición uniforme del dolor, ya que la EVA solo se registró en los pacientes que recibieron rescate, ni
con el consumo de opioides en equivalentes de morfina, y la dosis de lidocaína no pudo expresarse en
mg/kg. La muestra fue un censo y no se calculó para detectar una diferencia específica; además, solo
hubo 27 eventos, lo que limitó el número de covariables del modelo. Por último, el estudio se realizó en
un solo hospital y en un periodo de ocho meses, por lo que la generalización de los resultados debe
hacerse con cautela.
pág. 6140
Desde el punto de vista clínico, estos resultados no invalidan el uso de la lidocaína como coadyuvante,
pero tampoco permiten atribuirle la menor necesidad de rescate observada. Coinciden con la postura de
las recomendaciones PROSPECT (Bourgeois et al., 2024) y del consenso de Foo et al. (2021), y con la
evaluación económica del ensayo ALLEGRO, en la que la lidocaína no modificó los costos ni los años
de vida ajustados por calidad, por lo que sus autores concluyeron que suspenderla ahorraría el costo de
la monitorización (Atter et al., 2025). En Tabasco, Meneses-Domingo et al. (2026) utilizaron la lidocaína
dentro de un esquema de anestesia libre de opioides en colecistectomía laparoscópica, con un
comportamiento hemodinámico comparable al de la anestesia con fentanilo, salvo presiones arteriales
más bajas en el grupo con fentanilo a los 3 y 5 minutos de la inducción; es decir, su uso es factible en
nuestro medio, y lo que falta es demostrar su efecto analgésico con un diseño que compare grupos
semejantes. Mientras tanto, consideramos que en la unidad la prioridad debería estar en asegurar los
componentes básicos de la analgesia multimodal (paracetamol con un antiinflamatorio, dexametasona e
infiltración de los puertos) y en limitar el número de puertos cuando sea técnicamente posible (Bourgeois
et al., 2024).
CONCLUSIONES
Los pacientes que recibieron lidocaína transoperatoria requirieron analgesia de rescate con menor
frecuencia que los que no la recibieron, con una diferencia estadísticamente significativa en el análisis
crudo. La asociación entre la lidocaína transoperatoria y un menor requerimiento de analgesia de rescate
no se mantuvo al ajustar por diagnóstico y número de puertos, mientras que el uso de cuatro puertos
conservó su asociación con mayor riesgo de rescate. Por lo tanto, no se confirmó que la lidocaína reduzca
de forma independiente la necesidad de analgesia de rescate, y la diferencia observada en el análisis
crudo se explica en buena parte por la mayor frecuencia de colecistitis agudizada en los pacientes que
no la recibieron.
Quedan interrogantes que este diseño no permite resolver. No se sabe si la lidocaína modifica la
necesidad de rescate en los pacientes con colecistitis agudizada, ya que casi no la recibieron, ni si una
dosis calculada por peso, con bolo e infusión sostenida como en los ensayos clínicos, cambiaría el
resultado. Para responderlas se requieren estudios prospectivos, de preferencia aleatorizados, que
incluyan pacientes con y sin agudización en ambos grupos o que estratifiquen por diagnóstico desde el
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inicio, con criterios de rescate estandarizados y con el registro, en todos los pacientes, de la intensidad
del dolor con una escala validada, del esquema analgésico basal y de la dosis de lidocaína en mg/kg;
mientras tanto, la lidocaína puede mantenerse como coadyuvante individualizado dentro de la analgesia
multimodal, sin atribuirle un beneficio independiente que este estudio no pudo demostrar.
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